lunes, 29 de marzo de 2010

Soy poderoso por...

6 comentarios
Poder poderoso superhombreRecibo un agradable comentario de Rosa Ortega, desde El Saloncito de Ross, otorgándome un premio, no por este bitácora que lees ahora sino por un proyecto que inicié hace unos meses cuando quedé desempleado y me negué a aceptar, a nivel íntimo y personal, la etiqueta parado; y aún menos las miradas condescendientes y lastimosas de algunas personas que necesitan, para sentir que tienen un valor, una nómina.

Personas que basan su sentimiento de poder personal en su índice de ocupación y estrés. Da la coincidencia que recientemente fui testigo de una circunstancia lastimosa que poco o nada positivo dice de uno de los actores de la escena. Como me gustan las historias me atrevo abusar de tu confianza; te la cuento.

Soy cafetero así que diariamente visito algún bar cercano según las circunstancias para mi café despertador, para el de media mañana o bien el de sobremesa; como mínimo esos tres. En uno de esos momentos, venerados como si de un ritual religioso se tratase, en plena idolatría y agradecimiento a los sabios de este negro placer, ocurre la anécdota que finalmente olvidé y no llegué a relatar en nosoyunparado.es, el blog, dicho sea de paso, tan amablemente premiado por Rosa.

Entró en un bar un padre, desempleado, con ese evidente cansancio en el alma que intenta disimularse con un buen afeitado y una sonrisa obligada a bofetones morales. Un cortado, por favor, pidió al camarero.

Estaba el buen hombre alargando el momento cuando entró algún conocido suyo. De esos con dos teléfonos móviles en los bolsillos. Era un ser bi-móvil. Y lo sé porque para no dejar lugar a dudas puso ambos en el mostrador. Un cortado, rápido, exigió al camarero. El primero, pausado, saluda al segundo. ¡Hombre, Fulano, que tal! Pero su saludo es respondido con un osco ¡oh!.

El buen hombre, intentando mantener una conversación, insiste. ¿Y cómo va todo? Pero la respuesta sigue siendo la misma. ¡Bien, bien! Hay, en la actitud del ansioso, del ocupado, del bi-móvil, un rasgo altanero, una mirada altiva. Una forma condescendiente de otorgar desprecio que sólo el desempleado conoce de aquellos que enarbolan la bandera de un mensaje falso y estúpido: todo parado es un vago.

Entra un tercer caballero, con una ansiedad distinta, con esa del que sabiéndose en medio de su jornada laboral se atreve a robar cinco minutos para venerar a Café, nuestro adorado avatar. No hay en la mirada de este nuevo actor en escena ni juicio ni valor. Sólo la humildad del que trabaja, del que sabe que sólo tiene lo que tiene en el momento. Quizás porque ya pasó por la situación del desempleo. O quizás no. Tal vez porque es humilde, o sencillo, cualidad más admirable aún. Fue con este tercer invitado con quien el bi-móvil entabla una histérica conversación de ventas, comisiones, impagos, crisis y sobre lo mucho que hay que trabajar en este país, aunque sea gratis -con mirada de soslayo en ese punto, me atrevería a decir-.

¡Cómo si un país se pudiera levantar tal cual si fuera una carreta con una rueda hundida en el barro! Al final, el padre parado, que esperaba cansino moralmente la hora de salida del colegio de sus hijos, desempleado avergonzado a los ojos de un egoísta bi-móvil, degradado a la etiqueta del no-quiere-trabajar, pagó sigilosamente su café ultrajado con leche, para escurrirse como una sombra por el mismo sitio que apareció.

Dice Rosa, quien recibió el premio desde Holocausto en Español, bitácora que descubro a raíz de este premio, quien lo recibe a su vez del siempre presente e hiperactivo Sólo de Interés (y así, en una larga cadena digital hasta su blog fundador, Eu mereço mais), que para recibir este premio hay que completar una frase: soy poderoso por...

Premio Amiga Poderosa - Eu mereço maisPero también hay que traspasarlo a otros. Y quién me leyó cuando Pensamientos JFS me otorgó el Amigo de Internet o cuando La ciudad de un billón de sueños se le ocurrió señalarme atrevido con un reconocimiento por kreativo, cosa excesiva a todas luces, sabe bien que me siento incapaz de premiar a otros.

Aunque la expresión no es del todo cierta. Mi incapacidad está asociada a la elección. ¿Cómo escoger cinco, seis o diez blogs? ¿Cómo merecer el trabajo de unos pocos y desmerecer el otros muchos? Cierto es que tengo mi pequeña blodega personal, conservada a temperatura idónea, tal y como manda el canon del buen catador de palabras. Igual que el buen aficionado al vino, que tiene sus preferencias. Pero si es un buen catador no caerá en el error de encumbrar su predisposición personal e íntima hacia sus vinos etiquetándolos de manera grosera con un los mejores.

Yo tengo mis dudas. Siempre dudo. Y con estas dudas cumplo con la petición de Rosa. Ese es mi soy poderoso. Porque para bien o para mal, soy poderoso porque no creo en nada, o creo en todo, que lo mismo da. Me interesa cuanto me rodea. La vida es un absoluto misterio, un inagotable rompecabezas completamente a mi disposición. Soy poderoso porque no deseo perder el tiempo en el fango del pesimismo.

Soy poderoso porque prefiero una sonrisa. Queda dicho. ¡Ah! ¡Y mi lista de premiados! ¡Claro! Querido lector, si tienes blog, tú eres mi elección.

(Imagen superior encontrada en deConceptos.com. Sello del premio desde El Saloncito de Ross.)

jueves, 25 de marzo de 2010

Usando Facebook en modo persona

4 comentarios
No creía necesario escribir un artículo con este contenido, me parecía algo obvio, temía ser tachado de simplista, pero a la vista de lo que está sucediendo actualmente con el uso de Facebook, quizás muchos de sus usuarios ni tan siquiera se percaten de lo expuestos que están.

Este artículo va dirigido a aquellos que desean usar Facebook en modo persona, para fomentar sus relaciones personales o ampliarlas, sin un carácter profesional o de marketing personal (político, artista o profesionales de la pandereta). Desde luego, como ya escribí en su momento, ésto es lo primero que deberíamos de discernir a la hora de registrarnos: qué uso queremos dar. Incluso la propia herramienta debería de preguntar y predisponer hacia un tipo de configuración en las políticas de privacidad según la respuesta. Aunque quizás sea mucho pedir al equipo de Zuckerberg, o más concretamente a los intereses económicos de este gigante empresarial.

Para que entiendas las situaciones tan incomprensibles que se dan en esta red social (y en otras muchas) te relaciono algunas analogías sobre lo que podemos encontrar.

  • ¿Te imaginas que cualquier usuario de tu banca online pudiera acceder a tu perfil y ver tus cuentas, su estado, el saldo, tus pagos, las deudas...?

  • ¿Te imaginas vivir en una casa con paredes de cristal, sin nada que ofrezca un mínimo de intimidad a sus moradores, que quedan a la vista de todo el que por allí pasa?

  • ¿Te imaginas entrar en tu oficina e ir expresando todos tus pensamientos más íntimos en voz alta, al alcance de todos los oídos? ¿Te imaginas insultando al jefe a grito pelado en medio de la oficina?

  • ¿Te imaginas regalando unas fotografías de tus hijos, de aquel día de playa tan feliz, a unos pederastas para que comercien y trafiquen con esas imágenes?

Obviamente, cada quien hace y deshace a su gusto, usa Facebook o cualquier otra red social como le plazca. Yo no entro en ese tipo de decisiones, simplemente señalo que, probablemente por desconocimiento, muchos de sus usuarios exponen sus datos privados y personales a una masa incierta de desconocidos de los que ignoran todo, incluso lo más peliagudo, las intenciones.

Bien, pues esas analogías son las que ocurren de manera masiva y constante, no diría ya sólo en Facebook, sino en todas las redes sociales no profesionales, tales como Tuenti o cualquier otra. Evitarlo es sumamente fácil.

Consejos

Lo primero es tomar conciencia que un perfil sin politizar con un nivel de privacidad necesario queda a la vista de cualquiera, actualmente incluso de usuarios no registrados. Te propongo un juego, escoge un nombre y un apellido al azar y teclea en Google lo siguiente: "[nombre] [apellidos] facebook". (Cambiando nombre y apellidos, incluidos los corchetes, por los que hayas escogido. Observa el resultado.)

