Ubuntu 9.10 usa GRUB (GRand Unifier Bootloader) para el proceso de bootstrap, bootstrap loader o bootstrapping, que es como se llama al proceso de inicio de un ordenador.
Para no extenderme mucho te diré que con cada actualización del núcleo del sistema operativo -hablo de Ubuntu-, y ahora mismo va por la 2.6.31-17 (yo lo instalé hace un par de meses y ya se ha actualizado en 4 ocasiones), se ampliará el menú de arranque con una nueva opción que inicializa el sistema operativo con el nuevo núcleo, pero que deja, entre las opciones disponibles, los arranques con los núcleos anteriores.
Además, por cada nuevo arranque generado para cada nuevo núcleo se añaden dos entradas en el menú, una estándar y otra en modo recuperación (recovery mode). Así que al final, en mi caso, tenía 8 opciones de arranque, más 1 en modo prueba de memoria, más los inicios para Windows Vista. Total 11 opciones para un total práctico de 5 posibilidades a utilizar realmente.
¿Cómo simplificarlo? Editando en modo superusuario -¡CON MUCHO CUIDADO!- el archivo:
/boot/grup/menu.lst
En la segunda mitad del fichero (ver pantallazo) encontrarás, por grupos de instrucciones de arranque, cada opción del menú de inicio de GRUB. La idea es "comentar" los grupos de instrucciones que inician el sistema con versiones anteriores de los núcleos, dejando sólo las entradas con la última actualización, añadiendo al inicio de cada línea una almohadilla (#).
Si continúas más abajo encontrarás -como en mi caso- las entradas de las opciones para los arranques de Windows. Puedes probar a cambiar los title, parámetro que define el texto de la opción del menú. En mi caso tenía dos identificados como "Windows Vista (loader)", siendo que el primero corresponde a la partición que recupera el Vista reiniciándolo, mientras que el segundo corresponde al Vista instalado y funcionando.
Recuerda, debes hacerlo en modo superusuario:
sudo gedit /boot/grup/menu.lst
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada