lunes 31 de mayo de 2010

Seguridad PHP y MySQL: la inyección SQL

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Observa este código script escrito en PHP.

Su función es mostrar un formulario y pedir un dato, llamarse a sí mismo, comprobar si la variable está definida, en cuyo caso es que hemos rellenado el formulario y enviado a servidor; si es así, construimos una orden SQL, la ejecutamos, recibimos los datos y los procesamos.

Hasta aquí, nada fuera de lo normal.

<html>
<head>
<title>Ataque por SQL Injection</title>
</head>
<body>
<?
 if (isset($_REQUEST['id'])) {
  $sql = "SELECT * FROM mitabla WHERE id = " . $_REQUEST['id'];
  // ... ejecutar SQL
  // ... recuperar resultado
  // ... hacer más cosas
 }
 else {
  ?>
  <form method="POST" action="miprograma.php">
  <p>ID a consultar: <input type="text" name="id"></p>
  <p><input type="submit" value="Enviar"></p>
  </form>
  <?
 }
?>
</body>

Este pequeño script puede usarse de dos maneras, rellenando el formulario y pulsando el botón Enviar o bien con una llamada directa a la URL "miprograma.php?id=1", por ejemplo.

Pero qué pasa si bien en el formulario, o en la llamada directa vía URL pasamos algo así como "1; DELETE FROM mitabla;".

Claro, el atacante tiene que saber el nombre de la tabla, que podría averiguarlo si provoca un error y el programa está hecho para que devuelva el mensaje generado por mysql_error() vía un echo. Puede ser, es habitual que se dejen ese tipo de mensajes en los desarrollos.

Este tipo de ataques se denomina SQL injection y forma parte del ABC básico de los atacantes novatos. Como ahora mismo estoy con este asunto, recomiendo la lectura de estos artículos, aunque casi todos giran entorno a las mismas recomendaciones básicas:


(Imagen superior de ivlabs.org, encontrada en atp.com.ar.)

30 de mayo, Día de Canarias

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Disculpa si esto no va contigo. Ayer fue el Día de Canarias y toca. Son cosas de las emociones, no de la razón. Y es que aún no sintiéndome anti-nada y contra-nadie, si me preguntan no me sale del corazón ni de las venas citar "español" por nacionalidad. ¿Qué le haré para solucionarlo?

Así están las cosas. Te escribo, madrileño, catalán, desde muy lejos, a 2.000 kilómetros. ¿Cómo podría entenderte, cómo podrías entenderme?


Tema musical del grupo palmero Taburiente reconocido por muchos con un verdadero himno nacional, interpretada en esta ocasión por la hermosa voz de Fabiola Socas. Y aún sin serlo, un himno, es un canto emotivo a la tierra que me ve vivir cada día.

Aclaración:

No tengo un especial sentido nacionalista o independentista. Sí creo en un mayor grado de autodeterminación, pero sin prisas, porque nuestra clase política, salvo algunas honrosas excepciones, es bastante de tercera regional, si bien no peor que la valenciana, gallega o catalana, todo hay que decirlo.

Es más una cuestión... cómo te lo podría explicar. ¡Un sentimiento de pertenencia en relación a la tierra donde vivo y una falta de total identificación con el país que, en teoría, define mi nacionalidad! Que en mi carnet de identidad ponga español es casi una imposición circunstancial antes que un olor, un sabor, un sonido o un valor que me identifique.

Es así.

domingo 30 de mayo de 2010

Escribir es un tic, de Francesco Piccolo

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Escribir es un tic, Francesco Piccolo, Anthony GarnerCayó en mis manos, por un agradecido regalo, la segunda edición de este curioso ensayo de Francesco Piccolo. Y me lo leí de una sentada. En una de esas noches de insomnio. Es un trabajo corto, de ágil redacción y amable lectura que lleva al lector a un interesante recorrido por el oficio de escritor.

Insiste Francesco en el método y en la desmitificación de la escritura, más cercana a la rutina y la disciplina de un horario, a la ardua labor de la reescritura, los ritos y las manías, la convivencia tenaz con la soledad de la escritura, la pasión por el rincón del escritor, la convivencia con el otro trabajo, el medio de escritura y la lucha entre los seguidores de la pluma, los fieles seguidores de la máquina de escribir y los descubridores del ordenador para terminar con un elemento peculiar: la importancia de perder tiempo.

Esta segunda edición está magistralmente ilustrada por la mano de Anthony Garner que realiza una curiosa simbiosis entre las letras del abecedario y los nombres de los autores más destacados de la historia.

El ensayo no sólo es una recopilación de citas sino una reflexión continúa apoyada en declaraciones, frases, entrevistas, párrafos improvisados y reflexiones que nacen lo mismo del genial Quevedo, que del exitoso Ken Follet, de Kafka, como de Tabucchi, de Umberto Eco, Thomas Mann, Dickens, Álvarez Pombo o Truman Capote, pero sobre todo citas que nacen en Gustave Flaubert, quien es referenciado de manera repetida a lo largo de los párrafos escritos por Piccolo.

Como creo que un libro, después de leído, puede ser resumido en un instante compuesto por los primeros párrafos y los últimos, he aquí las palabras de Giorgio Scerbanenco, transcritas por el autor de este ensayo en el prólogo inicial a esta segunda edición:

El profano piensa que la inspiración es algo mágico y que el escritor ha de quedarse esperando a que llegue, cuando llega y si llega. Es muy bonito pensar en el poeta que mira al cielo azul en espera de inspiración. Pero no es así. Se escribe cuando se quiere, y la inspiración quizá no exista. Como con todas las cosas, sólo hace falta tener ganas de escribir, sentir ese placer. También para planchar la ropa o hacer un jersey de punto hay que tener ganas y sentir placer, de lo contrario se trabaja mal y no sale bien. No es inspiración lo que le falta al poeta cuando mira al cielo, son ganas.

Para sellar este apunte sobre Escribir es un tic con sus propias conclusiones:

La inspiración, por sí sola, ya no sirve. Puede servir para encontrar la solución más apropiada con el papel de las paredes de la habitación de invitados, pero para la construcción artística es preciso diluirla, seleccionarla, encauzarla. Por último, llevarla hacia la perfección, aunque sea en vano. No importa, porque la perfectibilidad de la obra de arte tiene sentido como marcha de aproximación, y mucho sentido. [...] Si quieren escribir, han de saber que hace falta método: elijan uno de los que han encontrado aquí, o invéntenlo. Hagan lo que les parezca, pero a sabiendas de que se debe reservar a la escritura un espacio diario y un sitio "para estar sentado aunque no se te ocurra nada". El resto del tiempo, piérdanlo, vaguen por la casa, déjense seducir por la pereza. O vuelvan al otro trabajo.

Abecedario de Anthony Garner, Escribir es un tic, Francesco Piccolo

(Imagen superior de la portada de la nueva edición de Escribir es un tic, de Círculo de Lectores. Imagen inferior del libro, ilustraciones de Anthony Garner.)

sábado 29 de mayo de 2010

Administración Pública: ese gigante insaciable

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Administración Pública - Funcionarios - PolíticosEspaña es un país acostumbrado a vivir de sus arcas públicas. Son muchos los que al terminar unos estudios aburridos realizados por circunstancias antes que por vocación acaban opositando. Durante años (+20) he tenido relación directa e indirecta con todos los entes administrativos que me rodean (locales, insulares, autonómicos y nacionales) y he sido testigo de las motivaciones que han empujado a la mayoría de los trabajadores de la cosa pública con los que circunstancialmente he ido tropezando.

Un impulso que podría resumirse por: seguridad/estabilidad, tareas sencillas, poco compromiso y mucho tiempo libre (comparándolo con la empresa privada). Desde luego puede afirmarse que la promesa de un sueldo fijo al mes sin mayor preocupación que cubrir expediente no es cosa nimia ni algo que se pueda desdeñar. Pero si repaso mi joven carrera profesional no recuerdo haber encontrado a ningún funcionario vocacional. Lo siento si te desilusiono, no es mi intención, tampoco la de generalizar ni la de querer afirmar que no existan. Sólo digo lo que he visto.

En todos estos años he constatado algo. Hay mucha gente trabajadora, cumplidora con su horario y sus obligaciones. Los que cumplen con el tópico del funcionario que durante tanto tiempo tan bien ha retratado el Maestro Forges en sus viñetas, son pocos, los menos, pero esos pocos son muy visibles, escandalosos, los que siempre van molestando e importunando, metiendo zancadillas, quejándose, poniendo excusas y amparándose en su vinculación o filiación sanguínea; y en breve entro en ese asunto.

También he podido constatar durante todos estos años, sobre todo en las administraciones más pequeñas y cercanas, la gran mentira de la estabilidad (salvo para los casos mencionados hace dos frases). Hay una enorme temporalidad en la Administración Pública. Mucha interinidad, siempre pendiente de que su plaza sea cubierta, muchísimos contratos por servicios al borde de una finalización repentina porque la cosa o el motivo de su contratación ya cesó, muchos falsos autonómos, laborales encubiertos que tienen y han tenido a cientos trabajando en condiciones que no aplicaría ni la empresa privada, con sueldos que ni tan siquiera alcanzan al mileurismo. Otros tantos con contratos por meses, por sustituciones, por bajas... Muchísimos becarios y muchos, pero muchísimos puestos cubiertos con proyectos, con subvenciones europeas o de entes superiores al que la pide y ejecuta.

