jueves, 3 de junio de 2010

¿A quién votaré dentro de dos años?

Ciudadanos en Blanco, ciudadanosenblanco.comTe voy a contar un dilema, mío, personal. Si te aburren las confesiones, mejor googlea un rato. Pero si te apetece, lee y compartimos puntos de vista.

El asunto es que no sé a quien votaré en las próximas elecciones. Generalmente mi voto suele ser blanco, impoluto, sin destino, en ocasiones; o dirigido a partidos pequeños. Pero en la penúltimas, cuando el atentado, yo fui de esos que votó al PSOE porque el gobierno de Aznar, a mi juicio, era, en aquel momento, uno de los más reaccionarios y temibles de los que han existido en la democracia. De hecho, el Señor Aznar, para mi gusto tendente al centro, es uno de los peores ejemplos de la política nacional. Oiga usted, España va bien, pero usted no me gusta, políticamente.

(Opinión personal, si eres de los de callar voces con tiros, lo lamento por ti. Aquí me expreso, no me leas. Si eres de los que no compartes, pero escuchas, bienvenido, dialoguemos. Sigo.)
En las últimas elecciones, segunda legislatura del señor Zapatero, ya no renové mi voto, se fue para un pequeño partido nacionalista canario (lo siento Manuel, si te desilusiona), uno de la media docena que debe de existir en este pequeño archipiélago, más o menos. Y para las próximas elecciones tengo claro que el PSOE debe salir fuera del gobierno nacional. No importa si por alguna decisión milagrera se consigue levantar el vuelo y sacar a España del fango del paro, amortiguar su deuda y recuperar la confianza internacional y europea en nuestra economía. Es por una cuestión de lo malo que es el suma y sigue, de lo perjudicial que resultan los gobiernos continuistas. Sea PSOE o sea PP.

Pero claro, a quién votaré dentro de dos años. Porque está demostrando, es evidente y el personaje se esfuerza en que quede claro, que el PP no es una alternativa. Ya es evidente que ahora mismo vela por sus intereses electoralistas y éstos se fundamentan en la crisis y los errores de gobierno. Aquí no importa solucionar ningún problema ni combatir el paro sino que la situación se mantenga o incluso se agrave en los próximos dos años. Eso viene bien para arrebatar al electorado a través del populismo, algo que le funciona tan bien que lo han llevado a sus propias siglas.

Rajoy espera tener la misma suerte que Aznar, que la situación internacional favorezca y empuje la salida de la crisis y ese momento de crecimiento lo pille gobernando. Ese fue el secreto de Aznar, eso y entrar a comer de la tarta justo cuando finalizaba una grave crisis y se empezaba a recibir el maná europeo en cuestión de inversión.

Bueno, no es que entienda de estos asuntos. Pero mire usted, que está a punto de comentar despotricando, tengo boca, tengo teclas, tengo manos y, lo más importante, tengo voto, igual que usted. Yo miro para el Sr. Rajoy y le enciendo unas velitas a la Virgen de Candelaria, una virgencita a la que le tengo devoción aunque ella sabe que de cristiano, más bien poco. Pero se las enciendo con esperanza de que lo ilumine. Pero luego, mi querido Rajoy, se rodea de personajes de la talla canalla como esta Señora, cómo se llama, la de Madrid, la de las medias y los zapatos, con ese vocabulario. Y se me quitan las ganas de darle mi voto al PP.

Encima periodistas como Marhuenda parecen convertirse en adláteres convencidos de la derecha nacional y se me ponen los pelos como los clavos de Cristo pensando en que gente así pudiera tener alguna vinculación filosófica con el Sr. Rajoy. Si es que la derecha tiene filosofía, habría que saberlo.

Así que yo, ciudadano, trabajador mileurista, de no mucha cultura, pagador de mi hipoteca, padre, refunfuñón, algo gordo, al borde de la cuarentena, sin muchas ideas, persona del montón, de esos ciudadanos de los que políticos y periodistas de renombre tanto hablan aunque en el fondo parece que no conozcan a ninguno; pero sobre todo, votante; no sé a quién cederé mi cuota de poder electoral con el objetivo de bajar de la burra al Sr. Zapatero, que ya va necesitando un poco de tranquilidad en su vida porque tanta tensión ha sacado de su sitio a esos pedazos de cejas que luce. Además, debería de dedicar tiempo a entender el movimiento gótico. No es por nada, consejo de padre que me atrevo dejarle por aquí.

