Se ha generado en estos días una gran polémica en la red sobre la falta de ética de la prensa española al publicar las imágenes de las víctimas de los últimos atentados de Moscú. Y no han faltado las comparaciones con los atentado de Madrid.Sólo hay una diferencia entre ambos hechos, desde la perspectiva de la empresa periodística española. Y fíjate bien que digo empresa y no profesión periodística. Hago aquí una separación entre una cosa y otra.
La diferencia es la Ley de Protección de Datos. Así de simple, así de crudo. Exactamente lo mismo explica por qué se difuminan la cara de los niños españoles y no se difuminan la cara de los niños haitianos, por poner otro ejemplo dramático.
Es una Ley. Ni la ética ni la moral ni la empatía por el dolor ajeno. No les pesan a nuestros periódicos ni televisiones los cuerpos mutilados ni la sangre, pesa la amenaza de una sanción por parte de un juez o de la Agencia Española de Protección de Datos. Simple, frío, una gran falsa mediática.
Y como tal vez algunos accionistas o directores de esos mismos medios faltaron aquel preciso día a clase, a modo de recuerdo, les dejo este código y ya de paso les resalto a cuál se hace referencia en este artículo.
CÓDIGO INTERNACIONAL DE ÉTICA PERIODÍSTICA (UNESCO)
- El derecho del pueblo a una información verídica: El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa, y de expresarse libremente a través de los diversos medios de difusión de la cultura y la comunicación.
- Adhesión del periodista a la realidad objetiva: La tarea primordial del periodista es la de servir el derecho a una información verídica y auténtica por la adhesión honesta a la realidad objetiva, situando conscientemente los hechos en su contexto adecuado.
- La responsabilidad social del periodista: En el periodismo, la información se comprende como un bien social, y no como un simple producto. Esto significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino, en último énfasis, frente al gran público, tomando en cuenta la diversidad de los intereses sociales.
- La integridad profesional del periodista: El papel social del periodista exige el que la profesión mantenga un alto nivel de integridad. Esto incluye el derecho del periodista a abstenerse de trabajar en contra de sus convicciones o de revelar sus fuentes de información, y también el derecho de participar en la toma de decisiones en los medios de comunicación en que esté empleado.
- Acceso y participación del público: El carácter de la profesión exige, por otra parte, que el periodista favorezca el acceso del público a la información y la participación del público en los medios, lo cual incluye la obligación de la corrección o la rectificación y el derecho de respuesta.
- Respeto de la vida privada y de la dignidad del hombre: El respeto del derecho de las personas a la vida privada y a la dignidad humana, en conformidad con las disposiciones del derecho internacional y nacional que conciernen a la protección de los derechos y a la reputación del otro, así como las leyes sobre la difamación, la calumnia, la injuria y la insinuación maliciosa, hacen parte integrante de las normas profesionales del periodista.
- Respeto del interés público: Por lo mismo, las normas profesionales del periodista prescriben el respeto total de la comunidad nacional, de sus instituciones democráticas y de la moral pública.
- Respeto de los valores universales y la diversidad de las culturas: El verdadero periodista defiende los valores universales del humanismo, en particular la paz, la democracia, los derechos del hombre, el progreso social y la liberación nacional, y respetando el carácter distintivo, el valor y la dignidad de cada cultura, así como el derecho de cada pueblo a escoger libremente y desarrollar sus sistemas políticos, social, económico o cultural. El periodista participa también activamente en las transformaciones sociales orientadas hacia una mejora democrática de la sociedad y contribuye, por el diálogo, a establecer un clima de confianza en las relaciones internacionales, de forma que favorezca en todo la paz y a justicia, la distensión, el desarme y el desarrollo nacional.
- La eliminación de la guerra y otras grandes plagas a las que la humanidad está confrontada: El compromiso ético por los valores universales del humanismo previene al periodista contra toda forma de apología o de incitación favorable a las guerras de agresión y la carrera armamentística, especialmente con armas nucleares, y a todas las otras formas de violencia, de odio o de discriminación, especialmente el racismo.
(Fuente: www.aideka.tv/Referentes/codigounesco.html.)
(Viñeta superior de Juan Ramón Mora. Puedes ver su trabajo en JRMora.com.)
4 comentarios:
Angel, la condena tiene que salir del pùblico, las personas que encienden la tv y ven esas imàgenes o compran su periodico.
Si el ciudadano comùn envìa masivamente su queja por lo menos se harà escuchar.
La mejor queja es a mi modo de ver apagar la tv, no comprar el periodico.
Darles donde les duele a ellos.
Besos
Sólo venden morbo. Dan asco. Si le pasara a sus familiares seguro que intentarían proteger su intimidad.
Aquí en España el 11-M fue un asco. Pero en otro orden de desgracias, como la del Metro de Valencia, pasó igual.
Yo, que por desgracia viví las dos, todavía tengo malos recuerdos.
El dinero todo lo corrompe, y está claro que el morbo vende, por eso la prensa sigue vendiéndolo.
Culpables los que lo publican y culpables los que lo consumen.
Un abrazo enorme y feliz semana santa!! :)
Creo que la clave está en los que consumen, como apunta Yomisma77. Somos nosotros los que decidimos. Quiero información, información veraz. Y además quiero que la prensa se comprometa con ese punto 9. Pero no quiero morbo ni sangre ni telebasura. No quiero los que se recrean en la desgracia ajean, no por información, sino porque saben que "eso capta atención" y, por lo tanto, revaloriza sus espacios publicitarios.
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