miércoles 30 de junio de 2010

PHP y la programación en 3 capas

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Tengo un problemilla con la programación orientada a objetos (POO). Mi primer programa lo hice, tendría yo unos 13 años, con mi primer MSX y en un BASIC clásico. Terminé de estudiar en 1989 y hasta ese momento la metodología reina era la estructurada. Luego trabajé hasta 1996 en empresas donde desarrollaba aplicaciones de gestión en Clipper utilizando metodología estructurada y haciendo uso de los primeros pseudo-objetos que me encontraba en Clipper 5 (y aún pervive en The Harbour Project). Pero el desarrollo seguía siendo eminentemente estructurado.

Recuerdo que en los equipos de programación en los que participé, creabamos librerías enormes con un ingente recopilación de funciones y procedimientos que facilitaban mucho la tarea de crear nuevos aplicativos. Siempre con la misma idea en mente: reutilización de código; objetivo final: programar cada vez menos líneas y reducir los tiempos de desarrollo.

(Durante ese tiempo y entre medias toqué muchos palos: COBOL, Pascal, C, Ensamblador, BASIC Prologue, macros de Microsoft Office y su VBA de Access... ¡cualquier cosa que sirviera para programar! ¡Hasta algún que otra EPROM!)

Luego, en 1996 di el salto a la red, a Internet, el HTML fue cosa de un par de días pero la necesidad de generar páginas dinámicas era evidente y empecé con Perl hasta que desembarqué en PHP, comenzando una relación estable y duradera que va ya para 10 años. Las primeras versiones de Perl y las primeras que utilicé de PHP no estaban muy orientadas a objeto; la programación estructurada y las bibliotecas de funciones y procedimientos seguían siendo la metodología estrella.

Fue la versión 4 de PHP la que empieza a introducir de manera interesante la POO pero no es hasta la versión 5 que se empieza a dar un verdadero salto hacia esta metodología de programación. Con la versión 6 se espera un entorno de desarrollo puro POO. Los programadores senior (rozando la cuarentena) lo tenemos claro: aprender, adaptarse... o cambiar de profesión.

Y por qué te dejo caer toda esta introducción que ni viene ni va ni interesa a la mayor parte de los lectores. Para llegar a la situación actual. Recientemente me han puesto delante de las narices, de buenas maneras, un reto extremadamente interesante. Construir un entorno de desarrollo de aplicaciones de gestión a medida, vía web, modular, construído en 3 capas (motor o núcleo, interfaces o plantillas y gestión de datos). La propuesta inicial era utilizar Java, cosa que personalmente no es de mi gusto dadas las exigencias de consumo de recursos, la necesidad de instalar una máquina virtual Java en el usuario cliente y, lo reconozco, tener que aprender un nuevo lenguaje, filosofía, entornos (como Eclipse)...

PHP no está orientado a un desarrollo por capas como puede ser Java. ¡Oh! Pero, por otro lado, ya muchos desarrollos de rotundo éxito lo hacen. De hecho, prácticamente todos los entornos de publicación web, de amplia difusión en la red ahora mismo, sean libres o bajo licencia, llámense Joomla!, osCommerce, eGroupWare, vBulletin, phpBB..., lo usan.

¿Y cuál es la idea? Utilizar dos sencillas instrucciones: require e include (o más exactamente sus versiones más restrictivas require_once e include_once). Su funcionalidad es extremadamente simple. Pasando como parámetro un fichero dado que, en teoría, debe contener código PHP, injerta ese contenido en al línea donde se usa esta instrucción. La diferencia entre ambas es que la primera requiere que exista ese archivo o en caso contrario genera un error grave, interrumpiendo la ejecución del código; y en el segundo caso simplemente se incluye el código si existe el archivo o en caso contrario se genera un aviso de error (o warning), continuando la ejecución del código llamante. En el caso de usar las alternativas _once, la funcionalidad es idéntica, sólo que si ya se ha incluido el archivo pasado como parámetro, no se vuelve a incluir.

Un ejemplo:

Ejemplo: fichero1.php

echo "inicio fichero 1\n";
require("fichero2.php");
echo "fin fichero 1\n";

Ejemplo: fichero2.php

echo "inicio fichero 2\n";
echo "finfichero 2\n";

Resultado de salida:

» inicio fichero 1
» inicio fichero 2
» fin fichero 2
» fin fichero 1

Hay que entender que require e include incrustan el código del fichero referenciado como parámetro. Es decir, en la práctica es como si hubieramos generado un único archivo de ejecución. Es un detalle a tener en cuenta dado que nombres de variables, clases y funciones están dentro del mismo ámbito y un error habitual son las redeclaraciones.

¿Qué hago yo con todo esto? La idea es programar un núcleo, un index.php que prepara un entorno de lanzamiento, llama a una plantilla predeterminada (un pseudo index.html) y ésta a los módulos de gestión de datos que pueden empaquetarse artificiosamente en subdirectorios (por ejemplo, contabilidad/cuentas.php).

En el gráfico adjunto se muestra mejor la idea, que extraje, todo sea dicho, de la estructura de Joomla!, aunque el resultado no sea idéntico, allí encontré la inspiración para aplicar una solución ya inventada.




El núcleo central controla la identificación del usuario, sus permisos y prepara las librerías de funciones, clases y variables globales necesarias, llamando a la plantilla asociada al usuario que se conecta.

La plantilla controla la interacción del usuario y lanza los módulos que el usuario demanda.

Los módulos de gestión de datos utilizan los includes (funciones, clases y variables globales) que necesite y que ha puesto a su disposición el núcleo central de la aplicación.

El usuario ve un HTML final que se ha generado en dos fases. Una inicial, que genera un interface genérico, creado dinámicamente por la plantilla, más una segunda con un contenido incrustado en el resultado final que verá el usuario y generado por los módulos de datos.

Finalmente, cualquier idea, aportación o sugerencia que tengas o creas conveniente a este desarrollo, te pediría que lo compartieses en los comentarios para así tener la oportunidad de mejorar este diseño.

domingo 27 de junio de 2010

Día Mundial de la Sordoceguera

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Para aprender:

La sordoceguera es una única discapacidad que combina dos deficiencias: la deficiencia visual y la deficiencia auditiva.



Para saber:

Una persona con un bastón rojo y blanco es una persona sordociega.



Para entender:

La sordoceguera es una discapacidad de baja incidencia, lo que hace fundamental el establecimiento de redes, así como esencial compartir información para el desarrollo de servicios de calidad para las personas sordociegas. Es necesario colaborar para aprender sobre como establecer principios de buena práctica.

Fuente: asocide.org


Para ver de otra manera:

Vídeo de la canción oficial del Mundial de Fútbol 2010 signada por los alumnos del último curso de Magisterio Educación Especial (Luis Vives), de la asignatura Aspectos Evolutivos y Educativos de la Deficiencia Auditiva, impartida por la profesora Paz de Blas.


sábado 26 de junio de 2010

Problema de lógica: el león y el rinoceronte

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Fuente: Fichas para el desarrollo de la inteligencia 4, Ficha 20.

Es esta una obra colectiva, concebida, creada y realizada en el año 2005 por el Departamento de Primaria de Santillana Educación, SL, bajo la dirección de José Luis Alzu Goñi.

Estábamos hoy viendo Informe Semanal cuando mi hija me ha consultado sobre un problema de lógica, para tratar de resolverlo. Algo, se supone, muy sencillo, orientado a los alumnos de primaria. ¡Ja! Este problema de lógica para niños, insisto, para niños, nos ha llevado casi media hora resolverlo. O al menos, proponer una respuesta.

Me gustó tanto este sencillo reto que te lo dejo aquí, a ver cómo andan tus neuronas con respecto a la lógica. Creo que te gustará.

Alicia fue de excursión a la selva y se perdió. Tal fue su desconcierto, que no sabía en qué día de la semana estaba.

Preguntaba a los animales que encontraba y unos le contestaban:

- Yo no lo sé. Pregúntale al león. Aunque tienes que saber que el león dice mentiras los lunes, los martes y los miércoles.

Otros le decían:

- No lo sabemos, pero puedes preguntarle al rinoceronte. Aunque tienes que saber que el rinoceronte miente sin parar los jueves, los viernes y los sábados.

Alicia buscó al león y le preguntó:

- Señor león, ¿me puede decir qué día de la semana es hoy?

El león respondió:

- No lo sé. Pero puedo decir que ayer me tocaba mentir.

Después, Alicia buscó al rinoceronte y cuando lo encontró le hizo la misma pregunta que al león.

Curiosamente, el rinoceronte le contestó lo mismo que el león.

Piensa en las respuestas del león y del rinoceronte y ayuda a Alicia a descubrir qué día de la semana es.

En casa tenemos una propuesta de solución. ¿Cuál es la tuya?

Puedes encontrar este documento para imprimir, en formato PDF, en la red, con sus 35 fichas. Una alternativa más que recomendable si tienes hijos de entre 8 y 10 años a la tradicional tarea de verano.

Las redes sociales hablan... de redes sociales

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Redes Sociales, Social Media, NetworkingResulta llamativo que haya tanto profesional hablando en las redes sociales sobre... las redes sociales. Es el monotema principal en muchas conversaciones virtuales de ciertos círculos profesionales y técnicos. Hay quien lo abarca desde lo que se debe hacer y quién desde lo que no se debe. Hay quien da las claves del éxito y quién dicta aquello que nos augura un fracaso seguro. En el mundo bloguero los hay quienes sólo tienen ojos para lo mal que lo hace el resto, son los que escriben constantemente sobre lo que iba a ser..., debió ser..., nunca llegó a ser... y nunca llegará a ser... en la blogosfera. Algo muy aburrido a la larga. La cuestión es afirmar algo, por inspiración o por imitación, pero afirmar algo que aparente. Simplemente, que aparente.