Y aún así sigue siendo la meca del trabajo seguro para muchísimos jóvenes sin motivación, profesión ni aspiración. Este ogro enorme, la propia Administración, voraz devorador de recursos, insaciable vaciador de arcas y presupuestos, ha crecido empujado por estas aspiraciones y un sangrante favoritismo implantado por tradición y cultura en nuestros ayuntamientos, cabildos, diputaciones, consejerías, ministerios... por no citar a las fundaciones, empresas y todo tipo de instituciones y organismos públicos diversos, facilitadores del despilfarro injustificado.

Aún recuerdo cuando empecé a trabajar para una empresa que daba servicio de mantenimiento técnico informático a un Ayuntamiento de esta isla. Según pasaban las semanas y los meses iba aprendiendo a fuerza de poner orejas y observar que allí, la jefa de negociado era esposa del jefe de servicio; que el auxiliar del departamento tal era sobrino de quien fue concejal de algo durante la época cual. Al menos llegué a contabilizar 4 líneas sanguíneas numerosas dentro de aquel organismo, más una pequeña multitud de pequeños núcleos familiares.

Lo mismo vi en las consejerías autonómicas por las que fui pasando años después por una u otra causa, directa o indirectamente. Muchos hijos e hijas del oportuno cargo del momento, sobrinos y sobrinas, esposos y esposas, primos, hermanas y hasta algún nieto. Y allí el hijo de y acá la sobrina de. Esto era y es mucho más evidente en ese gran invento de la política que son las empresas públicas, primero, y las fundaciones, institutos y todo tipo de cosas jurídicas que puedas imaginar, después.

La empresa pública, extendiendo esa definición a todas sus formas posibles, ha sido el gran invento de la política durante la democracia y en especial durante los últimos 20 años. Alguien, en algún momento, se dio perfecta cuenta que desviando parte del presupuesto a Promoción de Algo, Sociedad Anónima, constituida con capital público, podría manejar las perritas de una forma más flexible y agilizar la inversión al tiempo que aumentar la productividad. Pero pronto, estos objetivos fueron sustituidos por una manera simple de pagar favores, dar trabajo a familiares y desviar fondos para utilizarlos con otros fines, supuestamente lícitos aunque casi siempre no permitidos por las partidas presupuestarias originales, pero en unos cuantos casos entrando en la ilegalidad más absoluta.

La empresa pública fue (y me atrevo a asegurar que sigue siendo) una manera sencilla para muchos de acceder al cuasi-funcionariado sin pasar por el largo trámite de una oposición. Pero es más, resulta una forma sencilla de percibir salarios excesivos y escandalosos por ejercer funciones que dentro de la propia administración no rascarían sueldos tan golosos. Han sido especialmente interesantes los puestos de gerente de todas estas organizaciones-garrapata. Puestos que debieron siempre de ser otorgados en base a la capacidad curricular del aspirante y no de su filiación política, condición que nunca se cumple ni se cumplió y difícilmente se cumplirá algún día en alguna de estas lacras.

Si un Ayuntamiento cualquiera crea una empresa para promoción turística no se nombra gerente a un destacado profesional del sector sino a tal o cual varón del partido gobernante, sea el que sea. Y si no había cargos de gerente disponibles, entonces se nombrarán asesores. El asesor, un ser misterioso, otra manera de meter mano en la bolsa, alguien desconocido para la prensa, personas indefinibles de las que nunca se ocupan los informadores, señores y señoras que cobran salarios que ya querrían para sí muchos directores de respetables compañías privadas.

En otras ocasiones, estas instituciones creadas para hacer el trabajo que no hacían las propias administraciones, o para hacerlo de manera más ágil (que traducido significa con menos control) gastaban y gastan, por ejecución del ordena y mando del politicucho de tercera que toque en turno, invirtiendo el escaso fondo de las arcas públicas en re-decorar despachos o en otro coche oficial.

Así que, en definitiva, llevamos algo así como dos décadas expoliando nuestra propia caja de caudales, robándonos a nosotros mismos. Asaltando nuestra hucha cada vez que el nuevo gerente ordenaba cambiar todos los monitores de la oficina por unas pantallas planas para dar aire de modernidad. Invirtiendo de manera desconsiderada, sin sentido, pero con unos bolsillos insaciables, con aires de grandeza victoriana, en mamotretos que a la postre no tendrían uso ni mantenimiento pero que costaron millones, cuando no billones de euros.

Grandes lúcidos que sin respeto alguno por el voto de sus electores decidieron tal o cual acción despilfarradora sobre la que nunca habrá una evaluación de objetivos conseguidos (o no), de productividad, de retorno de inversión, de relación coste/beneficio o, al menos, una medición del beneficio social para los administrados y supuestos beneficiarios, que somos todos.

No te extrañe pues que se me pongan los pelos de punta cada vez que oigo a una persona decir estudio oposiciones. Algo que respeto y entiendo. ¿Pero, de qué estudias oposiciones? ¡De lo que sea! Lo importante no es en qué vas a trabajar, qué vas a hacer durante casi un tercio de tu vida, si apruebas y accedes al puesto -caso de no tener la consanguinidad necesaria-. En realidad, esto es lo de menos. El objetivo es tener ese puesto de pone-sellos que media hora antes de las tres de la tarde puede permitirse el lujo de ir recogiendo. Un tópico más. Lo sé, uno de tantos que se vienen cumpliendo invariablemente, mal que nos pese reconocerlo.

La Administración Pública, en España, es ese gigante insaciable que invierte poco pero gasta mucho. Una aparente vaca, eterna surtidora de leche a la que los empresarios no han sido ciegos, en absoluto. Los beneficiados indirectos de las arcas de las administraciones no son sólo aquellos que en teoría nos representan o sus trabajadores, sino las decenas de miles de empresas de todo tamaño y tipo que por la legalidad o la ilegalidad se han beneficiado dando servicios (y no es raro el caso en el que el citado gasto resultaba del todo innecesario) a este monstruo que vengo desnudando a lo largo de este artículo. En más de una ocasión un oportuno concejal, amigo de la infancia, o un primo, asesor del Director General, saca de un apuro o da un espaldarazo económico a tal o cual empresa gracias a un ocasional contrato otorgado por alguna de las muchas vías directas que la legislación permite.

Pero la hemos agotado, a la vaca, los distintos gobernantes la han apretujado hasta hacerla sangrar. Y ahora nos extrañamos, nos tiramos las manos a la cabeza con el grito en el cielo: no hay dinero, fuiste tú, se recorta el presupuesto, no fui yo, se congelan los salarios, eres un corrupto, se bajan las pensiones, tú lo eres más o se producen EREs encubiertos. Yo sigo observando, en buena parte habiendo sido testigo y actor dentro de esa maraña tan bien descrita (por algo puedo d-escribirlo). Y lo que me pregunto es si de verdad, honestamente y en la intimidad, tenemos motivos para sorprendernos.

¿Nos hemos robado a nosotros mismos durante las dos últimas décadas y ahora buscamos al ladrón? Este país tiene difícil remedio.

Lamento escribir este artículo tan poco positivo, pero el Día de Canarias siempre me pone melancólico, porque veo lo que veo, me cuenten lo que me cuenten y pinta lo que pinta: a una panda de gil....las, políticos -y familiares- desalmados que sólo están interesados en medrar a costa de lo público.

(Imagen superior del dibujante, humorista gráfico e ilustrador italiano: Jpergrafando.)

miércoles 26 de mayo de 2010

Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor

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Hombres y mujeresEste es el título del ultimo libro de Allan y Barbara Pease, una pareja de divulgadores que ha dedicado buena parte de sus últimos años al estudio del lenguaje corporal y las relaciones interpersonales, con especial interés en las relaciones de pareja hombre-mujer. Desde Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas, escrito en 1999, se han venido sucediendo una serie de obras que investigan y aclaran el por qué de los roles masculinos y femeninos. Cuatro años después de su primera y exitosa obra vino en 2003 Por qué los hombres mienten y las mujeres lloran.

En 2007 la pareja volvió al ataque con Por qué los hombres no se enteran y las mujeres siempre necesitan más zapatos para terminar a finales de 2009 por publicar Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor donde entran de lleno en el asunto del sexo en la pareja.

Sea cual sea la parte del planeta donde se haga la encuesta, el sexo aparece como un interés prioritario... y como fuente de preocupaciones, disputas e insatisfacción. A hombres y mujeres parece gustarles (o disgustarles) por igual, pero hay indicios de que no les gusta (o les disgusta) lo mismo. ¿Será que el cuerpo, el cerebro y el sistema nervioso femenino se orientan y se interesan por el sexo de manera distinta que el masculino? Al fin y al cabo, el deseo y la excitación que lo avivan son procesos mentales, y es posible que el cerebro del hombre y el de la mujer empleen agendas distintas.

Esta es la entradilla de la solapa y describe muy bien lo que espera al lector en las páginas del interior. Este ensayo no es cómodo de leer pero, personalmente, recomendaría su lectura a cualquier persona, hombre o mujer, con un mínimo de equilibro mental, buen humor y sentido de autocrítica, que no tenga prejuicios sobre las relaciones entre hombres y mujeres, ni en un sentido ni en otro.

Pero si no cumples con estos requisitos te recomiendo que evites su lectura. Los machistas deberían de abstenerse de acercarse a él pues encontrarán las excusas necesarias para mantener su idiotez intacta. Las feministas también deberían de alejarse del libro en cuestión, sobre todo aquellas que están convencidas de que todos los hombres son una larga lista de tópicos (no muy alejados de la realidad si hacemos caso a las afirmaciones de los Pease, todo sea dicho).

