jueves, 30 de septiembre de 2010

8 de octubre, miles de blogs se han movilizado para...

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Convivencia, 8 de octubre, iniciativa¿Te lo imaginas? Y si nos levantáramos con ese titular en ese día.

Cientos, miles de bitácoras... no... miles de personas, de ciudadanos de algún país, que reflejan aquello que les apasiona en la vida, ciencia o religión, crónicas personales o políticas, fotografía o poemas, su visión del mundo o su afición más personal, en unos rincones digitales llamados blogs, deciden, por voluntad propia, libremente, porque quisieron sumar un pequeño empujón, aportar sus reflexiones, pensamientos y miradas sobre un mismo tema, en un mismo momento.

Convivencia.

Los agregadores sociales como Bitácoras, Paperblog y otros que vienen pujando por su cuota de mercado temblarían. Sus portadas se verían prácticamente monopolizadas durante horas, durante el inolvidable día del 8 de octubre, por una misma palabra.

Convivencia.

No importa el color de nuestra piel ni el tapiz que cubre nuestra ideología, credo o buenaventura porque en sociedad compartimos, en sociedad intentamos convencer de la superioridad de nuestros razonamientos en esto o aquello, a través del mismo pegamento.

Convivencia.

Enrique Dans, convive. Pablo Motos, convive. Andreu Buenafuente, convive... y hasta los anacoretas conviven con su soledad. Es el hilo que los mantiene unidos a la vida.

Convivencia.

Es difícil convencer cuando no hay nada que defender, nada contra lo que luchar, nada que perseguir. Sólo un acto. Una reflexión al unísono. Cada quién como su historia y su vida le dio a entender. Algunos con recuerdos en la penumbra, con ganas de olvidos, otros con esperanza de contagiar otra manera de ver y ser.

Convivencia.

Por la que sudan letras y creatividad Pensamientos JFS, El Interior Secreto, Mi Pluma de Cristal, PIZiadas, Rayajos en el Aire, Creativa Canaria y otros +280 bitácoras más, capitanes todos ellos y ellas de esta marcha que nadie ha convocado. Saben todos y todas que no cambiaremos el mundo. Son conscientes de que no copiamos y pegamos mensajes. El 8 de octubre no seguimos a nadie. El 8 de octubre levantamos la mano y hablamos: yo estoy aquí. Saben que al final nuestras letras y nuestras imágenes alcanzarán a miles de lectores.

Convivencia.

Pero sin ti... ese titular no llegará a ser una realidad.

Mañana el Club Bloggers publicará un artículo, un curioso experimento escrito a ciegas entre dos y de resultado aún desconocido. Te invito a su lectura, su comentario y, por supuesto, a que descubras ese rincón de la red.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un llamado al sector privado: invertir en educación y cultura ciudadana

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Margarita García es profesional en Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia y Máster en Desarrollo, Gestión y Políticas Públicas de Georgetown University.

Antes de unirse a Terpel, fue CEO del Colombia Green Building Council, Consejo Colombiano de Construcción Sostenible.

Fue la cabeza en Colombia del proyecto de consultoría en fortalecimiento institucional para USAID del Programa Colombia de la Universidad de Georgetown.

Trabajó como consultora del Departamento de Desarrollo Sostenible del BID en Washington DC, ha sido asesora y Secretaria Privada de la Presidencia del Congreso de la República y fue Gerente de Asuntos Corporativos de Garper Group.

Co-fundó una organización de desarrollo sostenible y responsabilidad social y ha sido por más de tres años docente de la especialización Gestión Publica Territorial de la Pontifica Universidad Javeriana.

En la actualidad es la Directora Ejecutiva de la Fundación Terpel, cargo en donde se ha desempeñado como representante Legal y vocero. De igual forma es responsable de la estrategia de comunicaciones y del relacionamiento con la Organización Terpel, cofinanciadores, gobienos locales y organizaciones sin ánimo de lucro.

Todos los programas de la Fundación apoyan la cultura ciudadana, un tema de gran responsabilidad social que involucra un ejercicio continuo de una ciudadanía activa de procesos culturales y educativos.
Por Margarita García, Directora Ejecutiva de la Fundación Terpel (Colombia)

Resultados de la encuesta de Responsabilidad Social Empresarial 2008-2009 realizada por la ANDI arroja que más del 90% de los empresarios adelanta acciones de RSE. De igual forma muestra que los empresarios si cuentan con una política o estrategia de RSE y si en la empresa existe un área específica que se ocupa de este tema. En esta dirección cabe destacar que más del 60% de los encuestados respondió afirmativamente. De la misma manera, concluye que las 210 empresas más importantes del país invierten $1,7 billones al año en programas de atención a la comunidad y que el 40% de dicha inversión, se dedica a la educación, tanto formal como no formal y a formación para el trabajo. Mucho se habla de la inversión social corporativa como contribución al desarrollo sus entornos y grandes iniciativas han surgido al respecto, en temas como: el medio ambiente, mitigación de pobreza, salud, educación y recreación.

La responsabilidad corporativa, se respalda en la armonía entre el crecimiento económico y el aporte a desarrollo. Se legitima agregando valor a la empresa, teniendo presente a todas las partes interesadas en la toma de decisiones y considerando las expectativas socio-ambientales de empleados, proveedores, clientes, accionistas, ambiente y comunidad.

Para un adecuado relacionamiento de la empresa con la comunidad, no es necesario crear una fundación empresarial. Sin embargo, cuando una empresa privada decide invertir en proyectos sociales directamente, debe apoyarse en la infraestructura local, pública, privada y/o ONG, para garantizar el cumplimiento coherente de los objetivos de sus programas. En éste tipo de inversiones sociales, se espera un alto involucramiento de empleados, articulación con la infraestructura pública, cercanía a sus zonas de influencia y beneficio a población vulnerable, en temas comunes a sus problemáticas locales.

En cambio, cuando una empresa decide contribuir a una causa de carácter nacional, es porque ha encontrado una brecha en el sistema, donde siente que su contribución es necesaria, donde puede hacer una diferencia y donde no asume roles de otros sectores. En esos casos, las Fundaciones empresariales han resultado ser importantes jalonadores de cooperación, desarrollo, transformación y movilización social, a través de sus programas.

El sector privado, de la mano del Estado y la academia, resulta muy útil cuando apoya gobiernos, en áreas en las que por diversas razones, no ha generado todavía capacidad instalada para implementarlas. Así mismo, cuando hace apuestas a largo plazo que garanticen un aprendizaje conjunto, sostenido y con altos estándares.

Uno de los temas donde el sector privado ha hecho esfuerzos importantes por hacer una contribución destacada, es en el diseño e implementación de programas de educación. Haciendo la diferencia en la oferta de metodologías que permitan a los gobiernos fortalecer la efectividad de su alcance.

Al respecto, me quiero referir al valor de estrategias que pretenden la construcción conjunta de ciudadanía, para mejorar comportamientos ciudadanos. Una apuesta a largo plazo, que requiere creatividad e innovación permanente, pero que ha demostrado que vale la pena, en la medida que por una lado le busca un lugar privilegiado en la estrategia pública y por otro, hace un aporte a las competencias conductuales de los beneficiarios y no solamente a las técnicas.

Algunos de programas existentes, escasos por cierto, buscan construir una cultura ciudadana responsable y considerada, a través de alianzas con el sector educativo para desarrollar las habilidades, actitudes y conocimientos en los estudiantes, docentes y en la comunidad en general. Como resultado, busca que sus programas, inciten una utilización activa de la ciudadanía, del entorno y que en ambientes reales, se desarrollen las competencias necesarias para el ejercicio de la buena convivencia.

Ha sido fundamental, contar con el pensamiento estratégico de los diferentes sectores y actores: público, privado, academia y organizaciones sin ánimo de lucro. Para el fortalecimiento de los sistemas, es necesaria la conciencia que los programas desarrollados por el sector privado, a través de sus fundaciones, ponen al servicio de sus países, ciudades y administraciones locales, metodologías y herramientas de seguimiento y evaluación pertinentes, sin querer opacar el liderazgo de los temas en el sector público. Las administraciones locales no deben bajar la guardia de la cultura ciudadana en sus prioridades y promover plataformas de programas encaminadas a fortalecer la calidad de la educación, formación, tolerancia y mejoramiento de comportamientos.

Los programas de educación y cultura ciudadana, requieren mucha concentración de esfuerzos colectivos, y garantizan que la formación de una ciudadanía activa, capaz de tomar decisiones de manera informada, autónoma, responsable, capaz de reconocer y respetar las diferencias y construir a partir de ellas; es la base para la construcción de tejido, en entornos sociales tan complejos como el Colombiano.

Concluyo, que para que se consolide una política de cultura ciudadana, se requiere un claro compromiso de los sectores, una luz verde de la comunidad de estudiosos de los entornos, las ciudades y las personas y una vinculación decidida y constante de todos aliados naturales de los temas.

