¿O es un vulgar tópico? ¿Qué opinas? Yo tengo mi propia y particular teoría. Y reconozco que me daba un no se qué exponerla aquí.Evidentemente, es un tópico. Pero es de esos tópicos basados en la costumbre y en lo esperado. Estos tópicos que se sustentan, la mayoría de las veces, en los instintos. En definitiva, somos mamíferos evolucionados socialmente. Así que por qué íbamos a esperar un comportamiento diferente al resto de mamíferos sociales.
No voy a entrar a desarrollar mucho lo evidente, que animales somos y como animales nos comportamos. Quién haya pasado años viendo documentales sobre la vida salvaje acabará, por fuerza, por encontrar un gran número de similitudes con el exclusivo e irrepetible homo sapiens. Desde lo sexual hasta lo tribal. No por una cuestión de estudio, sino de pura observación, así que, por lo tanto, sin valor colectivo alguno (y ni mucho menos científico, obviamente).
Nuestra diferencia física puede estar en el cerebro, en su capacidad para proyectar el futuro o en su capacidad para desarrollar herramientas o en su especialización hacia la socialización y las virtudes que tiene para la supervivencia de una especie. Todo depende del estudio y propuesta científica que acabes leyendo e indagando. Cada quién, cada área de conocimiento, tiene su propia explicación, aunque la verdad, como en las buenas películas, puede ser un poliedro de innumerables caras.
Como individuos de calle, más preocupados por la hipoteca que por cuestiones irrelevantes sobre nuestra naturaleza, renegamos de los tópicos porque como ególatras residentes de este planeta nos consideramos por encima de todo ser vivo. Nosotros los observamos y reflexionamos sobre ello. Ellos, presuponemos, no.
Uno de esos tópicos es que la hembra busca protección y seguridad y el macho pues corre para lo único que vale, la procreación. Esta simplificación en extremo, no aceptada en lo común, renegada por feministas, religiosos, intelectuales de todo tipo y hasta por artistas de corte y confección, explica de manera clara por qué somos tan predecibles en el comportamiento sexual, familiar y comunitario.
Al final, tras estas cartas programadas genéticamente, se enseñorea el instinto de supervivencia, formando parte del mismo, el reproductivo. No somos más. Aunque quizás algo sí nos diferencie. Todo ser vivo supone una intervención y modificación de su entorno, sin embargo, su propia evolución tiende a encontrar un equilibrio cíclico que sólo es alterado puntualmente por los avances evolutivos drásticos o los cambios imprevistos en el sistema biológico de turno. El ser humano es una especie animal que, a diferencia de lo esperado, no encuentra ese punto de equilibrio y supone una modificación constante y crítica del medio que le rodea. Aunque eso suponga, contradictoriamente, poner en entredicho su propia supervivencia. Desde luego, no cumple con las leyes del Yo, robot del gigante Asimov. Eso sí está clarito como el agua.
Pero al menos, en el asunto de que ellas busquen amor -léase protección- y ellos sexo -léase procreación- igual sí que somos predecibles, instintivamente animales. Nada más que un saco pendular de huesos y pellejo.
Sin embargo, sería necio negar por mi parte que el ser humano, como individuo, hombre, mujer o andrógino, es capaz de inventar y crear nuevas formas de comportamiento y de interactuación con lo que le rodea, con sus semejantes y con la persona por la que siente esa especial atracción que hemos etiquetado como amor (o traducido al dialecto masculino, te echaría un). Entonces, por qué no somos capaces como colectivo de hacer esos mismos cambios. ¿Qué nos impide reinventar nuestros patrones sociales? ¿Somos acaso unas hormigas un tanto más gordas?
¿O hay algo que nos diferencia y realmente el tópico mujer-hombre en cuestiones de sexo y amoríos no es sino otra absurda comedia interiorizada en nuestro manual de acción-reacción social?
Yo no tengo ni idea, pero... ¡Qué bueno es el amor con sexo y el sexo con amor! (¡Y qué enrevesadas son las palabras para explicarlo!)

(Forges, en su infinita sabiduría, ya lo explica mejor que yo en su viñeta. Más en www.forges.com.)
3 comentarios:
Dicen que la mujer da sexo para recibir amor y el hombre amor para recibir sexo..¿otro tópico?.
hola flordegato,
qué buenísima descripción!
me la guardo en mi "archivo" personal.
flor de gato... pensando en tu frase. sería la ley perfecta que explicaría como ambos sexos aseguran la supervivencia de la especie :)
si es que no somos sino unos animalitos de dios :D
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