domingo 26 de diciembre de 2010

Como tu blog, no hay ninguno

blog, bitácora, blogosferaDicen, yo también lo hice, que la blogosfera es ombliguista, o endogámica, si no se casa consigo misma, sí con lo que es Internet, el medio que la sustenta como concepto, por necesidad o por vicio.

Es difícil decir cuántos bitácoras componen la gigantesca conversación de monólogos que resulta ser la blogocosa. No hay muchos datos actualizados, ni fiables, quizás porque el interés haya decaído o porque ya resulta «tan habitual» que ha perdido su halo de novedad, tanto como para no encontrar a quien se interese por su número o su crecimiento. La mayoría de artículos escritos sobre el asunto son de 2007-2008 (de lo encontrado, pero sin esforzarme mucho en la búsqueda) y hacen mención a unas cifras dadas por Technorati que hablaban de unos 70.000.000, unos 2.000.000 en castellano. En aquel entonces se estimaba que su número se duplicaría cada 5 ó 7 meses. Si eso fuera cierto deberían de existir, hoy, unos 500 millones, más o menos, a ojo, 1 blog por cada 2 a 3 usuarios de la red. Esto la convertiría en la mayor red social que existe en volumen con la característica de no estar alojada bajo un único servicio de hospedaje.

Cierto es que esta gigantesca masa de productores de contenido es muy heterogénea (no hablo de lo que contienen y su discutible calidad). Desde pornografía hasta ciencia puntera, desde confesiones personales anónimas hasta experimentos como las blognovelas. Y, por supuesto, de tecnología, de spam, para vender y convencer, para engañar, replicadores de otros, acosadores y lo que podríamos llamar autoblogs. En definitiva, toda una amalgama de subproductos arremolinados y disimulados entre los que invierten tiempo de su tiempo para soltar unas cuantas letras sobre ésto o aquello.

Pese a esta composición tan diversa y la magnitud (gigantesca pero desconocida) de la blogosfera, todos los que estamos en este asunto y andamos enganchados al experimento de la escritura y la reflexión, no podemos evitar, tarde o temprano, caer en la tentación de describirla, con una cansina tendencia a centrarnos en lo que nos disgusta: el copy&paste, los gurús o el todo-el-mundo-quiere-uno, son los temas preferentes según el criterio de cada cual. Por si no fuera poco intentar describir algo con tantos matices, además, queremos aconsejar a los que empiezan o a los que ya están, lo que les conviene para encontrar su parcela de éxito.

Una crítica habitual, sobre todo en los blogueros (auto-) etiquetados como «serios», habituales en los temas tecnológicos y científicos -pero ni muy tecnológicos ni muy científicos, algo así como la Muy Interesante-, es la falta de calidad sobre lo que se dice y cómo se dice. Me parece que, en realidad, hay un grupo de viejos rockeros que se lamentan de no ser los amos de la pista sino que ahora han de ir dando codazos con aquellos que, a su juicio, no merecen disfrutar de esta plataforma de comunicación (es una impresión personal). Otros le echan humor a la cosa y han cambiado el nombre a los bitácoras etiquetándolos como egoblogokaka o fururku. Sin duda, prefiero esta segunda e irónica manera de verlo porque no pretende censar ni sesgar ni afirmar quien merece estar y quien no. Sólo hacen humor desde y hacia dentro, lo que resulta necesario y hasta sano para la blogosfera.

(Aclaración, la mención a Las Historias Eularianas y a JRMora.com no tiene intención de meter a todos en el mismo saco -todo lo contrario- sino de contraponer la buena ironía y el buen humor, la crítica mordaz pero sana, de estos dos dibujantes y blogueros, en contraposición de aquellos "que se lo toman en serio" a la hora de establecer qué es válido y qué no lo es.)

Al final, indistintamente de lo que escribes y como lo escribes, las herramientas para la gestión de weblogs han abierto una puerta a todos los que querían tener «su propia página web», millones de personas sin grandes conocimientos técnicos que tienen (o al menos piensan que así es) algo que decir. Desde la mitad de los años noventa del pasado siglo XX y durante los primeros del nuevo siglo la alternativa se centraba en las plataformas de páginas personales (como la ya fenecida Geocities a manos de Yahoo! o la menguante Tripod que aún agoniza bajo el paraguas de Lycos). Era necesario tener muchas ganas, dedicarle horas y ser algo friki con la tecnología si no eras un profesional o técnico cualificado, para poder publicar cualquier cosa. Fue la época de las puntocom, el momento en el que la publicidad descubría el banner y la red como vía para llegar a los potenciales clientes. Las plataformas de bitácoras vinieron a cambiar ese panorama. Con Blogger y Wordpress a la cabeza, cada una a su manera, se sentaron, a través de una sencilla interface de administración, las bases para romper esa barrera tecnológica que hasta el momento imponía la escritura de código lineal HTML, así como la necesidad de conocer todas las herramientas necesarias (¡la que se armaba con el FTP!).

Hoy por hoy, con una conexión a Internet, no necesitas más de 10 minutos para crear una cuenta de correo electrónico y abrir un bitácora en alguna de las muchas plataformas existentes para, acto seguido, empezar a narrar tu visión del mundo. Con faltas de ortografía o sin ellas, con estilo de redacción o sin él, con razones objetivas y de sentido común o para abanderar alguna fe de las muchas que se venden en los mercados ideológicos. Da igual. Lo que importa es que tienes la oportunidad y una herramienta sencilla para hacerlo.