El trabajo que actualmente se hace en términos de formación ciudadana no es suficiente, si no se articulan acciones que sean sostenibles en el futuro. Para ese fin, el sector privado puede impulsar la formación ciudadana como pilar de Responsabilidad Social Empresarial y a su vez generar atención en las alcaldías y gobiernos locales para que la educación y cultura ciudadana no pierdan un lugar importante en la agenda pública y constituyan un motor de transformación y desarrollo en el país.

(NOTA PROPIA: Desde la Agencia de Comunicaciones de la Fundación Terpel me han solicitado que dé difusión a este artículo de Margarita García, publicado ya en otras fuentes, sobre todo colombianas, a lo que he accedido voluntariamente, dado el interés de su contenido y mensaje, sin retribución de ningún tipo.)

Crónica de una mañana de huelga

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Huelga General, 29 septiembreEste castillo que es mi casa, nuestra casa, estaba dividido hoy. Yo, a la huelga, mi señora (sin que el mi resulte posesivo), a trabajar. Así que hemos sido el resumen de un país bien diferenciado, aunque destinado a convivir por puro amor pátrido. (En casa, por amor por la otra mitad, por supuesto.)

Hay que reconocer que esta crónica de mediodía hay que circunscribirla a la capital de Santa Cruz de Tenerife, casi me aventuraría a extrapolarla a Canarias, o incluso a la mayoría de pequeñas capitales, pueblos y ciudades del país.

Desde esta mañana sólo se habla de los piquetes de Madrid, algunas anécdotas en Barcelona y un tumulto ocurrido en la Universidad de Sevilla. Parece que los medios se quedan sin noticias, nada de morbo con la que alimentar a la audiencia.

A primera hora he llevado a los críos al colegio, ellos no estaban en huelga ni sus profesores ni el transporte ni las cocineras. Eso era no negociable. A ellos les queda mucho futuro por delante. Me he pasado por La Cuesta, un barrio tradicional del área metropolitana. A las ocho de la mañana, lo que tenía que estar abierto, lo estaba. Me tomo un café y me doy una vuelta por la capital. Nada fuera de lo normal a estas horas. Los piquetes aún duermen.

Me vuelvo para casa. Mi huelga no es contra la reforma laboral -que no apoyo- sino contra algo más básico, contra el miedo, la desidia y la indiferencia. Y sobre todo contra esa puñetera frase que afirma aquello de y da gracias que tienes trabajo. A ver si voy a tener que presentar una solicitud para que me esclavicen. ¡Venga, hombre, lo que faltaba!

En el barrio donde vivo, a medio camino entre lo agrícola y lo residencial, cada uno sigue a lo suyo. Aquí el tiempo está fabricado con una hoja de calcar. La señora de la venta abre su negocio porque al de Danone hay que pagarle, sí o sí, o se queda sin vender yogures. Allí abajo, Don Manuel sigue acechando las papas para contraatacar a las primeras hierbas. Y en la loma, Perico suelta ya las vacas, después del ordeño. Los que aquí duermen pero no viven, han seguido su ritual mañanero así que el barrio tiene ese especial silencio que lo envuelve desde septiembre hasta julio, solo roto en momentos puntuales.

Después de darle un rato a la lengua en el Twitter vuelvo a la ciudad. Voy a buscar a mi señora -insisto, ese mi no es posesivo- para ir a desayunar con ella, no fuera que algún liberado venga a dárselas de huelguista y defensor del trabajador. Lo que encuentro es una ciudad casi como en un día normal. Me atrevería a hacer lo que mi padre cuando quiere reafirmar una declaración: ¡Sigue el 90% de la actividad! Él todo lo apuntala con un 90%, es lo que tiene haber sido repartidor de pan durante tantos años.

Los comercios, ese 90%, a ojo, abre, pero las puertas. Los escaparates siguen con las rejas bajadas, porsiaca, y es que con la que está cayendo en el pequeño negocio familiar, tener que pagar una cristalera puede ser motivo para cerrar la zapatería, la boutique o lo que corresponda.

Los trabajadores, ese 90%, por supuesto también a ojo, a trabajar, pero por el salario y el miedo a las represalias y los despidos. Sobre todo en las PYME. Los bares, abiertos. No encontré ni uno cerrado. Tampoco es que me recorriera toda la ciudad. Alguno ayer me preguntaba, trabajas mañana, para luego informarme, yo no pondré las mesas en la terraza, pero sí abriré. Pues hoy abrió y puso las mesas al ver que la actividad huelguista era tendente a cero.

Por los alrededores del Parlamento de Canarias los del USO pegando gritos, unos 100 ó 200, supongo que liberados y algunos estudiantes simpatizantes. Ellos, a su bola, huelga sí, pero sin mezclarse. Cada uno con sus propias banderitas y majaderías. ¡Gobierno, escucha, el pueblo está en lucha! ¡Gobierno, escucha, el pueblo está en lucha! Unos cuantos, de paso, paran en el bar a tomar unas cervezas. Piquetes sí, pero a los bares no. ¡Eso no! Los de CCOO, por otra calle y los de UGT que aún están esperando a la gente. Intersindical Canaria, sindicato con buena representación en la administración pública, aún ni se le ve, supongo que los delegados están esperando a las tres de la tarde para salir de la oficina y entonces coger los megáfonos. Huelguistas sí, tontos no.

Como mucho, algún pequeño negocio cierra las puertas al paso de la comitiva de gritones, porsiaca, con clientes dentro incluidos. ¡Para uno que entra a comprar, no se le suelta ni a perdigonazos! Luego, pasada la escandalera, vuelven a abrir, cobran y a esperar a otro santo comprador. Nada pasa. Más parece una manifestación de afectados por un ERE encubierto que otra cosa.

Carteles de CERRADO POR HUELGA, muy pocos, mínimos, en algunas oficinas de grandes bancos, en Correos y poco más. Correos, por cierto, casi diría que por encima de los servicios mínimos. Insisto, las economías familiares no están como para tirar cohetes y te quiten lo que te quiten, eso duele a muchos bolsillos al borde del colapso.

Asegurada la seguridad de mi señora -y no digo mi, porque sea mía, sino porque es la mujer que me acompaña/que acompaño en esta vida- me voy a la oficina de un viejo amigo, le resuelvo algunas chapuzas, cosas de ordenadores, y al irme me deja propina, casi más de lo que perderé en sueldo. ¡Vaya! Sorpresas te da la vida. No era necesario, pero ya que se ofrece... que no está esta economía familiar como para tirar cohetes.

Y ahora en casa. Me voy a trabajar a la cocina, a ver si saco adelante un arroz, que yo no trabajo hoy, estoy de huelguista raro, pero mi señora sí -que si digo mi... ¡ah!... que ya lo sabes... pues eso- sí que trabaja y hoy yo preparo el almuerzo, por supuesto, porque de padre y esposo no hago huelga.

A la tarde a grabar 7 minutos de entrevista en Galaxias y Centellas por asunto de la movida esa tan rara que unos cuantos nos empeñamos en divulgar. Sobre todo el incansable José Senovilla en su Pensamientos JFS. Que ya sé que es un programa radiofónico en una emisora autonómica y que la repercusión igual es tirando a poca. ¡Encima de ciencia! ¿Quién se interesa por la ciencia? ¿Y quién de la ciencia se interesa por la convivencia? ¡Pues debieran! En fin, algo sumará, estoy seguro.

¿No sabes de qué te hablo?

El 8 de octubre cientos de bitácoras reflexionan y publican ese mismo día sobre el mismo tema, la convivencia.


Y ahora, me voy a hacer ese arroz...

(Las vacas, ordeñadas desde El profesor cabreado.)

domingo, 26 de septiembre de 2010

Iré o no iré a la huelga

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¿Por qué NO ir?

Por los sindicatos.

¿Por qué ir?

Por los -malos- empresarios.

Por el gobierno -pésimo-.

Por la oposición -manipuladora-.

Por los tertulianos -sin vergüenza-.

Por el liberalismo -desenfrenado y miserable-.

Por las mentiras de los que ocupan cargos públicos
-y cobran salarios que muchos quisiéramos-.

Pero... una cosa quede dicha.

Los sindicatos no son mi voz.

Los sindicalistas no me representan.

Los delegados sindicales no me convencen.

El sindicalismo español me decepciona profundamente.

Y...

Esto sólo es MI opinión.

No sé qué es lo mejor.

No pretendo convencer.

Yo actuaré en consecuencia.

Así que sólo te pido...

Si me lo permites, que actúes como creas conveniente.

Que decidas por ti mismo.

Que respetes a quien no actúe como tú el 29 de septiembre.

