jueves, 25 de marzo de 2010

Usando Facebook en modo persona

No creía necesario escribir un artículo con este contenido, me parecía algo obvio, temía ser tachado de simplista, pero a la vista de lo que está sucediendo actualmente con el uso de Facebook, quizás muchos de sus usuarios ni tan siquiera se percaten de lo expuestos que están.

Este artículo va dirigido a aquellos que desean usar Facebook en modo persona, para fomentar sus relaciones personales o ampliarlas, sin un carácter profesional o de marketing personal (político, artista o profesionales de la pandereta). Desde luego, como ya escribí en su momento, ésto es lo primero que deberíamos de discernir a la hora de registrarnos: qué uso queremos dar. Incluso la propia herramienta debería de preguntar y predisponer hacia un tipo de configuración en las políticas de privacidad según la respuesta. Aunque quizás sea mucho pedir al equipo de Zuckerberg, o más concretamente a los intereses económicos de este gigante empresarial.

Para que entiendas las situaciones tan incomprensibles que se dan en esta red social (y en otras muchas) te relaciono algunas analogías sobre lo que podemos encontrar.

  • ¿Te imaginas que cualquier usuario de tu banca online pudiera acceder a tu perfil y ver tus cuentas, su estado, el saldo, tus pagos, las deudas...?

  • ¿Te imaginas vivir en una casa con paredes de cristal, sin nada que ofrezca un mínimo de intimidad a sus moradores, que quedan a la vista de todo el que por allí pasa?

  • ¿Te imaginas entrar en tu oficina e ir expresando todos tus pensamientos más íntimos en voz alta, al alcance de todos los oídos? ¿Te imaginas insultando al jefe a grito pelado en medio de la oficina?

  • ¿Te imaginas regalando unas fotografías de tus hijos, de aquel día de playa tan feliz, a unos pederastas para que comercien y trafiquen con esas imágenes?

Obviamente, cada quien hace y deshace a su gusto, usa Facebook o cualquier otra red social como le plazca. Yo no entro en ese tipo de decisiones, simplemente señalo que, probablemente por desconocimiento, muchos de sus usuarios exponen sus datos privados y personales a una masa incierta de desconocidos de los que ignoran todo, incluso lo más peliagudo, las intenciones.

Bien, pues esas analogías son las que ocurren de manera masiva y constante, no diría ya sólo en Facebook, sino en todas las redes sociales no profesionales, tales como Tuenti o cualquier otra. Evitarlo es sumamente fácil.

Consejos

Lo primero es tomar conciencia que un perfil sin politizar con un nivel de privacidad necesario queda a la vista de cualquiera, actualmente incluso de usuarios no registrados. Te propongo un juego, escoge un nombre y un apellido al azar y teclea en Google lo siguiente: "[nombre] [apellidos] facebook". (Cambiando nombre y apellidos, incluidos los corchetes, por los que hayas escogido. Observa el resultado.)

Partiendo de la base que estás usando Facebook en modo persona, no creo aconsejable añadir masivamente a todo tipo de contactos, recomendando por mi parte añadir exclusivamente a personas que conoces, física o virtualmente.

Sobre los conocidos virtuales hay que hacer una aclaración. Al respecto me refiero a, por ejemplo, esos usuarios del foro que habitualmente visitas y usas, con los que tantos mensajes has intercambiado, incluso con quienes mantienes un contacto por correo electrónico. En este caso una red social como Facebook es tremendamente útil para reforzar esos lazos ayudando a personalizar lo que en el foro es sólo un nick con un avatar.

Utilizar las políticas de privacidad de tu red social de manera minuciosa huyendo de las generalidades. En nuestro caso, sobre la red que estoy escribiendo, para un uso en modo persona es recomendable limitar, al menos, la visibilidad de toda la información a Sólo mis amigos, es decir, sólo los usuarios conectados a nuestro perfil pueden ver nuestro contenido. Nunca utilices el valor Todos pues esto hace pública esa información (recuerda la propuesta de juego que hice más arriba).