Partiendo de la base que estás usando Facebook en modo persona, no creo aconsejable añadir masivamente a todo tipo de contactos, recomendando por mi parte añadir exclusivamente a personas que conoces, física o virtualmente.

Sobre los conocidos virtuales hay que hacer una aclaración. Al respecto me refiero a, por ejemplo, esos usuarios del foro que habitualmente visitas y usas, con los que tantos mensajes has intercambiado, incluso con quienes mantienes un contacto por correo electrónico. En este caso una red social como Facebook es tremendamente útil para reforzar esos lazos ayudando a personalizar lo que en el foro es sólo un nick con un avatar.

Utilizar las políticas de privacidad de tu red social de manera minuciosa huyendo de las generalidades. En nuestro caso, sobre la red que estoy escribiendo, para un uso en modo persona es recomendable limitar, al menos, la visibilidad de toda la información a Sólo mis amigos, es decir, sólo los usuarios conectados a nuestro perfil pueden ver nuestro contenido. Nunca utilices el valor Todos pues esto hace pública esa información (recuerda la propuesta de juego que hice más arriba).

Si no quieres compartir un dato, no lo indiques en tu perfil, pero si aún así vas a rellenar un campo, pongamos por ejemplo el número de teléfono móvil, pero momentáneamente no quieres que nadie lo vea, utiliza el valor Sólo yo en la configuración de la privacidad.

Para controlar quién ve qué accedes en el menú Cuenta, opción Configuración de privacidad, opciones Información del perfil e Información de contacto. Dentro de este segundo grupo de opciones hay dos muy interesantes destinadas a limitar quién puede Añadirme como amigo y quién puede Enviarme un mensaje. En la primera de estas dos opciones puedes especificar que te pueden añadir Todos, cualquiera que te encuentre en una búsqueda, o sólo los Amigos de amigos. Obviamente yo recomiendo escoger este segundo valor. En el caso de quién puede enviarte mensajes, desde luego no dejaría Todos y preferentemente escogería Sólo mis amigos. Esta opción es realmente útil para personas con cierta preponderancia social pues les ayuda a evitar el atosigamiento de fanáticos y seguidores.

A continuación deberíamos de explorar y configurar detenidamente la opción Aplicaciones y sitios web. Las tres primeras opciones controlan qué y cómo utilizan tu información tus amigos y las aplicaciones de Facebook que tú utilices. Creo que los usuarios no son en absoluto conscientes los permisos de acceso al perfil que dan a una aplicación cuando deciden usarla, por añadidura desarrollada por terceros, permitiendo que accedan al contenido de su perfil y que éste pueda volar de Facebook hacia destinos incontrolados. Por sistema recomiendo rechazar las invitaciones a los envíos de besos y abrazos, invitaciones a cervezas, participar en juegos de mafias y toda esa ingente y inagotable retahíla de simpáticas chorradillas que tanto abundan en esta red social.

También es interesante controlar quién ve tu actividad, última opción de las listadas en Cuenta » Configuración de privacidad » Aplicaciones y sitios web » Actividad en los paneles... seleccionando, es mi recomendación, la opción Sólo yo. ¡Aunque... esta opción no aparece!

Sólo yo es una opción de privacidad que está disponible en Facebook pero que no está visible en la mayor parte de los menús. Para poder escogerla debemos seleccionar Personalizar y luego, en la ventana emergente que obtenemos, escoger esta interesante opción.

Por último un interesante apartado de visita obligada es el que te permite controlar quién y cómo te encuentra en las búsquedas realizadas sobre esta plataforma. En Cuenta » Configuración de privacidad » Buscar encontraremos sólo dos opciones pero realmente muy interesantes. Con Resultados de búsqueda en Facebook limitamos a quienes pueden encontrarnos, recomendando Amigos de amigos. Pero aún mucho más interesante es la opción Resultados públicos de búsqueda, que recomiendo encarecidamente desmarcar, pues de lo contrario tu perfil será accesible desde buscadores como Google (recuerda la propuesta de juego que hacía mucho más arriba).

Por último, para los que quieren evitar tener a su jefe o a su ex-algo en su lista de amigos, pueden usar la opción Lista de bloqueados, pudiendo especificar usuarios por nombre o por correo electrónico.

Fotos

Aquí no acaba nuestro recorrido pues aún falta proteger uno de los datos privados más sensible y que generalmente pasa desapercibido quedando expuesto a usos indebidos o incluso delictivos por parte de terceros. Efectivamente, las fotografías e imágenes.

Con la última remodelación de Facebook se añadió la posibilidad, a la hora de publicar contenidos, de limitar su visibilidad a grupos de amigos o incluso a contactos concretos. Esta misma posibilidad la tenemos a la hora de publicar fotografías.

Para esto, dentro de la pestaña Fotos, al acceder a Crear un álbum de fotos, detallaremos sus datos descriptivos y además en el campo Privacidad escogeremos, al menos, Sólo mis amigos, aunque lo ideal es Personalizar. Antes deberíamos de clasificar a nuestros amigos en distintos grupos. Por ejemplo, podemos crear un grupo con nuestra familia etiquetado con ese mismo nombre; luego podríamos crear un álbum sobre nuestro último cumpleaños y en Privacidad » Personalizar escoger el grupo familia.

Por último recordarte que el contrato que aceptas en tu registro en Facebook le permite a ellos, como empresa, utilizar el contenido que generas o compartes en esta red social.

Anecdotario

Con esto casi termino. Sólo me faltan dos cosas. La primera, un consejo de , rígete por la máxima de, si NO quieres que algo se conozca, NO lo compartas. Así de simple.

Lo segundo, la pregunta que más te angustia, sobre todo si buscas compañía para tu vida. ¿Se puede usar Facebook para ligar? ¡Sí! ¡Claro que sí! La idea, el truco, no pasa por añadir a todo perfil que se cruce por las recomendaciones de la propia red social; el truco, creo yo, está en buscar grupos, páginas o eventos sobre temáticas que son de tu interés; hacerte seguidor o admirador o confirmar asistencia, respectivamente, para luego contactar directamente a través de mensajes personales con los que por allí encuentres. Por supuesto, ser sincero; desconfiar de quienes, una vez añadido como amigo, no comparta alguna foto donde se le vea físicamente; y, por supuesto, el sentido común, aunque sea raro y escaso. Participar en sus foros, compartir en esos lugares imágenes y, en general, crear contenidos de manera compartida para luego conocer a los que también comparten, como tú.

Una aclaración sobre el ligoteo. Para los hombres, ser realista. Esa brasileña espectacular que te añade... verás, no quiero decepcionarte pero probablemente, detrás, hay un señor con bigote que está creando una red de perfiles masculinos para luego incitarlos a visitar sitios de contenido erótico. Es decir, es una estratagema de marketing cutre. Para las mujeres, ser realista. Los hombres, en Facebook, como en la vida, siguen siendo igual de simples y siguen pensando en lo mismo de siempre. ¡En cómo enchufar el cable!

Por último, una anécdota. Lo que aquí te explico va contra los intereses económicos y empresariales de la propia compañía. ¿Por qué? Pues porque cuantas más relaciones se establezcan entre sus usuarios, aunque estas sean ficticias, más tráfico se genera. O en otras palabras, el gran negocio de Facebook es la publicidad dirigida. Siendo así, puedes hacerte una pregunta. ¿Es más rentable una red con relaciones limitadas u otra con un número casi ilimitado de enlaces entre los distintos perfiles?

Ser restrictivo con tu información, aplicar políticas de privacidad a tus contenidos en Facebook, no beneficia a la compañía sino que limita sus posibilidades de negocio. Pero, si la plataforma es de esta empresa, nadie lo niega -obviamente-, la información privada y personal es tuya -y probablemente el contrato de servicio incumpla alguna normativa determinada al respecto-; las herramientas para proteger esa información están ahí, la responsabilidad de su uso es tuya, como usuario, exclusivamente tuya.

miércoles, 24 de marzo de 2010

SMTP con GMail sobre Joomla! 1.5.12: configuración

9 comentarios
Hoy me he encontrado un error que a priori debería ser muy sencillo de resolver... hasta que van pasando los minutos y éstos se convierten en horas.

El objetivo

Configurar una cuenta de Google Mail en un portal sobre el gestor de contenidos Joomla! 1.5.12 para el envío de correo electrónico desde un formulario de contacto.