Y no te dejes manipular, ni por unos ni por otros.

sábado, 25 de septiembre de 2010

De webmaster a community manager

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Community manager significa, traducido y literalmente, administrador o responsable de comunidad, entendida como tal en el ámbito de Internet, a una comunidad de usuarios sobre cualquier determinada herramienta. Adolfo Suárez, de Cosechadel66.es, ha propuesto recientemente en un twett la traducción gestor de grupos. Lo cierto es que, más o menos, con leves diferencias en algunos matices, todas las fuentes “fiables” que puedes consultar al respecto, desde Wikipedia -y puede que para algún community español en este caso la Wiki no sea fiable, por puro interés- hasta Maestros del Web y muchas otras, lo definen de la misma manera.

Yo, particularmente, me quedo con el párrafo introductorio de mi Wiki querida, que a su vez repite a otras, más o menos literalmente:

El community manager o responsable de comunidad es la persona encargada de crear, gestionar y dinamizar una comunidad de usuarios en Internet con independencia de la plataforma que empleen. La figura se remonta al origen de las comunidades virtuales como The WELL y luego siguió teniendo relevancia en el ámbito de las listas de distribución, los grupos de noticias y los foros web.

Los primeros CM -su abreviatura- podría decirse que fueron los moderadores y administradores de listas de distribución, grupos de noticias y foros, semillas de lo que hoy son las redes sociales, cuyas funciones eran desempeñadas habitualmente por técnicos informáticos.

En los últimos años han desembarcado a las empresas profesionales del marketing, la gestión de recursos humanos, el periodismo o la comunicación (un inciso, periodismo es a comunicación como queso a lácteo, no sé si me explico) con una clara orientación e interés por la tecnología y, sobre todo, por Internet. Estos han re-evaluado el papel y el perfil del tradicional webmaster -chico para todo podría llamarse- y han encontrado un nuevo hueco profesional en el que medrar. Ellos no eran machacas del teclado pero sabían vender, relacionarse y comunicar, bondades todas ellas de las que -todo el mundo lo sabe- carecemos la mayoría de los esclavos del monitor, en cualquiera de sus variedades (programador, analista y un larguísimo etcétera).

Estos nuevos profesionales han dado peso y validez a la tarea de gestionar la reputación de una marca en lo que ya es evidente, el mano a mano que Internet planta como mass media a otros circuitos tradicionales -prensa, radio y televisión, básicamente-. Las marcas se han percatado, por fin, al menos las grandes compañías, que hoy se VENDE a través de Internet. Algunas incluso han comprendido aquello de el mercado es conversación, aunque hayan tardado diez años para eso. Ya no es una cuestión de teorías plasmadas en un powerpoint y lanzadas al aire en una ponencia delante de un atento aforo en alguna Cámara de Comercio. Es una realidad objetiva. Se comprende, se está y se aprovecha o se pierde el tren. No hay otra.

La mercadotecnia y la publicidad desembarca con todas sus armas, sus estudios y sus teorías en un nuevo terreno y descubren a un informático metido dentro de un cubículo peleándose con una masa de foreros en el vBulletin instalado para los clientes de la empresa, casualmente por sugerencia propia y frente a la oposición de sus jefes.

Escasos como andan, los del marketing, se entiende, de clientela y de puestos, muchos aspirantes a dirigir un departamento de esos, a medio camino entre el zen y la bolsa, absorben las funciones del tipo de las gafas de pasta con la cabeza destartalada de tanto código y las hacen propias. La relación con los clientes es nuestra función, no la del informático, cuya labor principal es seguir encerrado en su cubil. Digamos que ese es el razonamiento planteado, ironizando.

Y entonces surge una corriente defensora del community. En España, AERCO, que sigue la estela de lo sucedido en otros países. Expertos en vender, se venden a si mismos. No podía ser de otra manera. Boquiabierto, aspirando yo mismo a desempeñar funciones de community a tiempo completo, y no en este a demanda -chico para todo-, presencio una activa campaña en defensa del -no tan- nuevo perfil profesional. Básicamente porque lo que yo veo, desde mi modesto mirador de 14 pulgadas, es que hablar de un CM es hablar de un publicista con perfil en Facebook. Bueno, va, venga, lo reconozco, es una exageración... peeero de manera inocentemente irónica, es eso.

No es que dude de la función de la Asociación. En absoluto, valgan mis teclas como testigas de ello. Creo que para el sector hace una gran labor. Sin embargo dudo de hasta donde deban de llegar sus atribuciones. Y en mi opinión no más allá de ser lo que ahora es. No me gustaría ver a una AERCO juez y parte. Porque ya se sabe que quien parte y reparteee...

Cuando el webmaster era lo que hoy es el CM, en cuanto a cosa nueva, nunca me encontré a una asociación que defendiera lo que en aquel momento era el machaca del HTML -los informáticos somos unos introvertidos-. Si en ese entonces alguien se hubiera acercado a mí y me hubiera dicho, tú no eres webmaster hasta que lo certifique nuestra asociación, yo le hubiera respondido, estás tonto o qué.

Tampoco vi nunca asociación alguna que defendiera a los diseñadores gráficos, a los traductores de juegos, a los administradores de bases de datos, a los del CAD/CAM -que no es un baile pícaro- y a cualquiera de los innumerables perfiles profesionales que la informática ha dado y parido en estos últimos 20 años. Por la misma razón, el CM no deja de ser uno más dentro de ese abanico de posibilidades. Y éste no se adquiere por haber hecho un máster en marketing online ni por haber estudiado periodismo. Son perfiles profesionales circunstanciales. Un buen día, estabas allí y cuando te fuiste a dar cuenta, ya lo eras. O lo ejercías, para ser más exacto.

Claro que puede aludirse que, efectivamente, hoy toda empresa debería de incorporar un CM dentro de su organigrama -y según algunas tesis no poco espabiladas, lo más arriba posible en el citado-. Lo que me pregunto es si una PYME de 5 empleados contrataría a un director de marketing. ¿Lo haría? ¿Lo necesita? ¿Se lo puede permitir? Si la respuesta es no. ¿Cómo se justifica la contratación de un CM?

Lo cierto es que hoy, yo mismo cuando realizo alguna de sus funciones -porque no dedico el 100% de mi tiempo a ello- lo que hacemos, sobre todo en las PYME, es suplir una carencia formativa y de habilidad en el uso y explotación de las herramientas digitales, en especial aquellas etiquetadas como 2.0 y sociales. Soy consciente, eso sí, de mis graves carencias en las cuestiones de vender y de entender los mercados, cosa por otro lado habitual en los profesionales técnicos de todo tipo.

Haciendo cábalas sobre el futuro, desde mi perspectiva, creo que cuando las empresas estén inmersas en el mundo digital, entiendan como parte de su conocimiento básico que la web corporativa es otra sede, la virtual, y como tal ha de ser tratada. Que necesita dinamismo para generar tráfico y, por ende, generar relaciones en el mercado. Cuando los gestores de recursos humanos entiendan que en las redes sociales la persona vende más que la marca; cuando sea habitual el uso diario de los canales sociales como lo es ya el correo electrónico, pero antes el móvil y mucho antes la telefonía fija y el fax... En ese momento, muchos CM carecerán de la mayoría de sus funciones.

Muchas empresas con buenos líderes de equipo al frente, innovadores y pro-activos en su labor profesional, ya lo saben y en vez de contratar un CM distribuyen sus funciones a través de la estructura de la empresa.

En el último caso del que he tenido conocimiento directo, una PYME de referencia internacional en su sector, ha hecho lo siguiente: el blog estará gestionado por la directora de la empresa, las páginas en Facebook por el responsable comercial, la gestión y búsqueda relacionada con la reputación online por el personal de administración, las decisiones las seguirán tomando los accionistas, que son los que manejan las perritas. En definitiva, no contratarán a un CM sino que conociendo, entendiendo y asumiendo su necesidad, desmiembran el perfil y lo distribuyen a través de los departamentos que tradicionalmente vienen ejerciendo esas mismas funciones utilizando los canales habituales.

Así que si un día alguien me dice que para ejercer de CM en algún sitio debo de poseer el certificado de... quién sea... le responderé, estás tonto o qué. Yo, en todo caso, seguiré siendo un informático que se adaptará a las circunstancias de aquellos que utilizan los ordenadores y seguiré ejerciendo la principal función de mi profesión: facilitar que las herramientas resuelvan las necesidades.

(Por cierto, pronto empezaré a ejercer de buscador de información en Internet. ¿Tendré que inventar un nuevo perfil profesional descrito con una palabra en inglés -con lo que mola- para eso? ¿Y si me va bien? ¿Tendré que crear una asociación de buscadores de información?)

(Al commu... payaso me lo encontré en El Blog de Albert Barra, especialista en marketing hotelero y de distribución, con especial interés por el 2.0 en estos campos.)

