Una buena manera de abstraerse de los manipuladores discursos políticos, y no entro aquí en su color ni su tendencia, tras los resultados de unas elecciones es acercarse a los hechos a través de los números.
Observándolos uno hace una mueca de incredulidad cuando oye a los líderes del Partido Popular alardear de su aplastante victoria cuando sólo han crecido algo más de un 5% en número de votos, unos 500.000, que puede ser valorado como mucho o poco, todo según la boca, pero que se relativiza, y mucho, cuando se compara con la pérdida en electores del Partido Socialista, con una caída del 38%, unos 4.000.000 de votos.
La conclusión, pues, no es que el PP haya obtenido una aplastante victoria, un increíble crecimiento en votos. Siguen teniendo sus 10 millones de incondicionales, casi 11 este año. Es su techo natural. Y ya saben y afirman los sociólogos que el voto conservador es fiel y poco crítico, se compartan algo así como hooligans. La realidad numérica nos dice, por contra, que ha sido el PSOE quién ha sufrido una abrumadora pérdida. Si así ha sido es porque así lo han merecido, las urnas hablaron y el pueblo manda, pero en todo caso, el PP no gana, el PSOE pierde.
Otra curiosa circunstancia es la representatividad de nuestro Parlamento. Decía ayer el señor Llamazares que la Cámara Alta, el Congreso, es un órgano de representación de ideologías, de programas, y que corresponde a la Cámara Baja, al Senado, la representatividad regional. Sin embargo, el sistema mixto utilizado para elegir a nuestros diputados, pondera la territorialidad en la representatividad de los votos al tiempo que beneficia a los partidos mayoritarios, el criticado sistema D'Hondt. Fomenta el bipartidismo de manera arbitraria e irreal, dicen algunos que facilita la estabilidad mientras que, a mi modesto juicio, dinamita la representación real que debería dimanar de la decisión de los electores.
Y basándome en esta descripción, a mi modesto juicio de nuevo, acertada, de lo que es nuestro Congreso y nuestro Senado, cojo la tabla de números y frecuencias relativas, cuestionándome, cuando menos, esa legitimidad de las mayorías de los grandes partidos. Uno ve cosas tan interesantes como que el PP y el PSOE, con el 44% y el 28% de los votos, respectivamente, obtienen el 54% y el 31% de los diputados. ¿Cómo lo justificamos? ¿Cómo lo explicamos?
Otro de los mitos es aquel que afirma que los partidos nacionalistas, que sólo se presentan en circunscripciones delimitadas geográficamente, son los más beneficiados a través del viciado sistema. No es cierto. Los porcentajes de votos obtenidos y los porcentajes de diputados que se sentarán en el hemiciclo son muy similares, sólo distanciados en décimas.
El sistema parlamentario español no está pensado para perjudicar al Partido Nacionalista Vasco, a Coalición Canaria o a Convergència i Unió. No, en absoluto. Está pensado para perjudicar a los terceros de la lista, de ámbito nacional. Son Izquierda Unida, por tradición, y ahora Unión, Progreso y Democracia, quienes no obtienen la representación real que le es dada a través de las urnas.
En el caso de IU, mientras ha sido apoyado por casi el 7% de los votos, el partido sólo ocuparán el 3% de los escaños. Ya lo dijo el señor Lara, su grupo no debería tener 11 sino 25 diputados. Y en el caso de UPyD, otro tanto, un más de lo mismo, un nuevo tercero en disputa, que habiendo experimentado un crecimiento en número de votos espectacular, habiendo obtenido el apoyo de casi un 5% de los electores, sólo estarán representados por el 1,4% de los diputados.
Es decir, PP y PSOE roban representación a una parte de los votantes de este país. Hay electores que han depositado en las urnas papeletas con los colores de IU y UPyD pero que sentarán a señoras y señores de los partidos mayoritarios. Flaco favor se hace a la democracia y poco ejemplo dan nuestros grandes partidos cuando saturan sus bocas defendiendo un supuesto e intachable sentido democrático mientras que al mismo tiempo niegan el corregir esta situación.