El problema

El formulario devuelve un "Error SMTP: No se puede conectar con el servidor SMTP". Finalmente se detectó que hay un problema de disponibilidad de los protocolos de seguridad (SSL o TLS) requeridos para la conexión SMTP a Google Mail.

Solución

Esta es la solución aplicada, en mi caso, encontrada en el foro JoomlaSpanish.org, tras una búsqueda por la red de diversas opciones.

Si tu servidor web es local deberías de abrir el puerto de sailda 465 ó 587 (y dependiendo del que abras, ese mismo indicarás en la configuración del servicio de correo en Joomla!).

Si tienes un servidor de alojamiento remoto, contratado en un servicio externo sobre un sistema LAMP (Apache y PHP), deberías de asegurarte que en Apache está activo el módulo SSL_module y cargadas las extensiones php_curl, php_openssl, php_smtp y php_pop3 para PHP.

En caso de un servidor propio en local debes descomentar las líneas que activan estos módulos. En este caso un sistema EasyPHP sobre un Windows Server.

Archivo de configuración Apache:
httpd.conf
[...]
LoadModule ssl_module modules/mod_ssl.so
[...]

Archivo de configuración PHP:
php.ini
[...]
; Windows Extensions
[...]
extension=php_curl.dll
extension=php_openssl.dll
extension=php_pop3.dll
extension=php_smtp.dll
[...]

En Joomla! debes activar la extensión Authentication - GMail, en la ruta del panel de control Extensiones » Gestor de plugins.

Y especificar en Joomla! la configuración del servidor de correo/SMTP, en la ruta del panel de control Configuración global » Servidor » Servidor de correo/SMTP los datos de la cuenta de Google Mail, tal cual se indican:

Programa de correo:Servidor SMTP
Dirección del remitente:[cuenta GMail]
Nombre del remitente:[un nombre]
Ruta para Sendmail:/usr/sbin/sendmail
Autenticacion SMTP:
SMTP Security:SSL
SMTP Port:465 [*]
Usuario SMTP:[cuenta de correo GMail, incluido @gmail.com]
Contraseña SMTP:[contraseña de la cuenta GMail]
Servidor SMTP:smtp.gmail.com

* En un servidor alojado en local, si el puerto abierto en el router es el 587 entonces debemos indicar aquí el puerto 587.

** Obviamente, se parte de la base que se dispone de cuenta en Google Mail y que se pretende usar desde Joomla!

Configurar servidor correo/SMTP Joomla!

martes, 23 de marzo de 2010

Local Motors: reinventando la industria del automóvil

2 comentarios
Es curioso como las grandes compañías en cualquier sector empresarial o industrial tienden al inmovilismo. Si las cosas van bien así, para qué cambiarlas. No es que esta filosofía conservadora sea perjudicial por sí misma; lo que resulta nefasto es cuando las pruebas de que algo no funciona, de que un mercado está saturado, abruman por su evidencia y aún así estas grandes multinacionales siguen empeñadas en mantener un determinado estatus. Huyen hacia delante, lejos de la innovación [real] a la que únicamente recurren para añadir un nuevo look a su producto que permita lanzar otra campaña de gastado y manido marketing.

Lo digo así, en un párrafo, quedándome tan ancho. Y lo digo porque una de esas industrias, en su conjunto, es la automovilística. ¿De verdad hay algún conductor, sobre todo joven, que se crea eso de la última (¡!) novedad, el MP3?

Innovación es crear una nueva manera de hacer las cosas. Innovación no es rediseño. Innovar tampoco es vender una tecnología a plazos, como si de un préstamo se tratase (a grosso modo, la industria del hardware informático es un claro ejemplo). Innovar tampoco es crear necesidades nuevas y ficticias para forzar la venta de un producto o la creación de un nuevo nicho de mercado (eso es consumismo ficticio).

Innovar es pensar una nueva forma, una nueva solución, para una necesidad ya existente. Y todo esto lo suelto porque desde el área este Massachusetts llegan noticias de una nueva generación de empresa del automóvil, Local Motors (en un muy probable guiño al movimiento buy local first), cuyo germen se sembró en 2006 y tan sólo 4 años después están a punto de lanzar su primer automóvil, un impresionante 4x4 llamado Rally Fighter. ¿Y cuál es la innovación de esta empresa? ¡Después de todo un automóvil sigue teniendo ruedas! ¡Pues su estructura, su modo de trabajo, sus objetivos y la manera de diseñar!

Local Motors busca liderar la próxima generación de la industria del automóvil basándose en diseños y tecnologías creados por comunidades de usuarios, generando un amplio juego de automóviles de alta eficacia a la vez que un nivel de servicio al cliente sin precedentes.

¿Cómo se puede innovar en un sector tan ampliamente satisfecho, donde existe tanta oferta, una publicidad tan agresiva, con un nivel de competitividad máximo, que venera sus ya casi 120 años de historia?

A través de la filosofía de la empresa y aplicando herramientas que ya están disponibles en otros ámbitos pero que resultan absolutamente nuevas en el mundo del automóvil, como las comunidades de usuarios que intervienen directamente en el diseño del automóvil de manera abierta, acercando al diseño industrial conceptos similares al open source informático.

Su política de expansión está dirigida a la creación de pequeñas fábricas localizadas con una capacidad máxima de unos 2.000 automóviles al año, huyendo del formato de gran industria deslocalizada en terceros países. Fábricas cercanas a la comunidad de clientes, que generan empleo allí donde se implantan y con un servicio de atención al cliente de primera línea que, además, busca abaratar los costes a través de una reducción en la distribución, lo que además conlleva una disminución del impacto medioambiental.

De esta manera el diseño de los automóviles está orientado directamente por los usuarios/clientes a los que están dirigidos y se fabrican cerca de los mismos, con un alto nivel de personalización, minimizando los costes superfluos. Como afirmaba John B. Rogers, el Presidente, CEO y co-fundador de la compañía, recientemente ante las cámaras, "si quieres un navegador en tu automóvil, compra un iPhone, porque funciona muchísimo mejor que cualquier cosa que yo te pueda poner".

Para el soporte de esta participación del cliente y el usuario final la compañía incorpora activamente el uso de redes sociales soportadas por las nuevas tecnologías de la comunicación (obviamente, Internet), utilizando estrategias dentro del ámbito de la web 2.0 como herramienta de base.

Al final de esta idea, una realidad, el Rally Fighter se presentó finalmente en el SEMA 2009, el pasado mes de noviembre, generando una gran expectación. Ahora le toca el turno a los consumidores decidir si Rogers y su equipo han acertado o no.

¿Podría llegar esta forma de entender el automóvil a Europa? Una interesante pregunta para todos los aficionados y amantes del mundo del motor. Te dejo, por lo pronto, con una muestra del uso de la web 2.0 por parte de Local-Motors.com para difundir su producto: el diseño y creación de este primer automóvil contada en capítulos en YouTube.com, sin palabras. Recomendable también una visita a su blog, por supuesto.

lunes, 22 de marzo de 2010

Local first: priorizando la economía local

4 comentarios
Si bien las políticas que priman la protección de lo local frente a lo extranjero no son nuevas, son sustancialmente limitadoras y producen efectos negativos a medio largo plazo en una comunidad, pues la cierra sobre si misma limitando su propio progreso, también es cierto que, sin caer en el proteccionismo, es igualmente perjudicial aquellas economías excesivamente vinculadas al comercio exterior y sin cierto grado de independencia.

Esto, llevado al día a día de nosotros, los ciudadanos, los consumidores, se está traduciendo en un movimiento que nace en ciertas zonas de los EE.UU., del que resulta líder indiscutible el área de Míchigan Oeste, así como el del Valle Pionner, en el área de Massachusetts. La idea es simple, como podrás imaginar.

Consumir de manera preferente en los pequeños y medianos negocios de tu entorno.

Michael H. Shuman, autor del libro "Going Local: Creating Self-Reliant Communities in a Global Age", lo describe así, distanciándolo de la definición del proteccionismo:

Going local no significa amurallarse contra el mundo exterior. Significa nutrir a las empresas de propiedad local que utilizan los recursos locales de forma sostenible, emplean a trabajadores locales con salarios decentes y sirven, fundamentalmente, a los consumidores locales. Esto significa que cada vez son más autosuficientes y menos dependientes de las importaciones. Así mismo, el control de estas empresas se moviliza desde los consejos de administración de empresas distantes hacia la comunidad a la que pertenece.