(Y una última nota, el artículo ha sido publicado con nocturnidad y alevosía, por si quedaban dudas.)

jueves, 23 de septiembre de 2010

Desarrollos multilingües en PHP

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Al iniciar un desarrollo para una solución en línea vía web es ya casi obligado incluir en el análisis inicial el soporte multilingüe. Las posibilidades para hacerlo son muchas aunque básicamente se centran en dos opciones: traducciones en base de datos o traducciones en el propio código.

Las ventajas de una y otra son varias; en mi caso opto por las traducciones en código porque de esta manera tengo disponible desde el primer momento cualquier mensaje que deba recibir el usuario final en el idioma escogido o establecido, independientemente del estado de la conexión o disponibilidad de la base de datos (casi siempre, MySQL).

Como mostrar el desarrollo completo es largo, resumiré aquí mi howto, aunque las maneras son muchas y dependen del estilo de programación de cada equipo de proyecto. En este caso se trata de una programación mixta estructurada y objeto, muy sencilla de utilizar.

En primer lugar un módulo PHP que contiene una clase llamada idioma cuyo constructor crea una matriz asociativa donde la clave es el texto original en castellano, utilizado como idioma de base, y el valor que contiene es la traducción en el idioma que se desea; algo así, para PHP4:

class idioma {
 var $textos = array();
 function idioma() {
  $this->textos['¡Hola Mundo!'] = 'Hello World!';
 }
}

Además, incluyo una función en la clase idioma que hará la labor de traductor. Su funcionalidad es extremadamente simple. Si hay una posición en la matriz asociativa para la clave dada (una palabra o frase en castellano) entonces devuelve su contenido (traducción), en caso contrario devuelve la propia clave (texto en idioma original).

Su funcionalidad podría complicarse. Por ejemplo, observarás que en mi ejemplo necesitaría dos declaraciones en la matriz para la palabra hola, una que contemple "Hola" y otra para "hola" o incluso una tercera para "HOLA". La función podría complicarse para incluir en la matriz una sola vez la palabra y que esta copiase el formato de la original enviada a la función. No sé si me explico correctamente.

function T($texto) {
 if (isset($this->textos[$texto])) {
  return $this->textos[$texto];
 }
 else {
  return $texto;
 }
}

¿Cómo uso esta clase? Sencillo. He creado tantos módulos como idiomas pretendo que se dispongan en la aplicación a desarrollar. Tendré un en.php, un fr.php, un de.php... y así, los que desee tener.

En el index.php realizo un include o un require para incluir un idioma determinado, inicialmente cargo es.php, que no necesita incluir traducción alguna dado que la función devolverá el parámetro que recibe al no encontrar una posición en la matriz asociativa.

Unos iconos asociados a un enlace pueden recargar la página pasando como parámetro una variable que contenga en, fr, de..., a la vez que compondría el include del módulo de esta manera básica:

if (isset($_REQUEST['lang']) {
 require("idiomas/" . $_REQUEST['lang'] . ".php");
}
else {
 require("idiomas/es.php");
}

Una vez incluido el módulo, inicializo la clase:

$I = new idioma();

A continuación, en los envíos de mensajes a terminal empleo la clase de esta manera:

echo $I->T("¡Hola Mundo!");

Esta es la base. Las mejoras son muchas. Por ejemplo, controlar que exista el archivo PHP del idioma asociado al valor de $_REQUEST['lang'] (en el ejemplo mostrado).

Ahora sólo falta hacer un editor para modificar las traducciones o crear uno nuevo. Para ello necesito que el directorio tenga los permisos adecuados de escritura. En el módulo antes y después de la declaración de la matriz $textos incluyo unas marcas como comentarios.

El módulo de traducción puede leer esa parte (a través de fopen y fgets), evaluar el código mediante eval para crear la matriz, mostrarla a través de una interface al usuario y que éste pueda editar las traducciones o añadir nuevas y, por último, que genere nuevamente el módulo, incluyendo todo lo necesario, utilizando fwrite.

Sé que no soy muy preciso con todo el conjunto porque sería largo y extenso, pero si hay interés, publicaré algún ejemplo completo. Si buscabas algo así, espero que esta guía sea de ayuda para empezar tu propio desarrollo multilingüe.

martes, 21 de septiembre de 2010

La doctrina del descreído

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genoma, dios, daniel pazLo reconozco, le tengo repelús a los curas, la parafernalia eclesiástica, los predicadores y en general aquellos que pretenden mostrarme el camino. No es que pretenda imponer mi verdad ya que a día de hoy no tengo nada claro y aún sigo buscando -y con casi 40 tacos, que ya tiene narices-. Pero digamos que soy una oveja de tres orejas, de un color raro, de las que los lobos matan más pronto que tarde si se quiere describir así. No me gusta seguir al rebaño.

Lo siento por la Iglesia de Roma, tan dada ella, pero en mí tienen un caso de fracaso. Mi manía igual hubiera estado centrada en la Iglesia Anglicana, en las leyes budistas del Tibet o en los dictados de la mezquita. Tampoco hubiera rezado a Yahvé ni creído en extraterrestres luciferinos ni me hubiera dejado poseer por algún espíritu vudú. Las cartas del Tarot las uso para construir castillitos cuando me aburro y la Cienciología resulta adecuada para calzar un mueble cojo. Me da igual de qué religión o creencia o superstición se trate, si acaso ves que me centro en la católica es porque la cultura en la que nací y me crié rinde culto a ese negocio en concreto.

Escribir sobre el asunto, todo hay que reconocerlo, da pie a llenar páginas y páginas de tópicos según quien te caiga peor, si los de una fe u otra, según el gorro que utilicen. En realidad no tengo nada contra el creyente; la persona que decide, opta (o es encaminada) por determinadas creencias, que las asimila con una determinación incontestable (que, en cierto modo, envidio, lo sé). ¡Ser capaz de creer ciegamente en algo! Creo que debí nacer con una discapacidad en ese sentido. Aquella tarde, mientras llovía y mi madre me paría, los astros se alinearon para traer a la vida a un descreído más. Porque no es que seamos muchos, pero tampoco estoy sólo en este mundo seguidista.

Aquellos que guardan su fe en el corazón, que la comparten a través de los actos -se presuponen benévolos o bondadosos, por supuesto- antes que por afán de convencer y adoctrinar, aquellos que muestran seguridad en su creencia pero que no necesitan encontrar esa seguridad en otros y, ni mucho menos, imponer su visión del mundo para sentir tranquilidad... esos, tienen mi más sincera admiración y respeto. Personas agradables con las que dialogar y enfrentar -metafóricamente- maneras de pintar un credo personal; joyas dignas de atesorar y cuidar antes que a los apáticos, los inmovilistas o los indiferentes.

Ahora bien... sin embargo... o con un pero gigantesco. No intentes adoctrinarme. Escúchame como te escucho. Compartamos. Miremos a lo desconocido, cada uno con nuestras etiquetas y apelativos, pero no me pidas diezmo, ni moral ni de fidelidad, porque sólo hallarás en este descreído distancia, lejanía y puede que hasta un poco de beligerancia -sin que llegue la sangre al río, no está de más apostillarlo-.

No es que carezca de creencias. No creer, es una de ellas. Dudar, es otra. Creer que en la vida las decisiones y los actos hablan antes que otra cosa sobre nuestras maneras y nuestro camino, es una más. Las palabras sólo disfrazan y dibujan. Este mismo texto no es sino un tapiz ya que lo que hay detrás, estas manos que teclean y la cabeza que dirige por orden de un corazón dictador, sólo se conocen, en conjunto, por la presencia, la conversación y la convivencia.

Creer que la religión es la mejor herramienta de manipulación y engaño que haya inventado este mono sin pelos autodenominado hombre, es un suma y sigue. Creer que las religiones se componen de una histórica amalgama de intereses personales aportados por quienes en ese momento manejaban el mango del sartén, también forma parte de mi repertorio. Como ves, al final, también creo. Y no pretendo convencer con mi verdad.

No me pidas que asimile tus costumbres y tus leyes. Las observaré con respeto en tu casa y esperaré lo mismo de ti, en la mía. No me cuentes mentiras transmitidas como dogmas de fe que durante siglos han sido instaurados en vete tú a saber qué concilio y por qué interés personal. No me pidas que entienda tu repudio por lo diferente, porque sólo quieres que justifique tu miedo a sentirte solo, a verte alejado de ese rebaño tan homogéneo en el que paces felizmente desapercibido.

Siéntate aquí, a mi lado; hablemos horas, si quieres. Compartamos y quizás, en algún punto, algo me convenza de tu discurso y tal vez se mueva alguna cosa aquí dentro. Pero no me traigas rezos ni persignaciones ni ninguna otra manía rara heredada de tu cultura de nacimiento.

