jueves, 3 de septiembre de 2009

El cuento de la publicidad y el pequeño bloguero

Publicidad dirigida¿Qué volumen de estadísticas necesitas para que tu web o blog sea rentable? ¿Podrían ser suficientes 100 visitantes, 300 impresiones, 850 usuarios únicos, 1.900 páginas vistas... o multiplicamos por 10 ó 100?

Para los pequeños editores y redactores de webs y blogs el trabajo de mantener un sitio de contenidos que a su vez sirva como sustento, que genere ese salario más o menos estable y fijo que le permita subsistir exclusivamente de esa fuente de ingresos, no es tarea sencilla. La prueba es que ya hay muchos casos donde se acaban recurriendo a sucias triquiñuelas como copiar contenidos de terceros, ofrecer dos párrafos prometedores para no dar nada, pero eso sí, saturados de publicidad en todo el espacio disponible. O, por el otro lado, recurrir a lo de siempre, ya sabes, la pornografía, el fútbol, los horóscopos y las recetas de cocina; o bien fabricar de la nada un nuevo medio digital de prensa serio (¡sic!) que lo único que hace, en realidad, es reproducir vía feeds las noticias de terceras agencias.

Esta barbarie de los contenidos viene en parte producida por el éxito, supuesto -real pero inexplicable-, del par de hermanos AdSense-AdWords, según mi propio juicio, lo que no quiere decir que sea acertado. Para eso debes elaborar tu propio criterio en base a tu propia experiencia.

Si no sabes de qué hablo y resumiéndolo mucho te diré que si tienes un blog y haces clic (en Blogger/Blogspot) en la pestaña "Monetizar", te harás usuario de AdSense. Podrás añadir recuadros publicitarios con enlaces de texto o imágenes. En el otro extremo de la cuerda, si tienes una pequeña empresa con presencia en la red es muy probable que recibas algo parecido a una oferta de AdWords, por unos 50 euros, para añadir enlaces publicitarios de texto o imagen a aquellos que genera el Adsense. Son como hermanos. Uno y otro son inseparables.

Por lo general el espacio publicitario ocupado tenderá a aumentar según vas aprendiendo y leyendo sobre el asunto. De un top-banner, es probable que pases a uno lateral y añadas otro al pie de tu web o blog. Últimamente se destila mucho intercalar la publicidad en medio del texto. Al final, muchos pretendidos lugares de calidad, en diseño y contenido, ocupan al menos la mitad del espacio visual con publicidad. Y si la cosa no da resultado, además, pop-ups de dudosa efectividad hoy por hoy.

Pero la verdad está en la experiencia y la experiencia con AdSense, desde el punto de vista del que ofrece espacio para publicidad, está en los muchos foros donde se habla con cierta libertad y amparados en el anonimato sobre los resultados económicos. Anonimato buscado por todos ante la teórica prohibición de AdSense de hacer públicos tus ingresos como usuario ofertante. Sin embargo, parece haber una cifra mágica en la que coinciden muchos, que va apareciendo aquí y allá, casi sin quererlo. Para obtener unos mínimos ingresos, pongamos de unos 100 euros al mes, necesitas, al menos, unas 5.000 impresiones... diarias. Algunos profesionales del SEO te dirán que no, pero muchos nicks anónimos en los foros te dirán que sí, que efectivamente, que están hartos de la centiavaricia de Adsense.

¿Qué ocurre con los pequeños blogueros? Esos que se dejan horas y pestañas por pura iniciativa pero que apenas acumulan 100 ó 1.000 impresiones diarias. Por lo que se cotillea en los bajos fondos de la red, apenas se llega a la unidad monetaria, euro o dólar, como norma generalizada.

En mi caso particular, y usándolo de ejemplo -quizás un error por mi parte-, con un conjunto de sitios y blogs que apenas recopilaban unas 1.800 impresiones diarias, los ingresos no alcanzaban de media los 0,90 céntimos. En un año, 2008, sólo en 30 días sobrepasaron el euro y sólo en 3 ocasiones los 2 euros por día. En un mágico y único momento de octubre de ese año alcancé, aún no me explico cómo, los 5 euros de una sola tajada. Es curioso porque en los foros, los positivistas refieren casos como este. Yo, un día, gané 7 euros, y tengo 100 visitas, así que AdSense funciona. Bueno, muchos pasamos por esa fase ilusionante, hasta que llega el cansancio por esperar otro de esos días mágicos.

Siguiendo con mi caso, mientras la tendencia en usuarios únicos (estimados) e impresiones aumentaba durante todo el período, en mi caso y en 2008, los ingresos se mantenían estancados, disminuyendo el ratio CPM, aún mantenimiento y aumentando el CTR. Pero en AdSense, como ofertante de espacio, el usuario no puede establecer su CPM. Y esto es algo importante. Tú no puedes decidir si quieres recibir un mínimo 10 euros por cada 1.000 impresiones, por ejemplo, y que se publicite quien quiera pagarlo. AdSense te dice lo que se cotiza ese día tu CPM y te establece un promedio. Te señala con el dedo diciéndote que hoy pagamos tu sitio a 0,58 euros por 1.000 impresiones.

A ti sólo te queda leer cientos de recomendaciones de reputados SEOs anónimos y aplicar decenas de consejos y técnicas, a ver si algo cuela. Pero la variabilidad del CPM y los ingresos continúa y no parece haber una clave para el éxito. Lo único demostrado a día de hoy es aumentar tu número de impresiones. Tanto como puedas. Pero es una tarea que consume mucho tiempo. Y tú sólo pretendes escribir y divertirte haciéndolo.

