El reto (y sus reglas)
Voy a ir directo al asunto porque imagino que los responsables de comunicación de Movistar, Vodafone, Ono... no irán más allá de los dos o tres primeros párrafos. También intentaré ahorrarme calificativos varios, que ya sobran y son obvios.
El reto que pongo es muy simple. Me comprometo a firmar un contrato a perpetuidad con la primera compañía que traiga a mi barrio, y a mi casa -dentro de-, una conexión a Internet, a través de la tecnología que sea, de calidad, estable, con una conectividad mínima de 6 Mbps reales de bajada y al menos 512 kbps de subida, a un precio competitivo -igual o inferior al establecido para la misma velocidad, en el área metropolitana-. Insisto, de calidad (sin cortes intermitentes ni zonas "vacías" ni intentos de conexión fallidos) y estable (sin pérdidas de velocidad).
El lugar, un barrio periférico, a menos de 3 kilómetros de distancia de un área metropolitana donde, por ejemplo, Ono ya sirve 100 Mbps con su fibra óptica. Se trata de Valle Jiménez, en el municipio de San Cristobal de La Laguna (isla de Tenerife). Insisto, un barrio dormitorio -antes agrícola- a tan sólo 5 minutos de las dos principales área metropolitanas de la isla. Código postal, 38329.
A este reto puede apuntarse cualquier operadora o empresa que sea capaz de cumplir con el objetivo. El contrato a perpetuidad que me comprometo firmar será válido siempre y cuando se mantenga el servicio con los mismos parámetros de calidad y estabilidad (o superiores, por supuesto).
Los antecedentes
Vivo en un barrio que en la época de mi abuela, principios del siglo XX, vivía "a toda una vida" de la zona capitalina o del conservador núcleo urbano de La Laguna, pero con la llegada de la carretera asfaltada, finales de los sesenta o principios de los setenta, la primera línea telefónica, la primera línea de guagua (autobús), pasó, de la noche a la mañana, de depender de la tierra y los animales a vivir de la construcción, los servicios y las pequeñas empresas que crearon algunos de los vecinos.
Aquellas primeras líneas que trajeron la voz a través de un cable, los pares de cables tradicionales, son los que aún hoy siguen trayendo voces y una exigua conexión ADSL que promete 3 Mbps (hasta 6 me ha prometido Vodafone) pero que en la práctica, cuando el técnico, sea éste de una compañía u otra, viene a tu casa, te dice, es que aquí sólo le llega 1 Mbps, no entiendo por qué le vendieron 3... ó 6. Y en la práctica, ni tan siquiera ese único mega es real puesto que con Movistar yo pagaba 44 euros por menos de 512 Kbps de bajada y apenas unos pocos Kbps de subida (más unas cuantas llamadas a la abuela de los niños durante el mes). Vamos, lo que una conexión de módem de hace 20 años.
Hoy, el barrio se ha convertido en una zona dormitorio, con su asociación de vecinos, su bar, su venta y sus cientos de familias, trabajadoras, de clase media. Un barrio tranquilo, con sus fiestas -precisamente este fin de semana-, su gente de siempre y su nueva gente que ha venido a residir buscando tranquilidad y paz a sólo 5 minutos de la capital. Sólo 5 minutos... ¡reales!
Pero las operadoras se olvidaron del 38329 (como se olvidan de tantas otras zonas en la geografía nacional). Parecen regirse por parámetros de beneficios puros y olvidan su, tal vez, función social. La comunicación es un negocio pero también es un derecho. Cualquier forma de comunicación tendría que ser asequible para cualquier ciudadano. Así opino yo.
La conectividad 3G y HSPA no han venido a solucionar nada. Dentro de las viviendas la de Movistar es prácticamente inoperativa. Vodafone sí, pero la cobertura 3G es tan deficiente que la situación es equiparable a la de la ADSL.
El asunto es que se sigue ofertando Internet a los vecinos. Habitualmente te atiende una señorita que está al otro lado del Atlántico -a mí me han preguntado que en qué parte de la Península Ibérica estaba Tenerife-. Leen lo que les aparece en pantalla y lo ofertan. Luego, cuando viene el técnico de la subcontrata, como ya conté, te cuenta la realidad. Por no haber no hay ni suficientes líneas para servir voz y datos a todos los vecinos.
Y todo esto se soluciona de una manera simple. Invertir. La primera operadora que ponga SU propio cable y lo traiga hasta el barrio -pasando por los barrios que están de camino-, se va a quedar con toda la clientela. Podrá ofrecer Internet, televisión por cable, voz...
Éste es el origen del reto. Ahora veremos si las operadoras españolas tienen los adentros que hay que tener para recoger el guante y quedarse con toda la clientela. O si van a seguir haciendo lo que hacen ahora, prometer, contratar, cobrar y engañar. (Y si quiere usted darse de baja pase por un largo y complicado proceso, además de pagar las consecuentes penalizaciones por permanencia.
Ahí queda eso.
5 comentarios:
joe, de verdad k estas desesperao por el internet, apruebo l amayoria de los puntos de este articulo, e incluso me jugaria la paga de un mes, a k ninguna compañia hara lo k pides,
primero por k no t van a hacer un contrato diferente al del resto
segundo por ke a ellos nadie les asegura k viviras hay siempre
y tercerio por k tienes razon, la colocacion de nuevas lineas de cableado t centralitas, se basa exclusivamente en el provecho economico k puedan sacar los cerdos de las compañias telefonicas
en parte comparto tu pensamiento, pero por otro lado.... perpetualidad tio???? me parece demasiado, yo por mi parte siempre he pensado ke en todos los hogares del mundo deberia haber internet y su respectivo wifi abrierto sin contraseñas, todo el mundo estaria obligado a pagar 10 o 15 euros al mes, pero de esta manera fueras por donde fueras, sin importar barrio o ciudad, tendrias siempre un punto de acceso wifi y como habrian tantos pues no se sobrecargaria solo uno, cada uno con el suyo y si vas andando por otro barrio te vas conectando al k vas pillando, y asi todo el mundo feliz..... pero creo k este sueño no se va a cumplir jeje
buen articulo Salu2
Está claro que la ilusión es lo último que se pierde...
Saludos
Mark de Zabaleta
Internet de calidad para todos y a un precio decente, eso es lo que tendría que ser.
Yo no me puedo quejar, mi barrio hace años que está cableado por ONO y de momento estoy contenta con ellos, eso sí, el precio abusivo como en todas las compañías.
Leonardo, bueno, desesperado... sí... porque mi trabajo gira 100% alrededor de Internet. La compañía que acepte el reto y gane no sólo me tendrá a mí como cliente, seguro que se queda con todo el barrio porque el pensamiento es general. En cuanto al precio, lo que dice el reto es a un precio estándar, con contratos estándares.
Mark... si ya sé que es un asunto davisiano (contra Goliat) pero... me gustan los retos.
Kassiopea, lo de la mala calidad de los servicios de las operadoras en comparación con su precio es ya un hito en España. Y creo que todas las que llegan se adaptan a ese nivel porque les resulta rentable: poca inversión y alta rentabilidad dando calidad mínima.
Cuando una sola te haga caso, empezaremos a ser europeos y salir del mangoneo y del engaño al que nos tienen acostumbrados desde que pasamos del analógico al digital...
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