Así mismo, Shuman da 10 razones o motivos que justifican la priorización del consumo en las empresas locales frente a las grandes superficies, grandes cadenas de franquicias y multinacionales deslocalizadas. Eso no significa actuar en contra de, o renegar del consumo en este tipo de centros. No se defiende aquí una política proteccionista, insisto, sino renovar una escala de valores dentro de nuestro consumo habitual, priorizando lo local, lo cercano.

Why to buy local first?

Cuando gastas en la empresa local inviertes de manera directa, aunque no resulte fácilmente perceptible, en tu propio entorno, en la comunidad donde vives. ¿Por qué? Veamos esos 10 argumentos básicos esgrimidos por los defensores de este movimiento, a favor del going local (o local first). Hay que reconocer, sin embargo, que éstos están continuamente abiertos al debate.

  1. El 70% de tu gasto se queda en tu comunidad, frente al 40% de las compras realizadas en grandes cadenas (ver gráfico adjunto más arriba, fuente LocalFirst.com). Las pequeñas y medianas empresas tienden a consumir, por cercanía, en otras de su propio entorno, es obvio. También tienden a consumir antes materia prima cercana que de importación. Y tienden a la contratación de personas residentes en el entorno. Además, sus propietarios suelen pertenecer a la propia comunidad. ¿Es de esperar? ¡Claro! Pero esto, tan simple y evidente, es lo que se pierde en las grandes multinacionales.

  2. Se estima que las empresas locales aportan un 350% más en concepto de donaciones y ayudas a Organizaciones no Gubernamentales que las grandes empresas de ámbito nacional o internacional, para quienes su labor social suele tener un carácter exclusivamente de imagen o fiscal. En consecuencia, cuando no existen esos beneficios, no hay donaciones.

  3. La empresa local se constituye en una parte de la cultura de una comunidad. Decenas son las localidades en nuestro país (y en cualquier otro) cuya característica es que han sido motor de tal o cual sector industrial o comercial. Claro es el ejemplo de Ibi, en Valencia, meca de la industria juguetera española. En algunos casos ésta "marca" de comunidad constituye en sí misma un valor añadido de cara a otros sectores económicos como el turismo.

  4. El consumo local reduce el impacto medioambiental. Es evidente. Una empresa local tenderá a realizar compras locales con preferencia a la importación. Carnicerías, fruterías y todo el pequeño comercio relacionado con la alimentación tienen una especial incidencia en este aspecto, motivando y reforzando además al debilitado sector primario. Hay otros beneficios que pasan desapercibidos. La empresa local suele estar ubicada en las zonas cercanas a sus clientes, éstos necesitan menos traslados (huyendo del tedioso traslado de 40 kilómetros de media hasta el gran centro comercial de las afueras) para realizar su consumo. Menos gasto en combustible, menos automóviles en la carretera, menor consumo del transporte público, ...

  5. Aunque tenemos siempre en mente los grandes expedientes de regulación de las grandes fábricas y multinacionales, lo cierto es que el gran problema de empleo de la crisis que azota a todo el primer mundo, gobiernen los conservadores o gobiernen los progresistas, es la destrucción de empleo en la pequeña y mediana empresa que genera, en realidad, la mayoría de los puestos de trabajo en un país. Por lo tanto, el local first es generador de empleo.

  6. Por lo general y por una mera cuestión de supervivencia, se tiene un servicio personalizado y de mejor calidad en los pequeños comercios que en los grandes centros de compra donde todo se vuelve impersonal y distante. Las buenas empresas locales invierten en formación, por un lado, y se especializan en su producto, por el otro, conociéndolo y defendiendo su cuota de mercado generando servicios de atención al cliente que no pueden ofrecer las grandes empresas a causa de ese impersonalismo que citaba antes.

  7. Los propietarios de las empresas locales suelen residir en su propia comunidad, invierten en la misma y son generadores de riqueza colectiva gracias a su función emprendedora y dinamizadora de la economía de su entorno.

  8. Los beneficios públicos basados en la recaudación de impuestos supera siempre a la inversión pública en servicios a estas mismas empresas, según diversos estudios realizados en zonas como el oeste de Massachusetts. Parece algo poco comprensible, sin embargo nos deberíamos de hacer la pregunta de cuánto ha sido la inversión de las administraciones para dotar de servicios (básicos, accesos, transporte, ...) a las zonas de grandes superficies comerciales. ¿Se compensa realmente ese enorme gasto con los impuestos recaudados a esas grandes compañías?

  9. En el sector de las PYMEs se genera un mayor nivel de competitividad y, por lo tanto, de diversidad, a medio largo y plazo si la economía local está viva. O dándole la vuelta a la afirmación. Si las empresas locales tienen consumo tenderán a competir con las de similares características utilizando, entre otras, la diversificación. Y la diversificación implica inversión en investigación e innovación. La competitividad es el mejor medio para asegurar precios bajos dado que ya se ha demostrado que un mercado monopolizado exclusivamente por una o unas pocas grandes empresas, tiende a inflar sus precios de manera superflua aprovechando esa situación (¡Telefónica!).

  10. Por último, y como dato realmente importante y que demuestra que no se habla aquí de proteccionismo, una economía local diversificada, sustentada en el pequeño y mediano comercio, tiende a crecer y atrae a nuevos empresarios y trabajadores cualificados que ven en ese nicho económico nuevas oportunidades.


En resumen, a qué esperas. ¡Consume local!

Fuentes: West Michigan Local First, Pioneer Valley Local First, Local First Utah, Louisville Local First, Local First Arizona, Sustainable Connections, Local purchasing (Wikipedia), Piensa globalmente, actúa localmente (Wikipedia).

viernes, 19 de marzo de 2010

Instalar OpenOffice.org 3.2 en Ubuntu 9.10

7 comentarios
OpenOffice.org 3.2No sé por qué motivo, y tampoco me puse a investigar, con la actualización a la versión 9.10 de Ubuntu, la Karmic Koala, me vi con un OpenOffice en inglés. Y aunque no me molestaba para nada ni interfería en el uso, era una de esas cositas que, ños, me daba un no sé qué dejarla así, tal cual.

Así que hoy he aprovechado para instalar la última versión disponible, la OpenOffice.org 3.2 RC5, en mi apreciado Ubuntu 9.10 (porque te recuerdo que, por cuestiones de nombres, el nombre oficial de este paquete ofimático open source es incluyendo ese .org).

Primer paso, descargar el conjunto de paquetes de actualización:


Luego hay que entrar en una consola de terminal para desinstalar las versiones anteriores que pudiéramos tener. Por defecto, la versión estable de Karmic Koala te instala el OOo 3.1 (es la manera en que se abrevia OpenOffice.org). Esto lo haces en el menú Aplicaciones » Accesorios » Terminal.

usuario@equipo$ sudo apt-get remove openoffice*

En mi caso, yo descargué el fichero enlazado más arriba en mi Escritorio, así que vía explorador de archivos (Lugares » Escritorio) das un doble clic sobre el fichero para descomprimirlo, en mi caso en el misma carpeta de Escritorio. Ahora, volvemos al terminal abierto (o lo volvemos a abrir) y accedemos al directorio para pasar a instalar todos los DEBs que se han descomprimido dentro de una carpeta llamada DEBS.

usuario@equipo$ cd Escritorio
usuario@equipo:~/Escritorio$ sudo dpkg -iR DEBS/

También podríamos entrar en la carpeta DEBS y hacerlo directamente sustituyendo la parte DEBS/ por un punto (sudo dpkg -iR .), lo dejo a tu elección.

Siguiente paso, acceder a la carpeta desktop-integration que encontrarás dentro de DEBS.

usuario@equipo:~/Escritorio$ cd DEBS
usuario@equipo:~/Escritorio/DEBS$ cd desktop-integration
usuario@equipo:~/Escritorio/DEBS/desktop-integration$ sudo dpkg -iR .

Algunas consideraciones. En las líneas de comando que ves más arriba, la parte hasta el símbolo dolar ("$"), resaltada en negrita, es el prompt del sistema operativo. Tú no tienes que teclearlo. No será idéntico al tuyo. En mi caso es angel@asus en vez de usuario@equipo. A la hora de hacer tu instalación ten en cuenta en qué carpeta descargas el archivo.