Pero esto es como aquel que va al médico para hacerle una consulta sobre algún remedio para la calvicie y el buen doctor es tan o más calvo que el paciente. Y aún así, el paciente confía en el remedio propuesto. Pues mire usted...

Hay otra vida más allá del ombliguero impulso de hablar sobre la herramienta que se usa. Son aquellos que comparten un poco/un mucho de sí mismos. Expresan una opinión, gritan ante una injusticia, valoran lo que les gusta o reflejan su disgusto a través de palabras digitales. Ahí está el contenido que me atrae, personalmente, el que me gusta, el que me aporta, el que me hace crecer. Que cualquier bienintencionado experto me dicte una serie de normas o recomendaciones tiene un interés puntual. Pero me intereso más cuando se deshace de su disfraz de experto y se convierte en un buen profesional de alguna cosa o un sencillo ciudadano compartiendo su visión de la realidad, no necesariamente coincidente con la mía.

Tener éxito en lo que últimamente se viene citando como vida virtual a través de las estrategias que se crean convenientes y oportunas, después de haberte empapado de un sinfín de recomendaciones no tiene ningún secreto esotérico al que se acceda a través de alguna extraña iniciación; salvo el de un trabajo constante, bien dirigido a través de unas metas claras, y teniendo unos objetivos bien definidos. Llevar ese éxito virtual a lo real (desde la ampliación de tu círculo de contactos hasta el beneficio neto en tu cuenta corriente) es un arte que igualmente se sustenta en el trabajo y la motivación, pero sobre todo, el tiempo. Mucha dedicación y tiempo.

La calidad, en las redes sociales, no pasa por el filtro de las recomendaciones ajenas, sino por el de la propia elección. Ya sé que si alguien escoge por ti, pues es una comodidad. No tienes que pensar ni decidir. Ya sabes. Pero hoy, sobre esta plataforma, seleccionar bajo tu criterio, responsabilidad e interés en lo que consumes es esencial. Aquí, ahora, necesitas transformarte en un consumidor proactivo. ¿Por qué perder el tiempo en aquello que no te aporta nada? ¿Qué compensación aporta invertir un solo minuto en rebatir y contradecir? (No me refiero como algo que forma parte de una conversación sino como actitud repetitiva y constante.)

En alguna ocasión he reflexionado sobre si atino o no al escribir sobre lo que me place, al comunicar lo que necesito y quiero comunicar, aunque no se trate de programación PHP ni software libre ni diseño de aplicaciones ni trucos de JavaScript. Profesionalmente no aporto casi nada desde mi blog y, por ende, pierdo la oportunidad de que éste se convierta en mi currículo como técnico. También me he cuestionado lo contrario, si, por ejemplo, al meter el dedo en el ojo a la clase política, en alguna que otra ocasión, no me ganaré alguna enemistad cercana y si eso no puede suponer, en algún momento, un problema laboral. O cuántas veces quedaré como un idiota al opinar, simplemente opinar, sobre un tema del que no tengo gran conocimiento.

Pero, porque hay un pero, menos aún me gusta el disfraz de experto que visten algunos -con todos mis respetos-, cuyo único tema de conversación parece ser la tecnología o la innovación de turno. Como bien decía una excelente profesional, ella sí, hace poco en un cursillo intensivo sobre lo 2.0, no puedo separar lo personal de lo profesional en las redes, para mí es un todo. Hasta ese momento yo aún no estaba convencido sobre este extremo; hoy le doy toda la razón.

Mi vida no es promulgar un día sí y otro también que Ubuntu es un magnífico y competitivo sistema de escritorio, libre y gratuito, a la altura de los dos grandes privativos, Windows y MAC. Eso es tan solo una piedra en un montón muchísimo más grande. Mi vida es mi familia, mis intereses y mis aficiones, mis libros y mi música, unos buenos amigos para compartir una conversación y una buena cerveza, más un enorme y largo etcétera; casi como la tuya, que ahora me lees, pero con otros colores. Y este blog no es otra cosa que eso, refleja ese extremo. Y los bitácoras que me gusta leer, los timeline de Twitter que me gusta seguir, aquellos a los que chismorreo en el Facebook o persigo con interés en LinkedIn... son personas que igualmente, o al menos es lo que aparentan, tampoco pueden separar lo uno de lo otro. No parecen ser capaces de vivir constantemente con la chaqueta y la corbata a cuestas. Son entes virtuales que son personas físicas, esa es la sensación. Los otros, los eternamente expertos, son entes virtuales que son... sólo eso, clichés virtuales.

Las redes sociales, en definitiva, a mi juicio y sin intención de sentar cátedra y ni mucho menos aparentar experiencia o tratar de dar consejo o advertir de peligro alguno, no son otra cosa que un medio, un forum muy moderno, muy de hoy, en definitiva, una vía para compartir relaciones humanas. Y las relaciones se constituyen por un variado y colorido elenco de experiencias, conocimientos, actitudes y pensamientos. Esta variedad y no la apariencia de un conocimiento experto y monocromático es lo que le otorga el interés y la riqueza actual a lo denominado 2.0, esa es la elegancia del comportamiento en las redes sociales, humildad y sencillez, antes que la corbata o darse por conocedor de lo que en realidad se ignora.

¿O irías a tomar café tooodos los días de la semana, tooodos los meses del año, con la misma persona y su único tema: los balances contables?

Lo que escribo lo hago desde una perspectiva personal, no de la experiencia ni desde el éxito ni desde el fracaso. Es un decálogo de lo que me gusta y de lo que busco y desde luego NO es una crítica a quienes prefieren sacar un uso exclusivamente profesional -de apariencia- a las redes sociales.

(La imagen superior la he visto en multitud de sitios, sobre todo blogs, de muy diversos temas y ámbitos. Esta versión circular, en concreto, la hallé en {Festina lente}.)

miércoles 23 de junio de 2010

Definiendo la crisis: menos tienen más

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Ricos y pobres, Cilencio
El número de millonarios en España aumenta a pesar de la crisis

Un informe asegura que hay 16.000 ricos más en el país que en 2008, un total de 143.000 fortunas por encima del millón de dólares.

Fuente: FinancieroDigital.es.

Con distintos titulares, diferentes resúmenes, pero destacando siempre que hay 16.000 nuevos ricos en España en 2009, aparece esta noticia ayer y hoy en distintos medios.

Soy un ignorante. Es decir, como casi todo ciudadano de a pie, no entiendo la macroeconomía ni la bolsa ni muchas veces la microeconomía. En ocasiones, ni la economía de hogar. ¿Qué podría decir yo sobre el significado de la crisis que tuviera sentido, algo de valor o un ápice de clarividencia? ¡Nada!

Pero ya hace tiempo que dije a unos aparcacoches, buena gente y mejores amigos, hablando de paro y de buscar trabajo, que la crisis es el momento en que menos tienen más, cuando unos pocos acaparan mucho mientras muchos no tienen gran cosa que acaparar. Mira por donde...

A pesar de la crisis, el porcentaje de millonarios en el mundo creció un 17,1% en 2009, llegando a los 10 millones de individuos, que tienen un total de 39 billones de dólares (31,7 billones de euros). Esto significa que para ellos la crisis terminó hace ya tiempo y aunque se han vuelto más cautos a la hora de gastar, seleccionan mejor en qué invierten su dinero.

Fuente: Hola.com.

Llevamos un año sufriendo con las noticias preocupantes sobre una bolsa resquebrajada, eso transmiten los informadores, sobre las pérdidas, eso es lo que recalcan los expertos en sus apariciones en los medios. Y confiamos en lo que dicen ellos, son los técnicos, los que entienden y vigilan todos esos números. Si ellos se preocupan, yo, también. ¿Por qué no iba a confiar en su palabra? Pero hay una nueva pregunta que me ronda las pocas ideas que tengo. ¿Y perjudicaba este devenir tan caótico a todos por igual?

[...] este incremento en el número de ricos coincide con la media europea, aunque "dobla al de Alemania y supera al de Italia y Francia", y lo achacó al aumento de la capitalización bursátil (cotización de los mercados, salidas a bolsa y ampliaciones de capital) en un 36,5% y a los recortes de los tipos de interés.

Fuente: DiarioInformación.com.

En épocas de bonanzas hay 100 personas y entre todos tienen 100 panes. Unos tienen varios panes y otros un codo, apenas para hacer un montadito, pero quien más y quien menos tienen algo. En épocas de crisis, 100 personas tienen entre todos 100 panes. Unos pocos tienen muchos panes y la mayoría no tienen nada que llevarse a la boca.

Algunos, a esto, lo llaman liberalismo. Pero el liberalismo del primer mundo es un liberalismo interesado, un liberalismo de pacotilla. Lo defienden los que tienen bastante, mucho o muchísimo según les convenga, si en un momento puntual necesitan la sombra de ese árbol. Pero cuando no ocurre así, acuden al conservadurismo y al abuso en el uso del Estado y de las Administraciones. Los liberales españoles son mediocres y no hacen gran favor a este tipo de mentalidad, filosofía e ideología. El liberalismo español, que no es tal, sino una amalgama hipócrita donde se intenta justificar el todo vale actúa demostrando sus valores...

[...] Tanto es así que las gestoras de patrimonios incorporaron la «psicología financiera» a sus servicios. La mejor forma para tranquilizar a los clientes es aconsejarles sobre la compra de bienes de lujo. Estos artículos representaron un 30% del total de inversión. Pero no es lo único. Las colecciones de arte o vino, y las actividades filantrópicas son otros de los apartados donde más se gastan las grandes fortunas. Por último, la salud y el bienestar (como balnearios de lujo, equipos de preparación física y en medicina preventiva) concentran el 73% de las inversiones de los que más dinero tienen.