Constantemente los autores recuerdan a lo largo de sus tesis que hablan de tendencias, mayorías y porcentajes, fundamentan los argumentos en decenas de investigaciones y estudios, demostrando que, en definitiva, muchos de los tópicos que enarbolamos hombres y mujeres sobre el sexo opuesto no están alejados de la realidad y se fundamentan en la química, la genética y la evolución. Ellos describen lo que es, lo que todos sabemos que es de manera intuitiva, y lo que muestran no es cómodo ni políticamente correcto. No hablan de géneros, hablan de sexo. No hablan de igualdad, hablan de diferencias haciendo saber al lector que lo que nos separa no nos hace mi mejores ni peores, ni a unos ni a otros. Sólo nos diferencia. Algo que constantemente olvidamos.

Tampoco recomiendo su lectura al Ministerio de Igualdad porque tal vez, en consecuencia, se debería cerrar el chiringuito y el Gobierno del Estado tendría que buscar otro lugar donde derrochar el escaso presupuesto público. (Al margen del comentario del libro, en mi opinión, se debería cambiar ese atrapa-votos por un Ministerio para la Convivencia, una entidad dirigida a enseñar y educar a los ciudadanos a convivir y apreciar la diferencia, provenga ésta del sexo, la sexualidad, el color de la piel, la creencia religiosa o política o cualquier otra fuente habitual de discriminación. Pero al fin y al cabo sólo es la opinión de un ciudadano.)

El libro me resultó duro en ocasiones porque los Pease no se andan con rodeos, son tremendamente directos, no huyendo de las palabras pero sí huyendo de la corrección y de lo que se esperaría leer en un libro así.

Creo, sin miedo a equivocarme, que todas las críticas que he leído sobre esta última obra fundamentan su opinión en la lectura de algunos párrafos aleatorios que fuera de su contexto pueden resultar impactantes por la visión animal, tópica y hasta basta, que ofrece de los hombres y las mujeres. Sin embargo, me gustaría transcribir algo de sus últimos párrafos.

El hecho de que una buena parte de nuestras preferencias en materia de parejas y nuestras necesidades sexuales sean innatas o bien estén programadas en nuestro cerebro, no nos condena necesariamente a estar bajo control de nuestra biología. Los hombres no están condenados a una vida turbulenta debido a su necesidad de variedad sexual y las mujeres tampoco están predestinadas a pasarse la vida criticando a los hombres por su falta de compromiso. Los humanos nos distinguimos de otras especies animales porque tenemos la capacidad de dirigir nuestra conducta o cambiarla mediante la toma de decisiones conscientes. El hecho de saber qué motivación hay tras las decisiones que tomamos implica que pasamos a ser responsables de nuestro comportamiento y sus consecuencias.
Presumir que los hombres y las mujeres comparten el mismo funcionamiento psicológico va contra todo lo que sabemos acerca de las estrategias de apareamiento de los humanos y es un concepto que, aunque puede ser políticamente correcto, causa confusión, infelicidad y catástrofes en la relación tanto para hombres como para mujeres de todo el mundo. A menos que los hombres evolucionen y se conviertan en seres asexuales para alegría de algunas feministas, los hombres siempre buscarán parejas basándose principalmente en los criterios de juventud, salud y fertilidad. Por su parte, las mujeres continuarán buscando hombres que tengan estatus, poder y recursos.
Algunas personas continuarán argumentando que no existen diferencias reales entre hombres y mujeres y que, en realidad, tienen las mismas preferencias y necesidades. Eso es como decir que ya no hace ni frío ni calor y que siempre hace la misma temperatura. [...] Defender que actualmente nuestras diferencias sexuales son mínimas es como esperar que los hombres dejen de tener vello facial o que las mujeres dejen de desarrollar los pechos. Sólo podemos aceptarnos los unos a los otros si previamente dejamos de negar o disfrazar nuestros deseos, aceptamos los orígenes y los objetivos ocultos tras nuestros impulsos, y desarrollamos estrategias orientadas a gestionar estas diferencias.

Así que, tú mismo o misma. Ríe, aprende y ten sentido de autocrítica... o sé políticamente correcto o correcta; y vive una mentira moderna.

lunes 24 de mayo de 2010

¡Cómo dueles, hijo mío!

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HijosDónde te apretarán que no te duela, es una frase que se suele oír cuando alguien se refiere a lo que duele cuando le duele a lo que más quiere un padre o una madre: un hijo o una hija. No hace falta mucho, un catarro, algo de fiebre, un llanto desconsolado y tu mente sólo puede centrarse en su bienestar, en cómo curar y reconfortar su pena y su dolorcito.

Y no es que uno sea un padre ejemplar, no creo que nadie lo sea. A veces uno pierde los papeles, los chiquillos con su capacidad innata para demandar atención pueden sacarte un gruñido o una palabra más alta que la otra. Forma parte del paquete de tareas englobadas en el oficio de padre o de madre. Oficio para el que no se estudia ni se pasan exámenes que otorguen un título de técnico especialista o licenciado en el difícil arte de la crianza.

Recuerdo en una ocasión, sentado en una terraza, tomando algo. En la mesa de al lado una madre intentaba relajarse de un imposible. Su hijo, de unos 3 ó 4 años, tenía una de las perreras (rabietas infantiles) más impresionantes que he visto nunca. El pequeño monstruito se tiraba al suelo, se revolcaba, daba patadas a la madre, al carrito, a las mesas de alrededor, a los desconocidos. Y lloraba. Lloraba hasta parecer que acabaría desmayándose. Lloraba de una manera exigente, desquiciante. Cerca, una mesa refugiaba a un grupo de repeinadas abuelas adictas al fijador pasado de moda que sin vergüenza alguna miraban descaradas a la podre y desesperada madre, con ese reojo que sólo las viudas pasadas en décadas saben hacer, juzgando como sólo la ignorancia y el desconocimiento puede juzgar. Y comentaban en alto: ¡Jesús, esa madre no hace nada, pobre niño! Pobre madre, ese era mi pensamiento.

Y estoy seguro que, incluso en esa situación, se podría decir que, dónde apretarían a aquella madre que no le doliera. Cuando eres joven y parece que la edad adulta y la libertad e independencia de tus padres llega como una bendición para descubrir el castigo de crecer se te podría tachar de iluso. Un iluso ilusionado, con aspiraciones. Pero un gran iluso. Nadie te contó del precio de andar tu camino y trazar tu veredita. Y en ese camino encuentras una noticia que lo cambia todo: estoy embarazada.

Luego descubrirás que una primera sonrisa, su primer papapapá (y su primer mamamamá, por supuesto), el primer paso, los primeros dientes. Ese primer o primero que no acaba, que a cada momento se renueva y que no dejará que vuelvas a conciliar un sueño profundo y placentero. Porque algo despertó en ti, algo que siempre está alerta, siempre vigilante. Una parte animal, el instinto de protección que se hace fuerte en tu corazón. Domina tu vida en un momento y no puedes, no quieres evitarlo.

Sí, dónde te apretarán que no te duela, dónde habrá un padre o una madre que no sienta como una extensión de su cuerpo los sentimientos y las emociones de un hijo o una hija. (Sí, lo sé, aquel caso o ese otro. Siempre los hay. La prensa sensacionalista ya se encarga de recordar las abominaciones de algunos y algunas que han perdido el juicio, pero no es el caso de la mayoría.)

Así que, aquí me ves, escribiendo sobre los sentimientos y los hijos pero con la mente puesta en el termómetro, en cada golpecito de tos, esperando que ese antibiótico milagroso haga su función más pronto que rápido. Porque puede que cuando rompa el jarrón me enfade, cuando se olvide de hacer las tareas escolares gruña, cuando llegue dos horas después de la hora que le dí de permiso le enseñe esa parte de padre-ogro tan desagradable y necesaria en ocasiones. Pero es parte del juego. Es parte de esa profesión no reconocida para la que no se estudia ni se titula uno.

Y todo estará bien y será lo que debe ser, menos cuando ese dichoso catarrillo secuestra su sonrisa.

(Imagen encontrada en Despertar y Crecer.)

domingo 23 de mayo de 2010

Selectores (o combos) anidados con JavaScript (2ª parte)

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En el anterior artículo describí como podíamos anidar dos etiquetas <select> utilizando JavaScript de tal manera que al seleccionar un ítem en el primero se actualizaban los ítems disponibles en el segundo.

En esta ocasión la funcionalidad es otra. En el primer <select> hay un conjunto de ítems disponibles (en el ejemplo, una lista de trabajadores). El segundo está vacío inicialmente. Hay tres botones en el formulario. Los dos primeros (con las leyendas "» »" y "« «") permiten pasar ítems del primero al segundo o viceversa. Cuando un ítem se intercambia de un combo a otro, no permanece una copia, sino que se elimina.

Por último, el botón Enviar hace lo propio de un botón <input type="submit"> pero la función de JavaScript a la que llama fuerza la selección múltiple del segundo combo para que todos esos valores sean pasados al destino.

Una utilidad o ejemplo: "seleccionar un equipo de trabajo entre los empleados de la empresa".

