Elegir bien el color que representa tu proyecto, idea, empresa... partido. Es algo vital. Explotar esa imagen identificativa, esencial.Por eso me pregunto, si estas dos respetables Señoras quieren lanzar un mensaje subliminal hacia el electorado contrario y contrariado, hastiado de sus actuales representantes, quizás en un no somos tan diferentes, vótanos y prueba... O no leyeron el manual de imagen corporativa. Ahora, estilo y clase, un rato.
El mundo es contradictorio, bipolar y a cada paso que das, se nota. No hay republicano sin monárquico ni progresista sin conservador; no hay delincuencia sin agentes de la ley y el orden ni corrupto sin...
En fin, de esos, nos vendan lo que nos vendan, de uno u otro bando o incluso desde el medio, los hay en todos lados, pareciendo además que campan a sus anchas y les falte una contrapartida que compense su cara dura. Como ya dije, siempre habrá un primo o un allegado o una sobrina a la que echar una manita.
Quizás es que el homo ciudadanus, cuando consigue unificar su yin-yang se transforma. Luego, si ideales e intereses, se fusionan. ¿Qué tenemos? ¿Coherencia? La mayoría de las veces, tal vez, unos casos de corrupción urbanística por aquí y unos ladrillazos por allá. Me gustaría pensar que un poco de sentido común.
¡Y ya me fui por las de Villadiego!
A lo que iba, que sigo preguntándome si la elección del color de la vida es desafortunada o interesada. Ahora, personalmente, si fuera del corte, ya estaría pagando por esa foto o incluso puede que contratando ese estilo. Y es que la política, sin humor...
Si a la crisis le añadimos crispación innecesaria, falta de honestidad, intereses partidistas, poco sentido común, nulo interés por el día a día y menos aún por la cotidianidad que nos rodea, el resultado final es indiferencia absoluta y tendencia al amarillismo, al fijarte en detalles absurdos como el color de unas respetables representantes de la política (aunque uno no comparta totalmente lo que identifican).
O quizás es que, inconscientemente, están constatando la teoría de ese yin-yang citado. Están unificando ideales y vestimenta. El lado progresista de la vida sindiotiza (simbiosis idiota) con nuestro instinto conservador.
Y yo, lo que quiero, es que mi política me represente como individuo y que hable de los rotos cubos de basura del barrio donde vivo. De las rotas vidas que de sobrevivir asalariadas han pasado a sobrencionarse (sobrevivir subvencionadamente). Quiero que mi política equipe los colegios de la ciudad. Quiero que mi política ataje la violencia colectiva latente, por un extremo con seguridad y por el otro con prevención. Quiero menos demagogia como la mía y más efectividad y eficiencia en la calle. Pero sobre todo, quiero que de una vez, mi política deje de usar el usted es un y pase al su proyecto no funcionará por. Que deje atrás ese dedo acusica e infantil y gire hacia el mi forma de hacer las cosas será. Que no emplee más el insulto intelectualmente contenido y si comience a utilizar el intentaremos solucionar el problema con.
Sí, es lo que quiero. Y luego, tal vez, opinar del color de Sus Señorías.
(Imagen vía elhombredelpiruli.blogspot.com.)
3 comentarios:
Esto se empieza a convertir en un peligroso partido de futbol en donde lo único importante son precisamente los colores. Dan igual los goles, las defensas, o las faltas, mientras ganes. Y lo peor es que lo vemos desde la grada, sin saber que en realidad quien debería jugar ese partido somos nosotros.
Carpe Diem
quien debería jugar ese partido somos nosotros, me quedo con tus palabras, que hago mías.
la pregunta, entonces es, ¿por qué nuestro inmovilismo?
hoy, mientras desayunaba, un caballero de sesenta y tantos, le contaba a una jovenzuela de cuarenta y pocos: "ahora las cosas son mucho mejor que antes, no te creas, pero, se ha perdido ese sentido de ciudadanía, de colectivo, de cierto compañerismo vecinal, de compartir cosas, de saludar, de dar los buenos días, de preguntar por la salud de tu vecino..."
y me pregunté, ¿por qué se pierde?
!Y tan importante es el color con que se mire¡
Pero no es el color el que hace a las personas o situaciones sino lo que hay escondido en ese color.
Hoy en día se ha perdido eso precisamente "el color".
Publicar un comentario en la entrada