miércoles, 16 de junio de 2010

España-Suiza, crónica alternativa

España Suiza golHoy me he sentido raro. No ser un apasionado del fútbol (me gustaba la palabra balompié) en el día de hoy era casi un sacrilegio. Hoy, día de estreno de España en la Copa Mundial de Fútbol 2010 de Sudáfrica, contra un equipo de segundo nivel, un contrincante de fácil victoria, eso suponíamos, una Suiza que no iba ni de aquí a la esquina, eso vaticinábamos.

Desde primera hora se respiraba la expectación por todos lados. Donde trabajo, en Santa Cruz de Tenerife, un Ayuntamiento con poco dinero dedicó el fondo del caldero a instalar varias pantallas gigantes repartidas por las plazas de la zona centro de la ciudad. Eso, además de los propios bares y restaurantes. Cuando terminé mi horario de mañana, a eso de las dos de la tarde (una horita más en la Península), tomé rumbo al gimnasio y las calles ya empezaban a estar vacías.

En la oficina hicimos una porra, 4-1, 3-2, 2-0 (esa fue mi apuesta), 1-0... pero ninguna apuesta perdedora, ni tan siquiera un empate. El partido empezaba mientras yo estaba dando pedales como un condenado en la clase de ciclo-indoor. Esperaba encontrar el gimnasio vacío, ni tan siquiera al monitor. Pero no, allí estaban todos.

A eso de las cuatro de la tarde ya estaba de nuevo frente a la oficina, reponiendo fuerzas en el bar, en ese bar. Tocaba el intermedio... la pausa... ese momento entre el primer tiempo y el segundo, se llame como se llame. Aún habían esperanzas, 0-0 para un partido que se estaba jugando bien frente a una Suiza cerrada, pero con ganas de hacer frente a una henchida y poderosa España.

Pero la historia manda y está para repetirla. Ya nos pasó con la Armada Invencible y ahora otra armada se nos hunde ante lo que se suponían barcos de pesca. Terminando mi ensalada terminaba la larga pausa publicitaria. Oigo todo en estéreo y con retardo. Delante de mí, la pequeña pantalla del bar, desde atrás, a unos 100 metros, los gigantescos altavoces me traen una crónica adelantada apenas un segundo.

Empieza el segundo tiempo mientras pido mi café. Son ya las cuatro y debería de entrar a la oficina, pero aún no se ha abierto. De verdad, aunque quisiera ser un entendido y fanático del fútbol, no está en mí. Creo que es por verlo televisado, en realidad no me atrae ver deportes en la televisión, ninguno. El balompíe jugado por España es bueno, a juicio de los comentarios de quienes me rodean. Lo viven con pasión.

Gritos de entusiasmo cada vez que la pelota llega a portería contraría. ¡Gggg.... uuuyyy! ¡Gggg... uuuyyy! No llega el esperado tanto al marcador. Y en una jugada inesperada un pelotón de jugadores se caen arremolinados delante de la portería española, una patada, un tropezón, un empujón, un fallo... y un gol sorpresa. Un gol de chiripa. Suiza ganó, luchó por ese gol, pero lo marcó como se venció a la Invencible, porque la suerte sonrió y escogió su vencedor, fuera justo o injusto. No fue una jugada limpia ni planeada ni hecha con elegancia, pero fue gol. Y eso es lo que cuenta.

Empiezan los nervios. Cuarenta y tantos millones de españoles con el corazón en la boca, es de suponer. La ansiedad empieza a notarse en los del bar, en los espectadores de la pantalla grande... y ese espíritu tenía que llegar hasta el cono sur porque los jugadores estaban que no cabían en la camiseta. Pasan los minutos y no llega el empate. Suiza se cierra en banda, en el bar se calientan las cervezas, nadie presta atención a su comanda, los camareros no oyen los nuevos pedidos.