<html>
<head>
<title>Combos</title>
<script language="javascript">
 function asignar( desde, hasta ) {
  dsd = document.getElementById(desde);
  if (dsd.selectedIndex != -1) {
   valor = dsd.value;
   txt = dsd.options[dsd.selectedIndex].text;
   dsd.options[dsd.selectedIndex] = null;
   if (hasta != "") {
    hst = document.getElementById(hasta);
    opc = new Option(txt, valor);
    eval(hst.options[hst.options.length]=opc);
    hst.disabled = false;
   }
   if (dsd.options.length == 0) dsd.disabled = true;
   if (hst.options.length == 0) hst.disabled = true;
  }
 }
 function marcarSelect( que ) {
  slct = document.getElementById(que);
  for ( var i = 0; i < slct.length; i++ ) {
   slct.options[i].selected = true;
  }
 }
</script>
</head>
<body>
<form method="POST">
<table>
<tr><td>
 <select id="combo1" name="combo1" size="5">
  <option value="1">Trabajador 1</option>
  <option value="2">Trabajador 2</option>
  <option value="3">Trabajador 3</option>
  <option value="4">Trabajador 4</option>
  <option value="5">Trabajador 5</option>
  <option value="6">Trabajador 6</option>
  <option value="7">Trabajador 7</option>
  <option value="8">Trabajador 8</option>
 </select>
</td><td>
 <input type=submit value="» »" onclick="asignar('combo1','combo2'); return false;"/>
 <br/>
 <input type=submit value="« «" onclick="asignar('combo2','combo1'); return false;"/>
</td><td>
 <select id="combo2" name="combo2[]" multiple size="5" disabled>
 </select>
</td></tr>
</table>
<br/>
<input type="submit" value="Enviar" onclick="marcarSelect('combo2');" />
</form>
</body>
</html>

sábado 22 de mayo de 2010

Comunicación Digital, jornada formativa (y otras cosas)

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Comunicación Digital - Atarecos.comTenía ganas de volver a escribir. En menos de dos años he adquirido una irremediable dependencia al tecleo rítmico y desenfrenado que suele producirse cuando una idea se te escapa de los dedos y desemboca en un bitácora o en cualquier rincón digital. Pero mi vida profesional de los dos últimos meses ha dado un vuelco impresionante y apenas me queda tiempo para abandonar 140 caracteres en el Twitter. ¡Qué le vamos a hacer! Pero no me quejo, en absoluto, porque el cambio ha sido, es, tremendamente positivo para mi.

Y entre las muchas buenas oportunidades que me está dando este nuevo giro está el poder asistir a una jornada formativa con personas de gran nivel profesional y personal como Esther Pérez Verdú, CEO de Canarias7 Digital y bloguera responsable de dar vida digital a Atarecos.com, entre otras muchas cosas.

La jornada fue intensa, de 4 horas muy productivas, impartidas para un reducido grupo de personas, no más de 10, interesadas en desembarcar profesionalmente en las redes sociales y la web 2.0, en la comunicación digital, título de la jornada.

Dimos un repaso rápido a la creación de un proceso de difusión de información en la red, desde el planteamiento de los objetivos hasta la medición del ROI, dando un breve pero intenso y muy comentado rodeo por Facebook.com, LinkedIn.com, Twitter.com y otras muchas, no tan populares pero igualmente interesantes según nuestro público objetivo; además de una muy entretenida conversación sobre el mundo de la blogosfera.

Cierto es que podría decir son temas que ya conozco, no me hace falta esa formación. Pero pecaría de engreído. Todo lo contrario, oír las palabras de una de las fundadoras de las primeras empresas de diseño web de Canarias, con una larga experiencia y trayectoria en el uso de las redes sociales, me ha aportado muchísimo profesionalmente y me ha ofrecido la excelente oportunidad de ordenar y dar sentido a la experiencia previa basada en el sistema de prueba y error, o en otras palabras, lo que se aprende de ir dando tumbos.

Además he tenido la oportunidad de conocer un poquito más el proyecto Mediasand.com, una red publicitaria canaria de reciente creación por el que había dado ya un paseo pero en la que aún no había profundizado y que está dando unos resultados más que interesantes.

Y volviendo al tema del principio, echaba de menos teclear unos cuantos párrafos, volver a opinar inadvertidamente sobre tal o cual tema nacido de esta o aquella experiencia personal, de esas tantas que a uno le ocurren a lo largo del día. O sobre ese nuevo programa basura de nuestra pedante televisión nacional (lo de Mujeres ricas no tiene ni precio ni desperdicio). O sobre tal truco con JavaScript para gestionar combos anidados que intercambian contenido entre sí.

Tenía apuntado también por aquí escribir sobre el diseño de una aplicación online utilizando PHP siguiendo los ejemplos de desarrollos como el de Joomla. También tenía en mi larga lista de apetencias de escritura explicar por qué en ocasiones veo descargas.

Sigo leyendo y encuentro anotado por aquí, en un papelito, algo sobre administraciones y su incapacidad para reconocer errores o por qué sería innecesario un recorte del 5% del salario de los funcionarios si, en vez de esa medida, se optara por adelgazar la larga cola de ventanillas y trámites repetitivos a los que se nos somete, es decir, reducir el gasto propio en el ente que nos administra.

Es que una semana flirteando con ideas, frases y giros da para muchas notitas que van refugiándose a los márgenes del portátil que tengo en casa, celoso de la torre que ha venido a ocupar su lugar en mi vida durante ocho horas diarias. Aún así, pese a este inesperado giro, no lo cambio ahora mismo por volver a tener tiempo para el blog. Más si tengo la oportunidad de oír y aprehender, además de aprender, de los y las mejores en este mundillo. Y la suerte de haber caído en un rincón, en una empresa, con otra mentalidad.

Sobre este bitácora y aprovechando este momento ombligo, qué puedo decir. Yo he tenido suerte, fueron las circunstancias y no el agotamiento lo que me distanciaron de este espacio blogosférico, así que el nivel de aprecio, autobombo y ego-digitalis sigue intacto en mí. ¡No me apetece ponerle remedio, la verdad sea dicha! Las ganas de escribir y disparar disparates en este rincón virtual no merman.

Por cierto, tengo otra notita por aquí que dice escribir sobre...

(Imagen superior encontrada en maLvAReZ OnLinE.)

sábado 15 de mayo de 2010

Money (Pink Floyd), porque poco cambia

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Dedica este sábado el histórico programa documental Informe Semanal un especial a los entresijos del Wall Street, cerrando el reportaje con este tema musical de los siempre presentes anglosajones Pink Floyd.

Y es que pocas cosas avanzan realmente y han cambiado del XX al XXI. La avaricia es una de las que nos negamos a perder.



Money, get away.
Get a good job with good pay and you're okay.
Money, it's a gas.
Grab that cash with both hands and make a stash.
New car, caviar, four star daydream,
Think I'll buy me a football team.

Money, get back.
I'm all right Jack keep your hands off of my stack.
Money, it's a hit.
Don't give me that do goody good bullshit.
I'm in the high-fidelity first class traveling set
And I think I need a Lear jet.

Money, it's a crime.
Share it fairly but don't take a slice of my pie.
Money, so they say
Is the root of all evil today.
But if you ask for a raise it's no surprise that they're
giving none away.

HuHuh! I was in the right!
Yes, absolutely in the right!
I certainly was in the right!
You was definitely in the right.
That geezer was cruising for a bruising!
Yeah!
Why does anyone do anything?
I don't know, I was really drunk at the time!
I was just telling him, he couldn't get into number 2. He was asking
why he wasn't coming up on freely, after I was yelling and
screaming and telling him why he wasn't coming up on freely.
It came as a heavy blow, but we sorted the matter out.


Dinero, aléjate
Consigue un ejemplo con más paga y tu “O.K.”
El dinero es un gas
Agarra ese dinero con ambas manos y haz una fortuna
Coche nuevo, caviar, ensueño de cuarto estrellas
Creo que me voy a comprar un equipo de fútbol

Dinero, vuelve
Estoy bien, Jack, quita tus manos de mi mentón
El dinero es un acierto
No me des esa mierda disfrazada de caridad
Estoy, en el equipo móvil de alta fidelidad de primera clase
Y creo que necesito un jet Lear

El dinero es un crimen
Compartidlo justamente pero no tomen ni una rebanada de mi pastel
El dinero, según dicen
Es la raíz, de todo el mal de hoy
Pero si pides un aumento no es ninguna sorpresa que no te lo concedan

miércoles 12 de mayo de 2010

Dicen que me recortan el sueldo un 5%

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Me enteré hoy por los medios, mientras desayunaba mi medio bocadillo con mi caña refrescante, frente al Ayuntamiento, que me bajan el sueldo un 5%. Tan grande ha sido el disgusto que ya no he pasado por El Corte Inglés como tenía pensado. Me pasaré mañana. Lo que sí hice fue darme una vuelta por el kiosko a buscar el Marca a ver qué me cuenta del Atlético.

El liberado del sindicato justo estaba llamando a nuestra sección cuando ya me reincorporaba a mi mesa, pero en ese momento alguien pretendía que le atendiese y ganas tenía pocas, la mala noticia, ya sabes, así que pensé mejor me bajo a fumar un cigarro y a por otro café y le echo otra visual a El Mundo.

A última hora de hoy se decía en su digital que afirmaba un funcionario al enterarse que si el Gobierno le quita ese 5%, él se lo cobraría en tiempo. Pero claro, yo pensando, que si sólo trabajo el 5% del tiempo entonces ya es que ni tendría que venir. Tampoco es que sea muy significativa mi aportación en este cuchitril lleno de ácaros y cucarachas.

Tampoco es que me preocupe en exceso porque todos sabemos que no hay Concejal ni Jefe de Servicio con los cataplines suficientes como para meterse con alguno de los nuestros. Eso nunca. Entre otras cosas porque ellos hoy están ahí, pero mañana están aquí, al lado mío, en la mesa de enfrente, que estos cargos son de libre designación. Y ya se sabe.

Después de todo cuando me presenté a las oposiciones yo tenía muy claro a dónde y a qué venía. Quería algo fijo, como todo el mundo, sin preocupaciones, que a las tres me dejara libre para poder trabajar (de verdad) en casa o en algún despacho por las tardes. ¡Coño! Todo el mundo lo sabe. Aquí no viene nadie por motivación hacia la carrera profesional funcionarial. ¡Venga ya! ¡Y quién diga eso, miente! Te lo digo yo que arrastro ya dos décadas en este puñetero edificio.