Y eso es todo. No es la religión, es el creyente. Los hay que valen su peso en oro y los hay que más les valiera vivir en algún solitario islote donde soportarse a ellos mismos. No hay más. Compartes y creces o impones -o lo intentas, que gracias a que algo avanza, ya no se adoctrina con la sangre... generalizando, obviamente, al menos en una parte del Mundo-.

Esta es mi doctrina de fe. La doctrina del descreído.

(Viñeta de Daniel Paz encontrada en Café Filosófico MismaMente.)

lunes, 20 de septiembre de 2010

350.org: actuar o ver morir el planeta

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(La información me llega vía McShuibhne.com; la fuente de los textos, imágen animada y vídeo es 350.org.)

Join me at www.350.orgEl 10/10/10, el planeta se pondrá manos a la obra para trabajar contra el cambio climático con más de 2000 eventos en más de 147 países.

[...]

350 es el número más importante del mundo, el límite máximo seguro de dióxido de carbono en la atmósfera, según los científicos.

[...]

Actualmente, al haber quemado tantos combustibles fósiles, la concentración de CO2 es de 390ppm, lo cual supone un nivel extremo y es la causa de que los glaciares se derritan, las sequías aumenten, los bosques se consuman.

[...]

El 24 de octubre, el Día Internacional de Acción Climática se celebrará en caso todos los países del mundo y supondrá el día de acción ecologista con mayor alcance que nunca se haya celebrado en el mundo entero.

[...]

Está siendo un año difícil: En Norteamérica, se está vertiendo petróleo en el Golfo de México; en Asia, se están registrando temperaturas más altas que nunca; en el Ártico, el derretimiento del glaciar más rápido hasta ahora; en Latinoamérica, lluvias torrenciales sin precedentes están destruyendo laderas de montañas al completo.

Así que vamos a reunirnos y “celebrarlo”.

Apunta el 10/10/10 en tu calendario, esa es la fecha. El lugar, lo pones tú. El motivo, hacer algo que ayude a combatir el cambio climático en tu ciudad o barrio.

Nosotros lo estamos llamando Día Internacional de Soluciones Climáticas, haciendo énfasis en la idea de que deber ser una fiesta pero para celebrar el trabajo realizado.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Eres malo como la quina

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Este sábado, en la habitual ruta de montaña, en bicicleta, un amigo, farmacéutico, me esbozaba la historia del gin tonic, la afamada mezcla de ginebra y tónica.

Retrocediendo en el tiempo durante la conversación hablamos de la quinina y luego de la quina, de cuyo desagradable sabor proviene, además, ese dicho popular, habitualmente referido a niños, que dice aquello de es más malo que la quina. Otra expresión popular ya en desuso hace referencia a aquel que soporta disgustos y vicisitudes sin demostrarlo externamente, tragar quina.

La primera vez que probé la tónica, con tal vez 10 ó 12 años, me pareció la bebida refrescante más desagradable que había tomado nunca a causa de su amargo sabor. Mi padre disertaba sobre sus propiedades y lo buena que era pero yo lo miraba con desconfianza. Algo tan malo en absoluto podía ser bueno.

La conversación me trajo el recuerdo y el recuerdo la curiosidad, así que no he podido resistir la tentación de escarbar un poco en esta historia. Ya puestos... decía mi abuela que el saber no ocupa lugar.

El tónico, en realidad, hace mención a cualquier sustancia que mejora de modo general una determinada función del organismo o su tono general, pero la palabra, en femenino, se la ha quedado definitivamente una combinación de agua carbonatada con esencia de quinina.

Su historia nace en 1783 cuando el joyero alemán residente en Ginebra, Johann Jacob Schweppe, inventa una manera eficaz de introducir burbujas de anhídrido carbónico en el agua embotellada. Casi 100 años después, en 1870, hacía furor en Londres y otras grandes ciudades, los jarabes y tónicos medicinales. (Recordemos aquí que la Coca Cola tuvo también su origen en la farmacéutica.) Eran un éxito también las sodas carbonatadas con zumos de frutas. La compañía fundada por el Sr. Shcweppe, J Shcweppes & Co., tuvo la ocurrencia de mezclar ambos productos e introdujo la quinina en la soda de naranja obteniendo una bebida que además de refrescante era eficaz contra el paludismo, la fiebre tifoidea, la gripe y otras infecciones.

La clave de esta historia está en la quinina extraída de la corteza de la quina (o quino), un grupo de plantas originarias del sur y el centro del continente americano. Su corteza contiene una veintena de alcaloides de uso potencial en medicina, destacando como principales la propia quinina, la quinidina, la cinconina y la cincocidina; entre otros ácidos, glucócidos, taninos y fitoesteroles. Un montón de palabrejas que describen lo que los peruanos originarios ya conocían y utilizaban medicinalmente antes de 1492. Algo que luego explotarían los castellanos unos siglos después.

Sus propiedades antiperíticas (baja la fiebre) y antipalúdicas (combate la infección) dieron fama a este grupo de plantas desde el siglo XVIII. Y de los españoles al resto de Europa. Su uso también adquirió fama en casos de enfermedades crónicas, en especial aquellas con síntomas caquécticos (que producen delgadez extrema, como determinados tipos de cáncer).

En las primeras décadas del siglo XIX la búsqueda y explotación de la planta llevó casi a la extinción a la familia de los quinos hasta que en 1852 los holandeses llevaron semillas de varias especies a la isla de Java y Sumatra, en Indonesia, donde se inició su cultivo industrial, convirtiéndose en los principales productores junto a Ceilán, África occidental y Brasil.

Ahora volvemos a la India, durante la ocupación británica. Dice la historia cotidiana que los soldados ingleses discurrieron mezclar la ginebra con la tónica para hacer más llevadero el amargo sabor de este medicamento, tomado en grandes cantidades para combatir la malaria. La ginebra ya traía bajo el brazo su propia fama de digestiva y de ser un excelente tónico general. Y no es para menos. Sus producción se origina en la cebada, las bayas de enebro, el cardamomo, la angélica, la corteza de cassia, el lirio y la cáscara de naranja. Botánica toda ella reconocida desde la antigüedad por sus distintas propiedades.

Más o menos esto es lo que me contó mi buen amigo (ampliado, claro está) en un buen día de convivencia montañera, sufriendo -en el buen sentido- sobre nuestras bicicletas. A mi me pareció una curiosa historia para traer aquí, tirando de la Wikipedia, claro está, pero te diré que también de mi vieja Larousse de 1971.

(Imagen de Geomundo.)

Hambre, clasificación y tipología

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La de ellos...



La nuestra...



"El hambre sigue siendo la mayor tragedia y el mayor escándalo del mundo", ha señalado en una conferencia de prensa desde Roma, donde la FAO tiene su sede, Jacques Diouf, director general del organismo de la ONU. No faltan datos para acreditar el "escándalo" al que se refiere Diouf: "Cada seis segundos muere un niño por problemas relacionados con la desnutrición".

Fuente: El País.


Artículos de Microsiervos, el bitácora más leído y seguido de la blogosfera hispana, con varios millones de lectores mensuales, ahora mismo: los primeros programadores de vídeo juegos, los dominios de tres letras y un número están libres, unas estadísticas de Facebook...

Semos lo que semos...

sábado, 18 de septiembre de 2010

A los noctámbulos y noctadictos

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sueño, noche00:30 horas en mi reloj.

Comienza el noctambulismo y la farándula de las sombras tras el precipicio de una copa fría.

No es tiempo ni momento para hablarle a usted de códigos ni de open source. Nada de complicadas intrigas de posicionamiento ni de batallas por un pagerank.

Tampoco es hora de lamentarse de los altos niveles de cretinidad a los que la política de este conglomerado de países denominado España está llegando con pasos de gigante desalmado.

No es momento para rememorar la miseria humana llevada al ancho de banda y traída por el camino de las descargas.

Sólo es momento de sueños e insomnios. Es el terreno de las neuronas alcoholizadas. El momento del polvo insípido sobre cajas preñadas de botellas vacías en la trastienda de un garito.

Es media noche. Lo infantil hace largo rato que emigró al submundo de las ilusiones guardadas bajo llave. Queda lo adulto despeñándose en sueños despiertos. El taconeo frío y unas risas psicotrópicas se acercan bajo la atenta mirada de un tiro de caballo mal cortado.

Es tiempo para que las letras huyan, los significados se suiciden. El momento de las pasiones encubiertas. Donde todos los gatos son pardos y las gatas hermosas.

El momento de escribir poco y dejar a las sombras en su conveniente convivencia...


(Imagen encontrada en Regresando a Ítaca.)

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Lo 2.0 está pasado de moda

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Conversación en la redPerplejo. Esa es la palabra. Hoy escuchaba, por relato directo, no presencial, las declaraciones de un consultor de prestigio que ni corto ni perezoso pareciera haber afirmado que eso de las redes sociales ya está pasado, ya no tiene negocio.