Si no quieres compartir un dato, no lo indiques en tu perfil, pero si aún así vas a rellenar un campo, pongamos por ejemplo el número de teléfono móvil, pero momentáneamente no quieres que nadie lo vea, utiliza el valor Sólo yo en la configuración de la privacidad.

Para controlar quién ve qué accedes en el menú Cuenta, opción Configuración de privacidad, opciones Información del perfil e Información de contacto. Dentro de este segundo grupo de opciones hay dos muy interesantes destinadas a limitar quién puede Añadirme como amigo y quién puede Enviarme un mensaje. En la primera de estas dos opciones puedes especificar que te pueden añadir Todos, cualquiera que te encuentre en una búsqueda, o sólo los Amigos de amigos. Obviamente yo recomiendo escoger este segundo valor. En el caso de quién puede enviarte mensajes, desde luego no dejaría Todos y preferentemente escogería Sólo mis amigos. Esta opción es realmente útil para personas con cierta preponderancia social pues les ayuda a evitar el atosigamiento de fanáticos y seguidores.

A continuación deberíamos de explorar y configurar detenidamente la opción Aplicaciones y sitios web. Las tres primeras opciones controlan qué y cómo utilizan tu información tus amigos y las aplicaciones de Facebook que tú utilices. Creo que los usuarios no son en absoluto conscientes los permisos de acceso al perfil que dan a una aplicación cuando deciden usarla, por añadidura desarrollada por terceros, permitiendo que accedan al contenido de su perfil y que éste pueda volar de Facebook hacia destinos incontrolados. Por sistema recomiendo rechazar las invitaciones a los envíos de besos y abrazos, invitaciones a cervezas, participar en juegos de mafias y toda esa ingente y inagotable retahíla de simpáticas chorradillas que tanto abundan en esta red social.

También es interesante controlar quién ve tu actividad, última opción de las listadas en Cuenta » Configuración de privacidad » Aplicaciones y sitios web » Actividad en los paneles... seleccionando, es mi recomendación, la opción Sólo yo. ¡Aunque... esta opción no aparece!

Sólo yo es una opción de privacidad que está disponible en Facebook pero que no está visible en la mayor parte de los menús. Para poder escogerla debemos seleccionar Personalizar y luego, en la ventana emergente que obtenemos, escoger esta interesante opción.

Por último un interesante apartado de visita obligada es el que te permite controlar quién y cómo te encuentra en las búsquedas realizadas sobre esta plataforma. En Cuenta » Configuración de privacidad » Buscar encontraremos sólo dos opciones pero realmente muy interesantes. Con Resultados de búsqueda en Facebook limitamos a quienes pueden encontrarnos, recomendando Amigos de amigos. Pero aún mucho más interesante es la opción Resultados públicos de búsqueda, que recomiendo encarecidamente desmarcar, pues de lo contrario tu perfil será accesible desde buscadores como Google (recuerda la propuesta de juego que hacía mucho más arriba).

Por último, para los que quieren evitar tener a su jefe o a su ex-algo en su lista de amigos, pueden usar la opción Lista de bloqueados, pudiendo especificar usuarios por nombre o por correo electrónico.

Fotos

Aquí no acaba nuestro recorrido pues aún falta proteger uno de los datos privados más sensible y que generalmente pasa desapercibido quedando expuesto a usos indebidos o incluso delictivos por parte de terceros. Efectivamente, las fotografías e imágenes.

Con la última remodelación de Facebook se añadió la posibilidad, a la hora de publicar contenidos, de limitar su visibilidad a grupos de amigos o incluso a contactos concretos. Esta misma posibilidad la tenemos a la hora de publicar fotografías.

Para esto, dentro de la pestaña Fotos, al acceder a Crear un álbum de fotos, detallaremos sus datos descriptivos y además en el campo Privacidad escogeremos, al menos, Sólo mis amigos, aunque lo ideal es Personalizar. Antes deberíamos de clasificar a nuestros amigos en distintos grupos. Por ejemplo, podemos crear un grupo con nuestra familia etiquetado con ese mismo nombre; luego podríamos crear un álbum sobre nuestro último cumpleaños y en Privacidad » Personalizar escoger el grupo familia.