Además, antes que nuestro Alcalde recorte a su sobrino de su lista de asesores, que el muy jodido cobra casi 3.000 euros todos los meses y por rascarse el entrecejo cuando no la entrepierna. Eso por no hablar de todas esas sociedades, fundaciones, institutos y otras cosas que se tienen que montar para enchufar a los del partido y familiares diversos, así como bigotudos de lo más variado.

Que me lo ha contado mi primo, que trabaja en la Seguridad Social. ¡Carajo! Allí sí que se vive de maravilla. Pero mejor aún un cuñado que trabaja en la Consejería de... ¡Uf! Esos... esos sí. Si yo pudiera me hacía un traslado desde el Ayuntamiento a la Consejería autonómica, a una cualquiera, que son un montón, tantas o más que Ministerios. Tienen unos convenios. ¡Buah! Increíbles. Además de la cantidad de prebendas y beneficios variados según el nivel de enchufe de uno. Algo digno de ver. Jolines, que ya sea aquí o allí, no hay marido sin esposa, padres sin hijos o tíos sin sobrinos que si uno se enchufa, se nos enchufa todo lo que le rodea.

A mi me da risa lo de Camps, que se metan con él por cuatro trajes de nada. Si yo te contara de la de millones (de euros) que se han ido en informes que haría cualquier becario por 600 euros. Eso sí. Ahí si que rascaría yo un 5%. Y qué me dices de despachos decorados cada cuatro años al gusto del nuevo cargo electo. O el dineral que se nos llevan las empresas de publicidad a cargo de las ínsulas del político de turno. ¡Madre mía! Por eso mismo monté yo una empresita de publicidad, para trabajarla por las tardes y que el Alcalde me la contrate por las mañanas.

Y me dicen a mí que tengo que ser productivo. ¡Anda ya! Y encima que me quitan el 5%. Pero por favor, que contraten un par de eventuales para limpiar mi mesa de expedientes y que me dejen en paz, con mi rollo, mi empresita, mi desayuno y mi paseo a El Corte. ¡Un 5%! ¡Qué se atrevan! Además, yo voté al PP y el alcalde lo sabe, es del partido. No se atreverá.

(Propongo una cosa. No bajar el sueldo a los funcionarios sino reducir la plantilla y exigir productividad, al igual que me la exigen a mí en la empresa privada. ¡Qué trabajen lo que tengan que trabajar cuando tienen que trabajar! Y si te pica... busca las viñetas que el inestimable Forges dedica a nuestro funcionario. ¡Más claridad que esa no podrás encontrar!)

Funcionarios - Forges

martes 11 de mayo de 2010

Alfabetización informática a través de la teleformación

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teleformación, e-learning, telecentrosEs paradójico que se afronte un reto importante socialmente como lo es la alfabetización informática a través de un medio tan distante de aquellos a los que se quiere formar como es la teleformación. Esto es una breve reflexión sobre mi experiencia en este sentido.

En los últimos 7 meses he sido partícipe como un monitor más de un grupo de teleformadores procedentes de distintas ramas profesionales en el proyecto de Plataforma de Formación Online de la Red de Insular de Centros de Acceso Público a Internet puestos en marcha por el Cabildo Insular de Tenerife, en lo que ha sido su segundo bloque de contenidos, puesto en marcha en noviembre (de 2009), con el desarrollo de los temarios, e iniciada la formación este pasado mes de febrero (de 2010).

El proyecto, como experiencia piloto, ha contado con más de 200 alumnos durante esta segunda edición, teniendo en cuenta que sólo participaban 44 telecentros repartidos en 9 de los 31 municipios de la isla, con la pretensión de que en un futuro pueda extenderse al resto de locales.

La idea fundamental que se persigue es ofertar formación gratuita a los vecinos que usan habitualmente estos centros y, al mismo tiempo, fomentar su uso. Por este motivo, aunque inicialmente no pareciera muy heterodoxo ya que el fundamento de Internet es la conectividad desde cualquier punto, se limitó el acceso a la plataforma de teleformación a los propios centros. Hay que decir que no pocos problemas se han presentado en cuanto a los recursos disponibles, en ocasiones por causas ajenas (ADSL) y otras por una demanda de modernización de hardware y software, sin embargo hay que pensar en el elevado coste de equipamiento que supone poner en marcha y mantener la gran red de telecentros del Cabildo. Es meritorio reconocer el gran esfuerzo de este organismo al respecto.

En cuanto a la oferta formativa:

[...] ha sido diseñada con una orientación específica por colectivos [jóvenes, mujeres, tercera edad, ...], versando sobre diversas temáticas de interés, como es: alfabetización informática, Web 2.0, Internet, empleo online, herramientas ofimáticas, la TDT, idiomas, trámites online, etc.; con el fin común de fomentar el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

(Fuente: telecentrosformaciononline.es.)

Como mi experiencia previa en esta actividad concreta era nula he podido aprender un par de cosas que me gustaría compartir en este bitácora a modo de auto-reflexión. Si sigues interesado en el tema, te invito a seguir leyendo.

Una de estas conclusiones, que se hizo evidente desde el primer día, es que los temarios que se desarrollan orientados a la alfabetización digital merecen un esfuerzo extra en el momento de su redacción, orientado a la simplificación y el uso de un lenguaje NO técnico que haga accesible la adquisición de los conocimientos impartidos. En caso contrario se corre el riesgo de perder al alumno que se enfrenta a un contenido que le supera en exceso, pero que además requeriría de ciertos conocimientos previos para su mejor comprensión.

Es interesante, en todo caso, medir los conocimientos desde los que se parte y que ya poseen los alumnos inscritos a un determinado curso o taller online, intentando establecer un nivel medio que marcará el ritmo de la formación, indicándonos a quienes debe orientarse una atención especial o incluso personalizada para reforzar la enseñanza. Al mismo tiempo, para aquellos alumnos más aventajados, deberían de fomentarse retos intelectuales que ayuden al monitor a evitar el aburrimiento.

Sobre este particular quisiera comentar una anécdota. Se da la coincidencia que en estos meses también he sido testigo indirecto de otros cursos de teleformación impartidos por entidades públicas y privadas ajenas a este proyecto y que nada tienen que ver con el asunto. En todos los casos conocidos (no uno, sino varios) encontré el mismo defecto. Por cierto que no eran gratuitos sino que tenía un coste para la empresa cuyos trabajadores recibían esa formación. Como decía, en estos casos se confundía teleformación con formación autodidacta. Y, como supongo que estarás de acuerdo conmigo, no es lo mismo.

El e-learning [o teleformación] es una forma de educación electrónica o a distancia en el que se integra el uso de las tecnologías de la información y otros elementos pedagógicos (didácticos) para la formación, capacitación y enseñanza de los usuarios o estudiantes en línea, es decir, se puede entender como una modalidad de aprendizaje dentro de la educación a distancia.

(Fuente: es.wikipedia.org/wiki/E-learning.)

A lo que yo añadiría (ya que el propio artículo de Wikipedia aún está sujeto a discusión), la teleformación es una manera de educar, formar o enseñar y exige una relación entre educador y educando, por lo tanto va más allá de la educación a distancia ya que su objetivo es acortar ésta última a través de la tecnología. En este proyecto, sin embargo, la atención constante del alumno ha sido una de sus cualidades. No digo perfecta ni ideal, en absoluto, con muchos errores probablemente -por mi parte-, pero siempre constante.

Y esa es otra de las conclusiones que he sacado: el tiempo. Obviamente, una empresa puede preparar un paquete formativo y ofertarlo a terceros que puedan estar interesados a cambio de un precio sin dar mayor atención al alumnado que una fría nota final pero, como decía, eso no es teleformación, como mucho podríamos estar hablando de plataformas de formación autodidacta. Muy al contrario la teleformación ocupa tiempo -mucho- a los educadores y monitores que participan en y de ella si se quiere aportar calidad y reforzar el aprendizaje.

En mi experiencia y como ejemplo diría que un único curso activo durante un periodo de tiempo con una media de 20 alumnos inscritos requerirá del formador, al menos, una dedicación de 1 hora diaria para fomentar y seguir la participación en los canales interactivos (chats y foros), corregir actividades que deben ser diseñadas y programadas con anterioridad y aportar nuevos contenidos con origen fuera de la plataforma (no hay que tener miedo a utilizar materiales disponibles en la red y, de hecho, creo que incluso hay que fomentar su búsqueda por parte de los alumnos). También hay que ejercer una labor motivadora, no sólo en relación a la participación activa sino reforzar la intención de completar la formación.

Otro de los aciertos del proyecto ha sido la disponibilidad. Aunque los cursos están medidos en horas (teóricas), el tiempo que han estado disponibles se ha medido por semanas. Un taller de 8 horas estaba disponible para los usuarios inscritos durante 3 semanas. Esta es otra de las particularidades del e-learning. Un contenido que en formación presencial ocupa, por ejemplo, 20 horas (2 horas diarias durante 2 semanas, de lunes a viernes), en la teleformación puede abarcar menor tiempo práctico (el temario y sus ejercicios podrían consumirse en 10 horas) repartiéndolo en un periodo más largo (1 mes) lo que facilita la adaptación de la formación a la disponibilidad de horarios del usuario.

Volviendo al tiempo de dedicación del educador, el ejemplo de un taller de 8 horas abierto durante 3 semanas exigirá unas 15 horas de atención (contando al menos 1 hora diaria), más el tiempo de elaboración de contenidos y ejercicios (aproximadamente unas 3 horas). Esto que a priori parece un dato anecdótico e inútil resulta ser muy importante desde la perspectiva individual cuando quieres saber la rentabilidad del precio de la hora de formación. ¡Tenlo en cuenta si te ves en la tesitura!

