Quieres tener un blog. Es lógico. Si te gusta comunicar, escribir, enseñar, mostrar, explicar, expresar, hablar... al final, quieres tener un blog. Claro que, lo primero es lo primero, y debes decidir sobre qué quieres escribir, una temática. O no, y que tu blog sea tu diario público (abierto a todos) y privado (sin dar muchas pistas de su autoría), opinando y escribiendo sobre todo y sobre nada en particular. El blog será "tuyo", tuya es la elección.
Pero si a bien tienes un consejo, haz algo sensato. Escribe sobre lo que conoces: tu profesión, tu jobi. No escribas otro blog sobre blogs. No intentes ser profeta en el desierto, o en la selva, que lo mismo da, escribiendo sobre lo que los demás tienen o no tienen que hacer o dejar de hacer. No hagas como la tira cómida de El Jueves titulada "tengo un blog", donde se mostraban varios profesionales cariturizados y en cada viñeta cada uno de ellos declaraba: "soy [profesión] y tengo un blog, escribo sobre informática".
Elegido el tema, te toca el registro y autentificación en algún sistema de los varios que hay por la red, seleccionar plantilla, configurar y empezar a escribir. Pero luego querrás una plantilla con un toque personal, con un algo más que la haga diferente del resto, aunque sea un poquito. Pero eso de añadir o quitar widget, en fin... y tantas opciones para configurar.
Cada día intentas buscar un momento para escribir. Conectarte a tu sistema de blog, pasar por cuatro páginas y tres procesos distintos hasta que al final, puedes ponerte a escribir. El editor wysyng (What You See You'll Never Get), que a veces funciona pero otras parece que adquiere vida propia, empieza a sacarte de tus casillas. Y si por despiste seleccionas la opción edición de HTML... ¡apaga y vámonos, que ya es tarde!
Al final, tú, con tus cuarenta y tantos años, que estás en esto de Internet porque no te ha quedado más co###es, que dicen que se queda uno atrasa'o, pues ya te has aburrido y tu cuaderno de bitácoras no cuenta, con suerte, con más de 4 ó 5 artículos, repartidos a lo largo de 3 ó 4 meses. Tu alternativa al libro que no acabarás escribiendo se ha esfumado.
O...
Buscas una alternativa. Pregúntame cómo en los comentarios de este artículo.
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