Justo también hoy descubría un curso de postgrado sobre Community Manager (CM) por 3.400 eurillos de nada vía Marcelino Madrigal. (¿No sabes quién es? Muchos no lo saben. Algunos no lo quisieran saber, porque les perjudica el negocio. Es uno de esos, del 2.0 real, de los que hay pocos y hay que conocer antes de que se extinga. No digas que no te he avisado.) De todas formas me gustó más su recomendación seria, un curso abreviado y gratuito que resume ese postgrado tan rimbombante.

Que ambas cosas sucedieran hoy, más o menos al mismo tiempo, quizás sea motivo suficiente para echarle unos párrafos a unas reflexiones poco serias y nada expertas. Porque después de todo, entre los extremos, entre el consultor en busca de nuevas milongas con la que estafar a incautos -ahora que lo 2.0 anda saturado- y los que pretenden hacer su agosto impartiendo formación que está al alcance de cualquiera que use Google, pues puede que esté la parte interesante del asunto. La verdadera chicha de todo esto.

Verás, conozco a un tipo... estudió informática cuando en este país todavía se titulaba uno como tal y cuando al apuntarte en la oficina de empleo sólo había una categoría. Lo mismo programaba que cambiaba la tarjeta de red al Pentium o diseñaba una infraestructura de oficina que le hacía unos retoques de diseño a unos logotipos. Y de igual manera administraba el foro de profesionales vinculados a la compañía que hacía seguimiento de lo que se decía en la red sobre la marca de la casa donde laboraba. Redactaba los contenidos de la web de la empresa -la primera versión en HTML plano- que procuraba enlaces en directorios y contenidos de terceros para así aumentar las visitas.

Una década después esos informáticos ya no existen. Ahora eres alguna de las decenas de especialidades de la profesión y no se espera de ti otra cosa. Aquel amigo, aún programador, ahora es sólo eso. No se cuenta con él para evaluar una estrategia de comunicación. ¿Qué sabrá él? Las empresas ahora, para hacer lo mismo, requieren administradores de comunidades community managers, search enginers optimizers, social media managers...

Y tampoco es que el asunto, a mi amigo y a mí, nos parezca mala cosa. En eso coincidimos. Yo, para no ir muy lejos con los ejemplos, aspiro a realizar tareas relacionadas con la administración de comunidades y presencia de marcas en la red. Es un ámbito de trabajo que, personalmente, me interesa, me gusta, me motiva. Pero en este país somos amigos de los extremos. Parece que fuéramos buscando cualquier novedad del mercado con forma de vaca, no ya que dé leche... queremos la que da directamente yogur. A eso, algunos consultores lo llaman innovación. Yo lo tildo de esnobación.

Queriendo defender tal o cual nuevo perfil profesional -véase, obviamente, la del CM- se cae en la pedantería y la estupidez. Como consultor, mi personaje de hoy, va vendiendo aquello que en verdad no entiende. En realidad va repitiendo lo que habrá leído a tal o cual gurú, presumiblemente algún inglés o algún norteamericano de pro muy leído por el lector anglófono. Eso lo transforma en informes muy bonitos, bien diseñados, con unos gráficos llamativos y unas recomendaciones llenas de tecnicismos inútiles, vendiéndolos a 1.000 euros la frase. Es un negocio. La verdad es que a este país le ha hecho un gran daño el profesor universitario reconvertido -salvo honrosas excepciones, pero ya que no cito a unos, no citaré a los otros-. Y es que los encuentras en prácticamente todos los ámbitos profesionales, no sólo en lo digital.

Tu programador -y esto ya sé que está sonando a pataleta- te dice lo mismo y te sale más barato. Además, te lo dirá adaptado y personalizado a tus necesidades. ¿Caerás en esa reflexión, como empresario, del y éste qué sabrá? ¿Cederás a los mundos chipitirifláuticos de algunos encantadores de serpiente a 5.000 piezas de oro la revelación? Quizás es que si te lo dice un profesor reconvertido en consultor te sabe diferente, ya que le pagas el equivalente de tres sueldos de tu programador por decirte lo que ya sabes lo que quieres oír.

Por eso mi consultor dice lo que dice. Y por eso la AERCO, realizando una labor encomiable, sin duda alguna, peca de un pelín de pedantería, sin ser mi intención la de entrar al cuello a esta asociación de CMs.

Nos llenamos la boca con lo 2.0 tanto en cuanto lo 2.0 llene nuestros bolsillos; defendemos a capa y espada nuestro estatus, tanto en cuanto genere unos beneficiosos dispendios económicos; aunque para eso necesitemos criticar a la competencia, tachar de ineficaz a todo contrincante posible y, en definitiva, no responder a la dinámica de la conversación que, en última instancia, sí es lo que representa lo 2.0: CONVERSACIÓN, insisto.

Las "novedosas" redes sociales han venido a prestar una plataforma a una idea. Traer a la red mejores herramientas que agilicen la acción de compartir. Lo 2.0 es un volver al mercado del trueque sólo que hoy, en este ya más que estrenado siglo XXI, lo que se intercambia es el conocimiento. (También es cierto que en este mundo-bonito se nos ha colado algún que otro malvado. Los delitos tecnológicos, hoy, son un grave problema a los que no se puede dar la espalda. No lo olvidemos.)

Las líneas de negocio que no se fundamenten en crear sinergias, que no busquen una verdadera innovación en el uso de la tecnología, que centren su objetivo en la factura antes que en el servicio y la eficacia, pueden ser consideradas como engaños legales. Teatro económico permitido por un permisivo tejido empresarial mal formado e informado y, lo que resulta más lamentable, con poco interés por oír el ritmo de los mercados.

En conclusión, y ya dije que esto sería un compendio de reflexiones poco serias, escucha a tus trabajadores, a los de siempre, a los que aúnan experiencia -algo que aún está adquiriendo la generación Y- con curiosidad e interés por la innovación; huye de los consultores que pretenden ir más allá sin fondo ni experiencia real, esos que son más papistas que el Papa; invierte en formación, en formación rentable; convierte la eficacia en parte de tu misión profesional o empresarial.

Y no lo digo porque sepa de lo que hablo (yo sigo aprendiendo). Lo digo por convicción. Es el batiburrillo de cosas en las que creo como un informático de esos, como mi amigo.

(Imagen encontrada en VentureBeat: interpreting innovation.)

martes, 14 de septiembre de 2010

Día Internacional de la Democracia

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Democracia, MafaldaMe entero hoy por Orlan Silva, vía su cuenta de Twitter, que mañana 15 de septiembre es el Día Internacional de la Democracia, declarado por Naciones Unidas el 8 de... noviembre de 2007.

Publica la organización internacional un extenso informe sobre la situación de la democracia en el mundo y las acciones que se alientan a iniciar a los estados miembros.

Extraigo algunos contenidos:

La democracia es uno de los valores y principios básicos universales e indivisibles de las Naciones Unidas. Se basa en la voluntad libremente expresada por el pueblo y está estrechamente vinculada al imperio de la ley y al ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

[...]

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) establece la base jurídica de los principios de democracia con arreglo al derecho internacional, en particular:

  1. La libertad de expresión (Artículo 19);

  2. La libertad de reunión pacífica (Artículo 21);

  3. El derecho a la libertad de asociación con otras personas (Artículo 22);

  4. El derecho y la oportunidad de tomar parte en la conducción de los asuntos públicos, directamente, o por conducto de representantes libremente elegidos (Artículo 25);
[...]

Los valores de libertad y respeto por los derechos humanos y el principio de celebrar elecciones periódicas y genuinas mediante el sufragio universal son elementos esenciales de la democracia. A su vez, la democracia proporciona el medio natural para la protección y la realización efectiva de los derechos humanos. Esos valores se han incorporado en la Declaración Universal de Derechos Humanos y han sido elaborados aún más en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que consagra una multitud de derechos políticos y libertades civiles en que se basan las democracias significativas.

[...]

En 2000, la Comisión recomendó una serie de importantes medidas legislativas, institucionales y prácticas para consolidar la democracia (resolución 2000/47); y en 2002, la Comisión declaró lo siguiente como elementos esenciales de la democracia:

  1. Respeto por los derechos humanos y las libertades fundamentales

  2. Libertad de asociación

  3. Libertad de expresión y de opinión

  4. Acceso al poder y su ejercicio de conformidad con el imperio de la ley

  5. La celebración de elecciones periódicas, libres y justas por sufragio universal y por voto secreto como expresión de la voluntad de la población

  6. Un sistema pluralista de partidos y organizaciones políticas

  7. La separación de poderes

  8. La independencia del poder judicial

  9. La transparencia y la responsabilidad en la administración pública

  10. Medios de información libres, independientes y pluralistas.
Fuente:
wwwupdate.un.org/es/comun/docs/?path=/es/events/democracyday/pdf/presskit.pdf

Hay un dicho popular en mi tierra que dice Perfecto emigró... y no ha vuelto. La democracia no es un sistema perfecto, se la define, con razón, como la dictadura de las mayorías.

