domingo, 20 de junio de 2010

¡Qué cancione má bonita que tenemo!

Este fue el grito de guerra durante toda la noche del Sevilla en el concierto que el sábado 19 dieron los Mojinos Escozios en Santa Cruz de Tenerife. Es la primera vez que los veo en directo y son lo que se promete, espectaculares, únicos e irrepetibles. Absolutamente irreverentes... vamos que se ríen hasta de su sombra, cuánto no más del público y de todo lo que les cae cerca.

Abrió el concierto teloneando los Indica Sativa, un grupo tinerfeño de cuarentones que tocan un rock'n'roll sólido, clásico y de variado estilo que estuvieron más que a la altura de las circunstancias, pese a un público frío y expectante con ganas de ver a los Mojinos y que no daban gran oportunidad a los teloneros, que sin embargo la merecieron y la defendieron.

Como buenos figuras empezaron tarde, casi a las once de la noche y no cejaron ni un sólo momento hasta casi las dos de la madrugada. Verlos en directo no sólo merece la pena por su rock excelente y su buena calidad musical, por la diversión de sus letras, por el montaje del principal protagonista sobre el escenario, su vocalista, el inconfundible Sevilla, sino también por la compenetración, que no penetración, con el resto del grupo. No sólo divierten, entusiasman y hacen brincar a su público, sino que transmiten su complicidad y lo bien que se lo pasan encima de las tablas. Ese es su secreto. No son tanto un grupo para divertir sino un grupo que se divierte y lo transmiten.

En definitiva, sobre todo para los más estrechos de miras, los más educados y los menos atrevidos, recomiendo sin dudarlo asistir, al menos una vez en la vida, a un concierto de los Mojinos.

El público de Tenerife no les decepcionó. Se tararearon las letras hasta de los nuevos temas de su último trabajo, La leyenda de los hombres más guapos del mundo, hasta que llegó el momento Maaaraaa. Final del concierto, los Mojinos lanzan una apuesta al público. Por cada teta que nos enseñe una shavala, tocan un tema más, pero también hicieron oferta como las del carrefú, si la shavala enseñaba las dos, tocarían tres temas más. Cachondeo puro donde el público era parte de la broma.

Una shavala de la primera fila entusiasmada levanta las dos manos. Yo, yo, yo... Subila a hombro, por favó, grita el Sevilla. Si me das dos besos, grita Maaaraaa... Al final, por supuesto, para desconsuelo de los Mojinos, no hubieron tetas, pero alguien debería de explicarle a Maaaraaa que no iba a un concierto de Luí Migué ni de Migué Bosssé. Y también a su hermana Taaaiiinaaa, que no taína, quien repitió la misma papeleta al estilo de hermana mayor. Un concierto de los Mojinos Escozios tiene más testosterona que el vestuario de un equipo de fútbol de Primera División. En fin, cada quién sabe a donde va y lo que se va a encontrar.

Por cierto, constantes bromas y chascarrillos en relación a Shakira, El Sueño de Morfeo, El Canto del Loco y la más hilarante, cuando el Sevilla se abre el pantalón elástico, y todo el grupo le mira la entrepierna mientras él canta... Aaalgooo pequeeeñiiitooo, aaalgooo chiquiiiitoooo... ¡Geniales!

Por supuesto, consejo para aquellos muy serios, algo serios e incluso los que sean tan sólo un poco serios, pues deberían de alejarse de este campo de minas de la ironía y el humor salvaje que representa este gran grupo de rock and roll.