Claro que, caso de dar ejemplo, quizás se hubieran visto en la tesitura de tener que negociar, gobernar por la vía del consenso. Y eso no gusta, lo fácil, lo cómodo, es hacerlo por la vía del decretazo. El tiempo nos dirá. Pero al menos que seamos conscientes de lo que cuentan los números. Y en cifras, en número de votos, el Partido Popular NO tiene la mayoría absoluta.
jueves, 24 de noviembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
El community manager SI es un experto en herramientas
Entre otras cosas, pero, insisto, un experto en herramientas en social media. ¿Cómo no iba a serlo?
Esta es mi respuesta a Manuela Battaglini, vicepresidenta de AERCO, social media manager y consultora social media a su última afirmación en un artículo publicado en la página de Facebook de la asociación. Quizás porque es una referencia clara dentro de la profesión, personalmente la que más respeto dentro del cuadro directivo de AERCO, también es con la que, muy de vez en cuando, encuentro alguna divergencia. Es lo bueno de esta profesión, todavía se está dibujando y la dibujamos entre todos.
Desde antes de tomar la decisión personal (hace tres años) de dar un cambio de rumbo a mi perfil de programador hacia la comunicación digital observaba cierta tendencia en el sector a dibujar al community manager como un cargo de orden gerencial. Una tendencia estimulada casi siempre por profesionales españoles más vinculados a la administración de empresas que a las tecnologías. Y es que las cabezas más visibles del social media hispano hoy provienen del mundo de los recursos humanos, del marketing, de la gestión de proyectos, del periodismo, de las relaciones públicas, del control de costes, de la consultoría de gestión... Y todos ellos encontraron, en la antesala a la crisis, una alternativa a sus vidas profesionales en el social media.
Creo que este es el motivo de por qué, por un lado, se ha pretendido acotar y poner vallas al campo, y por el otro, se ha minusvalorado la importancia de las herramientas, su comprensión y su uso. Sí, coincido con Manuela en una cosa, evidentemente un profesional de la comunicación digital no es un experto en herramientas, añadiendo, "de manera exclusiva", como fin en sí mismo, pues no lo son, son un medio para conseguir unos objetivos. Pero sí es un experto en herramientas desde el punto de vista, evidente, de que son su utillaje de base.
Si fuéramos carpinteros, Facebook y el PHP, Joomla! y las apps móviles, la geolocalización y Twitter... serían nuestro martillo, nuestros clavos y nuestro serrucho. ¿Y la madera? La madera es el contenido. Modelamos el contenido con las herramientas para conseguir un fin último: comunicar. Un mal uso de la herramienta implica una mala manipulación del contenido y, al final, un mala conversación.
Al igual que no es admisible (o sí, aquí cada quién se dibuja a sí mismo como crea conveniente) un profesional que conozca al dedillo cómo utilizar las herramientas pero al mismo tiempo introduce graves y recurrentes faltas de ortografía en su escritura, no tiene el más mínimo conocimiento de la teoría del color y las bases del diseño -más que sea a grosso modo-, no ha adquirido unos rudimentos sobre usabilidad, sobre posicionamiento, sobre cloud computing -y cito estas dos porque la tecnología no es sólo usar, también hay que comprender el qué se hace y para qué se hace-, sobre segmentación, sobre rentabilidad, sobre publicidad, sobre gestión de costes, sobre indicadores y sobre otros tantos aspectos relacionados con la gestión y con la comunicación; tampoco debería ocurrir lo contrario.
