Si no lo copio y pego, me dará un tirón en el dedo, así que lo siento, hoy no habrá contenido original. Aunque no me gustan las cadenas de mensajes, por lo general, aunque disfrute con muchas cosas de las que recibo, rara vez las reenvío. Generalmente he copiado alguno que otro en mis blogs porque realmente me gustaron.Ayer escribía sobre el machismo que nunca se fue, sino que cambió de vestimentas y de formas. Pero también daba una ligera opinión sobre la cuestión de la paridad y los movimientos feministas que no miran al presente y al futuro, sino que siguen anclados en el siglo XX (o el XIX).
Mi idea, muy simple. ¡Hablemos de personas! ¡Valoremos en base a méritos! Y dejemos de regir nuestra vida por la discriminación de los que son diferentes. No hay más, a mi parecer.
Una de esas luchas inútiles, siempre desde mi particular punto de vista, es el empeño en el uso de un lenguaje que incluya a ambos géneros aún contra el propio diccionario de la lengua española. Obviamente, el lenguaje es un reflejo de nuestro pensar y nuestro actuar, pero es una consecuencia. Hay que "atacar" la cultura del día a día, la manera de pensar discriminatoria, las formas y actos denigrantes que separan o segregan. Y se hace con cultura y educación. Ésto, por sí sólo, modificará el lenguaje.
Alguien ha escrito un magnífico texto sobre este asunto que me ha llegado hoy por correo electrónico y es de esos pocos que, después de leído y unas cuantas carcajadas, no ha terminado en la papelera, sino en este modesto blog.
Yo no soy víctima de la LOGSE. Tengo cerca de 40 años y he tenido la suerte de estudiar bajo unos planes educativos buenos, que primaban el esfuerzo y la formación de los alumnos por encima de las estadísticas de aprobados y de la propaganda política.
En párvulos (así se llamaba entonces lo que hoy es "pre-escolar", mire usted) empecé a estudiar con una cartilla que todavía recuerdo perfectamente: la A de "araña", la E de "elefante", la I de "iglesia" (sí, sí, de iglesia), la O de "ojo" y la U de "uña". Luego, cuando eras un poco más mayor, llegaba "El Parvulito", un librito con poco más de 100 páginas y un montón de lecturas, no como ahora, que pagas por tres tomos llenos de dibujos que apenas traen texto. Eso sí, en El Parvulito, no había que colorear ninguna página, que para eso teníamos cuadernos.
En EGB estudiábamos Lengua Española, Matemáticas (las llamábamos "tracas" o "matracas") Ciencias Naturales, Ciencias Sociales, Plástica (dibujo y trabajos manuales), Religión (¡!) [yo estuve en aquellas primeras clases de Ética, apostillo] y Educación Física. En 8º de EGB, si en un examen tenías una falta de ortografía del tipo de "b en vez de v" o cinco faltas deacentos, te suspendían.
En BUP, aunque yo era de Ciencias, estudié Historia de España (en 1º), Latín y Literatura (en 2º) y Filosofía (en 3º y en COU). Todavía me acuerdo de las declinaciones (la 1ª.: rosa, rosa, rosa, rosae, rosae, rosa en el singular; -ae, -ae, -as, -arum, -is, -is, en el plural; la segunda;-us, -e, -um, -i, -o, -o, en elsingular; -i, -i -os, -orum, -is, -is, en el plural; no sigo que os aburro), de los verbos (poto, potas, potare, potabi, potatum, el verbo beber), de algunas traducciones ("lupus et agni in fluvi ripa aqua potaban; superior erat lupus longeque agni": el lobo y el cordero bebían agua en el río; el lobo estaba arriba, lejos del cordero; "mihi amiticia cum domino erat": yo era amigo delseñor). [Yo estudié FP, pero por un estilo, podría decir, salvo que sin latín.]
Leí El Quijote y el Lazarillo de Tormes [yo, la trilogía de la Fundación, de Asimov, cosas del FPI]; leí las "Coplas a la Muerte de su Padre" de Jorge Manrique, a Garcilaso, a Góngora, a Lope de Vega o a Espronceda.