Fuente: ABC.es.

En fin, para este ignorante y ante la falta de argumento mejor o mayor, la crisis es el in-reparto de la riqueza.

(Viñeta superior del dibujante argentino Eugenio Cilento, que firma sus trabajos bajo el pseudónimo Cilencio y cuyo trabajo puedes conocer en su propio blog: Cilencio no se calla. La encontré en el blog MCSeducacion.)

(Nota final. Es ridícula esta nueva moda de definirse liberal cuando se quiere decir conservador. Eso es como llamar patata al huevo. Pero así es nuestra condición latina, profesionales de la tergiversación usando las palabras.)

martes 22 de junio de 2010

Diario de un concejal

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Político, Concejal, CaricaturaHoy tuve bronca en el Ayuntamiento. Una funcionaría quería ponerme pegas a la remodelación del despacho. Esta tía me está tocando las narices con el presupuesto y que si la partida no está destinada y no sé qué rollos que me suelta cada vez que me pilla por los pasillos.

A mí, personalmente, estas tonterías me joden. Mucho. Si yo quiero reformar el despacho de mi concejalía lo hago y punto. Luego, vienen los empresarios a visitarme y los voy a sentar en esos sillones que compró la oposición en la anterior legislatura. ¡Lo que faltaba! Pero si yo digo que se haga, se hace.

Además, mi cuñado necesita una ayuda para el negocio, que está vendiendo muy pocos muebles y las deudas se lo comen vivo. Menos mal que a mi hermana le conseguí una puestito de auxiliar en el Negociado de Tributos. Ahora que lo menciono, me estoy acordando la que armó el tío del CSIF, que iba a impugnar las pruebas. ¡Anda ya! Menos mal que Manolo, que lleva ya dos décadas en esto, me dio las claves y bastaron unos beneficios por aquí, unas promesas para allí, el tipo hizo su paripé, un poco de teatro y luego lo dejó diluir. Bueno, lo importante es que mi hermana ya tiene su plaza y que mi cuñado, con lo del despacho, podrá pagar algunas deudas que lo ahogan.

Por cierto, a ver si me acuerdo mañana de hablar con Juan, el de Urbanismo, que Antonio, el nuevo vecino, el de la constructora, que me ha dicho que le están dando la vara con unos permisos y unas denuncias por el chalesito que se ha fabricado en la finca del Tomás, que la compró hace poco, antes de su recalificación. Coño, yo se lo conté, le di el contacto y le ayudé con el trámite y eso. Me debe ya unas cuantas, pero me ha prometido unos arreglos en casa, que me salen un ojo de la cara y con las dietas no me llega para eso y para el viaje que prometí a mi señora.

Anda que no. Y luego me pregunta el periodista ese el otro día qué cuál era mi titulación. Pero qué carajo le importa a ese informador de las narices. ¿Qué le pasa? Yo fui Presidente de la Asociación de Vecinos de mi barrio y ya está, bien que me curré que en mi cuadra electoral ganara mi partido. Bueno, mi partido. ¡Jejeje! Que la verdad, querido diario, lo mismo me da, yo me metí en el que cortaba la tarta en ese momento. Cuando era joven y eso, pues tenía mis ideas, claro, pero eso es porque uno es joven y no sabe nada de la vida.

Pero lo que más me preocupa ahora, aunque le eche una ayuda al Antonio, es que al Alcalde le ha dado por quedar bien con el pueblo y dice que nos tenemos que recortar el salario y las dietas. Coño, macho, recorta el salario y a cambio puedes compensarnos con las dietas, precisamente, y todos tan contentos. Pero, ¡bah!, vino la misma que hoy me estuvo tocando la entrepierna, que si no se podía, que si tal, que si cual. Qué gentuza, qué pesada es esta tipa con las normas y la legalidad. Si no fuera funcionaria ya hubiera movido los hilos para mandarla al carajo. Por eso le digo a Juan que en Urbanismo no contrate a nadie a largo plaaazo. Que piense en corto, coño, que los técnicos estén cogidos por los huevos y con miedo a que se termine un contrato por obras y servicios por finalización de objetivos.

Este verano quiero llevarme a la familia a un buen viaje. Se lo prometí a mi señora. No sé cómo lo voy a hacer para que parezca un viaje oficial o por alguna necesidad del Ayuntamiento. No sé si inventarme alguna campaña de promoción o algo, pero necesito, por lo menos, pagar mi viaje y el de mi señora, es decir, que lo pague el Ayuntamiento. Hombre, no sé, ya que curro de esta manera, siempre evitando y filtrando quejas y problemas al Alcalde, qué menos me merezco que eso.

No, no, si yo digo que el viaje me lo paga el consistorio, me lo paga. Pero tengo que ver cómo se hace. Sé que Andrés, el de Asuntos Sociales, ya se lo ha hecho un par de veces, pero es que es bueno. Este jodido se hizo la carrera esa de político y sabe como manejar estos asuntos. Lo que pasa es que en el partido le tienen rollo, sabes, porque es un tío formado y acaba de llegar. No es plan que aterrice y ya tenga algún buen cargo. Por lo pronto que empiece en Asuntos Sociales, como hemos hecho todos. Bueno, yo empecé más abajo, en Cultura y Deportes. Pero éste aprende rápido. Se ha conseguido un par de subvenciones europeas con proyectos de seis meses y de paso ha llenado de becarios su concejalía, que fíjate tú que no tenía sino a una funcionaria, auxiliar, y a un celador prestado a ratos para él, a ratos para Seguridad Ciudadana, más para estos últimos que para Andrés.

La gente habla mucho pero no sabe lo que es ser concejal. Sí, claro, tengo dietas pero también estoy casi todos los días pa'llá y pa'cá en el coche oficial. Y hay días que llego ronco a casa. El otro día me cogió un vecino. ¡Puaf! ¡Madre mía! Que si la casa no sé qué, que si la casa no sé cuánto. Chico, búscate la vida para arreglar el problema del techo y si se hunde, pues alquila una casa. Me vienes a contar ahora que no tienes medios. Tengo que aguantar cada llorada. Pero, oye, uno, cara de circunstancia y promesas. Santa promesa. No sé quien la inventaría pero era un sabio.

Nada, le dije que no se preocupara, que hablaría con Asuntos Sociales y eso. ¡Cómo si no tuviera otra cosita que hacer! Es que no recuerdo bien ni donde vivía el memo ese. Vaya rollo me soltó. ¡Y cuándo me sacó todos los papeles de haber presentado no sé cuántas instancias! Creí que me daba algo. Un calor. Un solajero. Y el chófer desaparecido en el bar, el muy cabrón. Le eché una bronca luego, de regreso, que no te puedes ni imaginar. Bueno, igual me excedí, pero tenía que desahogarme porque esta mañana tuve bronca con la señora a cuenta del puto viaje que la funcionaria no quiere pagar. Que se joda el enclenque ese, que no llega ni a mileurista. Yo soy concejal. Y punto.

En fin, es hora ya de descansar. Mañana voy a ver los catálogos de mi cuñado y mi hermana me quería contar no sé de la prima María de las Nieves, que dice que está en paro y tiene dos hijos y que el marido es un vago y un borracho. A mí me da un poco igual porque a la prima María hace años que no la veo, pero sé que a mi hermana le da aquel punto. Tendré que hacer algo por ella. Creo que el Alcalde quería convocar ahora las plazas vacantes de la Policía Local. A ver si por ahí. Pero lo del despacho es lo más importante; y a ver si convenzo al Alcalde, coño, para que haga el paripé con el sueldo pero que nos compense con las dietas. Ahí, si que tengo que emplearme a fondo, que son los garbanzos lo que se juega uno. Y yo al bar no vuelvo a trabajar, vamos, por eso puedes apostar lo que quieras, diario mío.

Además, se aproximan las elecciones municipales y estoy seguro que me van a fichar para organizar la campaña, así que si quieren almejas, que se mojen hasta la entrepierna, que aquí, el Señor Gratis, emigró a Venezuela hace ya años. ¡Y no ha vuelto!

Bueno, que no me entretengo más, y mañana tengo todos esos follones importantes en el Ayuntamiento. Me voy a dormir. Hasta mañana, querido diario.

Esta ironía está construida con experiencias directas, vistas en primera persona, o conocidas a través de privadas confidencias al borde de un café por parte de algún trabajador público. Es un compendio de muchas historias de las que fueron primeros actores representantes públicos electos. Historias que, te aseguro, están más cercanas a la realidad que al mito ciudadano.

(Caricatura superior encontrada en Anaya Rojo de la Vega's Blog.)

lunes 21 de junio de 2010

¡Ush! ¡Ush! ¡Uoooh! ¡Arf! ¡Arf! ¡Wooow!

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GimnasiosPor si no lo sabes te diré que el título de este artículo está escrito en gimnasiés, el dialecto que se habla en los gimnasios y que se pone de moda, sobre todo, con la operación calzoncillos, habitual durante el verano.

El gimnasiés es sencillo, no tiene un excesivo número de palabras, a lo sumo 6 ó 7, las suficientes para no saturar las neuronas de algunos de sus hablantes masculinos, ya se sabe. Las féminas, sin embargo, alcanzan a memorizar del orden de 11 ó 12 términos distintos. Tienen un nivel de comunicación muy superior, además de transmitir información visual según la pose en el aparato de turno.

