Hay cosas que no tienen precio.Una de ellas es creerse profesional de la comunicación digital (léase un community manager, un social media manager o alguno de los innumerables perfiles que han surgido en los últimos años dadas las necesidades del sector) sólo porque se abrió un perfil personal con la marca de una empresa... o de un partido político.
La otra es utilizar ese perfil a ratos como marca y a ratos como un diario personal. La mejor de ellas es intentar, con esa marca (léase en este caso concreto la del Partido Popular de Tegueste -minúsculo municipio del noreste de la isla de Tenerife-), dar lecciones de moral, de fidelidad, de amistad, de honestidad... ¿a sus ciudadanos, a sus afiliados, a sus votantes?
No digo que quien esté detrás de este caso, a nivel personal, sea o no sea una buena persona (seguro que lo es), en este caso un desconocido concejal del citado ayuntamiento. Lo que resulta cómico es lo que ves en la imagen de la derecha.
Populares Tegueste es el ocurrente autor de esta historia, en realidad nada original ya que difunde una de esas imágenes que enturbian el timeline de cualquiera y que nacen en una de esas de fanpage que sólo existen para matar el aburrimiento. De esas imágenes que siempre nos sacan la expresión vaya tostón pero que de vez en cuando, pecamos, y lanzamos nosotros mismos en esos momentos de no-sé-qué-hacer.
Lo mismo daría si hubieran sido los socialistas o los comunistas o los independentistas o los unidos... da igual. Que en estos tiempos un partido político "afirme" que quien presume de ser el amigo perfecto, suele ser el primero en fallarte, después de años de corrupción (por porca que sea, siempre es mucha), de favoritismo (de eso, hasta la saciedad), de uso desvergonzado y partidista de las administraciones (a ver quién me lo rebate), de demagogia y populismo de todos los colores y tendencias... y todo eso hecho por personas que formaban y forman parte de estructuras políticas que afirman ser nuestros mejores amigos, cuando menos, tiene guasa.
Lo cierto es que el hecho en sí no pasa de anecdótico. Probablemente el señor o la señora concejal tras el perfil personal de Populares Tegueste se ha metido a community después de asistir a un cursillo impartido por el partido, quizás a nivel insular, donde le habrán trasmitido la importancia de estar en las redes sociales. Y la persona en cuestión, con toda su voluntad, confusa y sin mucho conocimiento del uso de la tecnología, estará ahí, poniendo su esfuerzo en defender su sueldo, porque en el fondo también pagará hipoteca y le gustará tener vacaciones.
Pero si no entramos en mirar a la persona sino a lo que representa, el hecho anecdótico pasa a ser un insulto al ciudadano. Casi parece una sorna hacia el vecino, hacia el votante. Y lo repito, lo mismo me da si son rojos o azules, porque de la demagogia, del tú-malo-y-yo-muy-bueno, que se traen los políticos, ¡oiga, de eso, hasta las mismísimas narices! Absolutamente harto. Al punto que prometo mi voto al primero que se suba a una tribuna y en nombre (aunque no represente a nadie) de toda su casta pida disculpas por todas las veces que no han sabido o no han querido estar a la altura de la responsabilidad que los ciudadanos depositaban sobre sus espaldas.
Así de simple.