Tenía pensado hacer un copia y pega de un magnífico pseudo-contrato entre el bloguero y el comentarista de blogs que encontré en 2 minutos más, pero ya casi entrando en la madrugada mientras tuiteaba un ratito, metía las narices a escondidas entre la aristocracia de Menéame.net, me dejaba llevar por el voto social de Bitácoras.com y terminaba leyendo una excelente reflexión de Antonio Zafra en su mosquitero, pasando antes por las comparaciones no son odiosas si se trata de igualar al profesional del SEO con la maestría de alguno de los hermanos Arguiñano, decidí cambiar de contenido.Es curioso esto de los blogs. Aunque llevo trabajando "sobre" la red desde hace unos 12 años, fecha arriba, fecha abajo, en esto de la blogosfera casi que recién aterrizo. Para mí no dista mucho de lo que en tiempos fueran las páginas personales con Geocities al frente. Ya muchos no lo recuerdan pero millones de esas páginas personales fueron creadas sobre distintos alojamientos gratuitos y, en busca de esa relación con el lector, de ese comentario tan sobrevalorado hoy (a mí me encanta leer uno o varios en este blog, no vayas a pensar lo contrario), muchos añadieron los libros de visita y otro tipo de herramientas que servían en última instancia para recoger ese feedback.
Como recién aterrizo en este mundillo muchas de las críticas, de las costumbres, de la cibercultura bloguera en definitiva, me resultan totalmente ajenas. No sabía quién era Enrique Dans hasta ayer, como quién dice; ni había oído hablar de un tal Escolar (ni él de mi); menos aún conocía el impacto de "alt-tab" o de otros muchos que se suponen son "algo" o "alguien" en la red blogocosa.
¿Parece increíble, verdad? Doce años machacando HTML, JavaScript, PHP, Perl, MySQL; ensimismado en las listas de distribución primero, en los foros después, en las redes sociales al final; administrando unos cuantos sitios con Mambo, Joomla, Xoops, vBulletin... y ni siquiera sabía lo que era Bitácoras.com. Un promedio de 8 horas delante de un monitor durante 5-6 días a la semana a lo largo de doooce años y no conocía Microsiervos.com (es que su contenido es excesivamente anecdótico y extremadamente corto para resolver algo). Y ni mucho menos se me había pasado por la cabeza que alguno de los blogs más importantes se escribían desde Canarias. ¡Vaya, qué orgullo!
En definitiva, que era uno de los no se sabe cuántos millones de usuarios que hay en la red, como muchísimos otros, ni más ni menos, anónimo, que no tenía claro, ni tan siquiera sabía qué era eso de los blogs (para mí, una página personal mezclada con un CMS -gestor de contenidos- muy simple).
Y esto es lo que he descubierto. Una nueva manera de hacer páginas personales como las de antes. Quizás donde el término "personal" se hace más patente quedando la descripción algo así como páginas PERSONALES. Un sistema fácil y sencillo que te permite tener un rincón donde degenerar contenidos con una formación técnica que puede acercarse al cero absoluto. Una de las tantas maneras de usar la red como plataforma de divulgación, difusión o promoción. Una macro red social soportada por multitud de sistemas distintos pero equivalentes, sobre alojadores diferentes, pero realmente social (y no una oficina de empleo, un foro enmascarado, una original manera de chatear o una reunión de granos adolescentes).
Una macro red social, gigantesca, amplia, dispersa y diversa que pasa una buena parte de su tiempo mirándose a sí misma, donde los nodos pasan horas señalándose unos a otros, auto-instruyéndose sobre lo que es y lo que no debe ser un bitácora digital. Como si ese ente global llamado blogosfera estuviera ensortijado inevitablemente a la necesidad de reconocerse a sí misma, auto-premiándose.
¿Qué sentido tiene? ¿Qué importancia tienen el voto social, los aristócratas del karma, los inútiles scripts que intentan evitar el copy & paste de manera infructuosa?
Perder horas de sueño por escribir, como yo acabo de hacer, unos párrafos que sólo tienen sentido para aquellos que habitualmente usan las herramientas aquí citadas. ¿Con qué objetivo? Salvo la necesidad de expresarte y sentirte oído... leído en realidad.
Sin duda, no entiendo y aún me sigue sorprendiendo esta parte de la blogomedia donde la autocrítica tiene el mismo valor y credibilidad que la que LaSexta le hace a Telecinco. Al final hago mías unas palabras de Madrigal (uno de los canales que por aquí se pueden sintonizar) en un comentario al artículo de Zafra: si no te gusta el juego, no juegues.
(Y no va por ti, Antonio, sino por esta tendencia bitacoriana a seguir absortos en lo nuestro mientras el mundo real, el que de verdad existe fuera de tu/mi monitor, sigue latiendo.)
(Tira cómica de Mauro Entrialgo publicada por la publicación cómica semanal El Jueves.)



















:) a veces "la necesidad de comentarios" hace que inventen sistemas insoportables de imanes para atraer gente.
Me gusta el blog, es nuevo en mi, soy una señora mayor, me acompaña cuando no puedo salir, me acompañò a un tratamiento, pero no olvido que detràs de cada teclado hay una persona de carne y hueso... y hay de todo, de gente càlida y maravillosa para intercambiar ideas a gente nefasta que solo quiere usarte, con toda una gama de variedades en medio.