No es extraño encontrar profesionales con varios años de trayectoria (tampoco tantos porque la profesión, como tal, no va más allá de cinco en antigüedad, aunque podemos usar todo tipo de subterfugios para señalar que ya antes se ejercían estas funciones, y sería cierto) que, por ejemplo, utilizan Wordpress para todo, en todo tipo de situaciones y frente a todo tipo de objetivos. Necesitas un foro, Wordpress con un plugin, necesitas una web corporativa, ídem, necesitas una red social, más de lo mismo. Y sucede así por desconocimiento de las posibilidades de las distintas herramientas. O profesionales que gestionan una marca de tendencias en moda y se limitan a ofrecer y gestionar una página en Facebook ignorando lo que son y la relevancia de las redes verticales como Trendtation, Chicisimo o Chictopia, o el potencial de participar en foros como enFemenino.
Un community manager es, sobre todo, un profesional que facilita la conversación entre marcas y usuarios, pero que no las origina, sí las dinamiza, da pie e invita, construye en todo caso las bases, el camino para que éstas se produzcan, como bien atisba Manuela en su artículo, envistiendo a la marca de los valores que le son propios, aportando autenticidad a su mensaje.
Desde luego, de lo que estoy seguro es que un community manager NO es la marca en sí. NO es el protagonista (salvo casos excepcionales en las que él/ella es un atributo de prestigio, algo que sólo muy pocos y pocas podrían defender en estos momentos). El resto, los profesionales de a pie, tenemos que conocer las herramientas y ser expertos en ellas porque son nuestro medio para conseguir los fines perseguidos. También debemos ser, al mismo tiempo, transparentes, prácticamente inexistentes. Nos disfrazamos de la marca y nos convertimos en ella delante de la comunidad. Y nos disfrazamos de nuestros clientes y usuarios, los defendemos, dentro de la organización.
En definitiva, sí es un experto en herramientas, pero eso sólo es una de las patas de la mesa. Hay otras que la sustentan y sin ellas el trabajo que se va a realizar no tendrá la calidad mínima necesaria.
Esta es mi respuesta a Manuela Battaglini, vicepresidenta de AERCO, social media manager y consultora social media a su última afirmación en un artículo publicado en la página de Facebook de la asociación. Quizás porque es una referencia clara dentro de la profesión, personalmente la que más respeto dentro del cuadro directivo de AERCO, también es con la que, muy de vez en cuando, encuentro alguna divergencia. Es lo bueno de esta profesión, todavía se está dibujando y la dibujamos entre todos.
Desde antes de tomar la decisión personal (hace tres años) de dar un cambio de rumbo a mi perfil de programador hacia la comunicación digital observaba cierta tendencia en el sector a dibujar al community manager como un cargo de orden gerencial. Una tendencia estimulada casi siempre por profesionales españoles más vinculados a la administración de empresas que a las tecnologías. Y es que las cabezas más visibles del social media hispano hoy provienen del mundo de los recursos humanos, del marketing, de la gestión de proyectos, del periodismo, de las relaciones públicas, del control de costes, de la consultoría de gestión... Y todos ellos encontraron, en la antesala a la crisis, una alternativa a sus vidas profesionales en el social media.
Creo que este es el motivo de por qué, por un lado, se ha pretendido acotar y poner vallas al campo, y por el otro, se ha minusvalorado la importancia de las herramientas, su comprensión y su uso. Sí, coincido con Manuela en una cosa, evidentemente un profesional de la comunicación digital no es un experto en herramientas, añadiendo, "de manera exclusiva", como fin en sí mismo, pues no lo son, son un medio para conseguir unos objetivos. Pero sí es un experto en herramientas desde el punto de vista, evidente, de que son su utillaje de base.
Si fuéramos carpinteros, Facebook y el PHP, Joomla! y las apps móviles, la geolocalización y Twitter... serían nuestro martillo, nuestros clavos y nuestro serrucho. ¿Y la madera? La madera es el contenido. Modelamos el contenido con las herramientas para conseguir un fin último: comunicar. Un mal uso de la herramienta implica una mala manipulación del contenido y, al final, un mala conversación.