Comparando mi corta experiencia en este proyecto con esos otros cursos de teleformación de los que he sido testigo, como decía más arriba, soportados por herramientas informáticas desarrolladas a medida versus herramientas de teleformación open source -nuestro caso-, y en concreto usando Moodle, es evidente la aplastante superioridad técnica de esta segunda opción. Esta plataforma es ya un referente que entra en casi todas las comparativas que se realizan entre las distintas posibilidades que oferta el mercado de software, siendo una de las más recomendadas desde todos los ámbitos que he podido consultar.

Herramientas de creación de cursos a través de un editor de plantilla que incluye multitud de funcionalidades extras además de las propias educativas, canales interactivos (foros y chats), gestión de actividades y ejercicios, formatos de evaluación y auto-evaluación... se hace largo citar todas las virtudes de un software desarrollado en código abierto y muy difícil, al mismo tiempo, entender cómo algunas empresas e instituciones pagan ingentes cantidades de dinero por otras diseñadas "a medida" que apenas incluyen unas cuantas funcionalidades básicas limitadas, en muchos casos, a descargar un contenido y realizar un prueba de evaluación final. Por lo tanto, no cabe duda que éste ha sido otro de los aciertos del proyecto en el que he tenido la enorme suerte de participar.

Por último quisiera resaltar la figura del coordinador. Si importante es la dedicación de los educadores a sus educandos, igual o más es la de la figura (muy necesaria) del coordinador del profesorado, dando apoyo constante a la labor educativa, pero al mismo tiempo velando por la homogeneidad y consistencia de la metodología y el aspecto visual, por así decirlo, del conjunto de cursos y talleres. En una cadena formativa ideal, en este caso, el coordinador ha apoyado a los educadores mientras que éstos impartían la formación a sus e-alumnos.

(Y a todos mis buenos amigos y amigas que aguantaron mis explicaciones con paciencia durante estos últimos 4 meses, gracias por participar y por darme la oportunidad de poder aportar un granito de arena al asunto.)

sábado 8 de mayo de 2010

Cuatro mitos de la pedofilia en Internet

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Pedofilia, Pederastia, Efebofilia, Pornografía InfantilEmpecemos por el principio. ¿Qué es la pedofilia?

Desde un punto de vista médico, la paidofilia o pedofilia es una parafilia que consiste en que la excitación o el placer sexual se obtienen, principalmente, a través de actividades o fantasías sexuales con niños. (Fuente: Wikipedia.)

Ahora nos falta la pederastia. ¿Qué es?

De manera genérica, se considera abuso sexual infantil a toda conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual por parte de otra persona con la que mantiene una relación de desigualdad, ya sea en cuanto a la edad, la madurez o el poder. (Fuente: Wikipedia.)

Así que, resumiendo, zanjamos un viejo dilema sobre aquellos que pierden el tiempo en disquisiciones absurdas sobre si la pederastia no existe en la red, que lo que existe es la pedofilia. Obviamente, no se puede abusar de un menor a través de un ordenador. Pero se puede y se fomenta la acción. Existe pues la pedofilia. Y la pedofilia compartida y sustentada en redes sociales fomenta la pederastia, así como la pornografía infantil. Creo que nadie con dos dedos de frente ponga en duda esta afirmación.

Ahora que sabemos de qué hablamos, hagamos un rápido repaso a cuatro mitos que se han ido construyendo alrededor de la pedofilia online, o para ser más exacto en la expresión, entorno a la lucha social contra la presencia de la pedofilia y la pornografía infantil en la red, de la que podríamos decir que Marcelino Madrigal es uno de sus exponentes más visibles, pero no el único (ahí están pedofilia-no.org, stoppedofilia.com, protegeles.com y otras acciones sociales impulsadas desde la red).

Primer mito:
la pedofilia en la red es anecdótica.


Hasta hace 15 ó 20 años el pedófilo, casi con toda seguridad, era una pervertido, un mal nacido con la lamentable desviación descrita -no penada por la Ley, salvo la posesión de material pornográfico y/o su distribución, en la que aparezcan o se utilicen menores de edad-, temeroso tal vez de ser descubierto, a un paso siempre del delito, la pederastia -sí penada por la Ley-. Era probable que no encontrara a otros de similar perversión y las pocas redes existentes, muy minoritarias, basadas en el contacto directo, solían ser locales. Lo dice la razón y el sentido común, porque ocurría lo mismo con tantas otras parafilias y con multitud de actividades delictivas que han experimentado un evidente boom después de que Internet se convirtiera en un medio de comunicación de masas.

Hoy, ese pedófilo encerrado en su habitación, sale al mundo a través de un cable, cargado de sus perversiones y fantasías torcidas para encontrar a otros muchos, muchísimos, viéndose reforzado y apoyado en su conducta. Empiezan a leerse aquí y allá pedófilos que fotografían niños y niñas cercanas, sobrinos o sobrinas, cuando no hijos o hijas. La red trajo una explosión de compartidores, de retorcidas mentes que, gracias a ese apoyo mutuo dieron el salto al delito, al abuso sexual infantil en cualquier manera.

La pedofilia compartida y sustentada en la red fomenta la pederastia y crea un mercando negro alrededor de otro delito, la pornografía infantil, producida en países donde la pobreza hace estragos y la infancia es su principal víctima.

Así que, en definitiva, la pedofilia NO es anecdótica. Es un problema grave que hay que afrontar de manera directa.

Segundo mito:
la pedofilia es un pretexto para acaparar atención.


He oído y leído muchas sandeces, dentro y fuera de la red. Una de ellas, una de las más estúpidas, es la que afirma que aquellos que declaran la guerra virtual al abuso de menores en realidad intentan acaparar lectores y atención.

Más bien al contrario, los usuarios de las redes sociales, principal herramienta de difusión y comunicación entre pedófilos, así como principal punto de acción para los ciber-acosadores y practicantes del ciber-bullying, que intentan denunciar y señalar a éstos, son los primeros en caer presas de la censura ejercida por parte de las empresas que sustentan las citadas herramientas informáticas.

Madrigal es un ejemplo, pero hay otros. Él fue, primero expulsado de Windows Live por denunciar perfiles pedófilos, luego de Twitter (en su anterior cuenta @mmadrigal) por hacer lo mismo. Luego cada cual puede disfrazarlo con las palabras que le vengan en gana pero... los hechos son los hechos.

Las estadísticas de cualquier bitácora que hable de temática variada demostraría que artículos sobre temas escabrosos como estos apenas tienen lectores. Sin embargo, trolls, muchos. En la mayoría de los casos envalentonados indirectamente por sus gurúes favoritos, aquellos que de paso enarbolan este segundo mito para desmentir la presencia de esta lacra social en la red. Red, que por otra parte, es su negocio y modo de vida.

Tercer mito:
la red es libre y hago lo que me da la gana.


Reflexión favorita de los anti-intervencionistas. Aquellos fervientes y liberales defensores del todo-vale en la red (desde el sexismo y la degradación a la mujer -con conocimiento y consentimiento del Ministerio de Igualdad- hasta la pedofilia, el fomento de la anorexia, la xenofobia...). Son los que confunden libertad con degeneración. Los que confunden libre albedrío con la ley del más fuerte.

Son los que ven en la red un nuevo entorno de negocio libre aún de todo tipo de control, donde las fronteras nacionales desaparecen y las Leyes pierden toda su eficacia al llegar a la aduana, que en este medio digital se traduce en la pregunta: ¿dónde está el servidor?

Muchos de estos encapuchados virtuales, pseudo-anarquistas, falsetes que no conocen ni han leído una sola línea de Black, Tucker, Proudhon, Kropotkin, Stirner, Durruti y no te digo ya ni tan siquiera de la obra de Tolstoi, se llenan la boca con filosofía barata sobre la libertad en la red sin entender lo que es un libertario en realidad.

La red está sometida a la Ley y cuando la normativa nacional queda limitada es de aplicación la Internacional. La Ley debe ser adaptada a las nuevas formas delictivas, con reformas propulsadas desde organismos de ámbito internacional y con colaboración activa transnacional. O esto no habrá quién lo pare.

Cuarto mito:
las administraciones y las empresas ya actúan.


Las administraciones no, las personas y en concreto los agentes de los cuerpos de seguridad del estado que se ven sobrepasados por la dimensión del problema, cuya voluntad individual iguala a la de diez personas pero que acarrean con una necesidad evidente de recursos, cuando no de formación técnica específica, además de un mayor número de agentes.

Al igual que nos preocupa la violencia de género y se destinan recursos específicos contra esta lacra social, deben dedicarse recursos específicos contra la pedofilia, la pederastia y la creación y/o distribución de pornografía infantil.

Los Servicios y Secciones de Delincuencia Tecnológica o Telemática de los distintos cuerpos de seguridad, empujados a contrarrestar delitos tan importantes como la piratería, han de compartir su tiempo con un creciente número de nuevos delitos digitales (suplantación de identidad, ciber-acoso, piratería -of course-, fraude, manipulación y sabotaje informático...), por no citar que cada área delictiva tiene una ingente variedad de maneras a la hora de su ejercicio. Y aunque los éxitos van siendo muchos resultan evidentemente insuficientes. A la fatalidad de lo que acontece cada día me remito.

Cuando topamos con las empresas, las grandes corporaciones multinacionales que hay detrás de Windows Live, Facebook, Twitter, YouTube, Blogger y tantas otras, más barato les cuesta eliminar al denunciador que a los cientos de denunciados. Es una cuestión económica, de optimización de recursos ya que resulta más económico desmentir y eliminar la voz cantante que dedicar una parte de sus multimillonarios beneficios a la lucha contra los contenidos ilícitos.