Llegan los cinco minutos de descuento, los corazones encogidos. No puede ser, España no puede perder. Los mensajes de móvil a precio de langostino van apareciendo en la pantalla demostrando nuestro nivel, suizos cabrones, hijos de..., los aficionados demuestran deportividad y espíritu competitivo, a las malas. Alguien afirma en Twitter que un grupo de gallegos ataca una sede de la Cruz Roja confundiéndola con una embajada suiza. Un mal chiste de muy mal gusto, por cierto, más falso que una moneda de cuatro céntimos (¡eso espero!).

Ahora mismo, varios millones de entrenadores saben los motivos de este fracaso inicial, la ilusión se esfuma, hay quien afirma que la bolsa bajará, habrá más despidos y el PP le echa la culpa al Sr. Zapatero. De repente La Roja desaparece del imaginario colectivo. Los catalanes vuelven a ser catalanes y aseguran que esperaban esta victoria, de Suiza, por supuesto. Los vascos dicen que no vieron el partido, afirman.

España es así, tan torera.

Mientras tanto, en la Moncloa, un grupo de bandidos encapuchados aprueban un atraco legal y planificado a los trabajadores, los mileuristas, los desempleados de larga duración, los jubilados, los contratados temporalmente, los de trabajo fijo, los que decían tener antigüedad... el liberalismo radical, aquel que fomenta las desigualdades, las grandes fortunas y las grandes masas de parias y empobrecidos se nos cuela por la izquierda, a hurtadillas; y no por la derecha, lo que sería de esperar.

Pero España es así, tan torera. Después de todo, aún nos queda Mundial.

(Imagen superior encontrada en varios medios de comunicación. Presumiblemente un pantallazo de la retransmisión televisada.)

6 comentarios:

aversiencuentro dijo...

...míralo por el lado positivo, no hay mal que por bien no venga -aunque lo dice otro que no es precisamente forofo futbolero, porque la verdad es que me importa una higa lo que haga epaña en el mundial, pero bueno-: pero si siguen jugando así, 12.100.000 eurazos* que nos ahorramos(*: 550.000 € x cada matao de estos = 12.100.000), y ese dinero, usurpado por el Estado a necesidades ciudadanas, sí que me importa -días de hoy: o este peculiar "socialismo de derechas", con su reedición 2.0 del pan y fútbol y todo...

aversiencuentro dijo...

...míralo por el lado positivo, no hay mal que por bien no venga -aunque lo dice otro que no es precisamente forofo futbolero, porque la verdad es que me importa una higa lo que haga epaña en el mundial, pero bueno-: pero si siguen jugando así, 12.100.000 eurazos* que nos ahorramos(*: 550.000 € x cada matao de estos = 12.100.000), y ese dinero, usurpado por el Estado a necesidades ciudadanas, sí que me importa -días de hoy: o este peculiar "socialismo de derechas", con su reedición 2.0 del pan y fútbol y todo...

Angel Cabrera dijo...

@aversiencuentro me ha gustado tu visión presupuestaria, la comparto ;)

aversiencuentro dijo...

...es que si estos tíos al final ganasen el mundial -por ventura o intercesión divina, si juegan como ayer, pero bueno- y cobrasen esa pedazo de prima -550 de los grandes por cada par de botas-, los primos está visto que somos nosotros, no me j...

Julio dijo...

¡Hola! Pues no quiero ser pájaro de mal agüero pero ese dinero es de la RFEF, una entidad privada, y lo dan a sus jugadores porque generan mucho más que eso.

En cuanto a que si en estos tiempos es una vergüenza... Dos planteamientos: sí, es una vergüenza, pero también lo de los cantantes, políticos, etc. El otro es que hay actividades que generan eso y que mientras no salgan de las arcas públicas hay libertad empresarial. Los periódicos deportivos de este país tienen una salud de hierro, al menos los dos más vendidos, y luego por regiones en Barcelona creo que no se venden nada mal.

¡Un saludo! ^_^

Angel Cabrera dijo...

Hola Julio! Cuánto tiempo sin intercambiar una frase. Este nuevo trabajo me tiene que no respiro ;)