Al igual que no es admisible (o sí, aquí cada quién se dibuja a sí mismo como crea conveniente) un profesional que conozca al dedillo cómo utilizar las herramientas pero al mismo tiempo introduce graves y recurrentes faltas de ortografía en su escritura, no tiene el más mínimo conocimiento de la teoría del color y las bases del diseño -más que sea a grosso modo-, no ha adquirido unos rudimentos sobre usabilidad, sobre posicionamiento, sobre cloud computing -y cito estas dos porque la tecnología no es sólo usar, también hay que comprender el qué se hace y para qué se hace-, sobre segmentación, sobre rentabilidad, sobre publicidad, sobre gestión de costes, sobre indicadores y sobre otros tantos aspectos relacionados con la gestión y con la comunicación; tampoco debería ocurrir lo contrario.
No es extraño encontrar profesionales con varios años de trayectoria (tampoco tantos porque la profesión, como tal, no va más allá de cinco en antigüedad, aunque podemos usar todo tipo de subterfugios para señalar que ya antes se ejercían estas funciones, y sería cierto) que, por ejemplo, utilizan Wordpress para todo, en todo tipo de situaciones y frente a todo tipo de objetivos. Necesitas un foro, Wordpress con un plugin, necesitas una web corporativa, ídem, necesitas una red social, más de lo mismo. Y sucede así por desconocimiento de las posibilidades de las distintas herramientas. O profesionales que gestionan una marca de tendencias en moda y se limitan a ofrecer y gestionar una página en Facebook ignorando lo que son y la relevancia de las redes verticales como Trendtation, Chicisimo o Chictopia, o el potencial de participar en foros como enFemenino.
Un community manager es, sobre todo, un profesional que facilita la conversación entre marcas y usuarios, pero que no las origina, sí las dinamiza, da pie e invita, construye en todo caso las bases, el camino para que éstas se produzcan, como bien atisba Manuela en su artículo, envistiendo a la marca de los valores que le son propios, aportando autenticidad a su mensaje.
Desde luego, de lo que estoy seguro es que un community manager NO es la marca en sí. NO es el protagonista (salvo casos excepcionales en las que él/ella es un atributo de prestigio, algo que sólo muy pocos y pocas podrían defender en estos momentos). El resto, los profesionales de a pie, tenemos que conocer las herramientas y ser expertos en ellas porque son nuestro medio para conseguir los fines perseguidos. También debemos ser, al mismo tiempo, transparentes, prácticamente inexistentes. Nos disfrazamos de la marca y nos convertimos en ella delante de la comunidad. Y nos disfrazamos de nuestros clientes y usuarios, los defendemos, dentro de la organización.
En definitiva, sí es un experto en herramientas, pero eso sólo es una de las patas de la mesa. Hay otras que la sustentan y sin ellas el trabajo que se va a realizar no tendrá la calidad mínima necesaria.
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viernes, 11 de noviembre de 2011
11 blogs recomendados por 11 bloggers
Hoy, en un día y hora muy señalados por la coincidencia numérica, 11 blogueros con un nexo común, llegan a más de 111 lectores diarios con su/s bitácora/s, recomiendan visitar a otros 11 blogs con otro nexo en común, no tienen, aún, esa masa de lectores, no han sobrepasado ese punto de corte. Son blogueros que empiezan, o no tan nuevos, pero aún sin ese despegue, a nuestro juicio, más que merecido.
Cada participante recomienda uno, y sólo uno. Pero además hace el enorme esfuerzo de visitar y citar al resto de los recomendados. Hoy, 11 blogueros compartimos nuestro mayor y más querido tesoro, a nuestros lectores y lectoras, con su permiso, con tu permiso. Hoy, yo, desde esta pantalla, te invito a visitar y descubrir estos 11 bitácoras y, mañana, te cuento como se armó esta improvisada iniciativa y lo que aprendí con ella.