El último rumor afirma, de hecho, que Microsoft desembarcará un equipo de marketing y publicidad especializado, traído desde USA a España, para contrarrestar la activa campaña que Madrigal y otros muchos ejercen sobre la compañía como manera de obligar a la multinacional de Bill Gates a erradicar y controlar la presencia de pedófilos y pederastas, así como dejar de ser soporte para el intercambio de pornografía infantil, implícita o explícita.

Y de la Iglesia, mejor no hablamos. Ellos siguen a su rollo.

(Al dibujante de la viñeta superior no he podido identificarlo. En un primer momento me parecía que era del argentino Lucho Luna, del que puedes conocer su obra en blogs.clarin.com/lucholuna, pero finalmente he confirmado que no. Si tienes alguna referencia, usa los comentarios, me gustaría reconocer su autoría. ¡Y gracias!)

La des-Atención Primaria en la Sanidad Pública

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Médico de cabecera - ForgesHe de reconocer que lo que vengo a contar hoy lo hago desde la limitada experiencia de un servicio sanitario público, el canario, de una zona concreta, el área metropolitana de Tenerife. Sin embargo, haber trabajado desde 1994 hasta el año 2009 cerca de sus servicios centrales directivos me ha permitido ser espectador de la generalidad. Es más, me ha permitido ver, desde lejos, como está el resto de los servicios autonómicos de Atención Primaria en el país.

Puede que eso de Atención Primaria o Atención Especializada no te suene a nada, cuando en realidad, de lo que hablo, es de tu médico de cabecera o de los especialistas (otro mundo), lo que muchos aún llamamos el de la seguridad social. Estos servicios los presta, realmente, los servicios de salud autonómicos. Cada uno con sus siglas, con su presupuesto, con sus órganos de dirección y en continua gresca con el presupuesto que les transfiere el Ministerio de Sanidad.

Así que, la Atención Primaria de Salud no es otra cosa más allá de tu médico de cabecera, aunque esto es una afirmación con la que muchos técnicos no estarán de acuerdo y te dirán que es muchísimo más.

El médico de cabecera, una lotería que te toca en suerte según tu lugar de residencia y cuya probabilidad de premio es inversamente proporcional al tamaño de tu ciudad. En los pueblos, los consultorios locales, cuando tienen un médico destinado y no están cerrados, suelen ser entornos cordiales, de cercanía, donde el médico ejerce su función, pero también la de confesor, la de casi-psicólogo, conoce las historias clínicas de sus convecinos de memoria, sus nombres y los árboles familiares. Cura gripes como cose heridas o receta tranquimazines como recomienda un nuevo novio a una joven desesperada.

Pero en las grandes ciudades, los centros asistenciales primarios son otra cosa. Plazas ocupadas por médicos que obtuvieron una excedencia casi-perpetua, nadie sabe para qué ni dónde están, pero con una plaza que no pierden nunca, al fin y al cabo. Eso cuando la plaza está oficialmente ocupada porque no es raro el caso de plazas no convocadas. Es el mundo del sustituto, del médico de cabecera sin plaza. Con mucha suerte el sustituto que te pueda tocar en sorteo casi puede ser hasta mucho mejor al médico que figura en tu tarjeta sanitaria, probablemente dedicado a la política (demasiados médicos y maestros sin vocación en la política y la gestión de servicios).

No son raras las situaciones en que los sustitutos interinos, con cierto grado de estabilidad, también han de ser sustituidos. Es entonces cuando el paciente cae en una lamentable rueda en la que es prácticamente imposible encontrar al mismo doctor, sustituto del sustituto del propietario de la plaza, en dos ocasiones seguidas. Eso cuando resulta que no te encuentras con problemas de idioma (y no es xenofobia, lo juro).

Son muchos los casos anónimos en los que esta presunta calidad en la atención sanitaria provoca graves problemas de salud haciendo que lo pequeño se convierta en grave sólo porque el recién licenciado o el médico cubano de turno (insisto, no es xenofobia) no atinan a recetar el antibiótico correcto. Luego los Consejeros y Consejeras, con evidente tendencia a no conocer de lo que hablan de primera mano, sólo desde el papel, se lamentan ante los periodistas del mal uso que la ciudadanía hace de los servicios de urgencias. ¿Cómo podría ser de otra manera?

Cada vez que un familiar, un amigo, un compañero de trabajo acude a su médico de cabecera (o en el caso de los niños, a la atención primaria pediátrica) y no tiene un profesional en plaza de manera estable, raro es que no regresen con alguna desagradable historia, con una detestable anécdota sobre la deficiencia del servicio, la desatención, la falta de profesionalidad, la poca implicación, el desconocimiento de la historia clínica, la ausencia de interés por aprender a manejar las herramientas informáticas que hay a disposición del galeno de turno.

Eso sí, las estadísticas NUNCA reflejan esta evidente falta de calidad en la atención sanitaria pública. Nunca hablan de las historias personales, de las dolencias particulares, del sufrimiento individual. Los Consejeros y Consejeras de turno se lavan la boca con porcentajes y percentiles mientras que sus Directores de Recursos Humanos buscan profesionales rumanos o colombianos, no porque sean peores (no es personal, nada tengo contra nadie) sino porque cuestan más baratos. Aquí no prima la profesionalidad ni el buen hacer, prima el presupuesto. Y si a ti, en gracia o desgracia, no te toca uno de los buenos, sino uno de los que nunca están, ni él ni su sustituto interino; mientras que cada vez que acudes (por necesidad o por soledad) te encuentras un nuevo otro u otra, pues a joderse tocan. Joderse o pagarse un médico privado. Pero muchos no pueden hacerlo y, por otra parte, ya pagamos una asistencia sanitaria. ¿No es cierto? ¿Por qué tengo que pagar una sanidad privada para tener calidad?

La asistencia sanitaria eficaz y eficiente no es aquella que rebaja estadísticas o gasta menos dinero... y punto. Sino la que gastando bien genera atención de calidad, facilita la carrera médica y la formación continuada, promueve la personalización y el trato humano (que en no pocas ocasiones hace más por la salud del paciente que la farmacopea recetada). Eso es lo que, sobre todo en las grandes ciudades, no tenemos. O al menos es lo que no tenemos en las áreas metropolitanas de Canarias, aunque como he dicho, de todo hay.

Por cierto, si no sabes cómo distinguir un buen médico de uno malo en tu centro de salud de referencia, te voy a dar el truco. Pregunta en el mostrador qué médico tiene su cupo cubierto y cuáles tienen cupos vacíos en cuanto a asignación de pacientes. Los saturados son los de buena fama, son los que van acumulando pacientes a mansalva. Y es que en los pasillos a los abuelos y abuelas les da por ir comentando las bondades o deficiencias de aquellos doctos que los atienden y miman (o maltratan). Así que donde veas un médico de cabecera lleno de abuelos y abuelas, allí tendrás un buen facultativo de medicina familiar y comunitaria.

Y a los directivos de los servicios sanitarios públicos yo les pediría una cosa. Algo simple (tan simple como lo que pedí al Sr. Rajoy no hace mucho). Que en vez de pagarse un buen médico privado, en alguna ocasión, vayan a su médico de cabecera. Y luego, me cuentan de la calidad real, no de la estadística, de los servicios que gestionan.

Precariedad Laboral - Sanidad Pública - Forges

(Viñetas del Maestro Forges -visita www.forges.com-. La de abajo ha sido retocada, originalmente dedicada al contrato basura, han cambiado lo que era un joven sentado por un médico y han añadido el cartel de Gerente.)

viernes 7 de mayo de 2010

Selectores (o combos) anidados con JavaScript

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Recientemente me vi en la situación de utilizar un <select> anidado en un formulario con datos, además, que provienen de una base de datos.

Navegando en algunos de los muchos blogs sobre programación existentes (y lamento mucho no recordar de cuál saqué la solución) encontré una manera simple para hacerlo utilizando JavaScript.

La idea es la siguiente, un módulo PHP que se ejecuta en el servidor carga los datos y devuelve un HTML al usuario. El script en el servidor incorpora a la página devuelta unos array dentro de un código JavaScript que se ejecutará en el navegador y que contiene los datos a seleccionar. En el ejemplo, trabajadores de varios departamentos.

La función realiza dos acciones: la primera, cargar un segundo <select> (trabajadores) con opciones que depederán de un primero (departamentos); la segunda, forzar la carga si se le pasa un valor de índice (probar descomentando la última línea de código, al pie del HTML.

En el ejemplo el usuario escogerá un departamento en el primer <select>, la función cargará una lista de trabajadores asociados a ese departamento y activará el segundo <select>. Cada vez que se cambia de departamento, se actualiza el segundo combo (la lista de trabajadores). A modo de prueba, cada vez que seleccione un trabajador se muestra su valor (lo que pasaría al servidor el formulario por el método POST) con un alert().