Por último, te dejo ahora con una grabación paso a paso en vídeo sobre esta misma instalación.

jueves, 18 de marzo de 2010

Las "rigurosas" pruebas médicas para conducir

7 comentarios
Test de carnet, años 50Hoy me di cuenta que mi carnet de conducir, o permiso de conducción, si queremos ser precisos, había caducado hace unos seis meses, en el pasado mes de septiembre. La verdad, fue algo casual. Una de esas situaciones en las que para gestionar A te das cuenta que te hace falta B pero resulta que B lo tienes que ir a recoger a C donde te piden D y ahí salta la alarma, D, en este caso el carnet, está caducado.

El asunto es que en C me dicen, pasado ya el medio día, que vaya corriendo al centro médico (es un decir lo de ese título) que allí me lo arreglan sobre la marcha (¡!). Y allí fui corriendo.

- ¡Bueeenooos díaaas!, me espeta una señorita ya entrada en fase de maduración, con tono cantarín y forzada prolongación vocal.

- Sí, verá, es que tengo el carnet de conducir caducado y..., le intento explicar pero sin poder terminar cuando me interrumpe para soltar una manida retahíla de frases aprendidas en un bucle infinito, machacado incesantemente entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde, de lunes a viernes, de enero a diciembre...

- Dooos fotoos, la fotocopia del carneeet, nooo, ese nooo, el del dniii... Este tono me anima a renovar cada seis meses si hace falta.

Salgo corriendo en busca de un estudio fotográfico que, casualmente, está justo al lado; justo al lado de una sucursal bancaria que necesitaré para sacar los setenta euros con algunos céntimos que me rascará la situación. Todo muy bien estudiado y todo alrededor de la Dirección Provincial de Tráfico correspondiente. Es curioso como algunas administraciones públicas se convierten en un generadoras de PYMEs en su alrededores. Algunas muy lucrativas. Dos portales más allá, una autoescuela, especializada en los que pierden puntos. Por allá, otro sitio para exámenes médicos. Dos estudios fotográficos más en la misma manzana. Todo ello salpicado por bares y baretos que se disputan a la clientela de todo ese entramado comercial.

De regreso a mi cantarina y afanada administrativa de mostrador, previo pago del trámite. Es decir, una vez desembolsado lo necesario, su voz alargada se convierte en un duro rap callejero.

- Primeroasálado, luegotré. Esperequí. ¿Qué pasó? ¿Qué le hice?

Entro en lasálado (la sala dos, conseguí entender). La enfermera (o lo que fuera, al tiempo que estudiante de un curso de dirección de recursos humanos entre pregunta y pregunta), me señala a la silla.

- Siéntese aquí. Levántase la camisa.

¡Coño! Me intimidan las mujeres lanzadas. ¿Los pantalones? No, eso no, supongo, pero tampoco pregunto.

- Aguante aquí, ponga el dedo aquí. Y el aparato pipitea durante un rato. Espere. Entre en la cabina, los cascos. ¡Qué asco de cascos! ¡Por Dios! ¡Si es que esto podría pegarte hasta el mal humor! Aunque lo pienso, no se lo hago notar, no me atrevo. Piii, piii, piii, acompañado de un repetido lo oye, lo oye, lo oye. Pero no pregunta, lo afirma.

Con un ok me manda a lasalatré (a la tres, supuse). ¡Respeto me impone! Un cartel pone psicología. Me da hasta cosa entrar. ¿Qué me preguntarán? ¿Qué complejas preguntas someterán a un terrible tormento mis más íntimas pesadillas?

- Agarre aquí, agarre allí, manténgase en las líneas blancas. Y después de un rato de jugar con una playstation de 1981, como muy moderna, me lanza otra patada en forma de ok y algo nuevo. A lasaluno.

Al salir, al fondo, una puerta con un uno, por lo que imaginé que ese era el destino llamado lasaluno. Oftalmología ponía. Vaya, alguien serio, me mirará los ojos. ¿Fuma? ¿Bebe? ¿Drogas? ¿Operaciones? ¿Enfermedades? ¿Toma medicamentos? ¿No era esto oftalmología?

- Apóyese aquí, línea 6, línea 8 (¿gané 60 euros?). Ok. Ahora, línea 6, línea 8 (¿bingo? ¿dónde está el cartón?). Vaya al mostrador. ¡Qué rápido! Recuerdo hace 21 años, cuando saqué el permiso por primera vez, además de un largo trámite, las colas y un inconfesable e inexplicable miedo frente a un tenebroso funcionario de Tráfico. No lo hecho de menos, me gusta más este nuevo sistema.

Me dan un justificante de haber solicitado la renovación y me mandan a tomar por... carreteras. A callejear con total tranquilidad. Mi carnet está en fase de renovación. Menos mal que un buen amigo me alertó de que tenía que decir cuatro veces en la prueba auditiva. Menos mal que mi adicción a los videojuegos me ha preparado durante años para esa prueba de las palancas de marras. Menos mal que no le dije lo que fumaba, lo que bebía, el arsenal médico que consumía. Menos mal que me prestaron unas gafas para leer de cerca. Menos mal. Si no son esas mentirijillas piadosas me quedo sin renovar mi carnet. Y eso no, eso si que no.

Tráfico controlará más los tests médicos para conducir

Están a punto de agotarse los días en que una persona entra en un centro psicotécnico y sale a los pocos minutos con el certificado médico bajo el brazo con ganas de correr la voz sobre lo fácil que ha sido. El Consejo de Ministros aprobará en breve un nuevo reglamento para los centros de reconocimiento de conductores con un doble fin: liberar a los funcionarios para que realicen inspecciones que desemboquen en una mejora de la calidad, y que los centros tramiten el informe vía telemática de forma que el ciudadano pueda pagar las tasas allí mismo y evitar el paseo hasta la jefatura de tráfico.

Leer más en:
elperiodico.com...idnoticia_PK=687367...

(Imagen superior encontrada en La Aldea Irreductible, perteneciente a una imagen de 1949 que presentaba los nuevos tests para obtener los permisos de conducción, probablemente en EEUU, con el siguiente encabezado: “Alinear los coches miniatura en esta máquina de percepción de profundidad no es tan fácil como se podría pensar. Durante años se ha exigido a los pilotos de avión pasar un prueba similar; ahora se ha incluido en la mayoría de los cursos de conducción”.)

miércoles, 17 de marzo de 2010

Aduanas canarias y Correos: la trampa burocrática

84 comentarios
Forges - Burocracia¡Buenooo! ¡Otra vez con al batalla de Correos y las Aduanas! ¡Pues sí! ¡No puedo evitarlo! :)

Si no sabes de que va este asunto te pongo en antecedentes rápidamente, aunque quedas invitado a leer toda la serie de artículos anteriores en este mismo blog. Esta es la situación.

Haciendo memoria

Canarias pasó de ser puerto franco o puerto libre a una cosa extraña llamada Zona Especial Canaria donde, al menos en teoría, seguíamos teniendo las prebendas del antiguo sistema. Cosa que a la larga se ha demostrado era falso pues ahora mismo una gran parte de nuestro sector comercial compra a representantes, distribuidores o mayoristas a Península. Bien, se supone que eso no debe ser un problema, lo mismo que si se compra a uno alemán o francés porque se nos debe de facturar, a las islas, sin IVA. Luego, a la entrada de la mercancía, se supone que se declara, se paga el IGIC correspondiente, un AIEM si es de recibo y... un despacho de aduanas.

Esto del despacho de aduanas tiene su aquel, pues es lo que te cobra una empresa privada por gestionar ese trámite. No conozco aún a ningún pequeño comerciante -y mediano- que no esté quemado por este asunto. Nadie se queja por pagar su IGIC más su AIEM, todo los empresarios que conozco, y son más de 2 y más de 3, se quejan de que el importe de despacho de aduanas es muy superior a lo que se debe de pagar en impuestos. ¡Pero muy superior! (En el caso del pequeño y mediano importador. A las grandes superficies no les afecta y les supone un incremento del coste total que resulta nimio.)

Pero, he ahí que se supone que el ciudadano tiene derecho al autodespacho, es decir, a gestionarse él mismo su DUA VEXCAN, como se llama ahora. Es de ley que cualquier mercancía que entre en las islas sea declarada en aduanas, y por supuesto, eso incluye a toda la que proviene del "mercado único" europeo (no sé si se entiende la ironía del entrecomillado). Una persona, un ciudadano normal (no comercio ni empresa) que compre un libro, una maqueta, un repuesto, un bolso, un reloj, una herramienta... a una tienda especializada en Berlín, Madrid, Lisboa, Londres... no debería pagar IVA europeo y al llegar su paquete, preferentemente vía Correos y Telégrafos de España, SA, empresa estatal, ésta le hará su declaración de aduanas, su DUA, que puede estar exento del pago de IGIC (aplicando los artículos 14.11 de la Ley 20/1991, 73.2 de la Ley 20/1991, 25.3 del Real Decreto 2538/1994 y el propio Reglamento de la Comunidad Económica Europea, número 918/83).

