martes, 9 de marzo de 2010

Rebisa, corrige, revisa, corrije... antes de publicar

Escribir bien no cuesta nadaMe gusta escribir. Es un placer, un vicio, una aspiración profesional. Pero soy honesto contigo, que me regalas tu tiempo, siempre lo digo. No tengo formación escritora. No hice periodismo ni me presento a concursos de poesía, que más quisiera (y ganarlos, puestos a pedir). Escribo con entusiasmo, eso sí.

Cuando me siento delante de este flamante ASUS y su apretado teclado, lo hago, generalmente, con una idea en la cabeza, con algunas frases impactantes (claro, que eso es lo que a mí me parecen) en la mente que serán el hilo conductor de lo que quiero transmitir.

En ocasiones tengo muchas ideas dispersas con lo que al final es como si no tuviera nada. Un ejemplo es que llevo días queriendo escribir sobre la mujer trabajadora pero he ahí que me pregunté si hay mujeres NO trabajadoras (se entiende que la pregunta es retórica y generalizada y que no hablo de casos pudientes y particulares). Y esa pregunta me bloqueó el tema. Por cierto que acabo de leer un artículo muy sencillo pero tremendamente revelador en Pizcos Blog sobre el particular de la inspiración bloguera.

A lo que iba. Me siento con mi idea y la vomito, metafóricamente, por supuesto. La escribo a taponazos, agrediendo con saña a estas pobres teclas inocentes, arañando frase tras frase. Para luego dar una primera lectura y corregir. Tras lo cual busco una imagen alusiva al tema, insertarla con cariño y añadir, que no se me olvide nunca, su autor o, si no es posible averiguarlo, la fuente de donde la copié, al pie siempre del texto. Luego busco otras fuentes de contenido similar y las enlazo repartidas en el artículo y, por supuesto, si ya escribí anteriormente algo relacionado con el asunto, me auto-seSEO, enlazando esos otros contenidos en algunos de mis otros blogs (hay que tener un punto masoca para escribir en varios, la verdad).

Entonces, llegado este punto, publico.

¡Y ya la he jodido! (Perdón por la expresión.) Es que no falla. Luego, releo un par de veces el texto y SIEMPRE encuentro errores. Algunos son faltas ortográficas, los menos, pero la mayoría son fallos en la redacción. Sobre todo tiendo de manera reiterada a reiterar reiteradamente algunas frases (¿se me nota?). Eso por no hablar de los latiguillos y el abuso de adverbios, comas y toda una serie de adornos y florituras que nada añaden al mensaje, a la enjundia del asunto.

Pero el mal ya está hecho. ¿Por qué? Cuando publicas un artículo en tu blog suceden varias cosas, suponiendo que éste esté enlazado a algunos agregadores sociales como Bitácoras.com o aporte contenido a sitios como Paperblog.com. Particular es el caso de las bitácoras bajo la plataforma Blogger.com, puesto que sus contenidos son indexados y posicionados en Google de manera (casi) inmediata tras su publicación.

Así que, si olvido añadir un enlace importante a una fuente, sobre todo si es propia y es útil para posicionar el artículo, o si cometo una falta ortográfica (imperdonables, personalmente, cuando ocurren en el título -excepto si son intencionadas, como en el caso de éste en particular-) o una expresión mal construida o me repito repitiendo lo que ya he repetido, aunque corrija tras posterior lectura, una vez publicados, esos defectos quedan reflejados en esos otros divulgadores de contenido.

En Bitácoras.com, por ejemplo, se añade junto al enlace del artículo para que pueda ser votado, los primeros n caracteres del texto (algo así como un párrafo). En Paperblog.com, agregador de contenidos, no de enlaces, no lo olvidemos, se copia todo el texto y éste no se actualiza si luego es corregido en la fuente original. Y, por supuesto, la arañita de Google no tendrá en cuenta esos enlaces incorporados tras la publicación del artículo, al menos hasta la siguiente indexación, con lo que se pierde la oportunidad de ese importante momento. Si el artículo responde a una estrategia SEO, en este caso, la metedura de pata es de órdago. Por cierto, en Bitácoras.com no se añade ninguna de las modificaciones al texto inicial; y tampoco si incluimos posteriormente nuevos enlaces a otros textos aparecerán reflejados en la pestaña referencias.

Otras consecuencias de las faltas de ortografía en el título de un artículo son los enlaces amigables que generan los bitácoras. Es decir, este artículo tendrá el suyo propio, algo así como

.../rebisa-corrige-revisa-corrije-antes-de-publicar.html

e incorporará en la dirección URL esas faltas de ortografía (en este caso intencionadas). La única manera de corregir este detalle es borrando el artículo y creándolo nuevo. Siempre que no se haya enlazado o agregado la referencia en ningún otro sitio. En ese caso o renuncias al tráfico o renuncias a un título correcto con una URL (o trackback) correcta.

En definitiva, corrije, digo corrige, y rebisa, digo revisa, concienzudamente tu texto antes de publicarlo. Si cometes incorrecciones intencionadamente haz un guiño a tu lector a través de alguna forma gráfica, bien resaltando el texto, bien formateándolo de distinta manera o bien entrecomillándolo.

Si aspiras a ser leído, sea el motivo que sea, cuidar (corregir, revisar) tus textos debería de formar parte de un ritual casi sagrado, obligatorio, antes de regalar un clic al peligroso botón publicar.

(Imagen superior encontrada en el Blog de Josemaría Romero.)

2 comentarios:

Jorge Duré dijo...

rebisar y correjir es lo de menos (bueno... en realidad es importante), lo que ocupa un primer puesto en mis prioridades es encontrar material original, y en el mundo de la ayuda y consejos para bloggers es muy dificil (yo "trabajo" en esa categoría), pues parece que ya todo fue publicado.
A mi tambien me ENCANTA escribir, la forma en que las letras se convinan y crean figuras fantasticas (todo eso en mi mente). En estos tiempos eh entrado en crisis pued la inspiración se me acaba... aunque estoy ganando un par de lectores por semana (lo que es muy gratificante para mí).
Saludos y espero que sigas tan bien como vas ahora con tu blog.

Angel Cabrera dijo...

Es cierto, lo comparto contigo. Encontrar material original y yo añadiría sentirse cómodo escribiendo sobre ese material.

Gracias por tus palabras, intentaré seguir ahí.