lunes, 26 de abril de 2010

Barricada convence (concierto en Santa Cruz de Tenerife)

Otra vez Barricada, uno de los grupos míticos del rock duro y urbano español, demuestra que se hace cierto sobre el escenario aquello de los viejos rockeros nunca mueren. Sonidos sólidos, letras comprometidas, voces curtidas, guitarras compenetradas con su mensaje firmaron un soberbio concierto la pasada noche del sábado día 24 de abril en Santa Cruz de Tenerife, tras una breve visita por las Islas Canarias como parte de su nueva gira (estuvieron en Lanzarote, Gran Canaria y Tenerife).

Al borde de sus casi 30 años de carrera discográfica tras un nombre inolvidable, El Drogas y sus muchachos disfrutaron sobre el escenario durante tres horas, en un elaborado concierto dividido en dos magníficas partes.

Empezaron con su último trabajo, La Tierra está sorda, un compendio de temas sólidos, mucho más elaborados y menos potentes de lo que es habitual en el grupo, una obra maestra en su conjunto compuesta por dieciocho magníficos temas que nos hablan de la Guerra Civil española y del bando perdedor, del sufrimiento de los represaliados, de los fusilamientos, de las Trece Rosas (rojas, como puntualizó Enrique Villarreal, líder del grupo) y tantos otros y otras que dejaron su vida, sus sueños y sus esperanzas en un lamentable momento histórico. Los 18 temas fueron desfilando sobre el escenario durante casi hora y media.

Tras una breve pausa que apenas dio tiempo para hacer la cola de letrinas, suena música circense a modo de presentación y comienza una segunda parte muy esperada por todos los seguidores. Se inicia el espectáculo de los Barricada de siempre, un guitarrista menos sobre el escenario y la promesa cumplida de otra hora y media de sonidos clásicos, temas de siempre, a ratos cantados por el grupo y a ratos por la jartada de cuarentones (o casi) que por allí andábamos.

Así que, muy alejados de los productos precocinados (a lo triunfito y bisbales varios) vuelven a convencer a sus fieles arriesgando con un trabajo monográfico que merece la pena ser comprado en original (mal que pese dar ese gusto a la SGAE) sólo por el libreto que acompaña al trabajo discográfico y que describe la historia humana tras cada uno de los temas de La Tierra está sorda; y aún más merece la pena volverlos a ver en directo donde arriesgan con un formato de concierto que convence absolutamente, donde te lo dan todo y se ganan su salario de músicos por algo más del precio de un CD de reciente lanzamiento (unos 20 eurillos).

Definitivamente, es un verdadero placer tener la oportunidad de disfrutar de buen rock cuando el grupo lo da todo sobre el escenario y te hace sentir con fuerza la música, las letras y el ambiente.

Por la libertad from Itsaropen Olatuak on Vimeo.