sábado, 21 de agosto de 2010

La responsabilidad social y el éxito 2.0

responsabilidad socialLa primera vez que oí hablar de la responsabilidad social corporativa fue a mediados de los noventa en unos cursos sobre gestión de calidad. Por primera escuchaba decir en una sala con más de 100 personas, en su mayoría empresarios, que las corporaciones, más allá de su objetivo de beneficio económico tienen una vinculación, un deber social y que estos objetivos ligados a su entorno tendrían que estar recogidos en la memoria que define y dibuja organizativamente a la empresa (misión, visión, meta...).

La responsabilidad social empresarial puede verse, si se quiere, como un mero acto de egoísmo por el que una empresa contribuye activa y voluntariamente al mejoramiento social, económico y ambiental (fuente Wikipedia) de su entorno y, en estos días, además de manera global. Busca en última instancia el triple resultado: el beneficio económico, la sustentabilidad medioambiental y la ya citada responsabilidad social.

Y puedes tacharlo de egoísmo si quieres, de puro interés si te place, porque podemos aducir que las empresas buscan el valor añadido que conllevan las acciones sociales ejercidas a través de fundaciones, por ejemplo. Quieren mejorar su imagen y la percepción de la compañía por parte de su clientela. ¿Sabes qué te digo? ¡Pues bienvenido sea el valor añadido!

Girando de lo jurídico a lo personal, de lo corporativo a lo individual, encontramos que en la red, especialmente en las herramientas sociales o etiquetadas como 2.0, son las personas representadas por sus perfiles las que tienen éxito social, no pocas veces aparejado a un éxito económico. Muchos de estos personajes, en el buen sentido, son divulgadores de las nuevas tecnologías, geeks cuyo mensaje llega a decenas o cientos de miles de oyentes virtuales.

Como a las empresas, a estos emprendedores de éxito les corresponde de igual manera una responsabilidad con el medio social en el que se desarrollan. Al menos, esta es mi perspectiva. En el mundo anglosajón no es rara la vinculación de aquellos que han cosechado éxito y fortuna a lo largo de su vida con organizaciones que luchan a favor de los que necesitan y claman por una ayuda que los saque del agujero en el que se encuentran. Las miserias y penalidades de muchos pueblos se cuentan a manos llenas, lamentablemente. Hoy nos parece increíble el caso de Gates o Buffet que anuncian donarán gigantescas fortunas a causas y proyectos filantrópicos.

Pero no hace falta mirarse en ejemplos tan lejanos, inalcanzables para la inmensa mayoría, sino tener la intención de revertir parte de nuestro éxito en los demás. Basta en ocasiones con hacerse eco de campañas de ayuda en nuestros blogs. Basta un tweet en el perfil de alguno de los más afamados y seguidos en el mundo latino para que una ONG determinada reciba miles de euros en donativos que revertirán en campañas de ayuda como la hoy tan necesitada para Pakistán o la de ayer para la destrozada Haití. Y no es especular. Es una causa-consecuencia objetiva y medible.

Los grandes seguidos de la red tienen el potencial, el poder, de dirigir la atención de decenas, cientos de miles de personas sobre cualquier tema o asunto que deseen. Da la casualidad que algunos de los más afamados deben esta circunstancia a que fueron de los primeros en vender el potencial de la red. Cuando un nuevo usuario se conectaba, descubría eso de los blogs o de las redes sociales, tarde o temprano se topaba con ellos como quien descubre referentes inequívocos de los que aprender.

Quizás sea este el motivo del (aparente) miedo a denunciar hechos como el soporte que da Internet también a lo delictivo, que fomenta lo perjudicial de la sociedad tanto como lo positivo porque lo que no dicen es que la red, como medio de comunicación, lo único que hace es transportar datos. Ese transporte crea sinergias y amplifica, lo bueno y lo malo.

Yo recomendaría a aquellos que pueden y tienen impacto e-mediático que se fijen más en ese mundo virtual anglosajón que, en muchos casos, tanto veneran. Que sigan haciendo su trabajo, generando riqueza y dando charlas y conferencias pero que al mismo tiempo den eco a la responsabilidad social 2.0 que inequívocamente tienen, aunque quieran mirar para otro lado, aunque no deseen verlo ni leerlo. Porque es esa misma sociedad la que, desde sus pantallas, los han encumbrado. Y si no lo hacen por filantropía, como las empresas, que lo hagan por mejorar su imagen, por egoísmo, por ganar puntos.

Después de todo, está bien saber que la T1 existe, no hay nada reprochable en eso, pero es mejor hacerse eco de las necesidades del hombre, de fomentar el trasvase desde quienes tienen de sobra hacia quienes no tienen nada, al menos una vez cada 10 ó 20 visitas a la terminal. Eso estaría bien. Muy bien.

(Imagen superior encontrada en Rankia.com.)

4 comentarios:

40añera dijo...

Amen compañero.
Gracias por tu visita y miraré lo de la convivencia es una gran idea
Saludos

Angel Cabrera dijo...

Y muy simple 40añera. Un gran reto. El año pasado movilizamos 153 blogs para que escribieran sobre la solidaridad. Calculo que llegamos a unos 25.000-30.000 lectores, quizás más.

Este año queremos que sea más grande, sobre otro tema vital: la convivencia. No me cansaré de repetirlo hasta ese día.

:D

Eurice dijo...

Vengo del blog de Rayajos,me gustaria unirme a esta iniciativa...
Saludos!

Angel Cabrera dijo...

Eurice, lo principal, muy simple, el día 8 de octubre publicar en tu blog tu visión sobre la convivencia.

Sin normas.

Lo secundario y que se agradece, si apetece, tienes tiempo, darle difusión antes de esa fecha.

Enlazo tu blog en mi cabecera. Un cordial saludo.