Cada participante recomienda uno, y sólo uno. Pero además hace el enorme esfuerzo de visitar y citar al resto de los recomendados. Hoy, 11 blogueros compartimos nuestro mayor y más querido tesoro, a nuestros lectores y lectoras, con su permiso, con tu permiso. Hoy, yo, desde esta pantalla, te invito a visitar y descubrir estos 11 bitácoras y, mañana, te cuento como se armó esta improvisada iniciativa y lo que aprendí con ella.
| erikacoel.blogspot.com | Erika Coello nos presenta un rincón personal lleno de recuerdos, historias, narraciones, proyectos, curiosidades y solidaridad, bien escrito, intimista y sincero. Recomendado por Ángel Cabrera de blog.artecar24.com. |
| manubo.blogspot.com | Crónicas, historias y cuentos de la vida y la existencia, magníficamente escritos, con una crónica cercana y, en ciertos momentos, exquisitamente ácida. Recomendado por Antonio E. Zafra de El Mosquitero. |
| Los Desvaríos de Luna losdesvariosdeluna.blogspot.com | Verónica nos regala en su bitácora relatos intimistas y muy personales llenos de encanto y pasión que necesitan de un tiempo pausado para una lectura sosegada. Recomendado por Chema Barragán de Rayajos en el Aire. |
| Miss Ocurrencias demissocurrencias.blogspot.com | Anabel Herrera regala a sus seguidoras (y algún agazapado seguidor) consejos profesionales sobre maquillaje. Una rara avis dentro de la blogosfera hispana ya que no es habitual encontrar bitácoras monotemáticos con una orientación práctica y de utilidad. Recomendado por Xiomara Méndez de EnBuscaDe.org. |
| El dulce susurro de las palabras eldulcesusurro.blogspot.com | Rincón cargado de erotismo y poesía recomendable para leer entre dos... o tres, al gusto de cada quien, pero siempre con el placer como meta. Recomendado por María Saez de Mi pluma de Cristal. |
| juanmerkader.blogspot.com | Juan Mercader nos propone una bitácora de marcado carácter político y social, con análisis críticos dirigidos a movilizar la apatía colectiva, con un claro llamamiento a la acción individual. Recomendado por Ángel de El pregonero cabreao. |
| Mi Mundus mimundus.blogspot.com | Nicolás Vera ofrece a sus lectores una curiosa e interesante mezcla entre opinión y trucos en las redes sociales, no sin cierta ironía, sobre todo cuando retrata a los personajes de cada plataforma. Recomendado por Carlos de Pizcos.net. |
| jassitup.blogspot.com | Olvido Andújar nos propone acercarnos al mundo del jazz. A través de una crónica escrita con estilo nos acerca a su historia y a sus mejores intérpretes. Es otro de los bitácoras temáticos tan raros de encontrar. Recomendado por Marcelino Madrigal de MMadrigal.com. |
| Reflexiones de un Idiota reflexionesidiota.blogspot.com | Borja de Diego lleva casi cinco años en activo con su bitácora, de corte y carácter muy personal, de opinión sincera y de ofrecer su visión de la vida, el cómo se nos ve en sociedad desde el refugio del objetivo de una cámara. Recomendado por Chary de El Interior Secreto. |
| Cuentos y Poemas nanasvacias.blogspot.com | Joaquín nos ofrece un blog intimista, quizás el más personal de los recomendados, con pequeñas crónicas y cuentos escritos muy de vez en cuando. Recomendado por María de El Saco de mis Pensamientos. |
| Una Chica Como Cualquier Otra wastewin.blogspot.com | Gloria Tamayo nos deja un blog a modo de diario personal, el de una mujer apasionada por la moda, la psicología, los viajes, la salud y el mundo animal, escrito a ratos en inglés y a ratos en castellano, es una mezcla de lo temático y la opinión, de lo personal y lo profesional. Recomendado por Mariano de La Neurona Impasible. |
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martes, 8 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Y olvidamos que somos de volcán y lava
![]() |
| Volcán de Teneguía, sur de la isla de La Palma, 1971. |
A excepción del XIX donde transcurren casi 90 años entre la erupciones lanzaroteñas de Tao, Nuevo del Fuego y Tinguatón y la tinerfeña del Chinyero, puede afirmarse que prácticamente todas las generaciones canarias han vivido, de cerca o de lejos, según les tocase en su trozo de tierra o en el de enfrente, vivir esta experiencia.
