[MODE IRONIC-DREAM ON]Aprovechando que hace días perdí un seguidor, que ha pasado la media noche, que en Águila Roja hoy había luna llena para que los malos se reuniesen y el espadachín más famoso de la televisión los ajusticiara. Yo, perverso y malévolo, lo voy a decir. No por otra cosa sino porque a estas horas las hordas de justicieros y maleantes virtuales escondidos tras la máscara de un teclado andan durmiendo o jodiendo, pero no a una cosa sexual, sino la pavana, que se decía hasta no hace mucho en mi pueblo.
Las redes sociales NO son democráticas. Por si habías creído lo contrario, ya me encargo yo de desilusionarte. Ahí te lo dejo. Son tecnocráticas. Y puede que algo meritocráticas, sin duda alguna, pero básicamente tecnocráticas. Pero en absoluto democráticas.
Son tecnocráticas porque las redes sociales son controladas por aquellos que las crearon, las administran, las moderan o las financian. Ya sea en Menéame, en Bitácoras, en Jonéame, en Foroc... (me da miedo citar a las chupipandas, lo siento), en Facebook, en Twitter, en YouTube... ninguna es democrática, ninguna tiene por máxima en su decálogo de servicio comunitario la libertad de expresión. Son bonitas... y eso. Sirven para promocionar tus cositas... y eso. Pero no para buscar la justicia o el consenso. Ni mucho menos para fomentar la solidaridad. (Y tampoco lo será Google Buzz.)
Y son tecnocráticas porque los anteriormente citados ejercen su control filtrando aquello que les resulta inconveniente. Los que financian tiran de los hilos a los creadores financiados quienes, grandeza en mano, aprietan las tuercas a los administradores que, en última instancia azuzan a los moderadores o a los usuarios privilegiados o a los más destacados o a los más pelotas. Éstos se encargan de que aquello poco acertado para la citada red social sea minuskarmeado, trolleado y amenazado o llanamente ignorado, cayendo en los brazos de la desidia.
Esta tecnocracia fomenta esa otra meritocracia, la de los que tras años de duro, gratuito y servil trabajo alcanzan la caricia del creador, del fundador. Usuarios meritorios y destacados se convierten en fieles ejecutores del control de los que así lo establecen. Se visten de galas que dibujan intelectuales amanerados, pavoneadores profesionales que alardean de tener una verdad que imponer a fuerza de un enter, la única admisible en la red social de turno.
En Menéame te sacrifican en la hoguera del karma, en Bitácoras te ignoran y destierran al submundo del cero, en Jonéame te trollean y en F... (es que no me atrevo a citarlos) igualmente incluyen alguna amenaza, en Twitter te bloquean y en Facebook te ocultan.
Así que, si pensabas que las nuevas y lustrosas redes sociales fomentarían la democracia, cuan equivocadito andabas puesto que, sin oídos que escuchen, sin sentido común que medie, sin debate que haga crecer a las personas implicadas, la tan remendada democracia virtual... NO EXISTE.
Aunque siempre te quedará la alternativa de entrar en el juego, de alinearte en las filas de los meritorios o, con mucho trabajo y una infinita suerte, ser uno de esos directivos y dirigentes tecnócratas.
[MODE IRONIC-DREAM OFF]
(Imagen superior encontrada en Cinosargo.)
7 comentarios:
Totalmente de acuerdo. No sólo por el "control" -de contenidos,etc.- de esas redes, sino porque la vida "virtual" no tiene analogía con la real. En real, hay que pagar cosas. En la virtual, los efectos de la real se perciben de otra forma. Un abrazo. Creo que me he liao. ^_^
Esto viene a ser como La Conquista del Oeste. Quien llegó antes, planto sus vallas. Ahora todos somos indios.
Carpe Diem
Coincido con tu opinión
Un saludo
La red, en sí misma, la considero anárquica. Eso me gusta porque, en última instancia es el individuo, la persona, quien decide y escoge.
Pero las redes sociales son como entrar en discotecas con reserva de derecho de admisión. Sabes que si vas sin zapatos no entras y no ligas. Y si entras sabes que te cobrarán la copa a 10 euros.
Las redes sociales, dado el cómo se gestionan, así debería de ser su uso. Entrar, mirar, coger lo interesante, dejar algo de "yo, existo" y salir por patas :D
Ya... y luego cierran canales como el de CNN+ y todo el mundo se echa las manos a la cabeza... pero nadie lo veía. Sólo los canales 'salvamizados' acumulan audiencias... y en la red otro tanto de lo mismo: sólo cuenta la masa para el capital (publicidad). Y ser independiente sin financiación es muy dificil (ojo, no he dicho imposible)
JAE, la red es anárquica, democrática, al menos en teoría, pero los recursos, en su mayoría, están en manos de las empresas que, por conveniencia, son permisivas. Pero sólo por conveniencia.
Aún así en Internet yo puedo escoger qué leo, qué "visito", qué consumo. En la televisión, casi-no.
Así lo veo, al menos.
Quizá les interesará.
VirtualPol es la primera Red Social Democrática.
http://www.virtualpol.com
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