Aunque las palabras de este dialecto, sólo hablando en el interior de esos recintos sagrados llamados gimnasios, ganan un significado distinto según el entorno más próximo. Pondré un ejemplo. El título de este artículo significaría "estoy cachas, impresionante, si así tengo los bíceps, imagina como tengo la punta del cerebro"... (¡ejem!)... esto cuando se aproxima una muchacha de buen ver. Si, por ejemplo, quien se acerca es un enclenque aspirante a ganar algún pectoral que otro o bien alguien con un pequeño problema de excesos alimenticios, entonces su significado varía ligeramente hacia un "estoy cachas, impresionante, así tengo los bíceps, algo que tú no podrás conseguir, mequetrefe". Hay otras traducciones posibles, pero estos dos ejemplos ilustran perfectamente su amplia variedad.

Si interesante resulta el estudio del gimnasiés, más aún la variedad de seres misteriosos que pululan estos altares del músculo. Dentro de la gama masculina podemos encontrar una amplia selección de fauna cargada de testosterona. Te cito dos ejemplos, por no extenderme mucho.

Tenemos al tipo armario. Un hombre con unas dimensiones igual a lo ancho que a lo alto y con un apéndice inútil en la parte superior de los hombros. Últimamente se les identifica por carecer del bello vello corporal, del que reniegan. La alquimia farmacéutica les ha ayudado a tridimensionar sus músculos que a la par son lentos y poco flexibles. Son los principales exponentes del gimnasiés hablado.

Luego tenemos al tipo Indiana Jones. Un ser por encima de los cuarenta, muy cercano a los cincuenta, con una irresistible tendencia a buscar la fuente de la eterna juventud y una mueca de sonrisa ligona que no se les despega de la cara ni queriendo. También suele carecer de pelo, en la parte superior de alguno de sus cerebros.

Entre ellas también tenemos una amplia variedad pero para no extendernos me centraré en dos. Por un lado tenemos la casada, ama de casa, con 2 ó 3 hijos y esos kilitos rebeldes. Va al gimnasio a lo que va, a soñar con ese hermoso y joven musculo con piernas. Quiere probar todos los aparatos del gimnasio, conocer los entresijos de cada uno de ellos. Sueña con aparatos, con muchos aparatos. Ríe mucho, sonríe constantemente, sobre todo a ese ser de otro mundo, al sumo sacerdote, al moooniiitooor.

Luego tenemos a la soltera. Se la distingue porque usa ropas más apretadas. Cuánto más soltera, más apretada es la ropa. Si ves a una joven muchacha con aspecto de globo apretujado, está soltera. Pero, atención, hay grados de soltería y habitualmente está relacionado con el color del pantalón que use. Cuánto más claro el color, mayores son las prisas por encontrar algún músculo soltero. El blanco, obviamente, es la expresión máxima de conjunción entre soltería y necesidad. Si además viste pechos a 3.000 euros la unidad... no te digo nada más.

Otro misterio en la tierra de los gimnasios es lo que ocurre en los vestuarios. Yo hablaré del masculino, pero supongo que algo parecido ocurrirá en el femenino. Los tíos se la miden. No lo reconocen, lo disimulan, pero se la miden de reojillo. Valoran su potencial procreador a través del rabillo del ojo. Si algún gimnasio tuviera la feliz idea de colgar alguna regla escolar en las paredes de los vestuarios conseguirían aumentar su clientela de manera exponencial. Ninguno lo reconocerá, pero es así. Se la comparan.

Llama la atención en los vestuarios la moderna tendencia masculina a huir del vello púbico, público y púdico. Hay que afeitarse, empezando por el bigote y acabando por los pelillos de los dedos del pie. Si ya es una tabarra controlar la barba, imagina a un tipo mono, como quien te escribe, acabar con todo este pelo de felpudo que llevo encima. No me sumo a la moda, demasiada ansiedad.

Pese a todo, no hay momento en que los hombres intenten aparentar más masculinidad que cuando se quedan en pelotas en los vestuarios. Ahí, el gimnasiés es una gran herramienta de comunicación. ¡Oh! ¡Was! ¡Eh! Lo que básicamente significa "no te acerques, que soy macho, no te acerques, que estás muy cerca, mantén las distancias, no te acerques cacho cabrón y no me mires así, abre el ojito, ese no, los de la cara".

Y tú te preguntarás por qué conozco tan bien este mundo, su dialecto y su fauna. Claro. Yo, cómo te lo explico. Verás. Es que... Yooo... ¡Voy al gimnasio!

(Lee para reír, ríe para aprender.)

;)

(Viñeta superior encontrada en Today is the time for courage, babe. La imagen es muy pequeña y no se identifica la firma del ilustrador. ¡Si la conoces, compártelo!)

El sueño de mis sueños

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Sueño, OnironautaUna de la madrugada. Una pequeña lámpara a mi izquierda intenta espantar la penumbra de una noche ya vendida. El monitor de mi portátil apoya su empeño al tiempo que se disfraza de papel blanco esperando manchas que den sentido a un sueño.

Intento escribir algo con sentido pero el sueño de mis sueños apuesta fuerte por mi párpados y éstos, traicioneros, quieren dejarse querer. Ya no sé si mis gafas andan empañadas o los destellos que aparecen estampados frente a mis retinas son los primeros signos de las evasivas ilusiones nocturnas.

Aquí, yo, como un soldado convencido y acaudillado por la ilusión del escritor en ciernes que no consigue arremolinar más allá de 700 palabras; lo que un artículo vil y pobre, lo que un prefacio al libro del amigo desconocido, lo que una introducción al descreído informe semanal. Aún así, pese a las balas del desengaño, la hipoteca y el horario, permanezco pertrechado en la trinchera de mi nueva y digital máquina de matar teclas, apuntando con adormiladas neuronas hacia un sueño difuso de indescifrables caras.

Escribir, sólo eso. Atolondrado y meditabundo tras observar por la pequeña ventana al mundo que forman mi par de ojos matrimoniados me siento en un casi viejo sillón de cuero, frío en invierno, cálido en verano, insoportable todo el año, dispuesto a raspar la piel de mis dedos en busca de un tema, un análisis, un ensayo, un poema, o tal vez, dos. Durante el día las frases se han apresurado a formar su cola del desempleo, se han argumentado a sí mismas, organizándose en bandas delictivas que han ido atracando mi razón, produciendo los monstruos de Goya, robando y ultrajando ideas; pero ahora, al ser reclamadas durante el reinado de la penumbra, huyen, escabullen el bulto y la sombra, como tímidas geishas, como prostitutas inalcanzables, sin precio.

Fuera, el viento juega con las hojas de un aguacatero de mirada perdida, el naranjo escupe sus finas y resecas hojas ahora que ya perdió su caro perfume de azahar, el manguero regala su propio juego de sonidos asustadizos acompañando a la par con unas hermosas sombras chinescas. Los perros jalean sin ganas de dormir ni pudor por la intromisión en el sueño ajeno. Los gatos cortejan a la noche buscando su cuello, esperando el ronroneo pasivo de la aceptación.

Mientras, la casa también duerme. Yo sigo aquí, idiota, ante una hoja blanca, ahora digital, intentando acorralar a las frases mendigas aún no oídas. Falsas y malditas embusteras, engatusan a este humilde aspirante a escritor sin letras para luego abandonarlo a su suerte. Malhechoras de la comunicación. Asesinas de los mensajes no retransmitidos.

El sueño sigue reclamando su tiempo, su espacio, su oscuridad, su momento. Que no es otro que el presente, el actual, el ahora de esta hora. La hora en que no se lee y sólo los locos escriben. La hora en que las musas detestan ser molestadas y reniegan la poca inspiración que se merece todo aspirante a literato por el único y defectuoso derecho de nacimiento. Mis ojos ya apenas soportan el peso del vacío de la mirada ya turbia. Mis ojos duermnena skñjrn asñlk, z... fx... ... ...

(Imagen superior encontrada en TERRA DA GAROA.)

domingo 20 de junio de 2010

¡Qué cancione má bonita que tenemo!

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Este fue el grito de guerra durante toda la noche del Sevilla en el concierto que el sábado 19 dieron los Mojinos Escozios en Santa Cruz de Tenerife. Es la primera vez que los veo en directo y son lo que se promete, espectaculares, únicos e irrepetibles. Absolutamente irreverentes... vamos que se ríen hasta de su sombra, cuánto no más del público y de todo lo que les cae cerca.

Abrió el concierto teloneando los Indica Sativa, un grupo tinerfeño de cuarentones que tocan un rock'n'roll sólido, clásico y de variado estilo que estuvieron más que a la altura de las circunstancias, pese a un público frío y expectante con ganas de ver a los Mojinos y que no daban gran oportunidad a los teloneros, que sin embargo la merecieron y la defendieron.

Como buenos figuras empezaron tarde, casi a las once de la noche y no cejaron ni un sólo momento hasta casi las dos de la madrugada. Verlos en directo no sólo merece la pena por su rock excelente y su buena calidad musical, por la diversión de sus letras, por el montaje del principal protagonista sobre el escenario, su vocalista, el inconfundible Sevilla, sino también por la compenetración, que no penetración, con el resto del grupo. No sólo divierten, entusiasman y hacen brincar a su público, sino que transmiten su complicidad y lo bien que se lo pasan encima de las tablas. Ese es su secreto. No son tanto un grupo para divertir sino un grupo que se divierte y lo transmiten.

En definitiva, sobre todo para los más estrechos de miras, los más educados y los menos atrevidos, recomiendo sin dudarlo asistir, al menos una vez en la vida, a un concierto de los Mojinos.