Las primeras crónicas se remontan a 1470 y 1492, en la Isla de La Palma, si bien los guanches del norte de Tenerife, del valle de La Orotava, describieron a los colonizadores una erupción que debió acontecer entorno a 1430. En el siglo XVIII, entre 1730 y 1736 se forma en Lanzarote el reconocido a nivel internacional "Parque del Timanfaya". Durante esos 7 años la isla experimentó el fenómeno vulcanológico de manera inninterrupida, hechos que volvieron a sucederse en 1824. Una de las atracciones del Parque son los géiseres. Un empleado echa un cubo de agua por un agujero en el suelo y a los pocos segundos una columna de agua hirviendo se proyecta hacia el cielo. Para terminar con la demostración introduce algunos matorrales secos en el agujero, que inmediatamente arden. Y como colofón, en el restaurante del Parque, puedes comer carne a la parrilla, sólo que la parrilla está hecha con el propio calor de la lava.
Las islas activas en estos últimos 500 años son La Palma, Tenerife, El Hierro y la nombrada Lanzarote. Las islas más antiguas geológicamente son las que, a su vez, se consideran inactivas, Gran Canaria, La Gomera y Fuerteventura, en las que no han habido registros históricos de erupciones.
La última erupción ocurrió en la isla de La Palma, al sur de la isla, en el municipio de Fuencaliente. Transcurría el año de 1971 cuando el volcán Teneguía reinvidicaba la existencia de vida en nuestro subsuelo y nos recordaba nuestro origen. Ese mismo año nacía yo. En Tenerife, mi isla, la última erupción fue la del volcán Chinyero, entre los municipios de Icod de los Vinos y Santiago del Teide, al noroeste, en el año 1909. De mis bisabuelos oí historias sobre esta erupción. Uno de ellos se acercó a la zona para ver aquel espectáculo natural. En aquellos años eso suponía un viaje de tres días, casi uno y medio para ir, lo mismo para regresar. Esto quiere decir que mi generación, la de hasta 45 años, más o menos, no tiene conciencia histórica de un hecho parecido.
Y estos últimos 45 años han supuesto una revolución cultural y social enorme. Si la generación de mi abuela, nacida en la primera década del siglo XX, hija de aquella que ya vieja me contaba las historias del Chinyero, vivió acontecimientos y cambios históricos sin paragón -sobre todo en lo que al transporte humano se refiere-, no es menos cierto que los nacidos en los años sesenta y setenta del siglo que hemos dejado atrás, igualmente hemos sido testigos de cambios enormes en cuanto a hábitos y conductas como colectivo social. En esta carrera imparable de revoluciones silenciosas, impulsadas por la tecnología digital, que han convertido en un hecho tangible el concepto de la globalización, hemos olvidado lo local, lo que no sustenta, el origen de la tierra que pisamos.
Olvidamos que somos hijos e hijas del volcán, producto de la lava. Pero la Tierra no lo olvida. Siguiendo el rito de las erupciones cada 50 años, década arriba o década abajo, las tres bocas submarinas que hoy hablan en la isla de El Hierro (una de ellas a punto de emerger del agua) y la o las que están a punto de surgir al norte, en la costa del municipio de Frontera, nos vienen a recordar como ninguna clase de Historia, cómo surge aquello que nos da sustento y vida. Somos volcán y lava.