Pero no lo veo. Que no lo veo, que no hay alternativa real y objetiva. (¿El PP como alternativa? ¡Ja!) Que no encuentro un señor o una señora que considere con la suficiente seriedad y honestidad como para entregarle mi voto. ¡Jolines! ¡Qué no poco importante es el asunto! Que ese que entre a mangonear en las arcas públicas tomará decisiones que influirán en mi vida y en la de mis hijos. Eso no es poca cosa.

Ser ciudadano, simple, de calle, es difícil. Muy difícil. Porque elegir gobernantes, máxime escuchando a los famosos entre el periodismo, como el probe Marhuenda, que más que informar, juegan a opinar, se vuelve una tarea casi imposible.

Aunque siempre queda el fanatismo. Puede ser una alternativa. Mmm... si me hago socialista o me hago conservador o del partido de Raticulín, entonces no tendré que pensar ni evaluar programas ni escuchar información sobre corrupción y honestidad. Me limito a seguir a uno de esos partidos políticos -a cualquiera de ellos, al elegido en cuestión- como quien sigue a un equipo de fútbol y punto en boca. Se acabó el dilema. No tendré que pensar.

¡Qué lío! Creo que volveré a votar en blanco. O a la UPyD, aunque, después de las constantes meteduras de boca de su líder... Decidido, voto en blanco. Estas próximas elecciones, un voto blanquito, blanquito.

Pero voto.

6 comentarios:

AdP dijo...

Creo que me ocurre lo mismo, esto es, que cada vez me provocan mas rechazo o más falta de confianza. Por eso para las últimas europeas hice una apuesta por el voto útil, y, ciertamente, veo muy difícil hacer en las próximas elecciones algo distinto a eso.

Saludos.

interdomin dijo...

No veo a Rajoy como alternativa a Zapatero. Sin embargo, le votaré. Ya me gustaría que volviera Aznar.

Angel Cabrera dijo...

Interdomin, pues yo, estooo... se me ponen los pelos de punta pensando en un regreso del Aznar... pero bueno, cosas más raras se han visto en esta vida :D

Pero con humor, hablemos de política, pero con humor, eso sí.

Yomisma77 dijo...

Idealista e ilusa me llamaban por votar en blanco.

Siempre deseé que el voto en blanco fuera de verdad representativo de todos los ciudadanos que no se sienten representados por los partidos políticos disponibles y ojalá sirviera para dejar escaños vacíos. Aún hoy sigo deseándolo de ahí que me digan ilusa.

Pero la realidad es tozuda y en este país bipartidista el voto en blanco no cuenta :( :(

Dejé de votar en blanco después de los atentados y ahora mi gran dilema es que si no quiero ver a Rajoy en la presidencia... mucho me temo que no podré votar en blanco en las próximas elecciones :( :(

Un abrazo muy grande y que tengas una buena semana!! :)

Anónimo dijo...

Con perdón, ¿qué es 'adlátares'?, es que no lo encuentro en el diccionario, ¿cuál es la raíz?

Has plasmado todo eso que vemos pero que no queremos ordenar en la mente.

Pues me siento como otro ciudadano más que observa que el PPSOE no funciona, no es eficiente. Inequívocamente se necesita salir de lo mismo para ver algún cambio y no esperar otro tapadillo de las vacas gordas.

Voté una vez al PSOE, salió PP, ¡me cagüen la leche!, y como no sé de más porque en mi mente solo existen -por el bipartidismo acostumbrado- estos partidos, pues ni en blanco, oiga.

Sé que debería actuar, ¿pero y a quién voto?, ¿votar en blanco?, ¿votar sin conocimiento?, no sé qué es peor.

Andaba pensando qué pensaría este tío de UPyD... al final por unas o por otras no se salva ninguno.

Angel Cabrera dijo...

¡Me gustó esa simbiosis en modo PPSOE :)!

Adlátere, Persona que subordinadamente acompaña a otra hasta parecer que es inseparable de ella.

Que escribí mal la palabreja...