Soy saharaui, no soy marroquí. Mi pueblo y mi cultura se habla, se transmite y se escribe en hassanía, nuestra lengua materna. Nuestra tierra original está en el borde occidental del Sáhara, nuestro desierto, bañado por las frías aguas del Atlántico. Pero no tengo patria ni nacionalidad.Más de la mitad de mis 250.000 compatriotas viven en cuatro campos de refugiados ubicados en suelo prestado por Argelia, en su provincia de Tinduf. Dimos a los campos los nombres de nuestras cuatro grandes ciudades para tener siempre en nuestra memoria la tierra de nuestros padres y abuelos: Aaiún, Auserd, Smara y Dajla.
Tengo 38 años, ya cumplidos. Tenía unos 5 años cuando mi madre me levantó en sus brazos y abandonó su hogar, sus raíces, sus tierras y su modo de vida. Mi padre desapareció, lo dimos por muerto, en los primeros enfrentamientos con el ejército marroquí durante los primeros años de combates. Crecí construyendo este campo del olvido, oyendo las historias de los canarios que trabajaban y habitaban nuestra tierra cuando aún éramos colonia española.
España nos abandonó, queríamos la libertad y la independencia, al igual que Marruecos luchó por la suya contra el colonizador francés. Queríamos regir nuestro presente y nuestro futuro, independientes, con una nación propia. Pero España abandonó su obligación, huyó cobarde ante el marroquí y el mauritano. Abandonó sin lucha nuestra tierra, sin terminar el proceso de descolonización y sin facilitar la creación de un Estado propio en el Sáhara occidental. Marruecos, un país que luchó por su independencia y que la obtuvo en 1956, ocupó nuestra tierra y se convirtió en colonizador sólo 20 años después. El perro había aprendido las lecciones de su antiguo amo. Lo digo con rabia, lo digo con amargura.
Me casé en un campo de concentración donde nuestro carcelero es la arena que no nos pertenece. Sembré aquí una familia, en la desidia, alimentando a 500 prisioneros de guerra del invasor. Oímos impotentes las noticias de la represión sufrida de los que quedaron en nuestra tierra a manos de la política del ocupador. Nuestros derechos, los más básicos e indispensables, no existen.No interesamos a los países africanos, no interesamos a Europa y no interesamos a América. No tenemos petroleo ni riquezas sobre las que poner la mano de alguna multinacional. Sólo 82 estados del mundo, en su mayoría pequeños países casi desconocidos, reconocen nuestra República Árabe Saharaui Democrática. La ONU no nos reconoce. España no nos reconoce. España mira para otro lado. España se siente incómoda. Pero no los españoles.
Para los españoles no somos nada más allá de una noticia internacional de las muchas que pasan desapercibidas en sus televisores, sus radios y sus periódicos. Sólo los canarios, los más viejos, nos recuerdan. Sólo los cooperantes nos tienen presentes en su conciencia.
Y hoy, una mujer, Aminatou Haidar, está dispuesta a dar su vida, su existencia y su energía por la causa de su pueblo, de mi pueblo, de su cultura, de mi cultura, de su tierra, de mi tierra. Una mujer y una causa que no es entendida desde Gibraltar hacia el norte. Una mujer que es una nación, una nación que es un asunto incómodo para Madrid y su monarquía parlamentaria. Una incomodidad que es necesario obviar, olvidar y acallar con promesas.
Porque, después de todo, español que me lees, yo vivo en el desierto, lejos de tu riqueza, de tu prosperidad, de tus problemas cotidianos. ¿Qué te va a importar a ti lo que aquí suceda?
Nada.
Y Aminatou Haidar, tampoco.
(Imagen superior encontrada en el blog Mi paraíso desierto. Imagen inferior de Canarias24Horas.com.)


















Hola
Nunca pensé que en mis comentarios algún día llegaría a mostrar mi rechazo a palabras que siempre leo, como las de este blog.
No digas, ni en broma, NO, que los españoles pasamos de vosotros, NO, los españoles somos conscientes de vuestro problema, no en vano, somos de los paises mas solidarios que existen si no el que más pero una cosa es confundir a un pueblo con sus gobernantes que se atienen como en todo el mundo a fines politicos y de colaboracion. ¿Puedes negar el cariño demostrado por los españoles de a pie a los Saharauis?
¿Por qué en vez de reclamar a España no se reclama ante La haya, Bruselas, Naciones Unidas o quien sea alegando que un rey marroqui sin escrupulos de Marruecos está imitando lo que en otro tiempo hicieron con ellos mismos los franceses y que tanto protestaron?
Ahora mismo estoy pensando en ñiños en verano, convoys humanitarios y un sin fin de protestas en boca de los ciudadanos españoles a favor de vuestro pueblo, y me duele que metas a todo el mundo en el mismo saco...
Y una cosa más, sin ánimo de ofender, tampoco creo que Aminatou Haidar esté siendo honesta con Espña.
Un saludo
En respuesta al comentario: llámelo usted síndrome de la Moncloa o qué se yo, pero se ve que las segundas legislaturas dan un aire raro... Lo peor es que Zapatero, al contrario que Aznar, no tiene mayoría absoluta, de modo que tan culpables como el PSOE son los que votan con ellos.
Estimado Agustín,
Lamento que te lo hayas tomado tan mal. Sí querría decir que no soy saharaui, sino que intento recrear como podría ver "mi" situación si lo fuera y estuviera allí. Llevo días leyendo sobre el asunto, eso no quiere decir que tenga respuestas. Sólo intento comprenderlo.
Eres bombero, por lo que dice tu perfil, probablemente cooperante, sabes porque debes haberlo vivido en primera persona, lo que es el sufrimiento.
Dices que en mi recreación "yo" generalizo. ¿"Tú" no generalizas cuando hablas "de los españoles"? Porque en la calle, en la red, en la prensa, hoy Sahara es noticia porque Aminatou es nonticia. ¿Lo era hace un mes, hace seis meses?
Sahara sólo está presente en los cooperantes, en unos cuantos españoles que se interesan por lo que ocurre en el mundo... y muy poco cuando vamos al supermercado.
Mis disculpas si te sentiste ofendido.
Un sincero saludo,
Angel Cabrera
No se si habéis pensado en los que se atan muchas bombas al cuerpo y tiran de la anilla en medio de la multitud, ellos también creen en su causa y ellos también hacen las cosas por razones o por cojones.
Lamento la situación de esa mujer y las circunstancias que le han traído aquí pero el ruido ya está hecho y va siendo hora de atender a razones.
¡Logio! :) Ninguna idea, la defensa de ninguna idea merece el precio de una sola vida.
Haidar no está tirando de la anilla de un cinturón con bombas. Está poniendo en riesgo su propia vida por unos ideales.
Yo no creo que sea la manera de traer la atención sobre una situación que dura ya 35 años, pero... ¿Era noticia el Sáhara antes de Haidar?
Lo que España hizo en 1976 ya no es ni siquiera un lejano recuerdo para las generaciones de 40 años o menos. ¿¡Qué nos iba a preocupar o importar lo que allí sucede!? (Salvo las excepciones, por supuesto, pero hablo de la calle, de la ciudadanía, de lo amplio y no de lo específico.)
Que me perdone a quien le haya podido ofender mi anterior comentario, no quiero compararla a ella con un terrorista, ni mucho menos solo pretendo decir que quizás deba pensar que con su gesto ya abrió caminos y que sería bueno que los explorara.