Mucho se habla y se dice, aunque poco se recomienda como en el sitio de Marcelino Madrigal, sobre las redes sociales digitales y su uso (añado "digitales" o "virtuales" o "informáticas" porque ayer leí esas dos palabras utilizadas para entornos, por así decirlo, "reales", cosa obvia por otro lado).En mi caso, tengo mi propio criterio, muy simple, que me gustaría compartir contigo. Antes de lanzarte a la piscina de Tuenti, Facebook, LinkedIn u otras con objetivos más concretos como Twitter, blogs, agregadores sociales... deberías de parar tres minutos e invertir treinta para responder a una pregunta: ¿qué deseo obtener de estas herramientas? En especial, es muy importante responderla ANTES de registrarte como usuario de la multimillonaria (en usuarios y en dinero) Facebook.
Por muy compleja y rebuscada que sea tu respuesta me parece que al final puedes dar dos usos explícitos, o una mezcolanza de ambos: el profesional y el personal. Puedes necesitar de una red social para promocionar tu actividad laboral o asociativa (por ejemplo, muchas empresas de SEO y presencia en red lo hacen de manera muy activa). O puedes, sencillamente, tener una línea de contacto con tu familia y amigos, con los que compartir momentos íntimos de tu vida y reforzar un nexo de unión.
¿Y por qué es tan importante decidir ANTES qué tipo de actividad queremos y necesitamos? Por la protección de tu privacidad. No es muy conveniente, aunque aquí cada quién se lo guisa y se lo come al gusto, mezclar, en la medida de lo posible, lo personal con el negocio. Ya me lo decía mi madre, las cuentas claras y el chocolate espeso o los negocios a un lado y la familia al otro.
Ya seas inversor, programador, abogado, presidente de una asociación, redactor de un blog o cualquier otra actividad sobre la que puedas desarrollar una estrategia de red social para su promoción (y en última instancia mejorar tus ingresos), tu objetivo práctico final será engordar la lista de seguidores (Twitter), amigos (Facebook), contactos (LinkedIn) o como quiera que se llame a los nodos en el sitio de turno. Posiblemente añadirás amigos y familia; también a los que conoces por compartir diversas actividades lúdicas; y, por supuesto, a todos tus clientes o sus trabajadores. Tu actuación sobre la red social, en este caso, debe ser comedida, pero sin caer en la falsedad. Vuelvo a mi familia y recuerdo a mi abuela cuando me decía que se coge antes a un mentiroso que a un cojo. Tampoco tienes que reprimir compartir algunos aspectos de tu vida personal, pero no te confundas. Tu red social para uso profesional puede ayudarte a buscar un nuevo empleo, puede servir de apoyo para difundir tus contenidos o vender tus servicios o productos... pero no duerme contigo ni conoce aquella graciosa anécdota de la adolescencia. Tu red social profesional te permite pagar la hipoteca, pero no necesita ni debe saber de tus manías u opiniones más controvertidas. Y a la inversa, a la mayor parte de esa red social no la conoces salvo por algún saludo puntual o el intercambio de algún correo electrónico de presentación.
Si lo que deseas es un uso personal controla a quién añades en tu red social limitando tus seguidores/amigos/contactos a personas reales que conoces y con las que compartías algo "en lo físico". ¿Te imaginas preguntando por la salud de la tía Gertrudis subido a un escenario y con 500 personas delante? ¿Qué cara pondrá tu primo? No. Estas cosas se dejan para redes "personales". Todo esto parece una obviedad, pero... ¿lo cumplimos?
¿Y si quieres un poco de cada? Tienes dos alternativas. La segura es abrir dos perfiles en tu red social. Uno, cuyo nombre será el de tu producto/servicio/blog/marca y donde centrarás de manera impersonal tu actividad; y otro, con tu nombre y apellidos, para lo personal e íntimo, con una red pequeña y limitada que se convierte, simplemente, en una extensión y puente en esa relación "física" que ya existía.
La solución complicada, y arriesgada por las posibilidades de descuidos, olvidos y meteduras de pata de lo más diversas, es la de usar un único perfil. Algo común en profesionales independientes donde su marca es su nombre (por ejemplo, un abogado con despacho propio donde un primo segundo por parte de madre es también un cliente con un caso). Ante esta necesidad invierte tiempo (mucho) en analizar las políticas de privacidad y su configuración en la red de turno (en el caso de Facebook me atrevo a recomendar la lectura de los artículos de Madrigal, por su realismo, simpleza y claridad). Sabías, por ejemplo, que en Facebook o Windows Live se pueden aplicar políticas sobre grupos/listas de amigos, es decir, que te permite decidir quiénes pueden ver qué. Pues cosas como éstas son las que necesitas manejar y entender con soltura, que te diría un profesor de baile.
(Por cierto, propongo que las redes cambien la palabra "amigos" por "contactos", o al menos que su uso fuera configurable.)
3 comentarios:
Sé que me van a tachar de poco social, pero me da igual.
Las Redes sociales, posible definicion de Red (Aparejo hecho con hilos, cuerdas o alambres trabados en forma de mallas, y convenientemente dispuesto para pescar, cazar, cercar, sujetar), creo que cada quien puede utilizar su aparejo, o ir directamente a la pescaderia a por su pieza.
Red Social=Entidad Financiera ( yo te proveo de amigos, contactos, yo te proveo de tarjetas yo tengo tu dinero).
Prefiero la lectura de un buen libro ó la conversación amena de mi marido.
hola @Anónimo,
las redes son una herramienta informática como lo es Word, Visual Basic, Excel, AutoCad, ContaPlus, Fireworks, GIMP, Firefox... sirven para algo. el algo que hagamos con la herramienta es responsabilidad del usuario.
un saludo!
Don Angel:
Con el Word puedo escribir un texto, con el Visual Basic es un lenguaje de programacion, con el Excel puedo realizar excelentes hojas de cálculo, con el Autocad es un editor de dibujo, etc, pero las redes sociales son como algunas revistas del corazón, unos las leen porque no tienen nada mejor que hacer y otros les sirven para ir un poquito mejor al baño.
;)
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