Leída esta frase queda todo dicho...
... aunque puede que aún te preguntes qué tienen de común entre sí estas cuatro marcas. Y digo marcas porque hoy en día los apellidos de los líderes políticos se venden como si fueran un refresco, una botella de leche, una caja de galletas o el tostón musical del verano.
- Tienen en común que las cuatro utilizan Twitter (@Vodafone_es, @Movistar_es, @MarianoRajoy y @ConRubalcaba).
- Tienen en común que cuando se les lanza un tweet que no es una lisonja gratuita -o pagada, que también las hay-, que representa una queja -aún objetiva-, que lanza un reto o resulta ser una pregunta incómoda, se opta por el silencio, la no respuesta o, como mucho, a una finta futbolera.
Para ellos, con todo el amor del mundo, va este corto. Tal vez aprendan viendo lo que no aprenden oyendo.
1 comentario:
A lo mejor sí saben escuchar pero simplemente no desean responder, porque están en todo su derecho. ¿Al fin y al cabo quién espera algo de Twitter o Facebook?
Lo que esperamos es eficiencia y eficacia del Estado y no un producto de engañabobos. Quién piense que las mencionadas son un medio de comunicación efectivo y válido para los asuntos políticos, en mi opinión tienen muy poco respeto como profesionales, ¿realmente uno puede esperar que detrás de aquellas cuentas están las personas o un grupo de asesoramiento y publicidad que poco o nada tienen que ver con la persona?, yo creo que lo segundo. Aún así no sé como alguien en su sano juicio puede esperar algo de 140 caracteres (si es que esta limitación se mantiene en Twitter) o de un álbum de fotos de funcionalidades cuestionables, ambos de ninguna credibilidad.
Existen mejores medios y de mayor penetración en la población, y por supuesto con mayor credibilidad: los periódicos de tirada nacional, y por qué no también en formato digital.
Ahora -y siempre- vamos de modernos con eslóganes atractivos del estilo de ConRubalcaba, ejemplificando pluralidad y buen ver donde no lo hay, ya desde la transición nos han tratado como idiotas vendiéndonos distintivos de colores y no un trabajo bien hecho, y ahora con mayor prodigalidad desde Internet. Señor, no tengo ninguna afinidad con usted salvo por el resultado.
No quiero un gobierno bonito y atento con los caprichos del ciudadano, quiero un gobierno que funcione, véase sufragar la deuda pública, invertir en desarrollo y bienestar y responder a los advenimientos sin esperar a que la economía del país esté destrozada, de una manera rápida y flexible. Quiero un gobiero que genere valor en el ciudadano y en la empresa. Por favor no use mi dinero otra cosa, ¿o creyó que no había un presupuesto para la gestión de la cuenta de Twitter?
Aquí también hay mucha culpa del ciudadano metido a economista o político que se queja por todo y desconfía de cualquier movimiento del gobierno, que no es de extrañar en este país de platillo y bombo. No soy yo quién estudiara ciencias políticas para ejercer en este país.
Publicar un comentario en la entrada