Yo sólo quiero tener una oportunidad. Creo que esa sería la respuesta del Sr. García, vecino de Écija (Sevilla), que ni corto ni perezoso ha colgado un breve texto en un sistema web de anuncios por palabras pidiendo tierras para sembrar, en unas curiosas condiciones:Siembro finca a medias, tu cobras la PAC, yo trabajo la finca por la cosecha: ¡Cobra la PAC y olvídate de problemas! Yo me encargo de arar, sembrar, abonar, segar y recojo la cosecha. Tú cobras la PAC a tu nombre sin gastos ni riesgos. Mínimo 25 hectáreas de secano o riego, formalidad y con contrato, abstenerse corredores e intermediarios.
Tras lo cual, alguien copia y pega el enlace del anuncio en una red social y otro alguien señala esto es denunciable. Pues puede que no, dedo rápido. Esto es querer trabajar, salir pa'lante, vivir y superar tiempos de crisis y de incertidumbre. Tener iniciativa. Claro que igual es demasiada deducción partiendo de unas pocas frases. Pues nada, me lo imagino así, que ya me vale.
Ni usted ni yo sabemos que es eso de la PAC (bueno, yo ahora, tal vez, que me lo buscó Don Google y me dió algunas respuestas). Pero si no lo sabemos, lo intuimos. Alguna ayuda o subvención de alguna administración destinada, presupone el lector y el escritor, a los trabajos del campo. Y así es.
Pero, sinceramente, es de esperar que la burocracia, mezquina y necesaria a un tiempo, no se cebe con este, presuponemos, joven agricultor. Y que el destino lo aleje también del temible Granjero busca esposa, otra oscura tentación que ya amenaza con caer sobre nuestras retinas. Que de paso, no estaría mal, encuentre esas 25 hectáreas, o más si es capaz de trabajarlas, cosa que no dudo. Que a esas 25 hectáreas venga adosado un propietario digno y serio, a ser posible, que sepa cumplir la palabra dada. Y que el trato le resulte beneficioso y suponga un futuro a su vida. Y que las ... administraciones sepan, por una vez, no encontrar requiebro ni falta ni delito ni ná de ná. Hay veces que hay que saber mirar pa'otro lao.
Aunque preocupante es la advertencia que lanza el aspirante a ganarse callos y solajeras cuando termina con un tajante abstenerse corredores e intermediarios. Es curioso. ¿Verdad? Siempre se terminan los anuncios advirtiendo a los indeseables que no hagan acto de presencia. Nunca los definimos con ese calificativo, pero es el lugar que se les reserva.
Resulta que, como todo en la vida del hispano, del heredero de la antigua Roma, picaresca de por medio, puede que la tan mentada PAC sea para unos pocos, una oportunidad, y para otros muchos, una oportunidad. Ya me entiende usted. Los ojos miran al que grita por una alternativa porque es más fácil agredir con diligencias, notificaciones y expedientes varios. Pero desatienden a los gusanos que corrompen a través de intermediaciones innecesarias, porque, como todo en la vida, si tienes papeles...
(Intermediarios. Siempre los intermediarios en el campo. Esos que al final provocan que el kilo de pepinos se pague en origen a 1 céntimo, percibido por el agricultor dolido; mientras que en destino se pague a 1 euro, abonado por un consumidor que ya duda si merece la pena comer y no pagar la hipoteca.)
Y es que sigo diciendo lo mismo. Son los individuos y sus iniciativas y no las administraciones, los que mataran la crisis (y puede que, metafóricamente, a uno de esos intermediarios), la presente y las venideras. Aunque algún bloguero, apreciado por mi perfil de lector, opine que esa confianza ciega en el ser humano, en la persona, como capaz de encontrar alternativas, es una verdadera estupidez utopía. Razón tiene, la verdad, todo hay que decirlo. Pero me quedo con mi utopía. Es más del color de las rosas. (¡Qué bonito!)

(Imágenes encontradas... por ahí.)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada