Yo creo que los blogueros que creen en esas historias y mitos, además de seguidores fieles de Iker Jiménez, no viajan. Ese es el problema. Y como no viajan -por la red, quiero decir-, estiman. El asunto es que mis estadísticas, que deben ser muy similares al de resto de blogs, porcentaje arriba o porcentaje abajo, dicen otras cosas, igualmente curiosas e interesantes, pero quizás no tan emotivas.
Los datos contra los mitos
Dice mi Google Analytics, por ejemplo, que 60% de las 6.687 visitas (que no usuarios y ni mucho menos personas) del último mes, que leyeron (o mejor dicho, "accedieron a") uno de los artículos en este bitácoras que lees ahora mismo lo hacen llegando aquí desde un buscador, ganando por goleada, obviamente, Google. Un 25% de las visitas provienen de webs de referencia y sólo un 8% es tráfico propio (alguien escribió la dirección de este blog en su navegador). Sobra decir que, provengan de donde provengan las visitas, a cada quien y a cada cual le estoy muy agradecido por regalarme su tiempo e invertirlo en lo que yo escribo. Sigo pensando que si una persona te regala su tiempo te está dando uno de sus bienes más preciados, sea consciente de ello o no.
Dice también que el 30% de esas visitas se reparte tan sólo en dos artículos concretos. Uno dedicado a la horrorosa serie televisiva (presumiblemente infantil) Patito feo y el otro dedicado a resolver un problema técnico a la hora de acceder desde PCs de escritorio con Windows a servidores de archivos Ubuntu que utilizan Samba. Otro 18% se va para la portada del blog, por lo que se repartiría entre los distintos artículos publicados cada día de forma proporcionada. Entre los 10 artículos más leídos y visitados este último mes, más de la mitad son referentes a temas informáticos exclusivamente.
El mito de quién te visita
Por lo pronto el mito de quién lee los blogs ya se empieza a caer solo. Aparte de que ya la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC) indicara que el 63% de los internautas encuestados habrían accedido al menos una vez a un blog y que el 25% reconocía haber leído alguno profesional. Por cierto, cuál es la diferencia. ¡Qué alguien me lo explique! Y por otra parte, cuántos usuarios de la red reconocen un blog al visitarlo. Es probable que esos porcentajes sean incluso superiores.
Querido bloguero, queda claro pues que tus lectores NO son sólo son, ni exclusiva ni mayoritariamente, otros blogueros. La mayor parte de tus lectores, o mejor, visitantes, te lean o no, son internautas que buscan palabras en Google (o Yahoo o Bing u otro cualquiera) y éstos recomiendan tu contenido porque, sencillamente, esas palabras, el cómo están escritas, fueron significativas para el algoritmo de indexación, primero, y de búsqueda, después.
Sí, reconozco que en los blogs comentan los blogueros. De eso no cabe duda. Incluso podríamos elaborar un estudio, si se quiere, por seguir con la tradición de tirar el dinero público en bobadas, pero no hace falta. Esto lo soluciono yo con una frase de mi padre, el 99% de los comentarios a los bitácoras son de usuarios que tienen o escriben en bitácoras (porque los hay que tienen pero no escriben, aunque esto también puede ser otro mito, de esos que yo mismo me creo). Mi padre, en las discusiones, siempre acaba certificando sus postulados inventándose una estadística que dice que el 99% de algo le da la razón.
El mito del bloguero importante
Lo de los VIBs no tiene mucha vuelta de tuerca. Ya escribí sobre eso. Somos unos cuantos los que ponemos a unos menos el calificativo de importante. Criticamos que algunos, que casualmente también trabajan para o en la Universidad, dan conferencias o charlas. Bueno, yo imagino que todos sabemos que todos los profesores más o menos activos dan charlas y conferencias. Los hay para todos los temas, colores y gustos, cada uno con su precio. Uno va a la Universidad de su ciudad o provincia con la cesta en la mano y dice "quierooo una charla sobreee... a cuánto el kilo de tostón-la-hora". Te la llevas ya puesta.
También los hay para hablar del dospuntocerismo y del agujero negro. Es decir, si damos importancia a un Enrique Dans (para ser claros, porque al final, cuando se critica a los VIB, no se por qué, todo el mundo mira para él), persona que leo en ocasiones si me interesa lo que escribe (igual que quizás él me lea si le interesa lo que yo escribo -cosa rara-), entonces, cuánta importancia no tendrá Yonkis.com, ElOtroLado.net y tantas otras webs con cientos de miles de visitas, o quizás millones... al día. Lo dejo ahí.
El mito del bloguero que ganaba dinero
No te duermas, que ya acabo. Ahora voy a por lo del bloguero que vivía de los blogs. A ver, los hay, pero trabajan como
O en otras palabras, construye tú la reputación del blog, genera su tráfico y si su publicidad da beneficios, una parte pa' ti. La otra versión es te pago a tanto el kilo redactado. Generalmente los precios van desde menos de 1 euro (te lo digo gráficamente: "Va < 1€", donde Va es valor del artículo) hasta no más de 2 ó 3 euros, por una extensión media de 700 palabras.