Pero, sobre todo, aprendí a hablar y a escribir con corrección. Aprendí a amar nuestra lengua, nuestra historia y nuestra cultura. Aprendí que se dice Presidente y no Presidenta, aunque sea una mujer la que desempeñe el cargo.
Y... vamos con la Gramática.
En castellano existen los participios activos como derivado de los tiempos verbales. El participio activo del verbo atacar es "atacante"; el de salir es "saliente"; el de cantar es "cantante" y el de existir, "existente". ¿Cuál es el del verbo ser? Es "el ente", que significa "el que tiene entidad", en definitiva "el que es". Por ello, cuando queremos nombrar a la persona que denota capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se añade a este laterminación "-nte".
Así, al que preside, se le llama "presidente" y nunca "presidenta", independiente del género (masculino o femenino) del que realiza la acción. De manera análoga, se dice "capilla ardiente", no "ardienta"; se dice "estudiante" , no "estudianta" ; se dice "independiente" y no "independienta" ; "paciente", no “pacienta"; "dirigente", no "dirigenta"; "residente", no "residenta”.
Y ahora, la pregunta del millón a nuestros políticos y muchos periodistas (hombres y mujeres, que los hombres que ejercen el periodismo no son "periodistos"). ¿Hacen mal uso de la lengua por motivos ideológicos o por ignorancia de la Gramática de la Lengua Española?
Creo que por las dos razones. Es más, creo que la ignorancia les lleva a aplicar patrones ideológicos y la misma aplicación automática de esos patrones ideológicos los hace más ignorantes (a ellos y a sus seguidores). [Aunque me gusta este texto, no me gustan las generalizaciones, aunque yo mismo peque en ese sentido en más de una ocasión.]
No me gustan las cadenas de correos electrónicos (suelo eliminarlas) pero, por una vez, os propongo que paséis el texto a vuestros amigos y conocidos, en la esperanza de que llegue finalmente a esos ignorantes semovientes (no "ignorantas semovientas" , aunque ocupen carteras ministeriales) .
Lamento haber aguado la fiesta a un grupo de hombres que se habían asociado en defensa del género y que habían firmado un manifiesto. Algunos de los firmantes eran: el dentisto, el poeto, el sindicalisto, el pediatro, el pianisto, el golfisto, el arreglisto, el funambulisto, el proyectisto, el turisto, el contratisto, el paisajisto, el taxisto, el artisto, el periodisto, el violinisto, el taxidermisto, el telefonisto, el masajisto, el gasisto, el trompetisto, el violinisto, el maquinisto, el electricisto, el oculisto, el policío del esquino y, sobre todo, el machisto.
(Imagen superior de autor desconocido encontrada en ELTIEMO.COM, en su Revista Credencial sobre cultura y ocio.)
5 comentarios:
Aaaaarg. ¡No fastidies que todo el rollazo que escribí no aparece! buffff. me da pereza repetirlo hoy.
Yo también pertenezco a esa generación ( tengo 41 , camino de los 42) y estoy completamente de acuerdo con el texto.
Un rampyabrazo yfelices fiestas.
Bueno, como era un pequeño y cariñoso tirón de orejas lo repito más o menos:
Te cito:
"Una de esas luchas inútiles, siempre desde mi particular punto de vista, es el empeño en el uso de un lenguaje que incluya a ambos géneros aún contra el propio diccionario de la lengua española."
Sólo conozco un género cuando se habla de personas, el género humano, bueno hablando propiamente, el género aplicado a las personas se refiere a su condición de integrantes del reino animal, así pues el género de ambos SEXOS es Homo (Hombre), vamos que según la clasificación dentro del reino animal:
Reino : Animalia
Phylum : Chordata
Subphylum : Vertebrata
Clase : Mammalia
Subclase : Theria
Infraclase: Eutheria
Orden : Primates
Familia : Hominidae
Género : Homo
Especies : Homo sapiens
Hace días leí en el periódico El Mundo a un caballerete presidente o algo así de una tal Asociación Contra la Violencia de Género o algo así, que decía que quienes nos metemos con el uso de la palabra "género" en la expresión "violencia de género" es porque en el fondo nos gustaría apoyar dicha violencia, pero como eso es feo socialmente pues nos metemos con la palabra "género" usada como sexo. En fin, no vale la pena ni responder a este lumbrera.