Y aunque una generación lo olvide, la siguiente lo recordará porque estos hechos seguirán repitiéndose. Recuerdo que, no hace ahora muchos años, hubo una serie de episodios sísmicos al norte de Tenerife. En aquel entonces, el temor a la erupción volcánica se apoderó de los vecinos, hubo una gran polémica entre académicos y políticos, los primeros preocupados por la indiferencia y la ignorancia de los segundos, más preocupados éstos por el impacto de las noticias negativas en The Sun y el turismo inglés. Pero, seguimos siendo volcán y lava, y más nos valga no olvidarlo. El Hierro nos lo recuerda.
Fuente de datos y fechas: Erupciones históricas en Canarias en la Gran Enciclopedia Virtual de las Islas Canarias.
martes, 1 de noviembre de 2011
Todos la mataron y ella solita se murió
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| Re-interpretación de una viñeta del Maestro Ibañez. |
Blanco y González-Pons son los arquetipos del político a la contra, de la política de guerrilla, del cuerpo a cuerpo marrullero. Es la política que vive de espaldas a la realidad social, antes preocupada por vencer que por resolver, por ocupar cargos que por remar a favor de los que necesitan y los necesitan. Pero no son los únicos. Me fijo en ellos porque interpretan a la perfección los arquetipos del político rastrero, amante del tono zafio y el argumento sucio, populista, polarizador antes que integrador.
España se posiciona a la cabeza del desempleo europeo y la diferencia entre clases sociales, entre ricos y pobres, se vuelve extrema, sólo superada por Rumanía, Letonia y Estonia. Las clases medias, tradicionalmente las sustentadoras de los sistemas económicos de la Europa capitalista, se empobrecen en nuestro país a pasos agigantados. El paro juvenil, en menores de 25 años, roza el 44%.
Italia, al borde de la catástrofe, otro país latino con el que pudiéramos pensar que compartimos mucho, pone sus cifras en la mesa, un 8,3% de paro, un 29% de paro juvenil, batiendo su propio récord, eso sí. El promedio de desempleo joven europeo ronda el 20%, con porcentaje estirado, sin duda alguna, gracias al valor extremo español (la tasa de paro ronda ya el 10%). Así que no, ni con Italia podemos compararnos. Salvo en poseer, como ellos, a esa clase política venenosa. A ese mal necesario. Al verdadero cáncer de una democracia sobada y vilipendiada.
Grecia, tal vez podríamos compararnos con el maltrecho país heleno si no fuera porque su tasa de desempleo en septiembre de 2011 era del 16% y del 33% en jóvenes de 29 años o menos. ¡Uy! ¡Qué sorpresa! Y todavía nuestras filas políticas critican a Papandreu por querer someter a decisión popular, al ejercicio siempre sano de las urnas, si su país quiere asumir o no una extrema política de recortes y despidos masivos promovida por unos políticos, allende sus fronteras, más preocupados por sus propias y personales posiciones internas que por la supervivencia de la idea de una Europa integrada y unida.
A España la matan entre todos, entre los de un extremo y el otro, entre los de un color y sus contrarios, entre los del suéter Lacoste y los perroflautas, entre los banqueros y los líderes sindicalistas. Todos siguiendo la estela de los políticos venenosos.
Todos tirando de la punta de una cuerda a punto de romper, queriendo rebañar del fondo del caldero, rascar las últimas migajas que quedan de la economía del ladrillo, ahora que sus ideólogos están bien situados en fundaciones financiadas con fondos públicos y destinadas a crear idearios políticos de mal gusto, o en paraísos salariales cuyo fin no es otro que cobijar a los incompetentes en puestos etiquetados como asesores eléctricos. A ellos poco preocupan los desahucios ni el ya perdido mileurismo, convertido ahora en una ilusión de lo que fue y no pudimos mejorar. Mucho menos una nación que ya casi murió. Una nación y una Europa a la que todos mataron.
Temas:
política
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