<html>
<head>

<title>Combos anidados</title>

<script type="text/javascript">

var Dep = new Array();

// para primerCombo.selectedIndex = 0
Dep[0] = new Array();
Dep[0][0] = "Trabajador 0-AAA";
Dep[0][1] = "Trabajador 0-BBB";
Dep[0][2] = "Trabajador 0-CCC";
Dep[0][3] = "Trabajador 0-DDD";

// para primerCombo.selectedIndex = 1
Dep[1] = new Array();
Dep[1][0] = "Trabajador 1-AAA";
Dep[1][1] = "Trabajador 1-BBB";
Dep[1][2] = "Trabajador 1-CCC";
Dep[1][3] = "Trabajador 1-DDD";
Dep[1][4] = "Trabajador 1-EEE";
Dep[1][5] = "Trabajador 1-FFF";

// para primerCombo.selectedIndex = 2
Dep[2] = new Array();
Dep[2][0] = "Trabajador 2-AAA";
Dep[2][1] = "Trabajador 2-BBB";
Dep[2][2] = "Trabajador 2-CCC";

function activaSegundo( formulario, activar ) {

 var cual;
 var valor;
 var texto;
 var n;

 with (document.forms[formulario]) {

  if (activar == null) {
   cual = primerCombo[primerCombo.selectedIndex].value;
  }
  else {
   cual = activar;
   primerCombo.selectedIndex = activar;
  }

  segundoCombo.disabled = false;

  n = segundoCombo.length;
  for (var i = 0; i < n; ++i) {
   segundoCombo.remove(segundoCombo.options[i]);
  }

  if (cual != null && cual != '') {
   n = Dep[cual].length;
   segundoCombo[0] = new Option('Escoja...', '');
   for (var i = 0; i < n; i++) {
    valor = cual + "-" + i;
    texto = Dep[cual][i];
    segundoCombo[segundoCombo.length] = new Option(texto, valor);
   }
   segundoCombo.focus();
  }
  else {
   segundoCombo.disabled = true;
   primerCombo.focus();
  }

 }

}

</script>

</head>

<body>

<form id="mi_formulario" name="mi_formulario" method="post" action="#">
<center>
<table width="500" height="200" border="1"><tr><td align="center" valign="middle">

Departamento:
<select name="mi_primer_combo" id="primerCombo" onchange="activaSegundo('mi_formulario');">
<option value="">Escoja...</option>
<option value="0">Contabilidad</option>
<option value="1">Ventas</option>
<option value="2">Almacén</option>
</select>

</td></tr><tr><td align="center" valign="middle">

Trabajador:
<select name="mi_segundo_campo" id="segundoCombo" disabled onchange="alert('Trabajador ID: ' + this[this.selectedIndex].value);">
</select>

</td></tr></table>
</center>
</form>

<!-- script type="text/javascript">activaSegundo('mi_formulario', 1);</script -->

</body>
</html>

martes 4 de mayo de 2010

La mentira del turismo en Canarias

6 comentarios
Corrupción Canarias¿Sabes el cuento de la vieja majadera? No abuela, cuéntamelo. ¿Que si sabes el cuento de la vieja madera? No abuela, pero cuál es. ¿Pero no conoces el cuento de la vieja madera? Que no abuela, dímelo ya. Que si...

Con este juego de palabras mi abuela se entretenía un rato tomándome el pelo y haciéndome reír, años hace ya de eso. Exactamente, pero sin hacerme reír, es el cuento con el que los políticos canarios (y sospecho que como mal generalizado de ámbito nacional) nos han entretenido en relación a los beneficios del turismo de masas.

Esto que te voy a contar es una opinión y como tal debe ser tomada. No digo tener razón, digo cómo ve este sencillo ciudadano el asunto después de haber escuchado las historias personales de muchos y muchas que conocen bien el sector, pero no porque dirijan ni tomen decisiones sino porque están a pie de calle. Porque trabajan o trabajaron en hoteles o en establecimientos de primera línea en zonas de turismo masificado; o en la construcción de esas mismas infraestructuras; o en el recobro de morosos y deudas; o en la seguridad privada en esos mismos sitios, dando porra a jóvenes ingleses que se bajan borrachos del avión, se mantienen borrachos durante una semana y se suben igualmente alcoholizados de vuelta a su país, del que no deberían de salir.

Son los que te cuentan decenas, cientos de anécdotas relacionados con las mafias no reconocidas en las áreas turísticas canarias, de los delitos de sangre y atracos encubiertos que apenas si ocupan un pequeño titular en la prensa local, de cómo fulano conoce a mengano a la sazón concejal de este o aquel ayuntamiento, oportunamente implicado en la recalificación de tal o cual suelo, por ende protegido... hasta ese momento recalificativo. Son los que te cuentan como se cobran las comisiones por seguridad, como se mueve la prostitución y la trata de blancas, como se expolia el suelo y los recursos, como se ha fomentado el abandono de los estudios y la formación profesional gracias a sustanciosos sueldos por puestos precarios en épocas de vacas gordas que, a la larga, ha provocado que casi el 80% de los parados en las zonas turísticas no tenga estudios o apenas tenga una formación básica.

Ajustes de cuentas, desaparecidos en alta mar, sicarios... algunas de las historias que oyes te harían temblar, creerías sin dudar que vives en otro país, de esos que salen en los reportajes y donde las historias de miseria y delincuencia son el pan de cada día. Creerías que son exageraciones, invenciones, mitos populares, historias que corren de boca en boca, donde cada lengua le añade su propia mentira para hacerla más interesante; si no fuera por el casi medio millón de entradas en Google con los términos "asesinato canarias" y otras tantas para "robo canarias". Algo indicarán esas curiosas cifras.

Hace ya 20 años que alguien me contó que el verdadero negocio en las zonas turísticas no era tanto el sector en sí mismo sino la construcción de infraestructuras relacionadas. En concreto y para ser exactos me dijo que "el negocio, en el sur -área turística-, es el blanqueo de dinero asociado a la construcción". Lo cierto es que nuestros políticos se complacen con sus millonarias estadísticas: casi 8.000.000 de visitantes en 2009 (para todo el archipiélago), eso contando con una disminución frente a años anteriores del 13%. El promedio de estancia de un turista es de casi 9 días así que que dividiendo y calculando podríamos hacer un acercamiento al peso poblacional que eso supone en nuestros recursos: cada semana unos 200.000 turistas -o pseudo- viven, duermen, comen, mean y cagan en las islas. Eso supone un peso sobre la población residente del 10%.

Doscientas mil personas que necesitan otras tantas habitaciones, o al menos la mitad suponiendo que todos vinieran en pareja, como mínimo; su consumo de agua, el tratamiento de desechos, la alimentación... todo, alrededor de esa ingente cantidad de personas resulta ser un sustancioso negocio multimillonario que pone los dientes largos a muchos brutos con dinero, mucho dinero, de los que en las islas los hay por decenas. Pero de todos estos negocios, si hay uno que realmente enciende la avaricia de cualquiera es el de las infraestructuras: autopistas, carreteras y viarios de todo tipo, servicios ciudadanos -alcantarillado, luz, agua-, construcción de recintos públicos y zonas comerciales, playas y puertos y todo lo que puedas imaginar. ¡Hasta un tren, ahora "tan" necesario!

Canarias ha sido para grandes constructores locales, algunas grandes corporaciones y puede que hasta para alguna multinacional, la gran gallina de los bloques de oro (al igual que otras regiones de España). Nuestro problema, ese que nadie quiere mirar y que se tapa con diversas excusas (de las que te hablaré en un momento), es la evidente limitación de espacio físico y recursos disponibles.

Ya hace varias décadas que algunas tímidas voces se han levantado defendiendo otro modelo para el sector turístico. La idea es muy simple, absolutamente elemental, menos turistas con mayor nivel de ingresos que gasten más dinero consumiendo menos recursos de mayor calidad. No hay que dar muchas vueltas al asunto para entenderlo. Pero, obviamente, ya lo habrás intuido, 10 turistas, por mucho dinero que gasten en las islas gracias a su alto poder adquisitivo, sólo necesitan un hotel con 10 habitaciones. El negocio de la construcción se acaba. Además, este tipo de enfoque necesita un entorno muy protegido y cuidado, una formación profesional alta. Nada de esto beneficia la cartera de los brutos con -mucho- dinero.

Pero si digo que esas voces han sido tímidas es porque desde las propias administraciones, locales -cabildos y ayuntamientos- y autonómicas, se han procurado acallar con demagogia y crítica sin sentido. He oído y he leído afirmaciones tan idiotas como decir que afirmar, contar, narrar lo que yo aquí opino, es ser anti-canario. En Canarias las cosas están así, tú, como ciudadano, no puedes circular con tu bicicleta por una pista de montaña en el Parque Nacional del Teide, pero una gran producción de cine sí puede plantarse en medio del Parque para lo que guste y necesite. ¿Adivinas cuál es la excusa esgrimida desde el Cabildo de la isla? Sí, efectivamente, la promoción (turística).

Porque aquí, pese a la crisis, pese al deterioro del territorio, pese a las mafias, los delitos y la inseguridad ciudadana, se sigue en las mismas posiciones. Más turismo, más infraestructuras. Esa es la mágica solución a la profunda crisis de nuestras islas. De hecho ya se oyen voces, roncas y falsas voces, íntimamente ligadas por familia, parentesco o almuerzo pagado en elcorteinglé, que aseguran, sin vacilar, que la solución a la crisis del turismo pasa por disponer de MÁS infraestructuras.

Adoro mi país, Canarias, nuestra gente es ejemplar, trabajadora y luchadora. Pero lamentablemente, nuestra clase dirigente, política y empresarial, los de la vieja guardia -y algunos de las nuevas filas-, muy relacionados con los brutos con -mucho- dinero, componen un elenco que podría codearse entre lo peor que se pueda encontrar a nivel nacional. Y es que siempre se ha insinuado aquella broma de el día que Garzón venga pa' Canarias, destapará un nuevo Gürtel... Y Lanzarote es sólo un ejemplo... muy pequeño...

(Y sí, esto me lo ha inspirado el asesinato de un vecino, desconocido, pero vecino, a manos de dos jóvenes turistas, irlandeses para más señas, lo que no resulta ya una noticia extraña en nuestro entorno. Extraña no, pero cubierta y pasada por alto, sí.)

(Imagen superior original de Canarias Insurgente.)

(Para ver de otra forma lo que no se quiere mostrar de las islas, recomiendo visita, para reír y llorar, a Canarias Bruta, y para ponerse serio, a Crisis en Canarias, entre otros muchos sitios.)