Echa cuentas. Si 700 palabras, para escribirlas medianamente bien, tiempo de documentación incluido, tardas media hora... supongamos que eres un verdadero crack del teclado y son 15 minutos, pues... a ver... 8 horas escribiendo a 4 artículos por hora, sin pausas ni descansos ni cigarrito son... 1, 2, 3, 4, 5... 24 artículos a... siendo superhipermegaextra generosos, 3 euros cada uno... 72 al día... 7 días a la semana, carnavales incluidos... 2.160 euros al mes... ¡Sueldazo! (Si fuera cierto, al menos en parte.)
Pero la realidad es que pagando a una media de 1 euro diario y no llegando a escribir más de 3 artículos por hora y trabajando en valor neto no más de 4 horas al día (12 artículos diarios) tus ingresos son de 10 a 30 euros/día. Lo que suponen, incluyendo sábados, pero no domingos que es día de misa, de 240 a 720 euros al mes. Descuenta el 15% de IRPF, por supuesto.
De ahí que cuando oigas decir a un bloguero que vive de esto profesionalmente, si sabes
El mito del fin del mundo según el bloguero
Por último, que ya es suficiente e imagino andas al borde del sueño, hablemos un poco sobre aquellos
La palabra blog viene de "web+logs" (y no de "we blogs", eso fue posterior, invento de un tal Obama). Es decir, una web cuyo formato era el de una especie de registro en línea de actividades ordenadas cronológicamente. ¡Coño! ¡Un blog es una página web! Miiiraaa... por donde vino a saltar la liebre.
Y, mire usted, España va bien y ya existían millones de webs que abarcaban millones de temas, unos muchos querían arreglar el mundo y unos pocos destrozarlo (y pese a ser menos, van ganando). Los blogs son un determinado formato de página web. De página web de las de toda la vida. No más.
Por supuesto que el formato ha evolucionado mucho desde aquellos primeros weblogs, que suponen una poderosa plataforma de expresión -Internet entera supone una alternativa a los que tradicionalmente no tenían voz-, pero desengáñese, el mundo lo cambiaban, lo cambian y lo cambiarán las personas.
Y con esto y un bizcocho... espero que el humor no te haya faltado para esta lectura. Si te he arrancado una sonrisa me daré por satisfecho y si no, quedas invitado a trolear y desahogarte por ahí debajo, en los comentarios.



















Todas mis creencias a tomar por culo de un plumazo, ja,ja.
En serio, a mi entender el condenado Google Analytics lo único que hace es retrasar la carga del blog y te cuento mas, yo lo he quitado y el muy cabrón sigue analizando igual... él o su fantasma.
Amigos, hoy no os voy a regalar musica ninguna, hoy os voy a regalar, simplemente, Jazz...la conversación entre dos trompetas, sin más, solas en el ruidoso silencio conversan y llegan a un acuerdo, a una convención de respeto mutuo, sin fisuras, con el que ambas pueden convivir y no sentirse mal. Se trata de los sonidos de Gerry Mulligan y Ben Webster en el disco Meets de la serie Master Recording. Tomaros este ejemplo en serio y vereis como a través del respeto (que no con la tolerancia) se llegan a puertos donde no hay piratas que lo sean por necesidad. Un saludo.
Descarga desde aquí: http://ulpilex.es/Vitruvius/ (en el lateral).
Ah, mira, los mitos. En cuanto al primero, del que escribí hace poco como bien sabes, no se puede negar la evidencia de que mucha gente busca información sobre algo y de repente topa con una bitácora y dice: ¡qué bien, lo que buscaba! O al contrario. Pero no creo que nadie quiera tener una bitácora para ver cómo engrosan las estadísticas. La percepción de los comentarios hace que la bitácora parezca "viva", y casualmente la gran mayoría de comentarios son de otros blogueros. Al que busca información le da igual el medio en el que esté la misma, le interesa la información en sí. ¿Has mirado cuántos repiten visita? Me juego mis acciones de Madoff a que son blogueros. No creo que nada de mi comentario quite validez al tuyo; es otro matiz. ¡Un abrazo! -por cierto, me pareció interesante y lo rewtitteé, vaya palabro-! ^_^
Pues lo has apuntado bien, Angel. Y lo he leído encantado. Estoy casi totalmente de acuerdo contigo- Eso sí, no cambiaremosel mundo, pero lo movemos... Jejeje
Buen día
Un saludo a todos:
@Logio, el Analytics "carga" un poco el blog o el sitio web pero mucho más, por ejemplo, usar el JSON.feed o la carga de música o vídeos YouTube o llamadas a sitios con presentaciones y cosas afines. El blog, minimalista, si puede ser, es mucho más rápido.
@Peter Pan, intentaré buscar esa música.
@Julio, ¡claro! los bloggers escribimos porque queremos meter la cuchara en algún potaje y comentamos por lo mismo. Eso sí te lo he reconocido, los bloggers son los que mayoritariamente, o como diría mi padre, el 99%, comenta. Pero no son nuestros únicos y exclusivos ni los que mantienen vivo el blog. Hay que escribir pensando en esos muchos otros visitantes. Además de que sólo un pequeño porcentaje visita tu página principal. Llegan a ti por algún contenido previo y luego se marchan. De hecho, escribí esto, intentándolo con humor, por tu culpa, por tu culpa, por tu grandísima culpa (algún monaguillo por la zona ;)
@Froilán yo no puedo evitar intentarlo. Sé que no lo cambiaré, pero no me quedo con la espinita de intentarlo.
:)