Esto, llevado al día a día de nosotros, los ciudadanos, los consumidores, se está traduciendo en un movimiento que nace en ciertas zonas de los EE.UU., del que resulta líder indiscutible el área de Míchigan Oeste, así como el del Valle Pionner, en el área de Massachusetts. La idea es simple, como podrás imaginar.
Consumir de manera preferente en los pequeños y medianos negocios de tu entorno.
Michael H. Shuman, autor del libro "Going Local: Creating Self-Reliant Communities in a Global Age", lo describe así, distanciándolo de la definición del proteccionismo:
Going local no significa amurallarse contra el mundo exterior. Significa nutrir a las empresas de propiedad local que utilizan los recursos locales de forma sostenible, emplean a trabajadores locales con salarios decentes y sirven, fundamentalmente, a los consumidores locales. Esto significa que cada vez son más autosuficientes y menos dependientes de las importaciones. Así mismo, el control de estas empresas se moviliza desde los consejos de administración de empresas distantes hacia la comunidad a la que pertenece.
Así mismo, Shuman da 10 razones o motivos que justifican la priorización del consumo en las empresas locales frente a las grandes superficies, grandes cadenas de franquicias y multinacionales deslocalizadas. Eso no significa actuar en contra de, o renegar del consumo en este tipo de centros. No se defiende aquí una política proteccionista, insisto, sino renovar una escala de valores dentro de nuestro consumo habitual, priorizando lo local, lo cercano.
Cuando gastas en la empresa local inviertes de manera directa, aunque no resulte fácilmente perceptible, en tu propio entorno, en la comunidad donde vives. ¿Por qué? Veamos esos 10 argumentos básicos esgrimidos por los defensores de este movimiento, a favor del going local (o local first). Hay que reconocer, sin embargo, que éstos están continuamente abiertos al debate.
- El 70% de tu gasto se queda en tu comunidad, frente al 40% de las compras realizadas en grandes cadenas (ver gráfico adjunto más arriba, fuente LocalFirst.com). Las pequeñas y medianas empresas tienden a consumir, por cercanía, en otras de su propio entorno, es obvio. También tienden a consumir antes materia prima cercana que de importación. Y tienden a la contratación de personas residentes en el entorno. Además, sus propietarios suelen pertenecer a la propia comunidad. ¿Es de esperar? ¡Claro! Pero esto, tan simple y evidente, es lo que se pierde en las grandes multinacionales.
- Se estima que las empresas locales aportan un 350% más en concepto de donaciones y ayudas a Organizaciones no Gubernamentales que las grandes empresas de ámbito nacional o internacional, para quienes su labor social suele tener un carácter exclusivamente de imagen o fiscal. En consecuencia, cuando no existen esos beneficios, no hay donaciones.
- La empresa local se constituye en una parte de la cultura de una comunidad. Decenas son las localidades en nuestro país (y en cualquier otro) cuya característica es que han sido motor de tal o cual sector industrial o comercial. Claro es el ejemplo de Ibi, en Valencia, meca de la industria juguetera española. En algunos casos ésta "marca" de comunidad constituye en sí misma un valor añadido de cara a otros sectores económicos como el turismo.
- El consumo local reduce el impacto medioambiental. Es evidente. Una empresa local tenderá a realizar compras locales con preferencia a la importación. Carnicerías, fruterías y todo el pequeño comercio relacionado con la alimentación tienen una especial incidencia en este aspecto, motivando y reforzando además al debilitado sector primario. Hay otros beneficios que pasan desapercibidos. La empresa local suele estar ubicada en las zonas cercanas a sus clientes, éstos necesitan menos traslados (huyendo del tedioso traslado de 40 kilómetros de media hasta el gran centro comercial de las afueras) para realizar su consumo. Menos gasto en combustible, menos automóviles en la carretera, menor consumo del transporte público, ...
- Aunque tenemos siempre en mente los grandes expedientes de regulación de las grandes fábricas y multinacionales, lo cierto es que el gran problema de empleo de la crisis que azota a todo el primer mundo, gobiernen los conservadores o gobiernen los progresistas, es la destrucción de empleo en la pequeña y mediana empresa que genera, en realidad, la mayoría de los puestos de trabajo en un país. Por lo tanto, el local first es generador de empleo.
- Por lo general y por una mera cuestión de supervivencia, se tiene un servicio personalizado y de mejor calidad en los pequeños comercios que en los grandes centros de compra donde todo se vuelve impersonal y distante. Las buenas empresas locales invierten en formación, por un lado, y se especializan en su producto, por el otro, conociéndolo y defendiendo su cuota de mercado generando servicios de atención al cliente que no pueden ofrecer las grandes empresas a causa de ese impersonalismo que citaba antes.
- Los propietarios de las empresas locales suelen residir en su propia comunidad, invierten en la misma y son generadores de riqueza colectiva gracias a su función emprendedora y dinamizadora de la economía de su entorno.
- Los beneficios públicos basados en la recaudación de impuestos supera siempre a la inversión pública en servicios a estas mismas empresas, según diversos estudios realizados en zonas como el oeste de Massachusetts. Parece algo poco comprensible, sin embargo nos deberíamos de hacer la pregunta de cuánto ha sido la inversión de las administraciones para dotar de servicios (básicos, accesos, transporte, ...) a las zonas de grandes superficies comerciales. ¿Se compensa realmente ese enorme gasto con los impuestos recaudados a esas grandes compañías?
- En el sector de las PYMEs se genera un mayor nivel de competitividad y, por lo tanto, de diversidad, a medio largo y plazo si la economía local está viva. O dándole la vuelta a la afirmación. Si las empresas locales tienen consumo tenderán a competir con las de similares características utilizando, entre otras, la diversificación. Y la diversificación implica inversión en investigación e innovación. La competitividad es el mejor medio para asegurar precios bajos dado que ya se ha demostrado que un mercado monopolizado exclusivamente por una o unas pocas grandes empresas, tiende a inflar sus precios de manera superflua aprovechando esa situación (¡Telefónica!).
- Por último, y como dato realmente importante y que demuestra que no se habla aquí de proteccionismo, una economía local diversificada, sustentada en el pequeño y mediano comercio, tiende a crecer y atrae a nuevos empresarios y trabajadores cualificados que ven en ese nicho económico nuevas oportunidades.
En resumen, a qué esperas. ¡Consume local!
Fuentes: West Michigan Local First, Pioneer Valley Local First, Local First Utah, Louisville Local First, Local First Arizona, Sustainable Connections, Local purchasing (Wikipedia), Piensa globalmente, actúa localmente (Wikipedia).

4 comentarios:
Lo malo es que para consumir hay que tener, pero bueno hacemos lo que se puede.
Un abrazo
La idea es que si compras 3 manzanas, en vez de ir al AlCampo que está a las afueras de tu ciudad las compres en la frutería de tu barrio. Eso, tan simple, tendría unas repercusiones importantes.
Me pareció un articulo realmente interesante, pero estoy de acuerdo con el primer comentario que "para consumir hay que tener", igual se hará lo mejor por nuestra economía.
Es un círculo vicioso. Para que los que nos rodean tengan, hay que compartir. El consumo responsable y local es una buena herramienta para eso.
Creo sinceramente que por mucho que tengas, si los que te rodean fuera de tu casa no están igual que tú, entonces no tienes esa supuesta calidad de vida que da la riqueza.
Se es rico cuando el entorno que te rodea también lo es. El conjunto de la riqueza de una región es lo que verdaderamente te trae calidad de vida y no la riqueza individual.
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