Las alternativas a AdSense actualmente tampoco están como para tirar cohetes, puesto que al contrario de éste, carecen de un volumen alto de demandantes -la clave de todo-, cosa que sí tiene AdSense a través de su AdWords. ¿Qué otra opción nos queda?

Bien, de entrada tener claras las ideas. Si escribes en un blog sobre un tema determinado, que sea por el placer de escribir y comunicar. No es tu medio de vida, aún. Si deseas convertir este asunto en tu trabajo dedica tiempo, mucho tiempo, a estudiar, aprender y probar. Lo más probable es que acabes en los mismos temas, los ya asegurados. O en las mismas técnicas agresivas en detrimento de la calidad y cantidad del contenido.

O bien...

... trabaja en temas específicos y concretos y oferta a empresas que directamente tienen relación directa con ellos. En una oferta directa. El nivel de ingresos no va a permitir que te tires en el sillón a vivir del cuento. Ni tan siquiera a dejar tu actual puesto de trabajo. Sencillamente recibirás una remuneración puntual por escribir sobre lo que te gusta. Si tienes un poco de suerte y manejas con habilidad el correo electrónico.

Para esta estrategia clásica es más apropiado un contenido dirigido, localizado, que otro más disperso. Si te gusta tu barrio o tu pueblo, su historia, su geografía, su día a día, puedes abrir un blog o una web sobre esa temática (antes que abrir oootro blog sobre el iPhone, por ejemplo). Puedes promocionarla por el pueblo con algunos carteles, comentando entre tus amigos, vecinos y conocidos. Puedes dedicarte, por puro hobby, a recopilar información de tu pequeña ciudad e ir dosificándola en artículos bien construidos y de calidad. Hablar de lo que no hablan los grandes medios.

Llegado el momento puedes encontrar con que tienes 50 ó 100 ó 700 visitantes diarios. Desde el punto de vista de las grandes compañías publicitarias, del propio AdSense, y siendo sinceros, no tienes nada. Absolutamente nada. Pero esa es su reflexión. En realidad, sí que tienes. Tienes un público específico y concreto, definido y localizado. Y eso tiene un gran valor.

Ahora, te toca convencer. Para eso debes partir de este supuesto, en el que debes creer. Ejemplo: ¿Qué gana una tasca de tu ciudad comprando publicidad en AdSense para que al final salga un enlace suyo en un blog de un redactor que está a 6.000 kilómetros pero que, casualmente, visitó la ciudad hace un año y lo contó en su bitácoras? ¡Nada! Porque ese eventual turista pudo haber sido cliente, un día. Pero no es la clientela de esa tasca. Ni será un turista en breve, con toda probabilidad.

Sin embargo, tú tienes un pequeño volumen de visitantes asiduos que, o bien están interesados en visitar o bien viven en la zona y están interesados en lo que tú cuentas. ¿No sería mucho más rentable para la tasca que tú hablaras de su local en tu bitácoras, que la recomendaras, que pusieras un enlace a su web, que organizaras una quedada entre tus comentaristas más habituales? ¡Esa es tu oferta!

Llegados a este punto ya te habrás dado cuenta que para nada entiendo de publicidad. Sólo he contado mi experiencia. Escribiendo en un blog sobre aquello que me gusta, por ahora, no voy a poder mantener mi tripa ni la de mi familia, pero obtengo los ingresos que AdSense seguro no me dará -en las circunstancias estadísticas actuales- ni de lejos; pequeños ingresos útiles para un capricho o para pagar un host y un par de dominios e invitar, con lo que sobra, a un almuerzo a mi tribu.

Por ahora, ya es algo. Antes sólo habían céntimos.

(Este método artesanal y tradicional va en la misma línea que las actuales tendencias sobre la publicidad dirigida. Así que quizás no sea un paso atrás para los blogueros y pequeños editores, sino un paso hacia delante, aunque de una manera rudimentaria.)

(Imagen encontrada en WifiLocal.net.)

4 comentarios:

Julio dijo...

Tal cual. Ni que hubieras leído la mente al "pequeño bloguero". Joder, a ver si vas a inventar terminología capitalista y marxista y vamos a empezar con conciencia de clase bloguera, gran bloguero, pequeñobloguero, superestructura en la blogosfera... que me temo lo peor... mejor paténtalo por si acaso... ^_^

Angel Cabrera dijo...

Jajajajajaja... Estaría bien eso. Y luego a cobrar royalties por emplear los subsodichos términos.

Anónimo dijo...

Tú lo has dicho, la publicidad es un cuento, si el cuento es corto y te mete miedo como el del lobo feroz, tendrás muchos lectores ¿donde está la respuesta ?, en el que lee por leer ó el que lee entendiendo lo que lee, ohhhh creo que me he enrollado.
Felicidades me encantó.

Angel Cabrera dijo...

Creo que el secreto para los pequeñitos está en conseguir lectores, a ser posible, con una buena fidelización, y ofertar por mostrar una marca asociada a tu contenido. Aunque la tendencia es al CPM, me resulta que no es sino el timo de la estampita para los sitios de bajo impacto. Y con esto hablo de cifras por debajo de las 5.000 impresiones por día.