Siempre existirá a quien le gustaría que esto tuviera un límite, algo así como lo que era la nota media para entrar en una carrera universitaria, alguna especie de matón digital de discoteca que dirimiera quienes tendrían posibilidad de expresarse y quienes no. Como también existirá aquel que, cuando no es de su gusto algo en particular, no lo dice, no lo debate, no lo expresa, pero sí lo insulta o lo denigra o lo menosprecia. Esto es inevitable. También da igual. Porque pese a esas palabras y mal que le duela a los que gustarían de barreras, de pasar la cernedera para separar lo bueno de lo mediocre según su personal visión, tú sigues teniendo esa oportunidad y una herramienta que no te complicará la existencia sino que te lo hará fácil a la hora de abordar esta tarea.

Al final, como tu blog, no habrá ningún otro entre esos millones que componen la blogosfera. Así que... ¿Qué harás? ¿Te quedarás mirando, por miedo a las críticas, o empezarás a teclear tu visión del mundo, de lo tangible e intangible que te rodea? ¿Acaso necesitas algún permiso? Yo creo no y que si está en ti y en tus ganas, lo harás.

Tendrás tu blog, un blog único.

(Imagen encontrada en My Daytime Drama. Como la blogosfera es conversación, este artículo sigue el hilo de Blogs y contenido, publicado en El Mosquitero por Antonio E. Zafra, que a su vez viene tirando del hilo de Esclavos del contenido publicado en el bitácora Calvo con barba.)

9 comentarios:

Felix Casanova dijo...

Bueno, amigo. Suscribo de pe a pa el contenido de tú artículo. Lo primero que me planteé a la hora de abrir el blog fue lo mismo que sigo indicando en los perfiles allá donde el blog aparece: "una ventana abierta a una de mis grandes inquietudes, la Historia, el desarrollo de la Humanidad y sus progresos hasta nuestros días e intentándo contarla de forma amena" (así lo hago yo en 1.0). Soy el mismo, es mi blog, y por supuesto, diferente a los demás. Aquellos que se autodefinen como los veteranos, y por tanto gurús o "entendidos" pueden seguir con su guerra (no hace mucho tuve una gorda con uno de estos tipos que se alardea de auténtico profesional de la Red, pero al cual señale con el dedo acusándolo de falta de ética). ¿quieres tú espacio en la red? adelante... cuenta lo que quieras, lo que te apetezca, llora, ríe, escribe poesía... es tuyo. Tú cosmovisión interesará a más o menos público, pero que diantres, como tu blog no hay ninguno...

Un fuerte abrazo

manuel dijo...

Mi blog es como "mis hijos". Va creciendo y evolucionando. Y lo voy moldeando todos los días según lo que yo quiero que sea. Es mi creación personal.

Feliz Navidad para ti Angel... y también para todos los bloggeros.

Angel Cabrera dijo...

Felix, Manuel... ¡que no nos roben la oportunidad de expresarnos! :)

eulez dijo...

Hala, lo que me han dicho. Me parece que no has entendido nadaaaa ¿"censar ni sesgar ni afirmar quien merece estar y quien no"? Pfffff. Relee el decálogo y haz el test, que va a ser que no te has enterado XDDD

reina dijo...

"cualquiera tiene un blog" es verdad... yo también lo tengo... y me ahorro mucho en psicoanálisis haciendo catarsis a través de la escritura... jaja
Creo que los blogs han reemplazado al famoso "Querido diario" que sólo nosotros leíamos porque era privado y hasta se cerraba con llave y se escondía...
Los blogs son abiertos, libres... y la misma libertad tiene el que lo escribe como el que lo lee...
Han solucionado muchos problemas de comunicación... hasta a veces con uno mismo... sirven como autoreflexión...
Personalmente tengo un solo blog... pero ya estoy pensando en abrir otro sólo de cuentos...
Conozco a quienes tienen más de 7 u 8 blogs que se actualizan día por medio...
Si hay mucho para decir por qué no decirlo... el que quiera leer que lea y el que no... que siga su ruta, decía mi abuela...
Adhiero, siempre, a que nasdie nos corte la oportunidad de expresarnos...!
Un saludo y un beso también...!

Angel Cabrera dijo...

reina, no se puede decir más claro :)

Angel Cabrera dijo...

eulez! que nooo, que mas malinterpretaooo... :D

que no cito tu calificación egoblogokaka en sentido negativo, ni los fururkus de jrmora, sino en contraposición de lo que es ironía sana y necesaria más dosis de buen humor (desde dentro de la propia blogosfera) frente a los que se toman en serio eso de definir quien sí debería de publicar un blog y quien no...

es que... es que... aún me falta mucho para aprender a expresar con claridad las ideas

XD

¡un abrazo!

Rutinario dijo...

Mi "sospecha" es que blogs en español "activos" deben rondar los 100.000 o algo menos. En Bitacoras dicen tener catalogados varios cientos de miles pero sospecho que los numeros estan un tanto engordados ( alguien que se da de alta nunca es dado de baja por lo que veo )

Y ciertamente.... tu blog es tuyo y de nadie más

Angel Cabrera dijo...

Hola Rutinario :)

Sería interesante saber el índice de actualización de los blogs de Bitácoras porque como bien dices, igual nos llevamos una gran sorpresa.