Vistos estos antecedentes, reconociendo que si haces una compra a un particular o a una tienda dentro de la Comunidad Europea, por un valor en una única factura y envío de 150 euros, quedas exento del pago de IGIC; además, tienes el derecho al autodespacho de los trámites aduaneros; un ciudadano cualquiera NO tendría que pasar por la cernidera de una empresa privada NI tendría que pagar ese despacho aduanero que, en definitiva, es el abono de un servicio determinado a una empresa privada cualquiera.

Y aquí surge el conflicto.

¿Cuál es el problema?

Te explico lo que me ha sucedido en los últimos días. Seguro que a medio camino ya te habrás perdido, pero merece la pena.

Compré a una tienda alemana, no viene a cuento cual, unas miniaturas a escala por valor de 66,80 euros que me enviaron por lo que equivaldría en aquel país al paquete azul, SIN factura en el exterior (solicitado intencionadamente, por cierto, para ver qué ocurría). Aunque, al parecer y según me informaron hay una norma europea (¡sic!) que impide anexar facturas en el exterior de los paquetes en los envíos postales dentro de Europa. Y es que ni la España Peninsular ni Europa entienden que eso de Canarias, que está dentro, pero sin estarlo, que son ciudadanos europeos, pero sin serlo económicamente, que tienen libre circulación, pero no libre tráfico de mercancías.

En mi apartado de correos encontré, no un aviso para recoger el paquete, previo pago del despacho de aduanas que realiza Correos, como es habitual, y por el que me cobran el mínimo reglamentado, unos 6 euros -en las gestoras privadas los precios oscilan a partir de los 12 ó 18 euros, si eres amigo, en adelante, lo que ellos quieran-, sino un aviso de que el paquete está intervenido.

VEGA, esas son las tan temidas siglas, que viene a ser algo así como el nombre del servicio de vigilancia aduanera, pero no un tipo de impuesto ni nada parecido, lo que es la apreciación generalizada entre los ciudadanos que se han tropezado con estas siglas, aunque su significado exacto es un misterio hasta para los propios trabajadores de las oficinas de Correos.

Llamo a los teléfonos del servicio y me piden que les remita la factura para poder gestionar el DUA. Escribo a la tienda alemana para que me la manden por correo electrónico escaneada. La recibo y...

Ni corto ni perezoso me presento hoy a primera hora de la mañana en el servicio correspondiente en la Administración Tributaria Canaria. Me dicen que "eso" ya me lo arregla Correos. Les digo que no quiero pagar el servicio a Correos, que me lo autodespacho. Me responden que, bueno, vamos a ver, que eso a cambiado. Insisto y me confirman que sí, que tengo derecho al autodespacho, pero que hay una nueva orden (¿cuál?), e insisten en que ahora "la cosa" es diferente (¡sic!).

Insisto y persisto hasta que me informan que debo comprar el impreso DUA VEXCAN en la ventanilla 13... de otro edificio. ¡Ah! Pero aquí, donde gestionan el DUA VEXCAN, no tienen el impreso DUA VEXCAN. ¡Está bien eso! (Que diría Chona.) Que no, que es saliendo del edificio, a 200 metros, en...

Regreso con mi papelito, previo pago de la módica cantidad de 1,05 euros por él. Regreso a ventanilla, no hay nadie esperando, ningún otro usuario, así que como no molesto con mi tabarra, sólo al funcionario, vengo dispuesto a que se gane su sueldo, el que sale de mis impuestos -ya puestos a hacer demagogia, los ciudadanos también sabemos-. No sabe qué hacer, llama a una compañera.

¿¡Eso como lo has traído!? (¡Joder!) Mira, si me tratas así, me intimidas, me da la sensación de que estoy cometiendo un delito, y tú verás. Llaman a Correos a ver si no hay problemas por que yo me autodespache el DUA (otro ¡sic!). ¿Piden permiso a una empresa privada para poder ejercer el derecho que me da la normativa vigente? ¡Es que...! (No saben ya como justificarse y tanto el empleado de mostrador y como la versada compañera desaparecen, me quedo solo.)

Lo llamo otra vez. La verdad es que el hombre empieza a desdibujarse entre molesto e irritado. Le informo que no hace ni tres o cuatro meses me aseguraron que si yo llevaba mi factura, ellos allí, en ese servicio, me ayudaban a gestionar mi DUA. Las mismas excusas, ahora hay una nueva "orden" (más ¡sic!) y, otra vez, "la cosa" ha cambiado. Les digo que mi intención es evitar lo que yo considero, y esto es una valoración subjetiva, un robo legalizado por parte de Correos, pues lo único que hacen es imprimir un DUA donde se me declara exento de IGIC. Me espetan que todo el mundo tiene que hacer la declaración de mercancía, que es una obligación de todo ciudadano. Como si las obligaciones no nacieran de las normativas vigentes, en su cumplimiento, y éstas no pudieran modificarse cuando son injustas o inaplicables.

El empleado del mostrador, del que ya empiezo a dudar de que se esté enterando de algo, me asegura que eso es imposible -lo de la exención, tema que le saco a colación-, que todo el mundo paga impuestos a la entrada de la mercancía. Le cito el 14.11 y toda la retahíla de por qué estoy exento. No se entera, dice que tal vez sea algo especial de Correos. ¡A los importadores, sean empresas o particulares, vía Correos, se les aplica una exención de impuesto y al resto no! ¿Pero alguien puede creerse semejante...?

No quieren ayudarme. Excusa va, excusa viene. Dicen que ellos ayudan a, por ejemplo, alguien que traiga la mercancía en mano en el avión (hiper-mega ¡sic!). Creo que quieren escurrir el bulto. De hecho, creo que la Consejería de Hacienda quiere evitar el libre ejercicio del autodespacho -y esto es otra valoración subjetiva, no una afirmación rotunda-. Recurren a que la información necesaria para rellenar el DUA VEXCAN sólo la tiene el "transportista" (es decir, Correos, y menos mal que es Correos porque si es MRW u otra compañía privada cualquiera, de 30 euros es posible que no baje el puñetero despacho de aduanas de los...).

Así que, al final, con el rabo entre las piernas y no en sentido masculino, sino en el sentido de batalla perdida, Gobierno de Canarias y Zona Especial Canaria fail.

Sí, al final yo tenía razón. Efectivamente, yo, usuario de Correos, residente en Canarias, puedo "ejercer" mi derecho al autodespacho. Puedo evitar que una empresa me cobre esa gestión. Pero el trámite administrativo para algo que debería ser simple y rápido, se vuelve tan enroscado, tan barroco, tan absurdo, para al final reconocer que no tengo que pagar IGIC, que indefectiblemente me empujan a recurrir a una empresa privada, o en este caso, a pasar por el aro de los 6,30 euros que seguirá cobrando Correos, tan legalmente, para su bolsillo, con el beneplácito del actual sistema.

¿Y yo que pido?

Algo muy sencillo. Que me cobren IGIC, yo pago mi 5% de lo que compre a una tienda europea, con gusto. Prefiero pagar 5 euros de una compra de 100 euros y que se vaya a las arcas autonómicas, a no tener que pagar impuestos, pero sí tener que pagar 6,30 euros -o más en otros casos- que se van al bolsillo privado de una compañía que en poco o nada parece beneficiar a las islas.

Yo pago mi IGIC y si es necesario, por el tipo de mercancía, el 15% del AIEM, pero a cambio quiero una gestión sencilla, simplificada, fácil de hacer, realizable directamente en la ventanilla de Correos, sin ningún cargo extra, o fácilmente realizable en la Agencia Tributaria Canaria, sin trabas, sin zancadillas, sin mentiras, sin sortilegios y artificios administrativos.

Eso, o ser ciudadano europeo de pleno derecho (el actual sistema nos discrimina y creo que no es necesario explicar por qué nos convierte en ciudadanos de segunda categoría, en beneficio de unos pocos, en perjuicio de muchos, incluido todo el espectro del pequeño y mediano comerciante). Y eso implica pagar mi IVA. Punto. Nada más. Lo mismo paga en gastos de envío un ciudadano de Sevilla o de Lleida o de A Coruña, que yo, que vivo en Santa Cruz de Tenerife, así que si pago el mismo IVA a esa tienda alemana, en nada me diferencio, ni en ventaja ni en desventaja.

