Al menos es lo que he sentido hoy al leer la prensa local de Tenerife sobre el asuntillo ese del Plan General de Ordenación (PGO) de su capital, para más señas, Santa Cruz de Tenerife. Ya sé que tú lo sabes, pero yo me explayo en alguna explicación opinión. Un PGO es un documento vital no sólo para el ordenamiento urbanístico de una ciudad, sino para su proyección económica futura. Marca su crecimiento, y no muy lejano, sino inmediato. Establecerá la convivencia entre sus vecinos. Definirá la ciudad de manera permanente, su progreso o su ruina, su éxito o su fracaso como colectivo social.Así que, si coincides conmigo en esta reflexión, en la importancia vital de este documento, para una ciudad, para un pueblo, imagina ahora un consistorio municipal que tarda siete años... 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 7... en desarrollar su PGO. ¿Te he dicho que son siete años? Es decir, incluso un periodo superior al de la vida lógica del propio plan. Ahora se debería de estar trabajando en su actualización, pero no, se sigue con el documento previo.
Pues ese panorama es el que tiene Santa Cruz de Tenerife donde ayer se vivieron uno de los sucesos políticos y sociales más lamentables y vergonzosos de, creo no equivocarme, las últimas décadas. Con unos ciudadanos a favor y otros en contra movilizados por distintas fuerzas políticas que, en última instancia, no están pensando en la ciudad, sino en las cercanas elecciones municipales, como a poco más de un año vista.
Sí, ya lo sé, habrá ciudadanos afectados y perjudicados, como habrá ciudadanos beneficiados. Habrá ciudadanos que pierdan sus viviendas (o que vean que éstas han perdido valor -una de las quejas más repetidas-) o bien que, de la noche a la mañana, se encuentren un parque o una zona ajardinada donde antes tenían un solar abandonado lleno de ratas y basura (porque así somos los vecinos muchas veces, unos guarretes).
A mí, que me interesan más las personas que las colectividades, sin lugar a duda me conmueven los que salgan perjudicados, porque sieeempre hay perjudicados en un PGO. Será inevitable. Pero para esto sólo hay dos acciones posibles. La primera minimizar en todo lo posible el impacto en las propiedades de los ciudadanos afectados; la segunda, compensar justamente a precio de mercado -y no a precio que marca la normativa vigente, que resulta irrisorio- a los perjudicados. Y si resulta posible que no haya ningún impacto, mejor. Decir que en Canarias, en Tenerife, lo habitual es la expropiación por la fuerza, "te tiro la casa y luego ya lo discutimos en el juzgado, que si pierdo, lo que te tengo que pagar es una miseria". Así funcionamos.
Dicho esto, te explicaré, si no vives aquí, lo sucedido, por encima. Un Alcalde dispuesto a que se apruebe el PGO sea como sea, unas decenas de manifestantes pro-PGO dentro del Ayuntamiento, en el pleno convocado para este asunto, y fuera, a las puertas de la Casa de los Dragos, la casa del pueblo, la casa de nuestro consistorio municipal. En el mismo sitio, disputando el espacio, los gritos y la algarabía, los anti-PGO, estos sí, unos ciento-y-pico. Con sus lemas apocalípticos del fin de la ciudad. Los pocos pro asegurando que la crisis se resolvería en al ciudad gracias al PGO, los anti que la especulación haría estragos en esa misma ciudad. Los pro con cartelería de imprenta y permiso de manifestación; los anti convocados espontáneamente, no para manifestarse (¡sic!) sino para acudir al pleno con panfletos escritos con rotulador.
Los pro movidos por Coalición Canaria, los anti por el Partido Popular, Ciudadanos por Santa Cruz o el Partido Socialista de Canarias. Y es que la batalla electoral en esta ciudad se ha llevado a los barrios, a la estrategia de guerra de guerrillas, enviando secuaces de uno y otro bando a ocupar las distintas asociaciones vecinales y plataformas ciudadanas. Unas ocupadas por brazos del partido gobernante, las otras por los varios partidos de la oposición.

Se convoca un pleno sin hacer llegar el expediente del PGO a los partidos de la oposición, se amenaza con llevar a un juez el pleno; gritos, bronca, ponencias soporíferas... y amenaza de bomba. El no-va-más en estrategia política moderna. Recuerdo que en mis años de adolescente algunos, varias veces al año, hacían la broma del petardo en la maceta y la llamada de amenaza terrorista con posterior desalojo del instituto. Parece que alguno de nuestros conciudadanos no pasó aquella etapa. Lo más sorprendente, los pro que dicen que es cosa de los anti para paralizar un pleno del que, por cierto, ya se había retirado el punto que trataba el PGO; los anti que dicen que es cosa del Alcalde, de Coalición Canaria o de los pro porque de esa manera se evita que se impugne el pleno ante un juez dada las obvias irregularidades reconocidas incluso por el partido gobernante.
Yo he sentido vergüencita ajena del Alcalde de la ciudad, el Sr. Zerolo, y de su equipo de gobierno local; vergüencita ajena de la oposición, del Sr. Llanos -un buen hombre que cuando gobierna en pacto dice que todo está bien y cuando es cesado y pasa a la oposición dice que todo está mal- (del PP), del Sr. Guigou o del Sr. Guimerá (de Ciudadanos); vergüencita ajena de los concejales del PSOE que para evitar votar a favor más las siguientes represalias por parte de su partido, no acuden al pleno bajo excusa de enfermedad... mientras al parecer están de viaje en Amsterdam (eso decía uno de los noticiarios locales hoy); y por supuesto, vergüencita ajena de los concejales del PSOE que sí asistieron.
Y por las amenazas a otro de los concejales socialistas, el Sr. Cuende, que no ha decidido su postura, apercibido con ser expulsado del PSOE si rompe la disciplina de voto, eso leí, no sé si será cierto. Pero no es descabellado, después de todo vivimos en el país de los alineados donde tener opinión y criterio propio ajeno al grupo que nos es afín resulta castigado. ¡La disciplina de voto! ¿No suena eso a cosa de otros tiempos?
Lo cierto es que yo no sé si este PGO es bueno, es regular o es mediocre. Sé que después de 7 años dando coletazos, unos concejales apoltronados en su sillón que ya cobran varios trienios, por no citar a nuestros profesionales de la política local agarrapatados a sus puestos desde hace más de dos décadas, NO hacen su trabajo.
O lo que es lo mismo, querido chicharrero, a nuestros políticos locales, da igual el color y las siglas, les importa una ... mierda el futuro de tu/su ciudad. Lo que preocupa y lo que mueve este circo de ... es preparar el próximo asalto al bastón de mando municipal.

(Composición de imagen superior de la edición digital de hoy del periódico local Diario de Avisos. Imagen inferior de la agencia EFE publicada hoy en el periódico local La Opinión de Tenerife. Viñeta al pie del maestro Forges -visita su obra en forges.com-.)




Si no lo
Me preocupa el 

Mucho se habla, se dice y se escribe sobre el anonimato, o 








