Pero permite que yo, en este rincón, recupere por un momento su significado cristiano tradicional (y sin tener que definirme bajo ninguna confesión religiosa).
El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de un episodio histórico o hagiográfico del cristianismo: la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén (Judea), ordenada por el rey Herodes con el fin de deshacerse del recién nacido Jesús de Nazaret. Fuente: Wikipedia.
Hoy tendría que ser el día que dedicamos a tener presente, de manera especial, a los verdaderos inocentes de nuestra brutalidad colectiva, los niños.
Pero mejor que palabras, te animo a ver la nueva campaña publicitaria de captación de asociados y apadrinamientos de Intervida que promueven la lucha contra la explotación laboral infantil, contra la pornografía infantil y en defensa del derecho a un hogar. Son pura poesía visual y transmiten el mensaje de los verdaderos inocentes como ninguna palabra escrita. Todos ellos de 20 segundos de duración y bajo el lema: "no va a volver, está recuperando su infancia".


















No viene nada mal ser pesado en estas cosas e insistir, como tú has hecho.
Siempre parece imposible, pero siempre llega el mensaje a alguien. Seguro.
Saludos