Por último recordarte que el contrato que aceptas en tu registro en Facebook le permite a ellos, como empresa, utilizar el contenido que generas o compartes en esta red social.

Anecdotario

Con esto casi termino. Sólo me faltan dos cosas. La primera, un consejo de , rígete por la máxima de, si NO quieres que algo se conozca, NO lo compartas. Así de simple.

Lo segundo, la pregunta que más te angustia, sobre todo si buscas compañía para tu vida. ¿Se puede usar Facebook para ligar? ¡Sí! ¡Claro que sí! La idea, el truco, no pasa por añadir a todo perfil que se cruce por las recomendaciones de la propia red social; el truco, creo yo, está en buscar grupos, páginas o eventos sobre temáticas que son de tu interés; hacerte seguidor o admirador o confirmar asistencia, respectivamente, para luego contactar directamente a través de mensajes personales con los que por allí encuentres. Por supuesto, ser sincero; desconfiar de quienes, una vez añadido como amigo, no comparta alguna foto donde se le vea físicamente; y, por supuesto, el sentido común, aunque sea raro y escaso. Participar en sus foros, compartir en esos lugares imágenes y, en general, crear contenidos de manera compartida para luego conocer a los que también comparten, como tú.

Una aclaración sobre el ligoteo. Para los hombres, ser realista. Esa brasileña espectacular que te añade... verás, no quiero decepcionarte pero probablemente, detrás, hay un señor con bigote que está creando una red de perfiles masculinos para luego incitarlos a visitar sitios de contenido erótico. Es decir, es una estratagema de marketing cutre. Para las mujeres, ser realista. Los hombres, en Facebook, como en la vida, siguen siendo igual de simples y siguen pensando en lo mismo de siempre. ¡En cómo enchufar el cable!

Por último, una anécdota. Lo que aquí te explico va contra los intereses económicos y empresariales de la propia compañía. ¿Por qué? Pues porque cuantas más relaciones se establezcan entre sus usuarios, aunque estas sean ficticias, más tráfico se genera. O en otras palabras, el gran negocio de Facebook es la publicidad dirigida. Siendo así, puedes hacerte una pregunta. ¿Es más rentable una red con relaciones limitadas u otra con un número casi ilimitado de enlaces entre los distintos perfiles?

Ser restrictivo con tu información, aplicar políticas de privacidad a tus contenidos en Facebook, no beneficia a la compañía sino que limita sus posibilidades de negocio. Pero, si la plataforma es de esta empresa, nadie lo niega -obviamente-, la información privada y personal es tuya -y probablemente el contrato de servicio incumpla alguna normativa determinada al respecto-; las herramientas para proteger esa información están ahí, la responsabilidad de su uso es tuya, como usuario, exclusivamente tuya.

4 comentarios:

Cantares dijo...

Nunca utilicè Facebook por razones de seguridad,incluso mis correos llevan los nombres de mis maestras de primaria, por aquì hubo muchos problemas con la exposiciòn de la gente.
Gracias, es muy interesante tu post.
Se lo voy a recomendar a unas personas. Besos

Angel Cabrera dijo...

Gracias por el comentario Cantares, encantado de ser útil.

Yomisma77 dijo...

Hace unas semanas escuché en la radio una advertencia de seguridad relacionada con facebook en la que aconsejaban no publicar mucha información personal en facebook, porque en EEUU se habían cometido una serie de robos en varios domicilios debido a que los dueños de esas casas habían publicado en el facebook que se iban de viaje. Poniendo en bandeja de plata sus casa a los ladrones.

Al principio como novedad yo aceptaba algunas aplicaciones, pero desde que supe que al aceptarlas permitía el acceso a mi perfil dejé de hacerlo.

Un abrazo Ángel y feliz semana santa!! :)

Angel Cabrera dijo...

La "felicidad" con la que algunos manejan sus perfiles públicos es de abrir la boca y no volverla a cerrar. Está claro que si quieres seguridad 100% en Internet entonces hay que volver al "modo offline".

Pero se puede estar "online" y sencillamente preguntarte a cada momento: ¿esta información, me importa o no que se haga pública?