Mucho se habla, se dice y se escribe sobre el anonimato, o seudonimato, en la red. El nick se ha convertido para muchos en una seña de identidad digital. De los varios que yo mismo he tenido es, sin duda, artecar24 el que figura en el campo nombre de mi carnet virtual.Creo que muy pocos usuarios de la red se posicionarían claramente de manera contraria al uso del seudónimo o la participación activa de manera anónima. Ciertamente, entorno a esto último hay muchos mitos, tanto desde la parte de los que lanzan algarabías sobre el peligro del "gran hermano", como sobre los que creen que sólo por el hecho de estar en su casa, en una habitación cerrada, a oscuras y oculto tras una pantalla no pueden ser seguidos y rastreados. Ambos extremos son absurdos pero son lo que hay que esperar en un país de cántaros de miel, donde eres de uno u otro bando, pero nunca de una alternativa. Y ya estoy desviándome del tema.
Sinceramente, creo, apoyo y hago uso del anonimato y del seudónimo en la red. Máxime porque es una herramienta vital para la libertad de expresión y comunicación en sociedades donde estas libertades están vulneradas. Los casos más claros son, obviamente, Corea del Norte, China, Irán o Cuba, pero en muchas ocasiones la libertad de expresión está soterradamente vulnerada también en países democráticos donde, al menos en teoría, está garantizado a través de sus constituciones.
Pero me hago una pregunta. ¿Está nuestra sociedad, nuestra avanzada cultura, individualmente preparada para hacer uso de estas herramientas de un modo responsable? ¿Se justifica cualquier acción, actitud u opinión, amparados en el seudónimo? O se convierte el seudónimo en un escudo que guarda al que arroja la piedra.
El anonimato y el uso de seudónimo en la red pierden su fortaleza, su justificación, cuando hacemos uso de estas posibilidades como si fueramos niños jugando a las trastadas para luego escondernos y negar todo lo ocurrido.
Hace poco leí una pregunta que movilizó algunas reflexiones al respecto. Si no es ilegal por qué necesitas ocultarte. La reacción trollera en este caso sería muy simple, recurrir, como muchos, a la burla, el despropósito, el descrédito, el insulto, la negación o la indiferencia. Es curioso, porque he constatado en más de una ocasión, ganándome la amistad de alguno de estos usuarios, que por lo general detrás de su actuación no hay una ética, una moral o unas creencias determinadas. Sencillamente juegan a dar el palo allí donde mi nick-amigo también lo da.
Háblales de la ética hacker y se quedarán mirando al techo. Háblales de la vulneración de derechos elementales y te mirarán con cara de botellón. Háblales de solidaridad y te preguntarán que dónde es el concierto ese. Háblales de igualdad y te dirán que yo primero y luego yo.
El anonimato en la red es y debe ser una herramienta indispensable y básica a disposición de los usuarios. El nick o seudónimo una cortesía del usuario anónimo que quiere enlazar sus actos virtuales a través de una determinada palabra. Pero sin un uso responsable acabaremos por convertir Internet, que en el fondo sólo es una herramienta de comunicación que transporta datos a través de sus redes, en una nueva inter-basura, donde lo zafio, el insulto y la falta de argumentos serán (son) la tónica general.
Ya se terminó la Internet de hace 10 ó 15 años, la Internet de los técnicos, los informáticos, los universitarios y cierta élite selecta y profesional. Yo no añoro esos tiempos, que conste. Hoy, la red, empieza a ser la realidad virtual de una sociedad que ha progresado. El temor, mi temor, es como reaccionará esa misma sociedad ante este nuevo, enorme, maravilloso, versátil y gigantesco juguete.
Y por ahora, si percibo y encuentro verdaderas joyas, no es menos cierto que las encuentro rebuscando entre un montón de m...

(Viñeta superior de autor desconocido. La viñeta inferior es del dibujante Andrés Rábago que firma bajo los seudónimos El Roto y Ops. Publica, entre otros medios, en el diario El País. Su contacto actual no es el de la viñeta sino "elroto.elpais@gmail.com".)


















Creo que lo expresas correctamente en el título. Cada uno que firme como quiera, pero con orden y concierto. A mi los anónimos no me gustan de ninguna manera.
Saludos, Angel
Totalmente de acuerdo contigo; bien sabes que mi nick es Reina y ya lo utilizo siempre en la red; cuando comencé mi blog preferí usar un nick precisamente para mantener "virtualizada" mi forma de escribir, jamás para insultar ni para molestar a nadie. Además "permitía" los anónimos porque comprendo que algunas personas prefieren no revelar su identidad en internet (tras la desagradable experiencia, aún lo entiendo más si cabe).
Desde luego, el empleo del anonimato y/o seudoanonimato para perjudicar a otros me parece cobarde, execrable y soy incapaz de entender qué gana ese tipo de gente "trolleando", insultando y fastidiando a todo el mundo.
Además, aunque piensen que no, todo deja rastro y se puede averiguar quien se esconde tras esa basura.
Un abrazo.:) Reina
@Reina, todos los comentarios tienen valor para mí, por igual. Pero en este caso particular, en este tema concreto, el tuyo tiene un valor especial. Gracias por aportarlo.
Hola Ángel :)
Puedo entender y comparto que los internautas usen pseudónimos para mantener cierto grado de privacidad.
Sobretodo porque hay mucha gente con muy mala idea por este mundo y exponer datos personales en parte es un riesgo.
Lo que no comparto es el uso del anonimato para ofender, insultar y faltar al respeto. :(
Un abrazo :)
¿Y cual es la diferencia entre el Anónimo responsable y el que utiliza el Nick?
En mi caso, me gusta leer artículos interesantes y de alguno de ellos comento algo sin más, y con mucho respeto, pero como no participo en niguna red social, pues que necesidad tengo de dar mi nombre,
y sí, como informático, cualquier cosa, se puede rastrear, pero para eso tienes que ser "inteligente", y eso... no lo tienen muchos.
saludos.
Real Academia de la lengua española:
Significado Anónimo: dicho de una obra o de un escrito. Que no lleva el nombre de su autor.
Significado de nick: la palabra nick no está en el diccionario.
Significado de seudónimo: dicho de un autor. Que oculta con un nombre falso el suyo verdadero.
Firma: Anónimo e informática.
Una más que interesante reflexión
Carpe Diem