El público de Tenerife no les decepcionó. Se tararearon las letras hasta de los nuevos temas de su último trabajo, La leyenda de los hombres más guapos del mundo, hasta que llegó el momento Maaaraaa. Final del concierto, los Mojinos lanzan una apuesta al público. Por cada teta que nos enseñe una shavala, tocan un tema más, pero también hicieron oferta como las del carrefú, si la shavala enseñaba las dos, tocarían tres temas más. Cachondeo puro donde el público era parte de la broma.

Una shavala de la primera fila entusiasmada levanta las dos manos. Yo, yo, yo... Subila a hombro, por favó, grita el Sevilla. Si me das dos besos, grita Maaaraaa... Al final, por supuesto, para desconsuelo de los Mojinos, no hubieron tetas, pero alguien debería de explicarle a Maaaraaa que no iba a un concierto de Luí Migué ni de Migué Bosssé. Y también a su hermana Taaaiiinaaa, que no taína, quien repitió la misma papeleta al estilo de hermana mayor. Un concierto de los Mojinos Escozios tiene más testosterona que el vestuario de un equipo de fútbol de Primera División. En fin, cada quién sabe a donde va y lo que se va a encontrar.

Por cierto, constantes bromas y chascarrillos en relación a Shakira, El Sueño de Morfeo, El Canto del Loco y la más hilarante, cuando el Sevilla se abre el pantalón elástico, y todo el grupo le mira la entrepierna mientras él canta... Aaalgooo pequeeeñiiitooo, aaalgooo chiquiiiitoooo... ¡Geniales!

Por supuesto, consejo para aquellos muy serios, algo serios e incluso los que sean tan sólo un poco serios, pues deberían de alejarse de este campo de minas de la ironía y el humor salvaje que representa este gran grupo de rock and roll.

miércoles 16 de junio de 2010

España-Suiza, crónica alternativa

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España Suiza golHoy me he sentido raro. No ser un apasionado del fútbol (me gustaba la palabra balompié) en el día de hoy era casi un sacrilegio. Hoy, día de estreno de España en la Copa Mundial de Fútbol 2010 de Sudáfrica, contra un equipo de segundo nivel, un contrincante de fácil victoria, eso suponíamos, una Suiza que no iba ni de aquí a la esquina, eso vaticinábamos.

Desde primera hora se respiraba la expectación por todos lados. Donde trabajo, en Santa Cruz de Tenerife, un Ayuntamiento con poco dinero dedicó el fondo del caldero a instalar varias pantallas gigantes repartidas por las plazas de la zona centro de la ciudad. Eso, además de los propios bares y restaurantes. Cuando terminé mi horario de mañana, a eso de las dos de la tarde (una horita más en la Península), tomé rumbo al gimnasio y las calles ya empezaban a estar vacías.

En la oficina hicimos una porra, 4-1, 3-2, 2-0 (esa fue mi apuesta), 1-0... pero ninguna apuesta perdedora, ni tan siquiera un empate. El partido empezaba mientras yo estaba dando pedales como un condenado en la clase de ciclo-indoor. Esperaba encontrar el gimnasio vacío, ni tan siquiera al monitor. Pero no, allí estaban todos.

A eso de las cuatro de la tarde ya estaba de nuevo frente a la oficina, reponiendo fuerzas en el bar, en ese bar. Tocaba el intermedio... la pausa... ese momento entre el primer tiempo y el segundo, se llame como se llame. Aún habían esperanzas, 0-0 para un partido que se estaba jugando bien frente a una Suiza cerrada, pero con ganas de hacer frente a una henchida y poderosa España.

Pero la historia manda y está para repetirla. Ya nos pasó con la Armada Invencible y ahora otra armada se nos hunde ante lo que se suponían barcos de pesca. Terminando mi ensalada terminaba la larga pausa publicitaria. Oigo todo en estéreo y con retardo. Delante de mí, la pequeña pantalla del bar, desde atrás, a unos 100 metros, los gigantescos altavoces me traen una crónica adelantada apenas un segundo.

Empieza el segundo tiempo mientras pido mi café. Son ya las cuatro y debería de entrar a la oficina, pero aún no se ha abierto. De verdad, aunque quisiera ser un entendido y fanático del fútbol, no está en mí. Creo que es por verlo televisado, en realidad no me atrae ver deportes en la televisión, ninguno. El balompíe jugado por España es bueno, a juicio de los comentarios de quienes me rodean. Lo viven con pasión.

Gritos de entusiasmo cada vez que la pelota llega a portería contraría. ¡Gggg.... uuuyyy! ¡Gggg... uuuyyy! No llega el esperado tanto al marcador. Y en una jugada inesperada un pelotón de jugadores se caen arremolinados delante de la portería española, una patada, un tropezón, un empujón, un fallo... y un gol sorpresa. Un gol de chiripa. Suiza ganó, luchó por ese gol, pero lo marcó como se venció a la Invencible, porque la suerte sonrió y escogió su vencedor, fuera justo o injusto. No fue una jugada limpia ni planeada ni hecha con elegancia, pero fue gol. Y eso es lo que cuenta.

Empiezan los nervios. Cuarenta y tantos millones de españoles con el corazón en la boca, es de suponer. La ansiedad empieza a notarse en los del bar, en los espectadores de la pantalla grande... y ese espíritu tenía que llegar hasta el cono sur porque los jugadores estaban que no cabían en la camiseta. Pasan los minutos y no llega el empate. Suiza se cierra en banda, en el bar se calientan las cervezas, nadie presta atención a su comanda, los camareros no oyen los nuevos pedidos.

Llegan los cinco minutos de descuento, los corazones encogidos. No puede ser, España no puede perder. Los mensajes de móvil a precio de langostino van apareciendo en la pantalla demostrando nuestro nivel, suizos cabrones, hijos de..., los aficionados demuestran deportividad y espíritu competitivo, a las malas. Alguien afirma en Twitter que un grupo de gallegos ataca una sede de la Cruz Roja confundiéndola con una embajada suiza. Un mal chiste de muy mal gusto, por cierto, más falso que una moneda de cuatro céntimos (¡eso espero!).

Ahora mismo, varios millones de entrenadores saben los motivos de este fracaso inicial, la ilusión se esfuma, hay quien afirma que la bolsa bajará, habrá más despidos y el PP le echa la culpa al Sr. Zapatero. De repente La Roja desaparece del imaginario colectivo. Los catalanes vuelven a ser catalanes y aseguran que esperaban esta victoria, de Suiza, por supuesto. Los vascos dicen que no vieron el partido, afirman.

España es así, tan torera.

Mientras tanto, en la Moncloa, un grupo de bandidos encapuchados aprueban un atraco legal y planificado a los trabajadores, los mileuristas, los desempleados de larga duración, los jubilados, los contratados temporalmente, los de trabajo fijo, los que decían tener antigüedad... el liberalismo radical, aquel que fomenta las desigualdades, las grandes fortunas y las grandes masas de parias y empobrecidos se nos cuela por la izquierda, a hurtadillas; y no por la derecha, lo que sería de esperar.

Pero España es así, tan torera. Después de todo, aún nos queda Mundial.

(Imagen superior encontrada en varios medios de comunicación. Presumiblemente un pantallazo de la retransmisión televisada.)

lunes 14 de junio de 2010

Cosas de héroes y superhéroes

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HéroeComo tengo niños no me queda otra que pegarme unas panzadas tremendas de programación infantil. Los programas para niños están llenos de series de héroes, aunque visto uno se han visto todos, o casi.

Una de las cosas que menos soporto de los superhéroes es su doble personalidad. El lado poderoso del personaje suele estar formado por un atormentado ser con unas ganas tremendas de hacer la puñeta, pero que se reprime constantemente. Superman, Spiderman o Batman quisieran, en realidad, liarse a tortazos con todo lo que se les cruce por delante y así desahogar el trauma que llevan encima; se les nota la tensión en la cara. Spiderman, por ejemplo, tiene los ojos, así, para arriba, por eso mismo.

Su lado humano es aún más retorcido, siempre ocultándose, siempre con medias verdades, unos incapaces sentimentales que nunca llegan a echar el polvo de su vida aunque la buenaza de turno se esté derritiendo por ellos. Eso tiene que molestar. Es decir, si yo fuera el personaje y pillara al guionista, igual me liaba a puñetazos con él por fastidiarme de esa manera. Personalmente me parece que los autores originales tienen que padecer algún problema de doble personalidad, algún síndrome tipo Jekyll-Hide, porque sólo de mentes torturadas podrían nacer personajes tan perversamente retorcidos.

No por algo los malos de estas series suelen ser buenos frustrados. No sé si te has fijado pero rara es la historia individual del malechor de turno que no nazca en algún desgraciado accidente, involuntario, en ocasiones provocado por el mismo héroe (de ahí que diga que son unos malos bichos). Chalados como el Dr. Octopus pretendían hacer el bien por la ciencia y acabaron, tras un accidente, perdiendo las pocas neuronas que regían su tímida razón. Los malos son, en casi todos los casos, productos de una injusticia. Es terrible, penoso.

Aunque estos malos son ocasionales. Personas comunes que sufren un trauma, se vuelven majaras y empiezan a destruir una ciudad. Más o menos como los políticos españoles, así que tampoco debería de resultar extraño al lector o espectador de este país. Porque por muy grande que sean los poderes del superhéroe o del malechor de turno, siempre limitan sus acciones a una ciudad. Eso es importante en un guión de este tipo. Una ciudad que estaría perfectamente sin ambos chalados, que viviría perfectamente sin un bueno y sin un malo, que acaban destruyendo casi todo lo que tocan, pero que el guionista se empeña en mortificar en cada nueva entrega (también viviría muy bien esa atormentada ciudad sin un alcalde ni sus concejales, sobre todo si son de urbanismo, pero ahí están).