Pero desde luego, entre NO tener ventajas y NO tener desventajas, escojo la segunda opción, si me dan a elegir. ¿Tú no?

¿Y al aduanero y su despacho de aduanas? Pues mira, tú qué crees...

(Viñeta superior del maestro Forges. Puedes consultar su obra en forges.com.)

lunes, 15 de marzo de 2010

Tematizando un blog: una experiencia

2 comentarios
clasificar, ordenar, archivar, tematizar, clarificarCuando me lancé a la aventura de crear un blog en el sentido clásico de la palabra, un rincón donde poner a caldo a quien apetezca, pero guardando las formas, eso sí, allá por los últimos meses del bisiesto año 2008, no pensé llegar tan lejos. O al menos no tenía en mente dar entidad propia a este rincón.

Nació porque leí que era una buena estrategia para promocionar un sitio web crear un blog que publicara temas relacionados y enlazara algunos artículos. (¡Las consecuencias de leer temática SEO!) Y de esa necesidad salió este invento. Al principio los artículos tenían alguna relación con artecar24.com, genteyjuguetes.com (dominio en venta, por cierto, junto con peopleandtoys.com), deversoenverso.es, miruidofavorito.blogspot.com (mi primer intento de blog temático, aún casi-activo), o, posteriormente, pistadelrayo.es o incluso la ya finiquitada blog-novela ocurrioundia.blogspot.com (o intento de).

Luego vinieron los blogs auto-alimentados, que, aunque auto-publicaban sus propios artículos, había que darles promoción a mano. (Tras varios meses de experiencia cerré todos esos auto-blogs.)

Hasta ese momento no concebía la utilidad de un rincón dedicado a, sencillamente, expresar opiniones. Usaba la web en el sentido más estricto de la palabra, es decir, en modo manual de consulta. Lo cierto es que creo que es una tendencia generalizada entre los programadores. Eso dicen, yo no lo he constatado.

En mayo de 2009 empecé a introducir comentarios personales en esos artículos inocuos que tenían un objetivo concreto, aunque dichos comentarios torcían su rumbo. En el mes de junio del pasado año me dio por recapitular mis casi 15 años en la red (qué hice, en qué estuve, qué escribí). Para luego lanzar un dardo bien dirigido hacia aquellos innovadores per se, despilfarradores de los erarios públicos. Y ya no he podido parar.

¿Y por qué te cuento todo esto? ¡Ah! Sí, claro. Porque hoy he tematizado este rincón de la red. Inicialmente usaba como etiquetas un dominio de referencia para el artículo. Algo tremendamente extraño y poco habitual. Así, si escribía sobre coches, etiquetaba con artecar24.com; mantuve esa tendencia y en estos últimos meses, si escribía sobre un accesorio para un blog en Blogger.com, etiquetaba con google.com; pero no estaba muy satisfecho con el resultado ahora que he pasado la frontera de los 300 artículos.

Revisar pacientemente todo el contenido de este bitácora, poco a poco, reasignando temas, me ha forzado ver, objetivamente, aquellos temas recurrentes que son los que, en el fondo, me interesan y de los que me interesa escribir. Además, de esta manera el lector, usando esa nube de etiquetas de la derecha, puede acceder a un conjunto de artículos relacionados entre sí por su temática.

¿Y qué temas son los que me interesan y sobre los que he escrito y, casi con absoluta seguridad, escribiré en esta perdida isla binaria?

Blogosfera, pues como todo buen blogger no puedo evitar mirarme el ombligo. Contar como veo yo este submundo digital dentro de la red, en parte, y explicar este o aquel truco para Blogger.com, plataforma que uso actualmente para los contenidos que genero o ayudo a publicar a otros. También me interesa una variada temática sobre redes, software, con especial interés por Ubuntu.

Automóvil, en muchos y variados aspectos. Es un tema que me apasiona, sobre todo su aspecto histórico y evolución, al que me acerco de distintas maneras, sobre todo a través del hobby del coleccionismo y el modelismo.

La solidaridad y el civismo son otros dos aspectos sobre los que me resulta imprescindible escribir. Al igual que sobre política y gestión pública; reflexiones sobre el individuo y la sociedad; temas relacionados con la innovación y la gestión, el marketing y la publicidad; la televisión.

A título personal puede que de vez en cuando cuente algo o dé la noticia sobre tal o cual evento; cuente alguna que otra intimidad personal, sin excesos; me deje llevar por el sentido del humor; cuente algo de mis cada vez más escasas aventuras en la montaña; deje algún vídeo musical que, en más de una ocasión, estará relacionado con otro tema; comente algún libro u otro aspecto cultural; o, puede que siga pegando gritos por como gestiona Correos su negocio en las islas.

Y es probable que, cada vez más a menudo, me veas escribir pequeñas guías, usando el blog a modo de libreta de apuntes. Cuando un tema me interesa circunstancialmente y leo sobre él, puede que luego refleje esos apuntes por aquí.

Esto es todo. Creo que queda aquí reflejada la variada temática de este sitio. Tan disperso, tan polidisperso como la persona que está detrás del usuario que está detrás del perfil que está detrás del bloguero que te escribe desde detrás de este monitor. Ahí lo dejo. Lo importante, para mí, que tú ahora me estés leyendo. Y aunque busque con ahínco, no encuentro en el diccionario mayor y mejor palabra que: gracias.

viernes, 12 de marzo de 2010

Trabajo colaborativo o groupware: definición

2 comentarios
Trabajo Colaborativo - GroupwareEl trabajo colaborativo (o conocido también por el término anglosajón groupware) define las estrategias y herramientas que se articulan alrededor de un grupo de personas con un objetivo común, con la intención de maximizar su productividad y minimizar el consumo de recursos, entre ellos, el más importante, el tiempo.

Ya hace una década que asistí a mi primera charla sobre groupware, networking y workflow (términos todos ellos íntimamente ligados), si bien en aquel momento las herramientas bajo licencias privativas comercializadas tenían un coste elevado y giraban básicamente sobre dos pivotes: compartir archivos y gestionar mensajería interna, dentro del grupo de colaboradores, además de gestionar la comunicación externa, sobre todo en aspectos productivos. Sobre estas premisas se iban añadiendo toda una serie de herramientas relacionadas entre sí.

Hoy en día, el concepto de web 2.0 (con las redes sociales de trasfondo) ha ampliado esta definición hacia otro tipo de entornos que, si bien no están orientados a "compartir archivos" e "intercambiar mensajes", sí están diseñados para ser usados de forma coordinada y productiva por un grupo de usuarios.

Todas las plataformas privativas y open source que existen ahora mismo, al menos las más usadas y nombradas, orientadas a la gestión de contenidos han sido diseñadas bajo esta premisa. Así mismo plataformas de gestión de blogs, como Wordpress (que, en el fondo, es otro tipo de sistema de gestión de contenidos) permiten la creación, mantenimiento y participación colectiva sobre un mismo bitácoras. Por lo tanto es otro tipo de plataforma colaborativa.

Sin embargo, tan importante o más que la herramienta de trabajo que da soporte al grupo, es la filosofía del trabajo colaborativo, formada por una serie de elementos que, a priori, parecerían obvios, y sin embargo guardan la explicación de por qué un entorno determinado, una vez implementado, genera una baja productividad. Citando el artículo de Wikipedia, estos serían (añadiendo algunos comentarios de mi cosecha):

  • Objetivos: Los mismos de la organización; particulares, bien definidos u otros concretos y específicos al grupo. Deben ser conocidos por todos los implicados y prevalecer sobre objetivos individuales.

    Una propuesta: un equipo de trabajo no avanza en generar un resultado sin liderazgo, implicación y metas claras.

  • Ambiente: controlado y cerrado. El grupo trabaja como equipo estableciendo una frontera bien definida intra y extra informativa y de acceso.

    Una sugerencia al respecto: imagina a un vendedor de la competencia entrando en el departamento de I+D+i de la empresa y debatiendo (escuchando) con nuestros técnicos, las ideas en las que se trabaja.

  • Motivación: la persona que participa en el grupo colaborativo debe de añadir a su perfil una gran implicación por la organización en la que se encuadra el grupo.

    Un comentario al respecto: saben aquel de la manzana podrida en el cesto...