Pero es la mejor herramienta que, hoy por hoy, tenemos para impartir en justicia la máxima igualdad posible entre todos.

Diferentes, cada uno de nosotros, pero conviviendo
siempre en paz.

Mi deseo es que Mafalda, algún día, no tenga motivos para reír, sino para sonreír.

(Viñeta encontrada en Utopicón.)

domingo, 12 de septiembre de 2010

Inflexiones al borde de un ataque de sueño

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Internet es el nuevo paradigma de la historia. Representa el nacimiento de un cerebro globalizado en el que cada hombre o mujer que se enchufa pasa a formar parte de un ejército de supra neuronas.

Estas supra neuronas humanas, con su comportamiento mimético, tiende por impulsos a repetir, o mejor, a amplificar lo que el hombre, como especie, representa, más por sus actos que por sus ideales.

Creamos entre todos un gigantesco ser virtual donde el egoísmo individual se entremezcla con la irrefrenable necesidad de sentirte parte de algo, pieza de un conjunto aún mayor que, como banco de sardinas, actúa en un baile coral del que se desconoce su significado pero del que se sospecha, o se espera, resulte en el bien de la mayoría.

Parapetados tras un monitor asaltamos la aparente realidad de otros y otras, distantes en kilómetros y en entrañas. Pulsamos botones grabados con letras insignificantes, sin peligro en solitario, buscando economía, reconocimiento o venganza. Traspasamos las fronteras de nuestra voz y nuestros brazos para alcanzar por la vía de las peligrosas balas llamadas palabras, sintetizadoras de emociones, a aquellos y aquellas que nunca atraparemos a través de nuestra presencia.

Una a una juntamos cada letra y otorgamos un efecto de consecuencias imprevistas a la letal arma. Apuntamos a un espacio inexistente conformado por señales eléctricas que no entendemos ni manejamos ni controlamos y apretamos el gatillo con la inocencia de un niño malvado.

Bang, bang, bang... y a miles de kilómetros alguien cae mal herido en su vanidad o en su debilidad. Las señales eléctricas se convierten en impulsos luminosos; en milésimas de segundo han impactado en nuestra retinas; decodificadas en nuevas ondas generan una marea de pensamientos. Las neuronas de la interpretación cabalgan pertrechadas de síntesis fabricada con nuestra propia experiencia. Llega la revolución de las conclusiones.

Disparamos significados hacia imposibles dianas. Los objetivos bailan, se mueven, se escabullen. Cuando las letras adquieren matices y colores en la desconocida cabeza de nuestra víctima ya no hay delincuente ni culpable. Sólo resentimiento.

Lo mismo cuesta, el mismo precio se paga, con el mismo esfuerzo se ejecuta, el rítmico tecleado de la desidia, la frustración o la indiferencia; que de la solidaridad, la convivencia, la acción conjunta, el esfuerzo voluntario e individual, que suma en común.

Jugar en Internet, hoy, como quien juega a los mercados de valores, a comprar y vender los hoteles y apartamentos de plástico de un monopoly gigantesco equivale a disfrazarse de aquellos gallifantes, estafadores, cretinos y melindrosos que nunca alumbraron a la humanidad y la individualidad tras las sociedades y los recursos comunes que gestionaban; ciegos siempre frente a los que sufrirían sus maquinaciones, sus verdades y sus mejores opciones.

Internet, justo ahora, que me lees, no es sino un bullicioso patio de vecinos donde se intercambian amores y cuchicheos, algunos puñetazos y sonrisas representadas por signos que intentan emular impresionables sentimientos. Está el vecino solitario. El tendencioso. La del cuarto, que está muy buena y los del ático, siempre discutiendo. El portero que quiere alquilar el apartamento del segundo izquierda, ahora vacío. Está la viuda y están los recién casados. La que fue maltratada por el animal de su marido, pero no lo denuncia, porque espera que cambie. También está el parado, eternamente fosilizado en su apretada butaca. Los yonkis del sótano, enganchados a la videoconsola, al caballo o a la compra compulsiva.

Al menos sé que siempre estará el que vende sueños.

Y tú, que me lees, eres quien decide. Tú marcas el contenido de tus palabras, las emociones con las que cargas tus armas, los sentimientos heridos que curas o los nuevos que fabricas. Todo está en tus manos, en tu decisión, en la opción escogida a cada instante.

Yo quisiera que el 8 de octubre optaras por sentarte ante tu teclado y escribieras -o publicaras tu imagen, en cualquier modo- sobre lo que, para ti, exclusivamente para ti, implica y significa la convivencia. Sea cual fuere tu patio de vecinos.

(Imagen superior encontrada en el bitácora mexicano "Ley de Sociedades de Convivencia".)

jueves, 9 de septiembre de 2010

Por qué escribir el 8 de octubre sobre "convivencia"

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Ahora que José Senovilla ha dado las razones para no participar en esta iniciativa...

¡No te asustes, no te sorprendas! Lo hace usando una ironía inocente porque en verdad expone perfectamente diez buenas y excelentes razones sobre por qué sí hay que hacerlo. Yo, ahora, al borde de la media noche, le haré la contra, usando un símil de la honorable lucha canaria.

Recuerda, no pedimos nada, no hay que apuntarse, no hay que levantar la mano, no hay que premiar, no hay que reconocer, no hay que enlazar, no hay que copiar y pegar, no tienes que citarnos...

¡Aunque si quieres hacer algo de esto, sin ningún problema!

Porque el 8 de octubre nos juntamos un buen puñado de redactores de bitácoras para compartir nuestras visiones individuales sobre la convivencia.

La convivencia puede afrontarse desde muchos ángulos. Está presente en cada interrelación que mantenemos en nuestra vida. Desde la más íntima hasta el ámbito más amplio que podamos imaginar. Desde la convivencia con las personas hasta la convivencia con las ideas. Y también convivimos con lo que no nos gusta del ser humano.

Aquí te dejo algunas pocas razones de por qué, siempre, la convivencia, amante olvidada del civismo, es vital.

Aquí tienes cuatro o cinco buenas causas, sacadas de un rápido vistazo a unos cuantos bitácoras y a la prensa del día, que hablan de la degradación en la convivencia, desde el ámbito familiar al colectivo. Te hablan de violencia, de inseguridad, de avaricia y egoísmo.

+200 blogs escribirán el día 8 de octubre sobre un tema en concreto, libremente, sin normas, sin copiar manifiestos, sin adherirse a ninguna causa, sin apoyar a ningún líder, sin seguir ninguna directriz. Simplemente, lo harán.

Sólo porque merece la pena hacer una reflexión conjunta. Porque es una manera de participar en la sociedad en la que nadamos, de involucrarse en lo que nos rodea. Es un primer paso. Muchas individualidades juntas en un único esfuerzo. Sin buscar beneficio alguno. Personas que entienden que la comprensión de la necesidad de coexistir en paz es esencial porque...

... no queremos convivir con la indiferencia de las grandes corporaciones frente a la presencia de pedófilos y de redes de intercambio de pornografía infantil en sus servicios web.

... no queremos convivir con las estadísticas de víctimas de la violencia de género.

... no queremos convivir con más enfrentamientos culturales ni religiosos ni étnicos ni raciales.

... no queremos convivir con la indiferencia ante las grandes tragedias humanas.
Poco más puedo decir, salvo dedicarte una canción, a ti, que lees ahora. Eso o repetir una y otra vez la misma invitación. Escribir, el 8 de octubre, sobre la convivencia.

Por cierto, la canción, me la trajo a la memoria un rincón lleno de secretos. Y con tu permiso, quisiera dedicarla especialmente, además, a otro rincón de la red escrito con la transparencia del cristal.

martes, 7 de septiembre de 2010

El primer marcapasos

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Marcapasos, réplica 1958Yo creo, sinceramente, que sería imposible dar una explicación razonable sobre por qué el 8 de octubre. Surgió, en 2009. Se escogió una fecha, en aquella ocasión, que diera tiempo a difundir una propuesta para escribir sobre la solidaridad. La idea, muchos bitácoras escribiendo sobre el mismo tema en el mismo día. Este año queremos repetir la experiencia con la palabra convivencia.

Cuando he querido transmitir el mensaje, sin mucho éxito, en inglés, encontré que la palabra, como tal, no existía. Se traduce por coexistencia o vivir juntos. Es, una curiosidad. Lo cierto es que cualquier día del año es interesante, desde el punto de vista de las efemérides. Este, nuestro 8 de octubre, tiene algunas muy interesantes.

