lunes, 27 de julio de 2009

Escribe, aunque sea por escribir, pero escribe

Vaya, y al final estoy escribiendo más por matar el gusanillo que por tratar un tema concreto. Son tantas las ideas que al final voy a tener que buscar un archivador neuronal.

Se me ocurre entrar al trapo con las mentiras económicas y los falsos beneficios de la Zona Especial Canarias, su IGIC, su AIEM y sus aduanas, pero es un tema duro de masticar, asumido plenamente por la población, que ya tiene interiorizado que, como tenemos mejor clima, no importa que paguemos más dinero (eso lo dijo un caballero de nuestra política en un canal local, nunca se me olvida).

Pero también me apetece contar mi pequeño viaje a Gran Canaria, en concreto al pueblo de Gáldar, a sus fiestas en honor a Santiago Apóstol y a su exclusiva, rara y única Casa del Coleccionista, donde conocí a algunos de sus asiduos, donde volví a encontrar a coleccionistas y colecciones de esta isla.

También tengo en mi lista, volviendo a nuestro tema aduanero, presentar una reclamación formal a Correos y Telégrafos y plasmarla públicamente en el blog, y puede que acompañarla de una denuncia o lo que sea en la Consejería de Hacienda. Pero es un tema tan denso del que todos, políticos y periodistas en especial, huyen como de la peste. Y sé que me digo, no he perdido la azotea.

Quizás el Windows 7 y volver a resaltar las virtudes de un Ubuntu que avanza a pasos agigantados y va mordiendo trozos del pastel de los sistemas operativos personales a la gran monopolizadora que es Microsoft. Puede ser otro buen tema del que me apetece teclear un rato.

Aunque lo de las aduanas canarias y el robo legal de Correos es algo que me corroe, lo sé.

Entrar al trapo a la gestión interesada y orientada al turismo puro, duro y masivo del Parque Nacional del Teide es algo que también me atrae. Sobre todo ciertas prohibiciones de transitar en bicicleta de montaña por las escasas pistas que hay dentro del Parque, en pro de una conservación que luego hace lagunas sangrantes cuando uno mira a infraestructuras como el Teleférico del Teide.

[De hecho, tengo en mente desde hace tiempo un artículo, ya estructurado, sobre la falacia de la publicidad turística de las islas, que vende algo que no existía, que ha sido desarrollado artificialmente, dejando de lado lo que sí teníamos y que se pierde a pasos agigantados. En otras palabras, no hemos seguido modelos de éxito como el de Madeira, sino modelos masivos y corruptos, como el de Marbella y la costa levantina.]

Pero siguen siendo temas tan ásperos, de los que se ha escrito tanto, que quizás sea mejor dar las gracias a todos los aficionados canarios del mundo del automóvil clásico que en las islas se están moviendo y consiguiendo que nuestras viejas glorias motorizadas salgan de garajes, huertas, depósitos y graneros para volver a circular por nuestras calles y ser exhibidos en nuestras fiestas, una vez más, para deleite de todos los aficionados.

También podría soltar alguno de esos escritos metafóricos que tanto me gusta estampar contra la cara de cualquier lector improvisado que por aquí caiga con despiste e inocencia, aunque bien sé que lectores de esos, tan queridos en el fondo, abundan muy poco. Después de todo, habiendo Carnaval, algún conciertazo de algún artista en pleno vuelo de descenso, un poco de playuki o, quita pa'llá, un buen "derbi" insular (¿qué me dices a eso?) con el Tete y la Unión Deportiva tirándose los trastos, qué más vamos a pedir. ¡A meternos en esos asuntos engorrosos, difíciles y que hasta dan sueño! ¡Tú estás loco, muchacho! ¡Déjalos! Si tarde o temprano reventará un volcán y a tomar todo por ####.

Eso sí, tengo claro de qué no quiero escribir. De mi trabajo. Es que lo pienso y me salen ronchas. Creo que en el fondo, ando un poco deprimido porque más prontito que tarde, tendré que reincorporarme a ese sitio incoherente, impersonal, insatisfactorio... y toda una lista de "in" e "im", larga y tediosa, como el lugar al que me refiero.

Bueno, bueno, bueno... y qué me dice, querido lector, si me metiera de cotilla con recientes meteduras de zancos por parte de Google, clasificando honorables bitácoras como spam o enviando "toques" de atención a editores amenazando con cortar los escasos céntimos que genera su ya famoso Adsense. Ahí también hay tela que cortar porque a éstos ya se les ven las maneras; esas que tanto han criticado de la manida Microsoft.

Aunque el tema de Correos y las aduanas canarias, es que toca tanto los OO (y mira que no quiero insistir ni ser pesado)...

("OO" es una expresión gráfica, no lectora, está clarito, creo.)

2 comentarios:

Julio dijo...

No te estreses. El archipiélago es lo que tiene, endemismos a todos los niveles. ^_^

Un saludooooooooooooo

Angel Cabrera dijo...

Jajaja... me hiciste recordar a una Presidenta de una Asociación de Vecinos que me dijo: "es que te tomas las cosas de manera muy personal".

Ahí entendí nuestra idiotincracia... y no he cometido ninguna falta ortográfica :D