domingo, 1 de abril de 2012

Haciendo macros con el smartphone o la tablet

Me gusta la macrofotografía porque extrae una realidad que, aunque vemos, no percibimos, dado su tamaño (y las prisas habituales por consumir nuestro mundo). Y hago fotografía macro, aunque eso (por supuesto) no me hace fotógrafo.

Hace mucho que la vengo haciendo, pero sin medios, utilizando, antes, cámaras compactas digitales y, ahora que retomo la afición, un smartphone HTC Desire HD y una tablet Samsung Galaxy Tab 10.1, dispositivos de los que ya he hablado antes en este bitácora (la HTC) o hablaré en breve (la Samsung).

Si vamos a ser técnicamente escrupulosos no creo que pueda decirse que hago macrofotografía con los trastos citados puesto que no utilizo ningún tipo de objetivo específico adosado a los mismos (como los que se venden para el iPhone). O puede que sí, ya que su definición (bendita Wikipedia) exacta sería:
[...] al tipo de imagen fotográfica en donde el sujeto fotografiado es igual o más pequeño que el tamaño del la película o el sensor electrónico que captura la imagen [...]
Ahora bien, ¿es una pequeña flor de durazno o el azahar o una abeja, objetos más pequeños que el sensor de mi smartphone o de la tablet? Una buena pregunta que dejo para los entusiastas de las abreviaturas y de leerse las características técnicas de sus cachivaches favoritos. En todo caso, de ahora en adelante, cuando digo macro querré decir, fotos desde muy-muy-muy cerca. Básicamente, sacar fotos que muestren en una pantalla un objeto a un tamaño mayor que el que tiene en realidad.

Esta pasión por las macros vuelve a mí después de meditar un poco sobre qué quería publicar en Instagr.am (mi perfil público puede verse en statigr.am/artecar24), la red social fotográfica reina en su categoría (pese a que, por ahora, sólo es accesible para usuarios de iPhone). ¡Ah! Sí. A la pregunta que puedes estar haciéndote, te respondo, subo las fotografías gracias a unos cuant@s buen@s amig@s, usuari@s de iPhone, a quienes paso las imágenes después de editarlas.

Para sacar una macro con las compactas digitales utilizo una técnica muy simple (y básica): fondo neutro monocolor mate (azul, gris o blanco), buena iluminación -a ser posible natural o bien con varios focos cruzados-, un trípode, poner la cámara en posición macro (habitualmente representada con un icono en forma de flor), programarla para disparo con retardo de 10 segundos, enfocar... ¡y voilà!

Pero con el HTC, o con la Samsung, la cosa es diferente. Ahora no fotografío objetos sino seres vivos (insectos o minúsculas flores), o bien macro-texturas. Y para éstas no puedo armar todo ese tinglado, las fotos son un ver y disparar allí donde se presenta la oportunidad.

statigram.com/artecar24

La HTC es lenta, entre el pulsado para fotografiar y la captura de la imagen transcurre casi medio segundo, una barbaridad. Además, el programa estándar de cámara de Android re-enfoca la imagen justo antes de capturarla, lo que puede ser bastante desalentador. Cualquier objeto en primer plano a menos de 7-10 centímetros no se enfoca correctamente, aunque la imagen previa mostrada sea buena. Pero tienes la posibilidad de realizar un aumento x3, por lo que con el smartphone a esa distancia y los aumentos puedes conseguir resultados espectaculares. Siempre, muchísimo mejor si no uso flash y el objeto tiene una gran cantidad de iluminación natural. Si bien con las compactas eludía la luz directa del sol para evitar quemar la imagen, con la HTC busco que la pequeña abeja o la minúscula tuerca estén plenamente iluminados de esta manera (sol).

Luego, con la Samsung, es distinto, aunque siga siendo Android. Mientras la HTC tiene aumentos, sin embargo, no tiene ajuste para fotografía macro. Y en la tablet es justo al contrario. No permite realizar aumentos pero en los ajustes puedes seleccionar el modo macro. Ahora bien, no tener zoom implica que tienes que acercar la Galaxy, que tiene una pantalla de 10.1 pulgadas, ahí es nada, al objeto. Incluso a 4 ó 5 centímetros es capaz de enfocar y capturar una buena imagen. Pero eso sí, como ocurre con la HTC, evito usar el flash y procuro que el objeto esté iluminado de forma natural, con la mayor cantidad de luz posible (las mejores fotos las tomo al mediodía).

Otra ventaja de la tablet es que el tiempo entre el disparo y la captura es muchísimo menor al del HTC lo que permite hacer muchos disparos seguidos. Para cada objeto a fotografiar disparo entre 5 y 20 tomas. Muchas de ellas, sobre todo las que intento acercarme más, salen desenfocadas. En otras el enfoque se centra en el segundo plano. Y luego están las que el objeto -sobre todo si es un insecto, no quiere dejarse fotografiar-. Pero con paciencia, al final, siempre acabas teniendo la fotografía. Y en ocasiones incluso, al primer o segundo intento.

Para editar las imágenes utilizo Pixlr-o-matic, una aplicación gratuita de Autodesk, disponible para Android, que con todos los filtros instalados, tienes unas 100.000 combinaciones distintas (mezclando cambios de color con efectos sobreimpresos y con marcos). Y ahora he instalado Camera360 Ultimate, un software de cámara fotográfica que, al menos en teoría, lleva más allá tu plataforma Android. Ya veremos si es cierto.

Por cierto, sobre las fotos a compartir, en mi caso opto por subir siempre la fotografía final y, cuando hay edición, también la original, para destacar el proceso de edición.

2 comentarios:

Javier I. Sampedro dijo...

La facilidad que nos da el móvil o el tablet para sacar fotos es algo muy útil, sin tener que estar pensando en demasiado ajustes; apuntar, enfocar y listo. Reconozco que le he cogido el gustillo a las aplicaciones de fotografía y jugar con este filtro o el otro, pero sin abusar.

Ahora que el mundo Android está revolucionado con Instagram, antes de eso le he dado bastante uso a Picplz y otras como Little Photo o vignette. Y cada día parece que siguen saliendo competidores, o digamos, alternativas.

Es una buena forma de compartir esos momentos que pasan rápido ante nosotros y que podemos capturar a golpe de dispositivo móvil, aunque no siempre con la mejor de las resoluciones, pero antes que todo, ser creativo, instantáneo es lo que cuenta. Y a compartir se ha dicho :D

Televisores dijo...

Muy buena tu publicación, pero a la hora de elegir entre estos dos teléfonos a la final el que siempre elige es el cliente el cual decide a partir de sus necesidades, en mi percepción es mejor un smartphone ofrece muchas aplicaciones y además es más cómodo para transportar.