Así que como los malvados son ocasionales hace falta un super-villano. Uno que hará la función de mosca cojonera durante los 300 ó 400 capítulos que tiene cada saga. En casa tenemos una broma, cada vez que empieza un capítulo de Smallville, decimos que toca el episodio 1.532.514 de la temporada 53.235, porque es inacabable, interminable, insufrible. Es que esta gente, sus productores, no tienen sentido de la medida. ¡Nueve temporadas y cada vez aburre más! El joven pre-Superman está necesitado de una buena psicoterapia. O llevarse definitivamente a la cama a Lois y mostrarle su super-cosita. A lo que iba, siempre que se acaba con el super-villano se acaba con la serie y las editoriales o productoras recurren a este punto cuando el producto se agota y el público se aburre. Aunque las resucitaciones tampoco son cosa rara. Algunos héroes y unos cuantos super-malos tienen tantas vidas como los gatos, por mucho que la palmen, ahí vuelven si los fans lo piden.

Tengo otra duda sobre los superhéroes y es que no sé porque cada vez que hacen uso de un superpoder tienen que adelantarlo a grito pelado. ¡Suuupeeer raaayooo! ¡Suuupeeer tooormeeentaaa! Y no te lo tomes a mal, pero esto se da sobre todo con las superheroínas. Es como si un delantero le gritara al portero algo así como: ¡Tiiirooo pooor laaa eeescuuuaaadraaa deeereeechaaa! No lo sé. No es muy comprensible, me parece. Aunque si esto suena raro, aún más las heroínas del manga japonés.

El manga japonés. ¡Wow! Otro mundo. Con ese punto de erotismo. Porque ya me dirás tú qué te parece cuando las W.I.T.C.H. se cambian el apretado atuendo habitual por esas minifaldas y esos tops con alas. En fin, tal vez es que yo sea un pelín retorcido, pero el punto ese de desnudez, lo tienen. Siempre he creído que ahí, el dibujante, actúa para los padres, más que para los hijos. Eso o los dibujantes japoneses tienen un serio trauma sexual, algo relacionado con alguna represión infantil. Y a las historias de las Pretty Cure me remito, que yo no invento nada.

Los malos japoneses, eso sí, son malos de verdad, es decir, no se andan con ñoñerías. Estos son puñeteros, con ganas de joder a todo ser vivo. Así, sin más, sin complicaciones, en busca del mal puro y duro. Pero también son tontos de remate. En casi todas las series japonesas que, de paso, te venden algún producto Bandai o Mattel, los buenos se pasan un rato cambiándose de ropa, poniéndose el atuendo adecuado para liarse a tortas con los villanos. ¿Por qué éstos nunca aprovechan ese momento de debilidad en el que se bajan los pantalones o se suben las super-bragas para dar el golpe de gracia? Estos malos son definitivamente torpes o lentos o ambas cosas a la vez.

Claro que si a costumbres extravagantes nos referimos no podemos olvidar que todo malo que se precie tiene que perder la última batalla, la decisiva, a causa de ese sermón final que no viene a cuento. Sucede algo así. El cachas buenazo está a punto de palmarla. Ha recibido la paliza de su vida. En ese momento el malo se regodea y le cuenta su historia personal como si en vez de estar en una pelea estuviera en psicoterapia. Que si me pasó esto, que si me pasó lo otro, que si lo hago por tu culpa, que si todos se acordarán de mí...

Durante esta retahíla innecesaria el héroe se da cuenta del punto flaco del villano y en un no se sabe cómo, saca fuerzas, que nos tenía engañados y no estaba tan jodido como parecía, para dar el golpe de gracia que finalmente le otorgará la victoria final. Ya está. Se acabó el capítulo o la película o tu cómic.

No quiero terminar esta revisión de las cosas de los superhéroes sin citar a un héroe español, éxito de los últimos años, una serie muy castellana, el Águila Roja, rebautizado como el Pajarraco Colorado por sus retractores. A ver, yo, al profesor Gonzalo de Montalvo le diría que le metiera dos sablazos a su compañero del alma, al torpe y fiel criado Satur, además de (ya sé que está mal decirlo y es muestra de poca sensibilidad) al chiquillo, al Alonso de los cojones, el hijo de Gonzalo. Pero vamos a ver, este señor castellano con sable japonés y capa a lo Batman no se da cuenta que todas sus desgracias vienen por las torpezas de Satur y el entrometido de su hijo. Por supuesto, como todo buen héroe, vive pendiente de una tensión sexual permanente a causa de Margarita, aunque para mí, mejor cuerpo tiene la Catalina, algo madura, pero como la buena fruta, o la propia marquesa. Que digo yo que este hombre cualquier día, en vez del sable se agarra otra cosa y la hemos liado.

En definitiva, no entiendo esta pasión por los superhéroes. Individuos presos de un grave problema de doble personalidad, acompañados siempre de un metepatas causante real de todas sus desgracias, con la incómoda costumbre de convertir a sencillos y humildes ciudadanos en malvados y retorcidos villanos gracias a su esquizofrenia particular, la manía de destruir siempre la misma ciudad, que vivo yo ahí y extradito al superhéroe de forma definitiva porque ni los políticos causan tantos destrozos de manera tan innecesaria.

Así que al final, la pregunta es si de verdad son modelos a seguir.

;)

(Imagen superior de ELESPECTADOR.COM, en Un héroe colombiano.)

domingo 13 de junio de 2010

La teoría del color y Wilhelm Ostwald

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Rueda Cromática GoetheEn una cultura tan visual, tan sometida al lenguaje del color, resulta curioso lo desapercibidos que resultan Wilhelm Ostwald y su importante y trascendental nueva teoría del color elaborada a partir de 1920.

El estudio de la descomposición de la luz se remonta históricamente a Isaac Newton primero y a Johann Wolfgang von Goethe un siglo después, con un buen números de estudiosos y científicos históricos entre medias.

Pero fue Ostwald quien sentó las bases de la estandarización y los principios que regirían tecnologías esenciales en la comunicación como las artes gráficas y la televisión, así como la posterior aparición de los monitores.

La comprensión del color y los modelos de mezcla utilizados actualmente es esencial para el desempeño de un buen número de profesiones aparecidas en los últimos 50 años, sin embargo, muchos programadores y diseñadores no tienen muy claro el por qué codificar los colores web con seis dígitos hexadecimales, donde el blanco se representa con #FFFFFF y el negro (ausencia de luz en el pixel) con #000000.

A lo largo de los años se han ido imponiendo tres modelos o métodos esenciales para obtener la amplia variedad de tonalidades que es capaz de percibir el ojo humano, representada en una rueda cromática donde cada uno de los colores representados resulta de la suma o resta de los colores adyacentes.

Uno de ellos es el modelo RGB (de red-green-blue), una manera aditiva de mezclar colores luz primarios (rojo, verde y azul) para obtener una amplia gama de colores entre el negro (ausencia de colores) y el blanco (saturación del 100% en cada uno de ellos). En el diseño web configuramos los colores estableciendo 256 niveles de rojo, 256 niveles de verde y 256 niveles de azul, obteniendo un total de 16.777.216 combinaciones posibles. Una anécdota, ya sabes porque la conexión analógica RGB tan popular hasta no hace mucho en televisores, reproductores de vídeo y videoconsolas tiene tres cables para imagen, de distintos colores, además de la conexión de audio. Cada uno transporta una señal que corresponde al nivel de saturación de cada color primario.

En pintura y en arte, aunque es ampliamente aceptado que se trata de un modelo impreciso, se utiliza el modelo RYB, de red-yellow-blue, donde son el rojo, el amarillo y el azul los colores pigmento primarios a partir de los que obtenemos el resto de gama cromática. A este sistema se le llama sustractivo puesto que la mezcla de todos los colores produciría el negro y su ausencia, el blanco. De ahí que se usen lienzos blancos en pintura, aunque parezca obvio, porque en el caso de pintar sobre un fondo con otra tonalidad, ésta variaría el resultado de la mezcla los colores por parte del artista. En modelismo, por ejemplo, sigue siendo el modelo de color de uso mayoritario, como parte de su herencia artística, reflejado en todas las tablas de pinturas, sean acrílicas o esmaltes, de las distintas marcas del mercado.

En impresión gráfica se utiliza mayoritariamente el modelo CMY, del inglés cyan-magenta-yellow, donde son éstos colores (cían, magenta y amarillo) los colores primarios a partir de los que se obtiene toda la gama cromática o rueda cromática necesaria. Al igual que en el modelo tradicional RYB utilizado en arte, se trata de un modelo sustractivo donde la mezcla de los tres colores básicos es el negro y su ausencia es el blanco, asumiendo como tal el del papel a utilizar en la impresión. Para obtener un color negro más exacto la maquinaria de impresión (como nuestras impresoras) suelen usar también tinta negra y en estos casos se denomina al modelo CMYK (de cyan-magenta-yellow-key).

Además de todos estos modelos que establecen como mezclar unos colores básicos para obtener una rueda cromática existen otros como el método Santana, por ejemplo, que intentan buscar un modelo único, universal, que explique el funcionamiento de los colores y facilite su uso de manera estandarizada por parte de la industria.

Volviendo a Ostwald, recupera hoy su actualidad pues él establece las primeras relaciones sólidas entre el color y la sensación o percepción del color, desarrollando una primera teoría en la que son cuatro los colores básicos o sensaciones cromáticas elementales, compuestas por rojo, verde y azul (los colores luz primarios), más el amarillo, además de dos gamas de sensaciones acromáticas. Los aparatos de televisión de última generación empiezan a explotar esta teoría para ofrecer una mayor definición de colores y una mayor homogeneidad en la transición de los colores fríos (derivan al azul) a los cálidos (derivan al rojo). No sé si has visto esa publicidad en la televisión que destaca como nueva cualidad la incorporación del amarillo en su tecnología...