Y sí, yo defiendo la violencia, pero precisamente cuando es necesaria para proteger al débil, al inocente, etc del abuso. Así me lo enseñaron desde pequeño: "El fuerte protege al débil" cuando la fuerza se usa así, bendita sea. No hay cosa más vil, rastrera e innoble que usar la violencia contra el más débil y más aún si es de tu familia, aquellos a los que tendrías que proteger.
Y ya para terminar, desde pequeño en el colegio recuerdo muy bien como me enseñaron que el género lo tienen las palabras: género masculino y género femenino, las personas tienen sexo: sexo masculino y sexo femenino. No es difícil de entender ¿no?
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=género
Y otra vez recuerdo que soy muy pesado con todo esto porque creo que la cultura es la defensa del individuo ante los abusos de los políticos y demás gente de mal vivir, como dice muy bien ese correo al que aludes, ellos hablan mal por dos motivos: porque no saben o porque quieren engañar. No nos dejemos engañar y descubramos su incultura pues.
Un abrazo.
Luis.
Sin cultura, sin educación, no hay igualdad ni hay defensa posible, estoy contigo Luis. Gracias, como siempre.
Gracias Rampy, por tu tiempo, tu lectura y tu comentario.
Corrección:
1.-rosa, rosa, rosaM
2.-poto, potas, potare, potaVi
3.-lupus et agni in fluviI ripa aquaM potabanT; superior erat lupus longeque agni. Lo cual se traduciría: "El lobo y LOS CORDEROS bebían agua en LA RIBERA DEL río; el lobo estaba MÁS arriba Y lejos de LOS CORDEROS." De otro modo, si queremos decir "El lobo y el cordero bebían agua en el río;el lobo estaba arriba, lejos del cordero.", en latín sería: "lupus et agnus in fluvio aquam potabant; supra erat lupus, longe ab agno."
4.-mihi AMICITIA cum domino erat
Al parecer, según el baremo de octavo de EGB, la "redacción" estaría suspensa por escribir "b en vez de v". Si esto pareciera demasiado riguroso, aplicando el criterio de las cinco faltas parecería que hay sólo cuatro, pero faltaría la principal, que invalida precisamente el mensaje de la "redacción".
5.-"presidenta. f. Mujer que preside. || 2. presidente (|| cabeza de un gobierno, consejo, tribunal, junta, sociedad, etc.). || 3. presidente (|| jefa del Estado). || 4. coloq. Mujer del presidente."
(Diccionario de la lengua española. Real Academia Española, 22ª edición, Madrid, 2001)
En efecto, los participios activos, como norma general, tienen la terminación -nte con independencia del género. Pero resulta que el uso modifica la lengua (sí, también las reglas gramaticales) porque si no, todos estaríamos hablando indoeuropeo o dando gruñidos. Y en cuanto a los participios activos, hay que saber que ya en nuestra lengua madre (que tan bien parece conocer nuestro autor) se daban excepciones, como con el verbo "clueo", que tiene "cliens, -ntis" como participio activo, pero admite la forma "clienta, -ae" como sustantivo; y aun "clientula, -ae" como diminutivo de clienta, palabra que el autor de la "redacción" debería conocer si ha leído "La Celestina", ya que tan conocedor de nuestros clásicos parece. No hablaré de la tontería esa de "miembra", sin embargo, estoy de acuerdo con el autor en que los políticos no son quién para modificar nuestro idioma. No se preocupe, no lo harán aunque quieran. Porque las lenguas (y ésta es su grandeza democrática) son entes vivos a los que las imposiciones no afectan, sólo el uso (de todos o la mayoría de sus hablantes) las modifica. Nótese que he citado a quien SÍ tiene potestad para dar lecciones en materia de lengua española; porque la Real Academia Española no impone nada (aunque a veces lo haya intentado, sin éxito por supuesto), se limita a registrar los cambios que surgen del pueblo.
Así que, por favor, no difundáis mensajes erróneos con una más que posible intención política.
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