lunes, 21 de septiembre de 2009

Estadísticas preliminares de incendios 2009

Pasó el verano. Menos mal. Pasaron las playas, los ligones, las siliconas, las cremas, las repeticiones televisivas, las operaciones salida y las retorno también.

Y se terminaron, por fin acaban, las retransmisiones en directo de los incendios. Catástrofes ecológicas donde las haya, provocados por la mano del hombre en la mayor parte de las ocasiones y que se convierten durante los tres meses estivales en otra basura bajo la alfombra. Otra realidad que preferimos ignorar, hasta que el fuego llega a la puerta de nuestras casas.

Las cifras cantan y la melodía no me gusta.

97.016 hectáreas quemadas en los primeros seis meses de 2009, prácticamente todos durante el verano de los que casi 36.000 hectáreas corresponden a superficies arboladas. Es decir, 970.160.000 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, 8.084.666 viviendas de 120 metros cuadrados. O lo que es lo mismo, una vez y media el tamaño de la ciudad de Madrid.

12.305 siniestros en esos mismos seis meses, entre conatos (superficie quemada inferior a 1 hectárea) e incendios (superficie quemada superior a 1 hectárea).

27 de ellos considerados grandes incendios (superficie quemada superior a 500 hectáreas).

Y sólo 84 personas detenidas este año como presuntos autores voluntarios o involuntarios de esos incendios en nuestro país.

Pero, pese a todo, no puede considerarse que hasta ahora haya sido un año muy malo comparándolo con el último decenio. Se han duplicado, eso sí, las terribles cifras con respecto al año pasado, comparando el mismo periodo semestral. Las estadísticas mandan y hay motivos para preocuparse y para felicitarse. Sin embargo, los que apagan el fuego desde las mesas de sus despachos no deberían de olvidar que un sólo bosque, un sólo árbol, que figure en esos números es ya, por sí misma, una cifra trágica, un atentado a nuestro futuro.

Intereses económicos, delincuentes y pirómanos, ignorancia y desinterés, falta de educación y de sensibilidad, son los factores que están detrás de estos incendios. Si bien se estima que 3 de cada 4 son provocados, en realidad éstos son los incendios donde se demuestra su origen en la mano del hombre. En algunos casos se afirma que el 96% de los fuegos producidos en nuestro país tienen origen en la actividad humana y en buena parte por una acción intencionada y directa.

¿Por qué?

(Videos oficiales de las Campañas 2009, arriba, y 1988, debajo. Veinte años después aún necesitamos cantar y gritar el mismo lema. ¡Todos contra el fuego!)