Y es que la teoría del color está en prácticamente todo lo que nos rodea, hasta en la psicología, desde los estudios más serios sobre la influencia del color en nuestros estados de ánimo hasta los charlatanes de la cromoterapia (con todos mis respetos, que gente seria en ésto, la hay, seguro, aunque yo aún no la conozca). Por cierto, recuerdo yo a un decorador que pretendía pintar las paredes del espacio de trabajo que ocupaba en aquel momento totalmente en rojo...

(La imagen superior corresponde a una ilustración de Goethe, publicada en 1810. Fuente: Wikipedia.)

sábado 12 de junio de 2010

La cola del McDonald's

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Cuando me acerco al McDonal's observo la larga cola de coches esperando su turno para pedir. Me sorprende sobremanera como se pueden esperar 30 ó 40 minutos, haciendo una cola con el coche, un sábado por la tarde, para pedir dos hamburguesas desde la ventanilla de un coche.

España es el país de los restaurantes, de los pinchos, del terraceo cuando hace buen tiempo, del chiringuito en la playa, con una tradición culinaria que es la envidia de muchas otras culturas. Nuestra variedad abarca una amplia selección de platos y sabores de pequeño precio y excelente paladar. Y sin embargo hacemos colas en el McDonald's.

Para comprar comida basura. Decían unas muchachas, no hace mucho, no recuerdo donde lo oí, que las ensaladas del McDonal's eran muy buenas, ecológicas (¡!). Puede ser, no lo niego, aunque también hay gente que asegura haber visto el Donut macrobiótico y quienes desayunan con este empalagoso dulce porque el agujero no engorda (¡!). Si por justificarnos y creer cualquier barbaridad. No por algo, esta cadena de comida rápida, la McDonald's, emplea un payaso, terrorífico y esperpéntico, para llamar la atención.

Porque hay que ver lo espantoso que resulta Ronald, el personaje en cuestión. Dicen que algunos bebés, después de haber sido expuestos a una espeluznante sesión de fotos sobre una de sus réplicas en resina, de las que suelen adornar algunos de estos antros de la grasa y el mal comer, suelen caer en unas terribles pesadillas. Soy testigo, como padre, de ver a un niño de dos años llorar desconsoladamente porque no quería sentarse encima del puñetero payaso de los c... ¿Sabes ese personaje de las películas que se siente aterrorizado por los payasos? Se inspira, seguro, en uno de estos casos. Eso dicen. Yo no tengo ni idea, ya sabes que en esto de los mitos hay mucha mala idea.

El asunto es que la cola del McDonald's le daba la vuelta al edificio. Calculo yo que unos 20 ó 25 coches. Recuerdo una vez fui a comer a un sitio de estos. Pedimos unos nuggets de pollo que... bueno, se supone que dentro había pollo. Yo, que no tiendo a la desconfianza, no lo pondré en duda, pero supongo que aquel pequeño trocito de carne debajo de la espesa capa de harina industrial con grumos químicos que le dan ese crujido especial sería, en vida, un pollo, con sus plumas y todos los accesorios normales en estas aves.

La verdad es que estamos dispuestos a comer de todo. Figúrate tú si dentro de unos años descubren el ingrediente secreto de las burguer cangreburguer del Sr. Cangrejo, esas que con tanta devoción cocina Bob Esponja. Si resulta entonces que se encuentra un componente químico, al estilo de lo que tanto se sospecha de las compañías tabacaleras, que "engancha" al consumidor, volviéndolo adicto a sus bloques de grasa. ¡La qué se podría armar! O tal vez sólo sea una de las muchas medias mentiras que generarán su propio grupo en Facebook. Claro que si es medio mentira, es porque tal vez sea algo medio cierto. ¡Ja! Por lanzar rumores, que no quede.

Ronald McDonald'sYo, la verdad te digo, por mí, los americanos se pueden beber la grasa de una vaca licuada con una cucharilla de café, si quieren, pero yo no cambio una tortilla, un platillo de boquerones, unos buenos pinchos, un gazpacho, unas sardinas, un buen ibérico, un buen plato de paella o alguna de las mil versiones que le damos al arroz, un cocido o una de las muchas maneras de hacer el pollo, unas gachas, un ... por una puñetera, grasienta y sosa cosa de carne saturada y pan industrial metida en una bolsa de cartón, acompañada de unas papas precocinadas, harinadas, edulcoradas, saturadas de química y vueltas a recalentar y refreír junto a unos sobres plásticos que contienen unos pocos gramos de unas salsas que más parecen medicamentos insufribles que otra cosa.

Oye, que no critico a quien guste, si tú eres un seguidor de esta comida, me alegro por ti. Yo me alegro por no seguir tu ejemplo. Pero, haya paz entre nosotros. Aquí, cada uno, hace las colas que quiera, como quiera, para comer lo que le venga en apetencia en ese momento.

Y si quiero comer una hamburguesa, una de verdad, con sabor y enjundia, la hamburguesería de Pepe, el de la esquina, el de toda la vida, a la que íbamos antes de que estas fábricas de obesidad aterrizaran en nuestro territorio. Las hamburguesas de Pepe, con pan hecho en la panadería de la ciudad, carne de vaca del matadero del pueblo de al lado y unas verduras del mercado. Que coge Pepe y te pone el bote de ketchup y el de mostaza sobre la mesa o en la barra para, cuando termines de condimentar, a tu gusto, pases los susodichos al siguiente cliente. Eso sí es una buena hamburguesa. Acompañada de una buena cerveza del país. ¡Qué vicio! ¡Qué vicio!

¡Pero las Mc-Industriales...! ¡Por Dios! ¡Respeta a tu estómago!

(Imagen superior encontrada en Fast Food News. Imagen inferior encontrada en La bandera negra.)

Te voy a contar un gran secreto

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domingo 6 de junio de 2010

El fanatismo justifica los asesinatos

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FanatismoEl fanatismo lo justifica todo. No admites réplicas ni opiniones contrarias. Justifica los asesinatos. Para un fanático o estás con él o contra él. Y si estás contra el fanático, según su perspectiva, según sus miras, no mereces vivir, no deberías de existir. Tiene, necesita exterminarte.

Vivimos los tiempos del fanatismo, como nunca antes, del fanatismo llevado a extremos. Y afirmo que como nunca antes por la ingente cantidad de información, cultura y posibilidades disponibles ahora mismo, capaces de generar nuevas perspectivas y enfoques de convivencia. Los fanáticos integristas de las religiones monoteístas estructurados en organizaciones casi-empresariales... o en gobiernos legales... son capaces de poner justificaciones al tiro a quemaropa en defensa propia (¡!). ¿En defensa propia?

¿Has oído hablar a un fanático religioso, sea este judío, cristiano o musulmán? Todo aquel que no se encuadra perfectamente en sus creencias es, por definición, enemigo. El fanático justifica su posición radical en su historia pasada, pero no aprende de ella, sino que la repite, a la inversa. Los perseguidos y castigados ayer se convierten en ejecutores hoy. En definitiva, el fanatismo es odio. Un odio justificado en la religión.

Y cuando el mundo señale al fanático y denuncie su acción, éste justificará aún más su miseria, su mentira. Dirá que "tenía derecho" a apretar el gatillo, a matar, a silenciar voces porque todos están contra él. Además, un dios, su dios, tan malvado como sus propios demonios, se lo ha dicho, se lo ha comunicado en alguna escritura sagrada.

Cuando el fanatismo se instaura en una persona la vuelve peligrosa. Si ese fanatismo aprovecha la situación de represión de un colectivo determinado entonces, el peligro, se convierte en hechos de terrorismo lamentable, siempre encontrará individuos con sed de venganza capaces de inmolarse y asesinar, perpetuando los odios mutuos. Pero cuando el fanatismo, el integrismo, se instala en un gobierno, entonces la incongruencia de las ideologías y sus acciones con su propia historia llega a un extremo que no debería ser aceptado por la comunidad internacional.

The Israelis tried to dehumanise the Palestinians, just like the Nazis tried to dehumanise me. Nobody should dehumanise any other and those who try to dehumanise another are not human.

(Los israelíes intentan deshumanizar a los palestinos, igual que los nazis intentaron deshumanizarme a mí. Nadie debería deshumanizar a otro y aquellos que intentan deshumanizar a otro no son humanos.)

Fuente: HeraldScotland.com

No lo dice un antisemita, sino Hajo Meyer, un judío superviviente del campo de concentración de Auschwitz, de 86 años de edad, autor de varios libros y activista político, director de A Different Jewish Voice. Denuncia que Israel utiliza métodos contra los palestinos que recuerdan a los que sufrieron los judíos en la Segunda Guerra Mundial. Denuncia también el uso del genocidio judío con un exclusivo interés político orientado, sobre todo, a tachar de antisemitas a los críticos del Estado Israelí.

Termino con las palabras de Hashim Cabrera publicadas en webIslam.com sobre el fanatismo y la religión:

Si realmente se apuesta por el reconocimiento, por la convivencia pacífica y por la libertad de conciencia, habremos de actuar de igual a igual, no desde el esquema binario tradicional de “conocedores y conocidos”, “definidores y definidos”, aprender tal vez del otro que, a pesar de las diferencias, pertenece tanto como uno a la Humanidad como conjunto.

Ese puede ser el principio básico que nos ayude a conjurar los fanatismos, objetivo que la mayoría de los pueblos han expresado como deseable de una u otra forma.