Por ejemplo, en 1958, en ese día, se implantó el primer marcapasos (en la imagen superior, una réplica del citado). En esta historia hay tres hombres, grandes por lo que significaron para el futuro de millones de personas, ignorados por la historia. Ake Senning, era uno de ellos. Un doctor sueco nacido en Rattvik 43 años antes, hijo de médico, que implantaba el primero de estos aparatos cardiacos internos, recargable, a través de una operación de tórax (toracotomía) a un paciente de su misma edad con un síncope cardiaco completo.

La operación se realizó en el Hospital Universitario de Karolinska, en su país natal. El pequeño dispositivo electrónico fue diseñado por Rune Elmqvist, nuestro segundo personaje, un hombre curioso y casi desconocido que al más puro estilo renacentista aunaba la profesión médica con la ingeniería.

En aquella primera operación se conectaron los electrodos al miocardio pero un fallo tres horas después llevó al paciente de nuevo a la mesa de operaciones donde se le sustituyó el dispositivo que, desde aquel momento, marcaría el ritmo de su vida. El segundo instalado duró dos días antes de volver a fallar. Arne Larsson, nuestro tercer hombre, recibió 26 marcapasos con sus correspondientes intervenciones quirúrgicas durante toda su larga vida, finalizada en 2001 a los nada despreciable edad de 86 años.

Nuestro paciente experimentó en carne la evolución tecnológica de este pequeño generador de impulsos eléctricos durante 43 años. Nada más y nada menos. Desde las primeras operaciones a corazón abierto pasó a las intervenciones quirúrgicas menores. Para este ingeniero especializado en centrales eléctricas todo empezó tres años antes de aquella primera operación, en 1955, cuando sufría su primer problema de corazón a raíz de una hepatitis severa.

En 1985 declaraba al El País: "Seguí tratamientos con atropina, isprenalina, café, champán y mucho whisky, que de hecho fue la mejor medicina. Pero un día los médicos le dijeron a mi mujer que ya no podían hacer nada más por mí. Si en aquellos momentos me hubiera dicho alguien que ahora estaría aquí, disfrutando de la vida, le hubiera contestado: 'Amigo, ya no ocurren milagros."

Hoy se estima que más de 3.000.000 de personas llevan un marcapasos interno (datos de 2002). La mortalidad de sus portadores a causa de las complicaciones es inferior a 1 de cada 1.000 receptores; el 0,5% de los pacientes sufre alguna infección a causa de la intervención siendo éste, quizás, la complicación más grave aún por resolver. Sin embargo esta tasa es muy inferior al de las infecciones nosocomiales en su conjunto, que en el año 2010 se estima cercana, pero por debajo del 7% (tasa española entre 2000-2010).

La inmensa mayoría de esos 3.000.000 de portadores son norteamericanos, por encima del millón; se estimaba en 2002 que unas 600.000 personas recibía un nuevo marcapasos cada año. Muchos de esos pacientes superaban los 60 años de edad. La cifra de intervenidos había aumentado un 50% en sólo 4 años (se estimaban unos 2.000.000 de receptores en 1998).

Hoy, el futuro se abre a esta tecnología. Este pasado mes de agosto (de 2010) saltaba a los titulares de la prensa especializada un nuevo avance científico. Se conseguía controlar por primera y con éxito las pulsaciones de un corazón en un ser vivo utilizando un rayo láser. El procedimiento se realizó en un embrión de codorniz y adelanta lo que en un futuro breve podría ser la nueva generación de estos pequeños aparatos. Esta tecnología permitirá además una super miniaturización. Hoy, el tamaño común es el de la esfera de un reloj de pulsera.

Tan sólo un año antes, en 2009, el Dr. Steven Greenberg implantaba en Nueva York el primero de estos aparatos con conexión inalámbrica, con capacidad de monitorización remota a través de Internet.

Aquellos tres hombres ejercieron, tal vez, la convivencia de ideas. Cinco décadas después monitorizamos ritmos cardiacos a través de la red y esperamos controlar corazones, no ya con pulsos eléctricos sino con pulsos de luz. ¿No es grande la capacidad humana?

(Imagen superior del artículo
A brief history of cardiac pacing, publicado en Images on Paediatric Cardiology, publicado en 2006. Las fuentes de información de este artículo están enlazadas a lo largo del texto. Recomiendo su lectura si sientes curiosidad.)

lunes, 6 de septiembre de 2010

Cosas de premios y premios con corazón

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Antes de seguir escribiendo sobre hechos y cosas ocurridas un día 8 de octubre a lo largo de nuestra historia con motivo de la Iniciativa Convivencia, como ya se va llamando en la blogosfera, tengo que cumplir un compromiso con MeMoRiaS De uNa PoRKuLeRa que ha tenido a bien cometer la imprudencia de enviarme un premio. Y yo prometí que pagaría, a mi manera, con ese regalo y lo dedicaría a ese rincón:


No me andaré con rodeos. Me gustan los premios. Si vienen con reconocimiento y unos miles de euros y además engrosan el currículo de un aspirante a casi-escritor, mejor que mejor. Sí... Bueno, no. Depende. Esos premios serían parte de un trabajo con el que sueño, la verdad. Pero no tienen lo que tienen los premios blogueros. Sí, ya lo sé. ¡Qué sííí! Ya lo sé. Son premios que alguien inventó un día para promocionar unos cuantos enlaces a su bitácora y que van corriendo por la red de blog en blog. ¿Y?

Estos premios de tú a tú tienen algo que no tienen los premios profesionalizados. Son premios que alguien que no te conoce, después de leer tus textos, te tiene presente, por un momento y toma la decisión personal de señalarte, destacarte. Y no sé que decir, pero casi aseguraría que la responsabilidad de cargar con eso es mayor que la de un premio literario, aunque uno no le hiciera ascos a unos miles de euros, que en estos tiempos...

Este que ahora recibo tiene además uno de esos nombres que atemorizan porque uno siente que ni de lejos honra lo que define, Pluma Mágica. ¡Vaaaya! ¡Ya quisiera tener el don de los grandes autores! Ser capaz de relatar historias que sobrecogieran, pero parece que me es negado hilar más allá de dos capítulos seguidos. Enseguida desvelo al asesino, mato a la dama en apuros o despeño al héroe. No sirvo para seguir las tramas de éxito, las que arrasan en el mercado.

Ahora que no me lees sino tú te diré que mi placer es convertir galanes en villanos, brujas en mujeres incomprendidas, malvados en dolientes purgadores de penas adolescentes. Tengo la manía de buscar el contrapeso, hacer de abogado del diablo, encontrar los puntos intermedios. Pero la literatura no es así. La literatura es lo que el consumidor quiere leer. Buenos y malos que se saben buenos y malos, sin distinción ni confusión. Víctimas secundarias que motivaron la eterna lucha representada entre los que mordieron la manzana y los que tuvieron miedo a morderla.

Y es que, yo, soy un truhán, soy un señor... ya que estoy egocéntrico y cuatro puntos por encima de la media en el índice de vanidad, diré que estoy casi en el bando al que Barón Rojo (y no Julio Iglesias, pobre hombre) dedicó aquel himno roquero inolvidable, el Hijos de Caín. ¡Qué melodía! ¡Qué letra! ¡Ay! Soy un nostálgico del jevi. ¿Te acuerdarás, por un casual?

La Biblia cuenta un historia / que un Dios terrible dictó / el drama de dos hermanos / el justo y el traidor / Abel mezquino y cobarde / el siervo de su señor / Caín que no entró en el juego / y que se reveló / te maldigo truena la voz de su juez / padre nuestro que nos privó del Edén / Caín rompió con un gesto / su yugo de esclavitud / huyó del ojo implacable / llevo su propia cruz / perseguido por quebrantar una ley / que no entiende y que no cuenta con él / sufrirás morirás esta es su voluntad / pero aún hay aquí hijos de Caín. [...]

¿Y yo porque cuento todo esto? ¡Ah! ¡Sí! Porque un hermoso y muy personal rincón de la blogosfera tuvo a bien señalarme como Pluma Mágica. Y yo aseguro que ya quisiera, disfrutar y vivir del arte de la escritura. Pero será que no, aunque a mí, el sueño, no me lo roba ni Abel. Se me otorga un premio de esos, de los que no se valoran en la aristocracia blogueriana, pero que tiene sabor a pueblo, sabor del que no se te olvida.

Porque encima lo recibo después de conocer su rincón a raíz de su participación, el próximo 8 de octubre, en la Iniciativa Convivencia. Y eso es otro gran premio.

Yo sólo puedo decir gracias. Ya sé que técnicamente no lo recojo. No lo traspaso. Interrumpo la cadena. Quien me haya leído ya sabe que son mis extrañas maneras. Pero si sólo puedo escoger a 6 ó 16 ó 60... se me queda corto. Soy incapaz. O mejor, no quiero elegir. Cualquiera que se acerque a un teclado y a una pantalla para escribir desde sus adentros se merece este premio y todos los que se mueven en la red.