  • Procesos: se formalizan los procesos de trabajos y esa información está disponible para todos sus miembros, de tal manera que cada componente sabe cómo realizar cada actividad y que esta encaje con la del resto de componentes.

    Una anécdota al respecto: en un grupo de trabajo donde todos sus usuarios generan documentos con información en Word 2003, no podemos tener a un elemento en la cadena profesional que se empeñe en utilizar Word 2007.

  • Aporte individual: conocimiento y experiencia personal al servicio de los intereses del grupo.

    Una petición al respecto: un grupo está compuesto, en definitiva, por acciones individuales que consiguen, con una meta común, hacer realidad aquella frase alusiva a la pareja y el enamoramiento de "1+1 > 2".

Por último, y no menos importante, hay que apreciar e incentivar el valor de pertenencia como parte del motor que genera la motivación necesaria para colaborar en un objetivo común.

El objetivo del trabajo colaborativo es la producción de un bien, ya sea físico o intangible, como conocimiento, sin embargo, el sentido de pertenecer a una organización también puede convertirse en objetivo para los participantes del grupo. La motivación, en este caso, es un valor subyacente, que pasa casi desapercibido, de vital importancia para el proyecto en el que se encuadre el grupo dentro de su organización.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Esculturas en la calle (Piel de metal, Julio Nieto)

4 comentarios
El pasado 4 de marzo me tropecé por casualidad con la inauguración de una exposición en la calle de siete obras escultóricas en metal del artista Julio Nieto que forman parte de su colección Piel de metal y que han sido expuestas bajo el lema 7 años, 7 obras.

No hay que ser un experto ni apasionado de la escultura para admirar la tremenda belleza de sus obras que pese a estar realizadas en un material tan frío e industrial como el hierro, el acero o el bronce, transmiten una vida fuera de toda duda.


Mena [Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, durante la inauguración] destacó la idea de contribuir a la idea de sacar el arte a la calle, en una oportunidad única para disfrutar con 'Piel de metal', una exposición de escultura de gran formato creada por Julio Nieto y diseñada para instalarse en los espacios al aire libre y zonas de paseo de nuestras ciudades. La muestra recorrerá los pueblos y ciudades del archipiélago canario durante un año acercándonos a la idea de ciudades cambiantes y llenas de vida.

Fuente: europapress.es.

Sin duda, para el neófito es su obra La llamada, en acero inoxidable, la que más atrae las miradas de los transeúntes (fotografía en detalle que incluyo y extraigo de su propia web), sin embargo el resto de las seis obras expuestas no desmerecen en absoluto un lugar privilegiado en la exposición y reclaman su propio tiempo de observación.

Forman parte de la exposición: Enamorado de acero, Marea (escultura en bronce donde una pescadera toma forma a partir de un cuerpo formado por peces), ¿Y alicia? (en acero inoxidable), ¿Por qué me echaron del cielo? (una espectacular recreación en hierro de un ángel caído), Viajero (un medio rostro enorme en hierro) y una séptima titulada Ícaro salvado, también en acero, de 5 metros de altura y tan impactante como La llamada.

martes, 9 de marzo de 2010

Rebisa, corrige, revisa, corrije... antes de publicar

2 comentarios
Escribir bien no cuesta nadaMe gusta escribir. Es un placer, un vicio, una aspiración profesional. Pero soy honesto contigo, que me regalas tu tiempo, siempre lo digo. No tengo formación escritora. No hice periodismo ni me presento a concursos de poesía, que más quisiera (y ganarlos, puestos a pedir). Escribo con entusiasmo, eso sí.

Cuando me siento delante de este flamante ASUS y su apretado teclado, lo hago, generalmente, con una idea en la cabeza, con algunas frases impactantes (claro, que eso es lo que a mí me parecen) en la mente que serán el hilo conductor de lo que quiero transmitir.

En ocasiones tengo muchas ideas dispersas con lo que al final es como si no tuviera nada. Un ejemplo es que llevo días queriendo escribir sobre la mujer trabajadora pero he ahí que me pregunté si hay mujeres NO trabajadoras (se entiende que la pregunta es retórica y generalizada y que no hablo de casos pudientes y particulares). Y esa pregunta me bloqueó el tema. Por cierto que acabo de leer un artículo muy sencillo pero tremendamente revelador en Pizcos Blog sobre el particular de la inspiración bloguera.

A lo que iba. Me siento con mi idea y la vomito, metafóricamente, por supuesto. La escribo a taponazos, agrediendo con saña a estas pobres teclas inocentes, arañando frase tras frase. Para luego dar una primera lectura y corregir. Tras lo cual busco una imagen alusiva al tema, insertarla con cariño y añadir, que no se me olvide nunca, su autor o, si no es posible averiguarlo, la fuente de donde la copié, al pie siempre del texto. Luego busco otras fuentes de contenido similar y las enlazo repartidas en el artículo y, por supuesto, si ya escribí anteriormente algo relacionado con el asunto, me auto-seSEO, enlazando esos otros contenidos en algunos de mis otros blogs (hay que tener un punto masoca para escribir en varios, la verdad).

Entonces, llegado este punto, publico.

¡Y ya la he jodido! (Perdón por la expresión.) Es que no falla. Luego, releo un par de veces el texto y SIEMPRE encuentro errores. Algunos son faltas ortográficas, los menos, pero la mayoría son fallos en la redacción. Sobre todo tiendo de manera reiterada a reiterar reiteradamente algunas frases (¿se me nota?). Eso por no hablar de los latiguillos y el abuso de adverbios, comas y toda una serie de adornos y florituras que nada añaden al mensaje, a la enjundia del asunto.

Pero el mal ya está hecho. ¿Por qué? Cuando publicas un artículo en tu blog suceden varias cosas, suponiendo que éste esté enlazado a algunos agregadores sociales como Bitácoras.com o aporte contenido a sitios como Paperblog.com. Particular es el caso de las bitácoras bajo la plataforma Blogger.com, puesto que sus contenidos son indexados y posicionados en Google de manera (casi) inmediata tras su publicación.

Así que, si olvido añadir un enlace importante a una fuente, sobre todo si es propia y es útil para posicionar el artículo, o si cometo una falta ortográfica (imperdonables, personalmente, cuando ocurren en el título -excepto si son intencionadas, como en el caso de éste en particular-) o una expresión mal construida o me repito repitiendo lo que ya he repetido, aunque corrija tras posterior lectura, una vez publicados, esos defectos quedan reflejados en esos otros divulgadores de contenido.

En Bitácoras.com, por ejemplo, se añade junto al enlace del artículo para que pueda ser votado, los primeros n caracteres del texto (algo así como un párrafo). En Paperblog.com, agregador de contenidos, no de enlaces, no lo olvidemos, se copia todo el texto y éste no se actualiza si luego es corregido en la fuente original. Y, por supuesto, la arañita de Google no tendrá en cuenta esos enlaces incorporados tras la publicación del artículo, al menos hasta la siguiente indexación, con lo que se pierde la oportunidad de ese importante momento. Si el artículo responde a una estrategia SEO, en este caso, la metedura de pata es de órdago. Por cierto, en Bitácoras.com no se añade ninguna de las modificaciones al texto inicial; y tampoco si incluimos posteriormente nuevos enlaces a otros textos aparecerán reflejados en la pestaña referencias.

Otras consecuencias de las faltas de ortografía en el título de un artículo son los enlaces amigables que generan los bitácoras. Es decir, este artículo tendrá el suyo propio, algo así como

.../rebisa-corrige-revisa-corrije-antes-de-publicar.html

e incorporará en la dirección URL esas faltas de ortografía (en este caso intencionadas). La única manera de corregir este detalle es borrando el artículo y creándolo nuevo. Siempre que no se haya enlazado o agregado la referencia en ningún otro sitio. En ese caso o renuncias al tráfico o renuncias a un título correcto con una URL (o trackback) correcta.

En definitiva, corrije, digo corrige, y rebisa, digo revisa, concienzudamente tu texto antes de publicarlo. Si cometes incorrecciones intencionadamente haz un guiño a tu lector a través de alguna forma gráfica, bien resaltando el texto, bien formateándolo de distinta manera o bien entrecomillándolo.

Si aspiras a ser leído, sea el motivo que sea, cuidar (corregir, revisar) tus textos debería de formar parte de un ritual casi sagrado, obligatorio, antes de regalar un clic al peligroso botón publicar.

(Imagen superior encontrada en el Blog de Josemaría Romero.)