(Sobre la viñeta superior, del que ignoro su autor al carecer de firma, enseña una de las muchas caras de la ceguera del fanatismo. Y muestra además esa cualidad del integrismo que es capaz de señalar los "males ajenos" sin ser capaz de verse a sí mismo.)

sábado 5 de junio de 2010

Todos somos todos: ¿huelga general, sí o no?

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Carta a la Moncloa: Todos somos todos.Como ya he escrito en ocasiones anteriores, no me anima mucho copiar y pegar mensajes-cadena, del puñado de par de docenas que me llegan diariamente y que entran prácticamente todos en la carpeta de spam, excepto los que provienen de dos o tres fuentes, porque sé que seleccionan lo que reenvían y siempre suele ser interesante.

Me parece que este es el caso. Sobre todo porque propone una acción simple, muy simple. La pregunta es si este país seguirá siendo un rebaño de algo más de 40.000.000 de ovejas más pendiente de la roja que de lo que sucede a su alrededor o, si al contrario de lo que yo pienso y para demostrar cuan equivocado estoy, buena parte de ese rebaño, del que formo parte, va a espabilar, se va a poner de pie y va a reaccionar.

La cuestión de las acciones es cosa de la imaginación. No hace falta violencia ni quemar bancos, en absoluto, pero estoy seguro que muchas cabezas pensando podrán generar un sinfín de propuestas no violentas, de rechazo pasivo hacia el actual sistema que no sólo afecte a nuestro Gobierno, sino a la desorientada clase política en general, a nuestros bancos, a nuestros dirigentes empresariales y sindicales... y a la SGAE, claro .

Todos somos todos, pero parece que en tiempos de crisis TODOS somos los de siempre: los trabajadores.

RELATO DE UNA COMPAÑERA:

Yo soy funcionaria, mi marido no. El año pasado, 2009, hubo reajustes en su empresa. A él le bajaron el sueldo, tuvo suerte. Muchos de sus compañeros ya no se levantan a las siete para ir a trabajar. Este año me bajarán el sueldo a mí. Es lógico, no me opongo. La cosa está muy malita. A lo que me opongo es a que nos despidan, o nos congelen o nos bajen los sueldos y pensiones siempre a los mismos, los currantes.

Los políticos en activo o retirados, las grandes fortunas, los pobrecitos futbolistas o artistas que desvían sus millones a paraísos fiscales... a esos no los toquemos, pobres. Y tantos otros chupópteros que no me caben en el mail. Y si los políticos deciden bajarse el sueldo, no nos preocupemos, encontrarán la manera de compensarlo a base de dietas o desplazamientos. Mi marido y yo no, tú tampoco, pero ellos sí.

Y los sindicatos. ¿Qué podemos decir de los sindicatos? ¡Ejem! Si los dejamos nos llevarán a la huelga general, que es justo lo que necesitamos: que nos quiten parte del sueldo el mes que viene, con lo sobraditos que vamos.

Yo no voy a ir a ninguna huelga. Mi marido tampoco. Necesitamos hasta el último céntimo cada mes, porque mis hijos tienen el feo vicio de comer tres veces al día, y al banco, ¡qué curioso!, le da igual lo nuestro y quiere cobrar la hipoteca cada día 1. Seguro que tú también tienes lo tuyo. ¿Te suena?

Vamos a hacernos oír de otra manera. Vamos a hacer entender a nuestros dirigentes que queremos salir de la crisis, que vamos a arrimar el hombro, pero TODOS. Vamos a pedirles que busquen la manera de rebajar el gasto inútil y cobrarles más impuestos a los pobrecitos ricos, de eliminar los privilegios de esos pocos que no trabajan ocho horas al día, ¡ay ocho! SI NO TRABAJAN...

Vamos a ver si saben contar cuántos españoles queremos salir de la crisis ENTRE TODOS.

LA SEMANA DEL 31 DE MAYO AL 6 DE JUNIO ENVÍA UN SOBRE BLANCO, sin nada dentro, vacío, como nuestros bolsillos. Dirección: Sr. Presidente del Gobierno. Complejo de la Moncloa , Avda. Puerta de Hierro, s/n. 28071 Madrid (España). Remite: Todos SOMOS todos.

Ya veréis como lo entienden.

No te costará gran cosa, apenas unos céntimos en un sello y unos minutos para comprarlo. Es necesario que sea algo material, que se amontonen las sacas de cartas en blanco, que salga en los telediarios.

Esta carta llegará a todos los partidos políticos y, por supuesto, a Moncloa. No hay ningún partido político detrás de esto, no hay página web, no hay nada más que un montón de ciudadanos que no quieren ir a la huelga, porque no pueden perder más dinero, pero quieren que se sepa que NO ESTAMOS DE ACUERDO CON PAGAR EL PLATO NOSOTROS SOLOS.

Yo ya tengo preparado mi sobre para enviarlo el lunes. ¿Y tú? ¿Qué harás?

viernes 4 de junio de 2010

La política, desde dentro (@Joansinmiedo me responde)

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Conversación 2.0
La web 2.0 es más un concepto que una tecnología. Es conversación. Esa conversación se produce cuando expresas un punto de vista y otra persona, en libertad, expresa su conformidad... o disconformidad. Los puntos de vista se enfrentan y crecemos al comparar formas distintas de ver cualquier aspecto de la vida. Yo escribí y @Joansinmiedo, europeo nacido en Madrid, socialdemócrata clásico y un joven ingeniero de obras públicas, autor de Digresiones 3.0, discrepó sobre mi crítica irónica. Puse este rincón virtual a su disposición para expresar su punto de vista y aquí está. Juan, gracias, sinceramente, por la oportunidad y la conversación.

Aunque siempre queda el fanatismo. Puede ser una alternativa. Mmm... si me hago socialista o me hago conservador o del partido de Raticulín, entonces no tendré que pensar ni evaluar programas ni escuchar información sobre corrupción y honestidad. Me limito a seguir a uno de esos partidos políticos -a cualquiera de ellos, al elegido en cuestión- como quien sigue a un equipo de fútbol y punto en boca. Se acabó el dilema. No tendré que pensar.

Es debido a lo que sentí al leer este párrafo por lo que escribo este pequeño alegato. Soy socialista, o socialdemócrata clásico, como ustedes prefieran, y por ello no me gustó esa idea de que los socialistas no pensemos por el mero hecho de ser socialistas, incluso que no seamos críticos siendo, como es mi caso, militantes del Partido Socialista Obrero Español.

Es éste un argumento, con todos los respetos, falaz e insostenible. Esa idea del militante sumiso aborregado y fanático se aleja bastante de la realidad en un importante número de casos.

Empezaré diciendo que soy socialista por convicciones y porque creo que, en un sistema capitalista como el actual, es imprescindible que el Estado actúe como garante de la Igualdad y la Libertad de los ciudadanos, como gestor y proveedor de los Servicios Públicos básicos (Educación Pública, Sistema Nacional de Salud, Pensiones, etc.) y como defensor de la vigencia de los Derechos Humanos. Milito en el PSOE no para aplaudir y decir qué buenos somos. Milito para, en la medida de mis posibilidades, conseguir que se hagan las políticas de acuerdo a los principios que, al menos oficialmente, se defienden. Esos principios gustarán o no, pero no se puede calificar de nopensantes a miles de ciudadanos anónimos que defendemos esos principios y que discutimos en el seno de nuestro Partido todo aquello que consideramos que se ha hecho de forma burda o errónea.

Yendo de lo abstracto a lo concreto. Es evidente que, como servidores públicos que son, nuestros políticos reciben un nivel de exigencia superior al que exigimos a nuestro panadero o incluso a nosotros mismos. Manejan nuestro dinero, y digo nuestro, que no mío, porque no comparto esa extraña creencia de “viven de mis impuestos”. No es así, los impuestos que un ciudadano paga no son suyos, son de todos los ciudadanos y deben fluir siempre del menos al más necesitado, de otro modo el Estado pierde su razón de ser. Ese nivel de exigencia al que se somete un gobernante provoca, a veces, que nos olvidemos de que son humanos y yerran; y también que menospreciemos las cosas que hacen bien, que es más de lo que muchas veces creemos.

Los medios de comunicación suelen resaltar los errores de los gobernantes pasando de soslayo por los logros que consiguen, las buenas noticias no venden. Tenemos un caso bastante reciente, la aprobación de la prestación por desempleo para los autónomos. Es un logro en derechos laborales de importante envergadura que ha sido pobremente recogido por los medios.

Todo gobernante a lo largo de su ejercicio acumula hitos en el debe y en el haber. Sin embargo es labor democrática de cada ciudadano el poner éstos en una balanza y decidir sosegadamente si este o aquel político lo ha hecho razonablemente bien, si ha cumplido las grandes líneas del programa con el que concurrió a las urnas y también, por qué no, si la alternativa real de gobierno tiene una trayectoria suficiente y un programa creíble y beneficioso o simplemente ansían alcanzar el poder. Debe decidirse también si el voto que se introducirá en la urna es en exclusivo beneficio propio o se vota pensando en los ciudadanos que más necesitan del Estado para llevar una vida medianamente digna.

Existen multitud de partidos políticos en España, me parece raro que haya ciudadanos que no encuentre ni uno solo que merezca ser votado e introduzcan una papeleta en blanco cada cuatro años. Y eso sin contar a quienes desprecian la sangre que ha costado poder elegir a nuestros (buenos o malos) gobernantes y se quedan en casa sin ejercer el más fundamental de los derechos civiles. El sueño de la razón produce monstruos.



(Imagen superior encontrada en Interaccionismo simbólico, original de clasipar.com.)