Ayer llegaba otra vez esta melodía a mis oídos. Es de esas cosas intemporales, que gustan, que no pasan, que no pierden, que no envejecen, que convocan al silencio.
En esta grabación interpretada por el tristemente desaparecido concertista Narciso Yepes, uno de los grandes guitarristas del siglo XX.
3 comentarios:
Maravillosa melodía.
Saludos
Qué manos tenia este hombre..y cuanta sensibilidad, gracias.
Un abrazo, Angel
Que sencillo y que bonito.
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