Eramos pocos y ahora caì yo en tu blog :)
Besos, que tengas un lindìsimo fin de semana
Creo que cuando escribes un post ya sabes si va a tener comentarios o no, el error está en no publicar lo que te pide el cuerpo porque no te comentarán.
Cuando escribo sobre libros o sobre solidaridad sé exactamente qué gente comentará y que serán muy pocos, pero sigo adelante porque me gustan, aunque no dejas de sentir un poco de lástima al ver que en temas que sí son importantes no se mojan y en cualquier chorrada si.
Sañudos y enhorabuena por el blog!
Estoy de acuerdo con Cantares y Simone B,lo que si sé es que este medio hace que me sienta mejor es como un desahogo,y aunque los comentarios sean importantes es algo en lo que estoy concienciada que si no viera ninguno tampoco pasaria nada, seria como un diario como esa libreta que tienes para poder soltar todos tus pensamientos..sentimientos cosas varias..no se, yo lo siento y veo así, pero no dejan de ser importantes los comentarios.
Por cierto Angel, gracias a senovilla te conozco y no me voy a repentir ya me ha pasado con otros blogs.
Encantada de conocerte
Un abrazo.
@Cantares, @Simone, @Arena, gracias por el feedback. Yo tengo un vicio, el de escribir. Ya hace doce años, cuando aterricé en la red desde el mundillo de la programación de aplicaciones de gestión, tenía mis propias páginas personales. No lo puedo remediar. Así que engancharme a la blogosfera me ha costado más bien poco. Pero me he visto sorprendido por algunos aspectos de la "blogocultura", la verdad.
¡Ojalá pudiera yo escribir de forma tan llana como tú lo haces!
Yo, que siempre que escribo una crítica parece que esté en contra de aquello que critico, aunque la realidad sea que intento hacer ver que el uso de sus usuarios es el que devalúa la herramienta y no al revés, que es lo que acaban llegando a entender incluso los propios administradores de la susodicha herramienta...
Yo, que me he cansado de escribir sobre la blñogosfera, he visto aquí reflejado mi sino y esa torpe tendencia a referirme a la blogosfera de forma evangelizadora, cuando la realidad es que todos, por el simple echo de tener un blog, ya son bloguers, y omitiendo sin saber que el blog, por su característica personal, no debe ser un todo homogeneo en la blogosfera, sino un arcoiris de tendencias y formas de ver las mismas bitácoras.
Sinceramente, tu post me ha gustado muchísimo Ángel.
Un saludo
Hola Ángel.
Tú te definirás como un recién llegado a este mundillo, pero de eso nada. Con el vocabulario que manejas, aunque acabaras de crear el blog, estás a eones de distancia de la mayoría (yo incluido...)
Por cierto, ¿por qué no te resulta creíble la salvaje, masiva, ofensiva y, seguramente, delictiva crítica de la sexta a telecinco? yo creo que sí podemos creernos que van a cuchillo contra ellos, y que las críticas están hechas con mala leche y escupidas desde un odio profundo... Vamos, que no los veo yo como a ZP y a Rajoy, que se dicen de todo, y luego se sonríen en los pasillos y se confiesan secretitos... Ángel Martín y Ana Rosa no se tomarán un cafetito juntos en la vida!!
Y la última... ¿qué diferencia hay entre el mundo real y tu/mi monitor? Quizá lo que llega a través de un cable de red hasta mi hogar no sea TODO el mundo real, pero forma parte de él y como tal, son indivisibles. Mi YO (y seguro que también el tuyo) se alimenta de asfalto, de humo, de códigos HTML, de pañales sucios (Alba, 15 meses...), de Mercadona, de porno, de horas entre la wikipedia, google y El País currándome un post (y si querer, aprendiendo...), de búsqueda de gente que sepa modificar el código HTML de mi blog para cambiar el blockquote...
Me gusta también poder abrir esta ventana, y pasarme a saludar a los amigos, aunque sea con el teclado, porque de otra forma no podría ser, no? y más vale esto que nada...
La verdad es que después de releer el comentario, me ha parecido que se ha quedado con un tono un poco inquisidor, pero ya te digo que no era esa la intención. Soy mucho más básico y simplemente me apetecía comentar en tu blog, que acabo de conocerte (y me da que tú a mí también) y la amistad debe ser alimentada...
Un abrazo!! Ya sabes dónde andamos!!
Hola,
Gracias por tu confianza. Me he llevado una grata sorpresa con tu blog. Me gusta. Espero estar a la altura. Este mundo de la "Literoinformática" es tremendamente amplio y adictivo.
Yo tengo claro que, al margen de criticas, comentarios o blogosferas, lo importante de la cuestión es desahogar esa neurona de la que hablas en "Haga su comentario". Le doy toda la caña que puedo y si encima me encuentro a compañeros blogers como tú, mejor que mejor para que se mantenga despierta.
Abrazos
@Antonio, cada quién se comunica a su manera. Yo te leo, me gusta lo que expresas y como lo expresas y además haces que obligue a mis neuronas a moverse. Eso es de agradecer, y mucho :).
@Suso, gracias por esas inquisidoras palabras :) porque creo que le han añadido lo que yo no he sabido expresar. Es mi opinión :).
@Rayajos, gracias por pasarte. Creo que los blogs pueden hacer dos cosas básicamente. Mostrar unos conocimientos (p.e., jardinería si es tu afición o profesión) o compartir puntos de vista y opiniones. A partir de esos dos estilos, las variedades que se quieran.