¿Qué podría decir? Que estoy gordo de envidia, que el gordo ese rojo y de barba blanca no quiso traerme un numero premiado, que me tocó un terminal y gané lo que jugué.
¿Te lo imaginas? Oyes un número, te resulta conocido. ¿Tendré un pico con los terminales? Abres la cartera y sacas tus boletos (porque pocos tienen sólo un boleto, la verdad -eso por no hablar de las participaciones-). ¿¡Dónde está!? ¿¡Dónde está!? ¡Coño, que se me caen al suelo! ¡AQUÍ! ¡SÍ! ¡SÍ! ¡SIIÍ!
Lo cierto es que si hay un evento nacional, nos guste o no, compartido tanto por valencianos como por madrileños, catalanes como canarios, gallegos como vascos, ese es la lotería de Navidad. Y nada más ansiado todos los 22 de diciembre como el gordo o alguno de sus segundos, terceros, cuartos o quintos premios. Dicen que es el sorteo que más dinero reparte (y el que más repartido toca). Para ser sinceros y matemáticos, por lo que invertimos en un boleto y lo que podríamos obtener, no sale tan rentable como otros juegos de azar, pero, la probabilidad de sacar "algo" es mayor.
Nos atrae por su tradición, porque va con la genética española aunque seas un nacionalista empedernido, como la tortilla o las terrazas de verano, como los Reyes Magos o el fútbol. Son esos trazos horizontales que unen las pequeñas y diferentes culturas y lenguas que batallan en esta cosa extrañamente llamada país. Y no sigo que parece que convierta esto en un alegato a la hispanidad y tampoco es eso.
Me gustaría recordar a todos los agraciados, aprovechando que me regalas tu tiempo y tu lectura, que además de tapar agujeros, pagar trampas y permitir ese capricho tanto tiempo deseado... están los que necesitan y no tienen, porque nunca fue tan fácil ser solidario, incluso mientras consumimos.
Y para todos, para los premiados y para los que aspiramos a una segunda oportunidad en el próximo sorteo, justo antes del día de Reyes, con el Sorteo del Niño, incluso para los trolletes, una felicitación rockera con los Mojinos Escozios.
¡Tod@s a pegar brincos!
¡FELIZ NAVIDAD A TOD@S!


















Feliz Navidad Ángel!!
Un abrazo muy grande y muchos besos desde la isla vecina :)
Con cariño,
Pili